Disclaimer: One piece no me pertenece, a Eiichiro Oda si.
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On meat and tangerine
By: Kasumi_21
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Comida de media noche
Mecido por el inusual y tranquilo vaivén de las olas, y arrullado por las exclamaciones molestas que emitían sus compañeros de habitación, Luffy dormía plácidamente en su rústica cama compuesta por una simple hamaca. Llevaba su habitual vestimenta, chaqueta roja y pantalones cortos, que contrastaba claramente con el sombrero de paja que descansaba en su abdomen.
Un movimiento suave provocó que su sombrero de paja cayera suavemente al piso emitiendo un crujido. Sus cejas oscuras se juntaron de inmediato, mientras se dibujaba en su rostro masculino una mueca de incomodidad. Comenzó a moverse perturbado de improvisto, hasta que un movimiento mal realizado provocó que cayera de boca en los tablones de la habitación. Para su suerte, su rostro sólo tocó el áspero material que componía su más grande tesoro.
¿Mmm? – susurró aún adormilado, mientras apoyaba sus manos en el suelo y se erguía. Llevó su mano izquierda hacia su frente, tapando su ojo del mismo lado en el proceso. Bajo este se delineaba una cicatriz a lo largo de toda su mejilla. - ¡Ah! Mi sombrero – se dijo a sí mismo en un murmullo, mientras entreabría sus párpados y mostraba el mismo color oscuro de sus cabellos en sus iris. Finalmente cogió el sombrero con delicadeza y lo colocó sobre su cabeza. Cuando se disponía a realizar lo que antes hacía, un gruñido proveniente de su abdomen le recordó algo de importancia. Ya era hora de su entremés de medianoche, aunque seguramente ya hacía horas que había pasado.
Se estiró con pereza sin utilizar de sus poderes y emitiendo un suave bostezo. Se dirigió al inicio de la escalera que lo llevaría a la cubierta, mientras echaba un vistazo a sus camaradas y comprobaba que todos estaban allí. Sonrío con entusiasmo ante el hecho, eso significaba que ninguno estaba de guardia y que le sería más fácil obtener algún alimento de la cocina.
Cuando por fin el viento nocturno le dio en el rostro, refrescándolo a la vez, buscó con la mirada al vigilante de aquella noche. No logró verlo, por lo que se dirigió con rapidez hacia su habitación favorita antes que alguien lo pillara infraganti. Al entrar se vio envuelto en una absoluta oscuridad que ni siquiera los rayos de luna podían corromper. Le costó tiempo adecuarse a ella y cuando lo hizo se dirigió con emoción al refrigerador del comedor. Estaba tan cerca que ya podía sentir el sabor del la carne en su boca, tan cerca que su boca ya estaba húmeda, tan cerca que su estómago hasta dolía por la emoción, tan cerca que…
– ¡Luffy! – la suave y aterciopelada voz de una mujer llegó a sus oídos y con ello, el derrumbe de todos sus anhelos. Se maldijo a sí mismo por su estupidez, obviamente la presencia de ella haría todo más difícil.
– ¡Luffy! – y esta vez su voz se escuchó mucho más cerca, tanto que el capitán empezó a sudar frío como siempre lo hacía cuando ella le hablaba así. – ¿qué estás haciendo aquí? – preguntó claramente enfadada, pero antes de que el moreno pudiera contestar una tenue luz alumbró el cuarto. La chica había encendido una lámpara de aceite.
Y por fin tuvo una visión completa de ella. Su cabello de extraño color naranja variaba de tonos por efecto de la pequeña llama, mientras acariciaba la pálida piel de su rostro y cuello. Su mirada castaña, que ahora tenía un extraño brillo carmín, era acompañada por sus largas pestañas, ideales frente a su nariz pequeña y labios de suave tonalidad cereza. Su cuerpo era moldeado por un abrigo de mangas largas que llegaba hasta la mitad de sus muslos, mostrando sus largas piernas que terminaban con sandalias de tacón a juego.
– Ah… ¡hola Nami! – Saludó el chico con una sonrisa nerviosa, mientras inconscientemente se alejaba de ella con pequeños pasos – linda noche, ¿no? – comentó intentando distraerla, aunque ya debería saber que eso nunca servía.
