Jajajajjajaja para Teresa y Fiorella y para rosado xd. Estoy algo ocupada estas vacaciones por eso no he podido actualizar rápido, espero que haya alguien que aún lea mis historias xd. Recuerden no porque no me dejen reviews no subiré el otro ya que, lo hago por uno de mis programas favoritos c: disfruten ^^
Tú serás mi único recuerdo
Capítulo 05: ¿Almorzamos juntos?
En eso, T.K sintió que alguien lo empujaba a la pared. Era nada más ni nada menos que el querido novio de Kari, Davis. T.K no había reaccionado.
– ¡Davis, ¿qué diablos te pasa?! –chilló Kari.
–No se te deja de insinuar–Davis agarró el cuello de la camisa de T.K y lo golpeó con la pared.
– ¡Basta!, ¿Cuándo vas a madurar? – Davis miró a Kari un poco enojado– no soy una cosa, sí soy tu enamorada pero, no un objeto que, cuando alguien tierno se me acerca, me reclamas como tuya.
Kari hablaba demasiado rápido y cuando dijo que el rubio era tierno, este y ella se sonrojaron, parecían dos manzanas que sabían que no podrían mirarse a los ojos.
Wow, cree que soy tierno, no sé por qué me siento tan raro… como si me gustara que me viera así. Debería de decir algo porque no me parece como la esta tratando ese tal Davis, que tonto si se diera cuenta de lo dulce que es Kari y lo muy paciente que es, otra ya lo hubiese botado…¿Por qué me molesta si lo deja o no?
–Eh…Davis, ¿no?, son Takeru Takaishi– el moreno asintió y lo soltó ya que se estaba poniendo morado–no seas tonto y date cuenta que Kari te quiere y te quiere mucho, no deberías de tratarla así, para mí, ella merece algo mejor que un gorila que por ser fuerte se cree la gran cosa y si alguien quiere ser amigo de ella, la trata como a un trofeo, ella merece algo mejor que un estúpido sin cerebro.
– ¿Qué haz dicho? –Davis se acercó otra vez y lo agarró del cuello. Pero, el agarre no duró por mucho tiempo ya que, la chica de ojos acaramelados se le acercó y le dio una bofetada que le dolió hasta al mismo Takaishi por lo fuerte que sonó.
– ¿Sabes qué Davis?... soy una chica muy paciente y lo he sido mucho estos tres meses que llevamos juntos pero, en serio, todo tiene un límite, eres un estúpido, avísame cuando madures–Lo empujó y agarró la mano de T.K.
Los dos pensaron que cuando habían salido del salón, se habían soltado pero, luego, se dieron cuenta que no, los dos se miraron fijamente, cada uno perdiéndose en los ojos del otro. Kari juraba que solo se podía perder en los ojos de Davis pero, desde que se encontró con ese rubio, las cosas cambiaron completamente.
–Lo siento–Kari estaba apenada, su cara le ardía.
–No hay problema–contestó él mientras la miraba de nuevo y le guiñaba el ojo, gesto que Kari encontró tierno.
–Bueno, llegamos–dijo ella mientras entraban.
El comedor era grande, las bancas eran de madera, las paredes eran verde limón y en estas paredes habían muchos afiches de los deportes, talleres artísticos, de cómo comer sano, etc. Lo que más le llamó la atención a T.K era un estante de madera de pino ya que, allí se encontraban todos los trofeos que el colegio había ganado el colegio además de recortes en donde también los destacaban, medallas, T.K estaba impresionado, sobretodo porque había un trofeo con el nombre de Kari pero, no era en deportes, era en canto.
–Debe de cantar como un ángel–susurró T.K en voz alta. Se sonrojó apenas se dio cuenta de eso.
– ¿Ah? – Kari no había escuchado bien pero, por alguna razón cualquier cosa que saliera de la boca de él, era importante para ella.
–Nada, vamos a servirnos algo, muero de hambre–habló él mientras avanzaba la fila.
–Ja, tú y Yolei son iguales, creo que soy la única persona delicada entre todos ustedes–le respondió mientras agarraba un jugo de mango, ella amaba el mango.
–Sí claro, eres toda una dama que me golpea a cada rato–T.K se sorprendía mucho de su actitud con ella ya que, siempre fue un chico muy tímido y en su anterior colegio, él tenía pocos amigos.
– ¡T.K basta! –otro golpe al pobre rubio.
–¡Au...! –Pero se vio interrumpido al notar como la iluminada mirada de la castaña poco a poco se iba apagando– ¿Estas bien Kari?
–Eh…sí, es que, me siento mal por mi mejor amiga, ella siempre me ha apoyado y nunca ha cuestionado mis decisiones sino, me da consejos y es hora que yo haga lo mismo.
T.K se quedó asombrado por el discurso que su nueva amiga estaba dando y quiso saber a quién se refería.
–Mira T.K, Allí está mi mejor amiga, alguien que te caerá muy bien y que es muy graciosa y divertida, con ustedes… ¡Yolei Inoue! –al rubio le fascinó la manera en como Kari estaba hablando al final, parecía una presentadora de circo. Luego, el chico de ojos celestes dirigió su mirada a donde la chica tenía la suya.
