Disclaimer. Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, y la historia es una adaptación de la novela "The Duff" de Kody Keplinger.

Cursiva - recuerdo

Capítulo 9

Papá no salió de su dormitorio el resto del fin de semana. Llamé un par de veces el domingo por la tarde y me ofrecí a hacerle algo de comer, pero él sólo murmuró una negativa sin abrir la puerta. Su aislamiento me aterrorizó. Debía estar deprimido por lo de mamá, y avergonzado de haber dejado pasar su tren. Pero yo sabía que no era saludable. Decidí que si no salía antes del lunes por la tarde, entraría en la habitación y... bueno, no sabía lo que iba a hacer a continuación. Mientras tanto, intentaría no pensar en mi padre o en los papeles de divorcio que estaban en la mesa de la cocina.

Sorprendentemente, fue bastante fácil.

La mayoría de mis pensamientos pululaban alrededor de Sasuke. Pero realmente no sabía cómo manejar la situación en el instituto el lunes. ¿Qué hacer después de una aventura de una noche (o, en mi caso, una de tarde) con un chico popular del instituto? ¿Se suponía que debía actuar de forma indiferente? ¿Tratar de no disimular el odio o parecer normal? ¿O bien, ser honesta conmigo misma y reconocer que me había gustado? ¿Bajar el tono de desprecio y ser amigable? ¿Le debía algo? Por supuesto que no. El había disfrutado de la experiencia tanto como yo menos el odio hacia uno mismo.

En el momento en que llegué al instituto el lunes por la mañana, había decidido evitarlo lo más posible.

— ¿Estás bien, Sakura? —Preguntó Hinata cuando salimos de español, al final del primer piso.- Estás actuando… rara.

Lo voy a admitir, mis habilidades de espionaje no eran precisamente buenas, pero sabía que Sasuke iba a pasar por delante de la clase cuando fuera de camino a la suya en el segundo piso, y yo no quería arriesgarme a una reunión incómoda post-sexo en el pasillo. Miré con ansiedad por el borde de la puerta, examinando a la multitud buscando los cabellos negro azulados inconfundibles. Pero Hinata sabía que algo pasaba, estaba siendo demasiado obvio.

—No es nada —Mentí, saliendo al pasillo como un niño pequeño mirando a ambos lados cuando va a cruzar una calle muy transitada, y me sentí aliviada al no verlo por ninguna parte. — Estoy bien.

—Oh, está bien —Dijo ella sin levantar sospechas-. Debo de estarlo imaginando, entonces.

—Sí, debes de estarlo imaginando

Hinata se colocó un mechón suelto de cabello azulado que se había soltado de su coleta

—¡Oh, Sakura, se me olvido contarte! ¡Estoy tan emocionada!

—Déjame adivinar, —bromeé—. Tiene algo que ver con Naruto Uzumaki, ¿verdad? ¿Te preguntó en qué lugar conseguiste esos vaqueros ceñidos tan bonitos? ¿O cómo te arreglas el cabello?

— ¡No! —Hinata se rió—. No... En realidad, es sobre mi hermano. Él viene a visitarnos esta semana, y debe llegar a Konoha al mediodía. Me va a recoger a la salida del instituto. Estoy muy emocionada, hace unos dos años y medio desde que se fue para la universidad y... —Hola Sakura, ¿estás segura de que estás bien?.

Me quedé congelada en medio del pasillo. Podía sentir como me estaba quedando blanca y mis manos se tornaron frías, empecé a temblar y empezaba a sentir náuseas pero dije la mentira de siempre.

—Estoy bien. Forcé a mis pies a moverse.

— Estoy mejor, bueno, pensé que se me había olvidado algo. Estoy bien, ¿Qué estabas diciendo? Hinata asintió con la cabeza.

— Oh, bueno, estoy muy entusiasmada con la llegada de Neji. No puedo creer que diga esto pero lo he echado tanto de menos. Será agradable pasar el rato con él durante unos días. Ah, y creo que Anko viene con él. ¿Te dije que acaban de comprometerse?

—No. Eso es genial... Tengo que ir a clase, Hinata

—Oh, está bien... Bueno, te veo en Inglés, Sakura

Ya estaba a mitad de camino por el pasillo antes de que Hinata terminara de hablar. Pase junto a un grupo de estudiantes en estampida, apenas me fije en ellos, ya era bastante con andar de puntillas como para embestirles con mi mochila. Los sonidos a mí alrededor poco a poco se desvanecieron cuando los recuerdos no deseados inundaron mi cabeza. Era como si por las palabras de Hinata salieran sin control después de mucho tiempo.

¿Eres Sakura? ¿La perra de primer año que se enrollo con mi novio?

¿Tu novio? Yo no—

Mantente lo más lejos posible de Neji.

Mi rostro se enrojeció con los recuerdos.

Mis pies se movieron tan rápido que casi corría hacia mi clase. Como si pudiera escapar de los recuerdos. Como si no me perseguían con una venganza. Pero Neji Hyuga estaría de vuelta en Konoha durante una semana. Neji estaba comprometido con Anko Mitarashi. Neji Hyuga... el chico que me rompió el corazón.

