¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

RutLance-CrystalFairy, presente: ¡Hola a todos! Ya se me hizo costumbre actualizar este fanfic cada dos semanas o algo así, así que aquí está el penúltimo capítulo. Y de una vez les aviso que iniciaré "Le dije al corazón", cuyos protagonistas serán dos personajes OC que hicieron aparición en los Extras de "Antes de que te cases."

El título de este capítulo es de la misma canción, "Amigos, sí" del Grupo Mojado, la cuál creo que encaja muy bien con Rusia y México, ¿ustedes qué opinan? :3

Una parte del capítulo está basado en una experiencia personal, sólo para que quede claro, ¿de acuerdo? ._.

Y algunas de las escenas son spoilers de otro fanfic, si han leído los otros fics, sabrán de cuál hablo. :3

Ahora pasemos a los reviewses:

~*~Seiryu Hiro: Primero que nada, ¡perdón por escribir mal tu nombre! Creo que nadie se fijó, pero aún así, lo siento. D: Bien, creo que ambas situaciones tienen gran peso, pero las cosas pasan por una razón. Gracias por tu review. n.n

~*~Saiyo Youko: La verdad, se lo merecía. Bueno, eso es decisión de Chema, a ver qué pasará en este capítulo. Gracias por el review. ;D

~*~dsadasdasdsdas: ¡Qué bueno que te gustó! Aquí está otro capítulo, y muchas gracias por tu review. :3

~*~Tamat: Me alegra que lo comentes, porqué de esta forma me entero que puedo manejar a un personaje de acuerdo a la trama. Gracias por tu review y aquí tienes otro capítulo. n.n

~*~Danni: Pues ni modo, compañero, no se pudo. Y sí, eso suele pasar en la mayoría de los casos, me ha tocado vivirlo ya que soy de la franja fronteriza. Casi podría decir que he tocado el muro fronterizo con mis manos, por eso sé que las rejas son de color rojo, pero no lo hago porqué me podría meter en problemas. xD Y en este capítulo ya se revelará lo suficiente para que puedan entender lo que pasa. ¡Gracias por el review! ;D

~*~Chelita: Tranquila, no pasa nada si no te diste cuenta antes. n.n Y aquí está la actulización, y sobre nombres para gato, soy una de las peores, a una gata le puse "La gatilla alegre que no respeta las reglas." Y si, haré más fics, sólo espero contar con el tiempo y una pc que no falle tanto como la mía. Gracias por el review. n.n

Disfruten el capítulo. u.u


Al final lloré.

Capítulo 4: Amigos, sí. (Porqué te quiero.)

Había ido para arreglar algunos asuntos pendientes en ese país, además de que por la cercanía, podría ir a verlo, aunque sólo fuera por unas cuántas horas...

*RING, RING. RING, RING*

Y no era que no se esperaba una llamada en horas de la madrugada. La diferencia de horarios entre países, en ocasiones, hacía difícil comunicarse con los suyos cuando se encontraba lejos...

- ¿Privet?- Contestó su celular, cansado y aún medio dormido.

- ¿Ru-Rusia?- Se oyó por el otro lado de la línea.- ¿E-Eres tú?-

- ¿México?- Se alzó rápidamente de la cama.- ¿Estás bien?-

- M-Me due... me due-le... mu-mucho...- La voz se oía débil y quebradiza.- Y es-está... os-oscu...ro...- Un sollozo lastimero comenzó.- N-No ve-veo na...da...-

Y antes de que pudiera preguntarle más, la llamada se cortó...

.~o0o~.

Con ayuda del consulado, el ruso logró encontrar lo más rápido posible el lugar de donde se había originado la llamada. Halló el lugar encordonado, rodeado de ambulancias, patrullas y policías; quiénes investigaban cómo se podría haber dado el accidente. Gracias a sus credenciales, logró que no lo corrieran de la escena, más no le permitían acercarse al automóvil volcado al lado de la carretera, por lo que casi estuvo a punto de irse del lugar...

- No lo entiendo.- Dijo uno de los investigadores de pronto.- ¿Cómo pudo el anti-freeze salirse del vehículo y derramarse por este tramo de la carretera si nunguna de las puertas se abrió, y las ventanas sólo están desquebrajadas?-

Y señaló donde estuviese el líquido regado, rumbo a la tierra y el pasto que crecía en esa zona...

