Capitulo 6: Un gran paso
Ya habían pasado dos meses desde que Yun supo que era el avatar, dos meses desde que acepto la misión de serlo. Las cosas por un breve periodo de tiempo habían vuelto a la normalidad, Yun seguía yendo a la escuela, compartiendo con sus compañeros y había vuelto a ser la chica risueña de siempre.
Iroh sin perder tiempo ya había localizado y llamado a sus hermanos de la orden para darles la gran noticia. Tomo bastante tiempo el que asimilaran que después de años de búsqueda, la nueva avatar prácticamente había ido a dar a la puerta de su restaurante. Simplemente era para no creerlo.
En esos dos meses hubo mucho que preparar, organizar, planear y sobre todo decidir. Lo principal eran tres cosas:
1- Decirle a la familia de Juno la verdad.
2- Saber el como se llevaría a cabo el entrenamiento elemental, dando dos opciones para eso: que los miembros del loto y maestros elementales vinieran a entrenar a la avatar en la comodidad de su casa. O que el entrenamiento se llevara a cabo a la antigua, como lo hacían los demás avatares, es decir, que Yun viajara a la casa de sus maestros en los distintos países en los que se encontraban dispersos.
3- Y por ultimo y tal vez mas importante, quedaba el resolver el obstáculo de los estudios. Iroh era conciente de que la familia de Yun no dejaría entrenar o dejar partir a su hija abandonando por completo sus estudios, por lo que debería buscar una solución a esto antes de planear el resto.
Primer punto a solucionar, el decirle a la familia la verdad. Parecía sencillo a simple vista. No obstante Yun no sabía como decírselos, después de todo, el que tu hermana o hija sea la avatar, la persona responsable de mantener el orden y el equilibro en el mundo, el espíritu de la tierra reencarnado y que además controlaba los cuatro elementos, es decir tenia poderes, era fácil de creer ¿no?, si los héroes y la gente con poderes aparecían en comics y en la pantalla grande, ¿Qué tan difícil seria creer que alguien tiene poder sobre los elementos? Claro, con esos pensamientos algo sarcásticos en su cabeza si se haría fácil el decirle la verdad a su familia.
Yun ya harta de pensar el modo adecuado de decirles la verdad, simplemente decidió decirla en una cena familiar que se realizaría el fin de semana en su casa, ya que después de todo no había modo adecuado de contar algo de tal magnitud.
Con toda su familia presente en la mesa y su maestro a su derecha, Yun simplemente suelta toda la verdad, hablando tan rápido que apenas si se podía procesar lo que decía. Luego de terminar de contar todo con un hilo de aliento, la oji celeste espero la reacción de su familia. Todos estaban callados y pensativos, sus cerebros aun procesaban la información entregada por la adolescente.
Después de unos minutos, la primera reacción fue la risa nerviosa para así comprobar si se trataba de una broma pesada o no, pero al ver que la chica seguía seria y algo angustiada, la segunda reacción fue de alerta. Todos hablaban al mismo tiempo atropellándose entre si y haciendo gran alboroto al respecto, diciendo cosas como "es imposible", "te volviste loca" e incluso "ese viejo es mala influencia para ti". Al ver que las reacciones de la familia en general eran de sorpresa y escepticismo, Yun decidió mostrarles para que así le creyeran. Como decía el dicho "ver para creer".
Elevando un poco el agua que había en los vasos de todos, moviéndola de un lado a otro y cambiando su estado de liquido a solidó, el ambiente se volvió tenso. Ya no había duda alguna. Luego de eso Iroh se encargo de contarles la historia que le había contado ya hace algún tiempo a Yun para que entendieran mejor la situación.
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Los días posteriores a la declaración fueron algo tensos dentro de la residencia de la maestra agua, todos intentaban evadirla de cierta manera, la trataban como si fuese alguien distinto, como un huésped especial, pero gracias al cielo eso no duro mucho ya que las bromas entre hermanos se hicieron presente, bromeando con cosas tan tontas como lavar los platos usando sus poderes y cosas por el estilo.
Ya habiendo solucionado el punto uno, quedaba el punto dos: el como se llevaría a cabo el entrenamiento elemental. Como la familia ya sabia todo sobre el entrenamiento y los deberes del avatar, a Iroh no le pareció tan mala idea hacer participe a la familia de los planes de Yun. Los padres obviamente estaban de acuerdo en que los maestros deberían viajar y entrenar a Yun en su hogar, para que así pudiera continuar sin problemas con sus estudios.
Por otro lado Iroh y los miembros de la orden apoyaban la moción de entrenarla en sus respectivos hogares, en el entorno natural que les podría ofrecer cada elemento y sin distracción alguna para dedicarse al 100% al dominio elemental. Después de mucho discutirlo y sopesar ambas opciones, Yun opto por viajar y entrenar en los hogares de sus respectivos maestro, después de todo eso era lo mas lógico, hacerlo como lo habían hecho los avatares anteriores, sin hablar del hecho de que para una chica de 16 años el viajar por le mundo era una oportunidad única en la vida, lo cual no perdería.