Llegue a clase cuando sonó el timbre. Sabía que la Sra. Chiyo estaba mirándome pero no me molesté en voltear. Me senté cerca de la parte de atrás de clase, tratando desesperadamente de dedicarme a otra cosa, pero ni siquiera el comentario ingenioso de Akasuna no Sasori sobre el Poder Legislativo y su cara adorable hizo que dejara por un momento de pensar en Neji y su novia.

Apenas escuché las palabras de la Sra. Chiyo y cuando sonó el timbre, mis apuntes eran escasos, solo tenía dos frases apenas legibles. Dios, iba a suspender esta asignatura, las cosas se estaban poniendo feas. Si yo fuera una rica snob de Manhattan, podría haber sido un personaje en Gossip Girl. (A veces veo esa serie de mala calidad...aunque mis amigas no lo saben) ¿Por qué no podía ser mi vida una comedia? Por otra parte, incluso en Friends tenían problemas.

Entré en la cafetería, y me encontré con Ino y Hinata esperándome en nuestra mesa. Como siempre, Temari, Karin y Tenten, y el primo de Tenten se unieron a nosotros. Temari estaba mostrando sus nuevos Vans, por lo que mi enfado fue desapercibido cuando me dejé caer en la silla.

—Son bonitos —Comentó Ino. — ¿Quién te los regaló?

—Mi padre—Contestó Temari, acariciando la punta de su zapato.

Él y mi madre están compitiendo por mi amor ahora. En un primer momento estaba un poco molesta, pero he decidido seguir el rollo y divertirme con ello. — Ella cruzó las piernas y se toco su pelo oscuro. —Estoy esperando por el próximo Prada.

Todos se rieron.

—No estuve nada de acuerdo con el divorcio de mis padres —Dijo Ino —A mi padre no le importaba si yo lo amaba más, supongo.

—Es triste, Ino —Murmuró Hinata

—Oh, no lo es—. Ino se encogió de hombros y empezó a coger su esmalte de uñas de color naranja. —Papá era detestable. Yo me sentí satisfecha cuando mamá lo echó de la casa. Ella lloró mucho y cuando mamá es más feliz, el mundo es más feliz. Claro, que no tiene tanto dinero, pero no es como papá, siempre controlándonos. Él se ofreció a comprar un coche a mamá, ella no quería, pero él insistía. —Los divorcios son deprimentes —Suspiró Hinata.- —Me sentí muy mal cuando mis padres se separaron. ¿No, Sakura?

Sentí como me ponía roja, menos mal que Ino cambió de tema, como si no hubiera oído la pregunta de Hinata.

—Hola, Karin, ¿qué ocurrió ayer por la noche? No nos dijiste donde habías ido. — Ten ten rió a sabiendas. — ¿Qué paso Karin?

Karin puso los ojos en blanco y se toco un mechón de su pelo lacio rojizo perfectamente cuidado.

—Oh, Dios mío. Bueno tuve una pelea con Suigetsu, no creo que me hable más, y Jugo...

No presté atención a lo que estaba hablando mientras pensaba en otra cosa. Por mucho que quería de dejar de pensar en Neji. No me interesaban los problemas de Karin .Cualquier otro día, hubiera encontrado divertida la historia debido a mi telenovela personal, pero en ese momento el drama parecía tan vago y sin importancia. Así que era insípido. Tan indulgente. Tan vacío. No pude evitar sentirme un poco culpable por pensar eso. Estaba muy distraída pero traté de escuchar los males de Karin Uzumaki. Luego, algo que dijo me llamó la atención.

-... Pero hice el tonto con Sasukin un rato después...

— ¿Uchiha? —Dije.

Karin me miró, orgullosa de lo que ella veía como un logro. ¿No había más de dos tercios de las chicas en la escuela que habían logrado lo mismo? Por ejemplo yo... pero, por supuesto, ella no sabía nada.

—Sí —Dijo—. Después de la pelea con Suigetsu, terminé en el aparcamiento con Sasukin. Estuvimos en su coche un rato hasta que mi madre me llamó y tuve que irme a casa antes de que pudiéramos hacer algo. Apesta, ¿no?

—Claro—

Mis ojos se movieron a través de la cafetería, en busca de una cabeza negro azulada por encima de los que le rodean. Estabas sentado con algunos de sus amigos, en su mayoría chicas, por supuesto. Estaban en una mesa rectangular larga al otro lado de la habitación. Llevaba una camiseta negra ajustada. No era muy apropiada para el frío que hacía, estábamos a principios de febrero, mostraba sus perfectos brazos musculosos. Brazos que me habían abrazado... que habían ayudado a borrar mi estrés…

— ¿Os dije chicas que mi hermano viene a la ciudad? —Preguntó Hinata—. Él y su novia nos visitarán por una semana.

Ino me miró preocupada y se preocupó más cuando me vio levantarme.

— ¿A dónde vas, Sak?

Todos en la mesa me miraron, y traté de parecer convincente.