- México.-

Nadie pudo detenerlo, usando una lámpara, comenzó a abrirse paso entre la maleza, a paso lento por temor de pisar en falso...

- José María.-

Los ojos violetas se abrieron desmesuradamente al encontrar el cuerpo ensangrentado del mexicano. Se postró a un lado de él y le tocó el rostro, encontrándolo completamente helado. Apoyó entonces su oído sobre el pecho y logró oír un leve latido. Se quitó el abrigo y envolvió al moreno con él, levantándolo del suelo y dirigiéndose de nueva cuenta a la carretera de asfalto...

- ¡Resiste, México!- Le gritó al que llevaba en brazos y apresuró el paso.- ¡Da! ¡Traigan una camilla, rápido!-

.~o0o~.

El camino rumbo al hospital lo sintió sumamente largo, ya que no le permitieron subir a la ambulancia. Estaba en el pasillo, solo y con sus pensamientos. ¿Qué había ocurrido para que José María Itzae terminara así? ¿Alguien más iría con él? Y más importante aún, ¿qué estaba haciendo en Estados Unidos a altas horas de la noche?...

Estaba casi amaneciendo cuando los doctores le avisaron que estaba fuera de peligro. Y tras obtener el permiso de pasar a verlo, entró al cuarto y se detuvo en seco al verlo recostado en la cama del hospital. Se acercó lentamente y quiso tocarlo, deteniéndose antes de hacerlo, temiendo agravar aún más su situación...

- México.-

Tenía un vendaje en la cabeza, uno más se localizaba en la mejilla derecha. Y aunque no se podía distinguir con claridad, otro más le cubría las costillas que se encontraban fracturadas, y no se imaginaba el estado de sus piernas. Un yeso le protegía el brazo roto, y en ese momento, su memoria se disparó a la fecha del 23 de enero de 1930...

~*~Flashback~*~

Jadeante, sostenía con fuerza la espada que había detenido con su propia mano. La sangre corría ya de su boca, su brazo izquierdo roto y de su mano, la cuál no parecía parar en ningún instante. Estaba dispuesto a retirarse, cuando México gritó...

- ¡AÚN... NO!- Con mucho esfuerzo, se enderezó y lo señaló con el arma que había atentado contra su vida.- ¡AÚN ESTOY... DE PIE!- Lo miró con una furia que no le conocía antes.- ¡NADIE DIRÁ... NADIE DIRÁ QUÉ SOY UN COBARDE, Y MUCHO MENOS... QUE REHUYO A LAS BATALLAS, AÚN SI SE TRATA CONTRA LA GRAN RUSIA!-

~*~Fin del Flashback~*~

No pudo hacer más que postrarse a un lado de la cama y cubrirse el rostro con ambas manos...

.~o0o~.

No fue muy difícil el conseguir un permiso a su jefe, por lo que durante dos semanas permaneció a lado de Chema, quién no daba señales de despertar. Y cómo sabía que pronto las habladurías comenzarían a esparcirse como pólvora, le llamó al jefe de México, y sin explicarle lo qué había ocurrido, logró convencerlo de que el moreno se quedaría a su lado en la helada Rusia por un tiempo indefinido...

- Da, yo me encargaré de decirle. Gracias.- Y colgó la llamada, para después mirar a José María.- No te preocupes, yo cuidaré de ti hasta que te mejores.-

Y le acarició los cabellos rebeldes...

.~o0o~.

Dejó de asistir a las juntas y reuniones, ya que sabía que su presencia no era precisamente necesaria. Por lo que los países bálticos se habían vuelto sus ojos y oídos por sí acontecía alguna situación de peso; por medio de ellos se enteró que Estados Unidos tampoco se había presentado a las juntas debido a un accidente. No se le hizo difícil unir los cabos sueltos, al tiempo que su corazón palpitó dolorosamente...

- Niet.- Se sacudió la cabeza para sacarse el punzante pensamiento.- Esperaré a qué él me lo diga.-

No iba a permitir que los malentendidos volvieran a separarlos otra vez...

.~o0o~.

Fue una mañana cuando lo encontró ya consciente. Había ido por algo de comer, y al regresar, estaba sentado en la cama, mirando por la ventaba y sujetando la sábana...

- José María.- Se acercó a él apresurado, pero se detuvo al notar que ni siquiera lo veía.

El silencio se hizo incómodo, y el ambiente tenso. El ruso no sabía qué hacer y mucho menos cómo abordar el tema del accidente, al igual que las tantas preguntas qué quería hacerle...