Punto dos superado, ahora solo quedaba el punto tres, el asunto de los estudios, cosa que a esta altura ya no tenia tanta importancia, al menos para Yun.
Las posibilidades eran muchas, por un lado estaba lo más fácil que era no terminar los estudios, opción que no le agrado mucho a la madre de la avatar, por lo que quedo descartada al instante. Otra opción era el que estudiase en algún colegio local, pero eso implicaba un gasto de dinero innecesario además de tiempo. Por lo que la única opción que quedaba era el que Yun, al volver de su entrenamiento, hiciera los cursos que le faltaron en un solo año.
Ahora solo quedaba planear el viaje, a que lugar se dirigirían primero, por cuanto tiempo, y sobre todo cuanto costaría. Para los padres el costo de dichos viajes les dificultaba un poco el poder apoyar a su hija con su nuevo deber, ya que eran concientes de que no seria solo un viaje a un solo país. Sin embargo ese problema se soluciono tan rápido que no fue un dolor de cabeza como los anteriores puntos tocados. Para fortuna de la familia y de la misma avatar, los maestros decidieron correr con los gastos de los viajes, argumentando que ellos eran los encargados de encontrar y entrenar al avatar, por lo que los gastos del viaje también estaban incluidos en su responsabilidad.
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Después de esos dos largos meses, de verdades reveladas, de planes y decisiones tomadas, el día de la partida había llegado.
Su destino era Sitka, Alaska, en donde la avatar se encontraría con sus dos primeros maestros, quienes le enseñarían paralelamente las disciplinas que cada uno dominaba. El primero se llamaba Charlie, un no maestro que le enseñaría lo básico que cualquier guerrero debería saber: posturas, supervivencia y sobre todo defensa personal. Su segundo maestro se llamaba Paku. Era él el encargado de enseñarle agua control como ningún avatar lo había hecho antes. Debía llevar su disciplina casi al límite al vivir en un mundo donde el agua muchas veces escaseaba y en donde a menudo había ambientes áridos o cubiertos por cemento.
El día de la despedida toda su familia se encontraba en el aeropuerto para despedir a su querida Juno. Todos estaban sumamente emocionales aquel día. Iroh se encontraba junto al grupo esperando que las calidas despedidas se llevaran a cabo entre la familia, ya que como era la primera vez que Yun viajaba sola a otro país, Iroh la acompañaría.
Los llamados anunciado el vuelo de Yun ya habían comenzado- Bien creo que ya es hora de irme- dice Yun sosteniendo una maleta con ruedas con una mano mientras que con la otra sostenía un bolso con mas equipaje.
La madre ante tal comentario simplemente la abraza, o mejor dicho estrangula, mientras lloraba desconsolada. Yun aunque estaba muy emocionada y ansiosa por llegar a Alaska y comenzar su entrenamiento, no pudo aguantar mas las ganas de llorar como niña pequeña al sentir como su madre la abrazaba. Con los ojos aun con lágrimas, su madre la libera del abrazo para que comenzara a despedirse y abrazar a cada uno de sus hermanos, mientras estos le daban palabras de aliento y hacían bromas para que se riera y dejase de llorar.
Seria duro, muy duro estar lejos de su familia, de sus padres, de sus hermanos con los que hacia bromas pesadas pero que a la vez quería con todo su corazón, de sus cuñados con los que compartía consejos para con sus hermanos y de su pequeña y querida sobrinita. Extrañaría su cama, a su perro, a su hogar en general. Sabia que las ganas de volver a verlos estarían siempre presentes, el querer estar en los paseos familiares, en los logros y derrotas dando apoyo, ¡sobre todo en los cumpleaños! Como extrañaría los abrazos, regalos, el pastel y mas que nada el ambiente calido y armonioso que reinaba cuando la familia estaba junta.
Pero ese no era momento de ponerse melancólica y recordar el pasado, era momento de mirar lo que venia en el horizonte, en poner todas sus energías y espíritu en su entrenamiento para convertirse en avatar, ya que ella bien sabia que esa despedida en el aeropuerto no era un "adiós", sino mas bien un "nos vemos".
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Hasta aquí el capitulo 6. Espero que les haya gustado =)
Lamento que haya sido algo aburrido, pero en mi defensa considero importante y mas "realista" el que planearan todo esto antes de partir, si me equivoco pueden decirmelo xD
En el próximo capitulo relatare el entrenamiento de agua control y uno que otro percance que nuestra nueva avatar tendrá.
Gracias a las personas que me dejan algún review, son de mucha ayuda, en serio. Me motivan a seguir escribiendo :D
También un saludo a los lectores fantasma que leen sin dejar comentario xD
Cualquier comentario, critica, duda, consejo… en fin, reviews, es bien recibido como siempre
Chaito =)