—Acabo de recordar, —le dije— Que tengo que ir a hablar con Uchiha acerca de nuestro trabajo de inglés.

Quería evitarlo pero tenía una mejor idea.

— ¿No lo acabasteis el sábado? — Preguntó Hinata

—Lo empezamos pero no lo terminamos.

—Porque estaban muy ocupados con otras cosas. — Bromeó Ino haciéndome un guiño.

No luzcas culpable. No luzcas culpable.

— ¿No has oído? —Hinata se echó a reír.- —Sakura está locamente enamorada de Sasuke

Fingí como si fuera a vomitar y todos rieron.

—Correcto —Le dije, asegurándome de que mi voz estaba llena de irritación y asco.- No lo soporto. Dios, le he perdido el respeto desde que la señora Aoda me hizo trabajar con él.

—Estaría en éxtasis, si yo fuera tú —Dijo Karin, sonando un poco amarga. Ten ten y Temari asintieron con la cabeza.

—Como sea— Me sentía un poco nerviosa. —Necesito hablar con él acerca del trabajo. Nos vemos más tarde, ¿de acuerdo?

—De acuerdo —Dijo Hinata, riéndose.

Me di prisa en cruzar la cafetería llena de gente, no paré hasta que estuve a unos pasos de la mesa de Sasuke, donde el único ocupante era Naruto Uzumaki. Entonces hizo una pausa de un segundo, de repente, un poco vacilante. Una de las chicas, era una delgada rubia con los labios de Angelina Jolie, estaba hablando acerca de unas vacaciones de mierda en Miami, y Sasuke estaba escuchando con atención, obviamente, tratando de convencerla de su simpatía.

La repugnancia borró mi inseguridad, y me aclaré la garganta con fuerza, consiguiendo de todo el grupo un poco de atención. La rubia estaba agitada y enojada, pero me centre en Sasuke, que me miró con indiferencia, como si fuera cualquier chica.

—Necesito hablar contigo acerca de nuestro trabajo de inglés

— ¿Es necesario? —Preguntó Sasuke con un suspiro.

—Sí -dije—. Ahora mismo. Yo no voy a suspender por tu pereza.

Puso los ojos en blanco y se levantó.

—Lo siento chicas, el deber me llama —Dijo a las chicas afectadas— Os veré mañana, ¿me guardareis un sitio?

—Por supuesto que lo haremos —Chilló una pequeña pelirroja.

Cuando Sasuke y yo nos alejamos, oí decir a los de los Labios Grandes: — Dios, esa chica es una perra.

Cuando llegamos al pasillo Sasuke preguntó: — ¿Cuál es el problema, Duffy? Te envié un correo electrónico con el ensayo anoche, como me dijiste. ¿Y a dónde exactamente vamos? ¿A la biblioteca?—

—Cállate y ven conmigo—.

Lo llevó por el pasillo, más allá de las aulas de inglés. No me pregunten de dónde saqué esa idea, porque yo no podía contestarla, pero sabía exactamente a dónde íbamos, y estaba segura de que esto me podría hacer una puta. Pero cuando llegamos a la puerta del armario de la limpieza, no tenía ningún sentimiento de vergüenza... todavía no, por lo menos. Agarré el pomo de la puerta y vi los ojos de Sasuke estrechados por sospecha. Abrí la puerta, comprobé que nadie estaba mirando, e hizo un gesto para que él entrara. Sasuke entró en el armario pequeño, y yo lo seguí, cerrando sigilosamente la puerta detrás de nosotros.

—Algo me dice que no se trata de "La Letra Escarlata"—Dijo, e incluso en la oscuridad, sabía que él estaba riendo.

—Cállate

Esta vez me encontró a mitad de camino. Sus manos se enredaron en mi pelo y la mías se posaron en sus antebrazos. Nos besamos con violencia, y nos estrellamos contra la pared. Oí un caer una fregona, o tal vez una escoba, pero mi cerebro apenas registró el sonido cuando una de las manos de Sasuke se trasladó a mi cadera, y me acercó más a él. Él era mucho más alto que yo, se tenía que inclinar para besarme. Sus labios se presionaban con fuerza contra los míos, y dejé que mis manos exploraran sus bíceps. El olor de su colonia invadía el aire rancio de la habitación y llenó mis sentidos. Sentí como su mano insistentemente intentaba levantar el borde de mi camiseta. Con un suspiro, me aparte de él y me agarró por la muñeca.

—No, no... Ahora.

—Entonces ¿cuándo? —Preguntó Sasuke en mi oído. Todavía me tenia sujeta contra la pared. Ni siquiera le faltaba el aliento. Yo, en cambio, luchaba por recuperarlo.

—Más tarde.

—Se más específica.

Me deshice de sus brazos y me dirigí hacia la puerta, casi tropecé con lo que parecía un cubo. Levanté una mano para retocarme el pelo rosa y sujeté el picaporte.

—Esta noche. Voy a estar en tu casa cerca a las siete. ¿De acuerdo? —

Pero antes de que pudiera responder, salí del cuarto y me apresuré por el pasillo, esperando que no luciera como el paseo de la vergüenza.