- ¿Cómo está Estados Unidos?- Le preguntó el moreno sin quitar la mirada de la ventana.

- ¿Da?- La pregunta lo sacó de sus pensamientos.- Me informaron que ya está bien y qué su condición no fue tan grave.-

- Ya veo.- Comentó en un susurro y clavó la mirada en la sábana.- Después de todo, es más fuerte.-

- ¿México?- El rubio se acercó a él, y acercó una silla, para sentarse a un lado de la cama.

- Fui un tonto.- Y las lágrimas corrieron por la piel morena.

Y desde día, lo tuvo al tanto de todo lo que había pasado...

.~o0o~.

Y en cada reunión o junta era igual; el ruso no permitía que nadie se acercara a José María Itzae, principalmente porqué éste se lo pidiera, haciéndolo con gusto. No iba a dejar que nadie lo lastimara de nuevo...

- Mon cher Russie.- Francia se dirigió a él tras que lo interceptara al querer hablar con México.- ¿Ocurre algo con mon petit Méxique?-

- Niet, es el cambio de clima, da.- Le contestó el rubio cenizo.

- ¿Cambio de clima?- Preguntó interesado el francés.

- Da, México ha estado conmigo por un tiempo, en mi casa.-

- Oui, ya veo, mon ami.-

Y dejó la conversación por la paz...

.~o0o~.

Poco después, se enteró por las noticias, por lo qué tomó el primer vuelo hacia México y sin permiso de su jefe. Apenas aterrizó el avión, corrió hasta donde estaba el mexicano, quién estaba vestido de negro...

- México.-

- Hola, Rusia.- Le recibió con una gran sonrisa.- Creo que ya te enteraste de las noticias, ¿no?-

- Da.- Le desconcertó verlo sonriente y tan tranquilo tras lo que acababa de suceder con uno de los suyos.- ¿Estás bien?- Le preguntó preocupado.

Dio un par de pasos hasta quedar de frente a él, apoyó su frente en el pecho del más alto y se sujetó levemente de sus ropas...

- Ya no sé.- Empezó a decir.- Ya no encuentro... la manera de detener esto.-

Y se echó a llorar amargamente, ya fuera por su gente que se mataban entre sí, o por qué él no era lo suficientemente adecuado como nación y como por persona al permitir que ocurrieran cosas así. Rusia, en silencio, lo rodeó con sus brazos y le dejó desahogarse hasta el cansancio...

- Da, yo sé que lo encontrarás algún día, México.-

.~o0o~.

Y lo impensable, ocurrió. Estados Unidos había dado una fiesta en honor a México, cosa que irritó terriblemente al ruso, ¿cómo se atrevía el cerdo capitalista a dar una fiesta por un asesinato? Pero, sabía que había un motivo oculto...

- Juanito, no quisiera ir pero tengo qué presentarme.- Si no asistía, se metería en problemas.- ¿Podrías acompañarme?- El tono de su voz se quebró en ese momento.- No quiero estar solo en esa fiesta.-

- Da, iré contigo sólo si te incomoda estar cerca de Estados Unidos.-

Sabía a qué se refería y no había modo de negarlo, José María desvió la mirada, en lo que sus mejillas se teñían ligeramente...

Sabes que soy un poco loco,
y por tu amor, un otro poco.
Me haces ponerme celoso.

- Gracias.-

El día prometido se llegó, y varios naciones se pavoneaban mostrando sus mejores galas. Aunque al principio Chema se resistía a entrar a la casa de Alfred, tomó valor, en parte gracias al ruso, qué le tomó delicadamente de la mano, mostrándole su solidaridad...

- Entremos, da.-

Ya adentro, se sentaron en un rincón muy alejado de los demás para evitar que el moreno se sintiera incómodo...

- Iré por algo para beber.- Le avisó.- En un momento vuelvo.-

Se apartó y sirvió ambas bebidas, pero al darse la vuelta, se dio cuenta de que Alfred había aprovechado su ausencia para acercarse a México. Se calmó un poco al ver que el joven de piel canela se dio media vuelta, pero la rabia brotó en él cuando Estados Unidos lo asió del brazo, haciendo que el moreno temblara de miedo...

Tiró ambas bebidas al suelo, alzó el puño y golpeó al rubio americano. El coraje no le permitía ver ni escuchar nada, por lo que volvió a golpearlo, para después tomarlo del cuello de la camisa y tratar de ahogarlo. Tenía qué pagar todo el daño que le había hecho a México...

