Hoola bueno, terminé las tareas y decidí publicar el tercer capítulo también lo hice con todas y sobre todo con que les gustec:
Pero, minutos antes de quedarse dormida, decidió ir a ver a T.K el siguiente día ya que, aunque trataba de decidirse a no ir, por alguna razón, el no ir le ocasionaba mucha tristeza y además, se moría de curiosidad por la respuesta a su pregunta.
Al día siguiente, Kari se despertó y fue directamente a verse en el espejo y se dio cuenta que solo faltaban unas horas para su encuentro con T.K. Mientras que éste, seguía dormido plácidamente. Después de tomar una ducha, cambiarse y tomar su desayuno, Kari se dispuso a lavar sus dientes cuando vibró su celular y se dio cuenta de que tenía un mensaje de Davis y decía que la quería, que haría de todo por una segunda oportunidad y que estaba muy arrepentido por cómo la había tratado. Por alguna extraña razón, Kari no sabía y hasta, tal vez, no quería, darle una segunda oportunidad. Cuando agarró su mochila, sonó su canción favorita en su celular y contestó.
– ¿Hola?–dijo ella sin ver quién la llamaba pero, en su interior, rogaba que no fuera Davis.
– Hola Kari, soy yo, Yolei–habló Yolei mientras lloraba.
– ¿Qué pasa?– preguntó la castaña preocupada.
Ya se había levantado, duchado y cambiado para ver a Kari, se encontraba muy emocionado. Creía que era solo porque ella iba a ser su primera amiga allí.
– T.K, ¿Qué haces despierto tan temprano?–pronunció Patamon con los ojos cerrados.
– Es que voy a ver a una chica que conocí– contestó mientras se echaba su colonia preferida.
– ¿Vas a ver a esa tal Kari?– Patamon se le había acercado.
– Sí, a ella pero… ¿Cómo lo sabes?– cuestionó el chico de ojos azules extrañado.
– Es que dijiste su nombre muchas veces mientras dormías –dijo Patamon.
T.K se sonrojó y se quedó callado mientras se iba a la cocina.
– Buenos días mamá–saludó a su mamá mientras se servía cereal.
– Hola T.K. ¡Qué bueno que ya estés listo!– la mamá del rubio lo felicitó sonriendo.
– ¿Listo para qué?–preguntó.
– Listo para la entrevista de la nueva escuela, te lo dije ayer apenas desempacamos todo– dijo su mamá. Ella ya sabía que él lo había olvidado.
– ¡¿Es ahora?!– exclamó recordando, quería hablar con Kari para decirle si podría ser más tarde pero, no le pidió su celular y menos su dirección.
– Sí, T.K– dijo su mamá parándose y dirigiéndose a la puerta–te espero en el auto.
– Ya voy mamá–contestó él mirando al suelo y pensando que aquella hermosa castaña ya no le volvería a hablar. Y el creía que ya tenía una amiga.
Mientras que el rubio se iba triste a su entrevista, Kari estaba hablando con Yolei.
– ¿Qué te pasa?–la chica de ojos acaramelados estaba muy preocupada por su amiga ya que, eramuy difícil que ella llore.
– Es que… escuché a Ken decir que le gustaba una chica de nuestro colegio y que ella es hermosa y muy simpática–susurró la chica de pelo morado sollozando y quebrándose.
– Pero, Yolei, tal vez seas tú– afirmó ella sintiéndose mal por su amiga y tratando de darle esperanzas como algún día le dio esperanzas el niño del parque.
– No sé Kari… me siento horrible… ¿Puedes venir?, te necesito mejor amiga.-contestó ella.
– Es que…voy a estar ocupada – Kari no sabía que decir.
– ¿Algo es más importante que tu mejor amiga?–interrogó la chica de lentes algo dolida porque creía que su mejor amiga no tenía tiempo para ella.
– No, no te pongas así…ahorita voy a tu casa–respondió resignada y triste ya que no había forma de decirle a T.K que no podía ir.
Cuando colgó, dijo para sí misma:
– Lo siento T.K– Kari nunca se había sentido tan triste por no ir a ver a alguien y menos a alguien que apenas conocía.
– Lo siento Kari– apenas pronunció esto, se subía al auto de su mamá para ir a la entrevista del nuevo colegio. El carro de su mamá era rojo y ese color era un rojo parecido a los ojos de Kari. Luego de haber finalizado la entrevista del nuevo colegio, le dijeron que empezaría al día siguiente. El colegio era muy grande, más grande que en el que había estudiado allá en Francia.
T.K ya había llegado a su casa y se fue al baño pues sabía que si se iba a su cuarto, Patamon le iba a preguntar por qué estaba tan triste y él no quería hablar de eso. Se miró al espejo y pensó que Kari tendría un mal concepto de él, decidió mojarse la cara y tratar de olvidar ese sentimiento raro de culpa pues, sabía que él no tenía la intención de hacerlo.
–Ya no la volveré a ver y también quién sabe si estará en el mismo colegio que yo– pensaba mientras salía triste del baño y se dirigía a su cuarto ya que, notó que Patamon no estaba ahí.
Su mamá lo vio y le aconsejó que se acueste temprano para mañana empezar un buen día.
–T.K disculpa pero, no voy a poder llevarte al colegio mañana, tendrás que irte solo–su mamá se sentía muy mal porque desde hace un tiempo atrás, ella y su menor hijo estaban muy distanciados.
–No te preocupes– contestó cerrando la puerta de su cuarto y cerró los ojos para poder quedarse dormido.
Era lunes y Kari ya estaba entrando al salón y se sentó al fondo, puso su mochila en la carpeta del costado ya que, nadie estaba sentando allí desde que comenzó el año. El salón era grande de color azul y las columna moradas. Olía a limpio a comparación a los viernes o demás días ya que, según la castaña, algunos chicos no conocían lo que era ventanas eran grandes y gracias a estas, se podía ver que el sol estaba más fuerte que hace algunos dí profesora acababa de llegar y puso sus tizas en la pizarra cuando salió un rato y entró con tres chicos.
– Buenos días clase–dijo la profesora de Matemática– hay tres alumnos nuevos que se acaban de integrar a nuestro salón, pasen por favor.
Kari levantó la cara y lo vio.
jeje que tal estuvo? c: xd espero que les haya gustado y esperamos sus reviews después de cinco comentarios subo el otro yyy no me maten porque no hayan salido xd