– ¡no seas idiota! – contestó molestas mientras se acercaba a él y elevaba su mano izquierda hacia la mejilla del pelinegro. En una milésima de segundo estaba jalándolo con fuerza – ¡ahora respóndeme lo que te he preguntado! –
– ¡a… auch! – se quejó el chico de inmediato, mientras se humedecían sus ojos por el dolor. Aún no entendía como sus golpes y pellizcos podían lastimarle, siendo él un chico de goma literalmente – pues yo sólo quería algo de carne – era una lástima que Luffy no pudiera mentir. Ante su respuesta la chica dejo de alargarlo y lo observó enojada.
– ¡Vete enseguida! Con razón el refrigerador aparece vacío en las mañanas – señaló a la vez que lo arrastraba hacia la puerta de salida.
– Sólo un poco de carne~… – dijo con un puchero.
– no –
– ¡pero tengo hambre~! –
– ¡he dicho que no! –
– ¡Pero nami~! –
– ¡No! –
– ¡NAMI! –
– ¡NO! – gritó enfurecida mientras lo echaba a patadas de la cocina. Ya afuera, Luffy se volteó a verla con la misma mirada que tienen los niños pequeños cuando no se les da lo que desean. La pelirroja se quedó viéndole duramente por unos instantes, para luego suavizar su expresión con lentitud y suspirar cansada. El chico la observó extrañado a la espera de alguna respuesta.
– Espera aquí – le susurró con frustración, para luego subir sobre el techo de la comedor donde descansaban unos arbustos – ¡y no entres a la cocina! – le indicó mientras desaparecía entre ellos.
– ¡Oe!... ¡¿Nami?! – le gritó el pelinegro con suavidad recibiendo un molesto "cállate" como respuesta. Se quedó en silencio de inmediato al recibir la orden, no era una buena idea retar al carácter de la navegante.
¿Cuánto tiempo había pasado? No lo sabía con seguridad, tal vez unos 20 ó 30 minutos. Sólo tenía certeza que estaba muerto de hambre y que no resistiría mucho más teniendo la cocina tan cerca.
El sonido de unas hojas llamó su atención y de inmediato elevó su mirada hacia los arbustos. Allí se encontró con su compañera de viaje, la misma que sonreía con alegría mientras sostenía entre sus brazos una buena cantidad de mandarinas.
– ¡Hey! ¡Nami! – la saludó con una sonrisa a la vez que estiraba sus brazos para subir junto a ella. En ese momento, la pelinaranja había dejado los frutos a su lado y se había sentado junto a uno de los pequeños árboles. Luffy se ubicó s su lado teniendo entre medio sólo a las pequeñas naranjas. – ¿son para mí? – inquirió ilusionado mientras sentía como su boca se hacía agua. Ella le regaló una de sus sinceras sonrisas, esas donde cerraba completamente sus ojos castaños y mostraba alegremente sus perfectos blancos, afirmándole a la vez –
– ¡gracias por la comida! – exclamó extasiado como siempre lo hacía frente a un plato de comida, y se dispuso a quitarle la cáscara a una de ellas. Al saborearla comprendió la afición que tenía la joven por ellas, estaba simplemente deliciosa.
Cuando estaba comiendo la segunda y viendo que ninguno de los dos iniciaba una conversación, le preguntó – oe Nami, ¿y por qué te demoraste tanto? – una mirada almendrada se dirigió hacia él con sorpresa, para luego cambiar a una más dulce. El estado basal que tenía cuando estaba a su lado.
– Estaba escogiendo las mandarinas – explicó con suavidad, mientras por reflejo cogía una de ellas – no es algo que debas tomar a la ligera, para obtener un sabor de calidad debes fijarte en el color y la forma de cada una – después sus ojos se dirigieron al cielo, que era decorado por una hermosas esfera plateada e infinitos luceros dorados – y como ya es de noche me ha costado un poco más elegirlas –
– ¡Ah! Entonces estabas escogiendo las mejores para mí. – él afirmó – ¡Gracias Nami! – dijo el muchacho con aquellas sonrisas tan suyas, esas que eran capaces de calmar cualquier situación complicada en la que estuvieran.
– ¡deja de decir idioteces! – exclamó de inmediato la pelirroja, mientras un leve rubor cubría sus mejillas. Luego se irguió y saltó hasta quedar frente a la puerta del comedor. El joven capitán observó todos sus movimientos, intrigado.