- ¡NO TE ATREVAS A TOCARLO CON ESAS SUCIAS MANOS! ¡ASQUEROSO CAPITALISTA!-

Y lo hubiera conseguido, si no fuera porqué Chema puso una mano sobre su brazo...

- Juanito.- Le habló con voz temblorosa y con un tono bajo.- Suéltalo. Por favor.-

Sus ojos hicieron contacto y tuvo qué ceder. Soltó a Alfred, junto con un bufido, y no supo qué pasó, hasta que Inglaterra le pidió que se fuera de la fiesta. Volteó a ver a México, qué no hiciera nada al respecto, y tras mirar al estadounidense, recogió sus cosas y se salió de la casa...

- ¡Juanito!- Chema lo siguió casi de inmediato hasta la calle.- ¡Espera!-

- ¡NIET!- Le gritó enojado sin dejar de avanzar a grandes pasos.

- ¡Por favor, espérame!-

No pudo soportarlo más, cerró los puños con fuerza y se volvió bruscamente contra el mexicano...

- ¡DICES QUE YA NO QUIERES TENER NADA CON EL CAPITALISTA, PERO APENAS TE HABLA Y TE PONES DE SU LADO, DA!- Quería sacar todo el dolor y la frustración que le causaba al llegar a la realización de los hechos, pero la forma en la qué quería hacerlo no parecía existir.

- Eso... eso no es cierto.- Empezó a decir José María.- Yo, yo no...-

- ¿¡ENTONCES PORQUÉ ME DETUVISTE!?- Cerró los ojos, tratando de aguantar el llanto y dolor en su corazón.- ¿¡PORQUÉ TIENE QUÉ SER ÉL!? ¿¡PORQUÉ!?-

Ya no podía ocultarse más, México inclinó el rostro y su respiración se agitó, al grado de sentirse mareado...

- ¿Porqué lo hiciste?- La tristeza inundaba sus palabras.

Tú dices que es un buen amigo,
pero él no siente lo mismo.
En su mirada lo adivino.

- ¡NO LO ESTABA HACIENDO POR ÉL!- Gritó sollozante.- ¡LO HICE POR TI!-

Se cubrió el rostro con ambas manos, mientras que la ira se disipaba por completo en Iván al oírle gritar eso...

- ¿Da?-

- No quería que te metieras en problemas por mi culpa.- Se puso de cuclillas, sin dejar de llorar.- Yo no valgo la pena, lo he sabido desde hace mucho tiempo.-

Escúchame y no digas nada,
no malentiendas a mi alma.
Amigos, sí puedes tener.

- México.-

No lloró, porqué el mexicano ya lo estaba haciendo por ambos. Y fue entonces que se dio cuenta de que él debía ser capaz de cargar con el peso de las penas de los dos...

Si me enojé y grité contigo,
ahora tranquilo te lo digo.
Bien sabes qué esto es.

- Da, las calles son muy frías.- Lo cargó por encima de sus hombros.- Busquemos un lugar en donde calentarnos.-

- Sí.- Asintió con la cabeza, abrazando la del ruso.

Porqué te quiero,
entiéndeme, te quiero.

Con mi temperamento
igual puedo ser bueno.

Soy Cielo, soy Infierno.
Por ti, soy lo que soy.

Comenzó a avanzar lentamente con el mexicano encima, bajo las luces de las lámparas callejeras. Tras unos minutos se dio cuenta de que Chema se había quedado dormido, por lo que sonrió suavemente y con tristeza...

- Da. Ya tebya liubliu, México.-

Porqué te quiero,
entiéndeme, te quiero.

Con mi temperamento
igual puedo ser bueno.

Soy Cielo, soy Infierno.
Por ti, soy lo que soy.

Amor.

Continuará...


Bien, éste es el penúltimo capítulo. :3 Y acerca de la experiencia personal, hace muchos años, una mañana mi hermana mayor y yo veíamos la televisión. De pronto, sonó su celular y cómo no entendía lo que se oía al otro lado de la línea, puso el altavoz. Una de sus amigas le llamó llorando porqué la noche anterior había salido con su pareja, y éste la golpeó, dejándola sola en la calle. Fue una sensación tan terrible la que sentí por la impotencia de no saber qué hacer ni cómo ayudar.

En fin, gracias y nos vemos en el siguiente capítulo. ;D