Yolei Inoue era una chica un poco impulsiva, habladora y muy alegre o por lo menos eso le había comentado Kari mientras se dirigían al comedor. T.K vio a un chico a una chica muy simpática de cabello lila sentada en una banca, el cabello de Yolei le parecía un poco raro, nunca había visto ese tono pero, se veía muy bien cuidado y sedoso, le quedaba bien. Notó que ella tenía los ojos parecidos a los de Kari aunque, un poco más oscuros y ella usaba unos lentes un poco grandes pero, le pareció que iba de acuerdo con el resto de su apariencia.
Él trató de recordar lo que Kari le había dicho de su amiga pero, no se acordaba de que ella era seria porque a simple vista, Yolei (en ese momento), parecía alguien seria y callada… ¿Qué le habría pasado?
–¿Vamos? – T.K notó que Kari quería hacer algo para que su amiga estuviese bien y él quería ayudarla.
–Claro–Kari notó que T.K en serio deseaba conocerla porque mucha gente la tomaban como una chica que quería llamar la atención, incluso Davis pensaba eso y este era otro motivo por el cual ella pasaba todo el día con él.
Los dos avanzaron hasta la mesa en donde ella estaba sentada. Parecía como si no tuviese hambre porque solo jugaba con el puré. Kari sabía que eso era muy malo ya que, Yolei era delgada pero, ella podía comer toda la comida que entrara en su boca sin aumentar un kilo. Además, Yolei amaba el puré de la escuela.
–Hola Yolei–Kari se sentó a su costado mientras le sonreía.
–Hola– susurró ella, estaba tan absorta en sus pensamientos que no se había dado cuenta que había alguien parado con una bandeja mientras le sonreía.
–Yolei…te presento a T.K Takaishi, es nuevo y te aseguro que te va a caer bien –dijo Kari.
–Disculpa T.K pero, de hombres no quiero saber nada–respondió mientras se acordaba del chico de ojos azules y pelo negro azulado.
–Te entiendo… con Kari todos creen que somos iguales, Kari que pena, te dije que deberías de ser un buen chico–mientras miraba como si la estuviese castigando.
– ¡No soy un chico! –Kari gritó ya que eso la había hecho enojar un poquito.
Yolei empezó a reír mientras la castaña se sorprendía. Ella juraba que al rubio que le iba a costar hacerla reír.
–Kari, eso te pasa por ser tan agresiva– Yolei le hizo un espacio a T.K para que se sentara en medio de las dos–Ahora te creen chico.
La chica de lentes y el chico de ojos celestes se entendían muy bien. Kari se sentía feliz pero, no sabía si T.K en serio la veía como un chico.
–Ah… ¿entonces también te pega? –dijo T.K–¿no te cansas?
–Te juro que lleva años de experiencia–contestó la pelimorada.
–Y de paciencia–complementó TK
–Sí y es rara pero es una muy linda chica–Yolei sentía que le podía decir todo al rubio.
–Basta…no se burlen de mí–Kari empezó a ofenderse… ¿de verdad era así?
–Es broma linda–dijo Yolei – Soy Yolei Inoue– y le estrechó la mano al de ojos azules.
–Lo siento Kari, no quería hacerte sentir mal–contestó el chico mientras le sacaba de manera delicada un mechón de su cara, notó que sin querer había ofendido a su linda amiga.
–Ya no importa–la castaña se sonrojó por lo que el rubio había hecho, le dedicó una sonrisa y fue correspondida con otra–Bueno, ahora que estás feliz dime, ¿qué tal tu día?
–Eh… me fue bien aunque sigo un poco triste por lo de Ken– Yolei bajó la cabeza mientras susurraba.
–Tranquila…todo saldrá bien, te lo aseguro– y la castaña le guiñó un ojo.
– ¿Quién es Ken? – preguntó T.K ya que, era una persona muy curiosa.
– ¿Le digo? –inquirió la castaña.
–Sí, claro, se ve de confianza además, me ayudará a soportarte–dijo la chica de anteojos mientras reía.
–Como si fuera difícil– bufó Kari.
–Bueno, Yolei, está enamorada de un chico de otro colegio que conoció y se llama Ken y bueno, para mí hacen una pareja perfecta pero, ella escuchó que estaba enamorado de una chica de nuestro colegio.
–Entonces, eres tú– contestó él después de analizar todo lo que le habían dicho.
– ¿Tú crees? –Yolei lo miró con ojos esperanzados.
–Pues, claro–afirmó T.K– ¿quién no se enamoraría de ti?
Yolei se sonrojó y lo abrazó, la castaña se sentía rara, como si sobraba, ahora entendía como debió de sentirse la pelimorada cuando ella estaba con Davis.
–Para ti también hay un abrazo–dijo él mientras pasaba su abrazo alrededor de ella, la extraña sensación apareció de nuevo y se sonrojaron, esto no pasó inadvertido por la pelimorada.
Buuueno, aquí acaba ¿qué tal? mas vale tarde que nunca xd c: gracias por leer mis fics y nada hasta pronto c: Feliz año atrasadaaasooo c: je ^^