– Hey, ¿a dónde vas? –
– ¿No es obvio? Debo hacer mi guardia – contestó aun molesta, pero ya sin ese color rojo en su semblante. Se volteó a verlo por última vez con seriedad – cuando termines, anda a dormir – ordenó y luego se dirigió hacia el mástil para subir a él. Desapareció ante la atenta mirada del trigueño que, apenas la perdió de vista, reinició su degustación de aquellas frutas.
De improvisto una sonrisa escapó de sus labios sin que él lo quisiera y un extraño sentimiento de satisfacción lo invadió. Tal vez era porque al fin había calmado su apetito o tal vez porque al fin conocía de donde provenía el familiar aroma de su navegante.
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Sexto!
Wow D= ha pasado un poco más de un año y yo sin actualizarrrr! (si, pueden matarme si quieres u,u ) lo siento de verdad! pero no pude actualizar en todo este tiempo u.u espero me disculpen. En compensación intentaré publicar más seguido aunque será difícil.
Sobre este capítulo, en realidad no es uno de mis favoritos, pero en él relato lo que personalmente considero unos de los clásicos en los fanfic LuNa: cuando Nami le regala una mandarina a Luffy. Lo cierto es que visto al revés sería que Luffy le de carne o le deje prestado el sombrero a Nami, pero ambas situaciones ya se han visto en la serie (jejejeje… x3 )
Bueno! Momento de RxRxR!
Anónima: jejeje dí en el clavo! Oh! Muchas gracias :D me alegro que te haya gustado el capítulo anterior! Espero que este también sea de tu agrado :D saludos!
NamiLuffy: lo siento por no actualizar tan prontoooooo D= espero mejorar! Y siii, Luffy es todo un fresco xD tu también cuídate =)
Miss Altair: wow! Gracias :D referente a tu pregunta, tengo pensado hacer 10 (aunque sinceramente tengo un vacío mental para el último D: espero que pronto se me ocurra algo) cuando leí tu comentario de inmediato intenté formar en mi cabeza alguna continuación, pero aún no logro crear algo que me deje satisfecha. Espero que también aparezca la inspiración para que nazca! Nos vemos (técnicamente nos leemos xD )y suerte!
Girl-hatake95: wowowowowow! Gracias por contestar tan rápido a mi review! En serio :D aunque no he tenido tiempo para leer el nuevo capítulo de tu fic, espero hacerme un tiempo para lograrlo. Gracias por el comentario sobre las personalidades, eso es una de las cosas que generalmente más me preocupan cuando escribo fic de OP. Por eso aún no me atrevo con una historia donde estén todos los mugiwara (aunque tal vez publique algo en unos cuantos meses mas x3 ) suerte e inspiración! Estoy deseosa de leer el encuentro entre Luffy y Nami!
Raspberry Orchid: jajajajaja completamente de acuerdo! A veces duermo con trenzas y termino aún más despeinada, me alegra saber que no soy la única xD ! lo de Ussop… mmm… bueno xD espero que no sea por lo mismo (tal vez cree que se ve mas varonil para Kaya) jejejeje nos vemos!
Kaoru likes One Piece: ehhh? En serioooo? Siempre le tuve tanta fe a google u,u creo que desde ahora no seré las misma xD jajajaja gracias por publicar fic en español! Vi que tienes nueva historia, intentaré leerla lo más pronto posible… presiento que será genial! Sobre los drabbles mi idea era hacerlos todos pre time skip, por el hecho de que aún Oda no expresa completamente los cambios en las personalidades de todos… pero quien sabe…. Nos vemos°!
Animefull4ever: gracias! espero que el reciente capítulo sea de tu agrado.
NaMii HeartPhilia: gracias por tu review! En realidad lo extrañaba x3 en especial porque eres como la escritora líder de por aquí. Espero leer pronto nuevos fic LuNa.
Haruhi tkm: feliz navidadd! D= OMG! Cuanto tiempo sin actualizarrrrrr! Gracias por tu comentario =)
Monkey.D. : gracias! :D ojalá este también te guste.
Bueno! Me despido :D antes avisando que probablemente el próximo drabble salga entre finales de abril-principios de Mayo.
Ojalá Oda nos de mas momentos Luna para recrear la inspiración.
Por cierto! Si quieren comentar sobre la pareja y conocer a gente con su misma afición, en el foro de Naruto uchiha hay un fan club LuNa bastante animado y que se mantiene actualizado! X3 si quieres compartir con nosotros, únete! (no se nota que soy miembro, verdad?)
Ahora sí!
I'll see you!
Kasumi_21
