Disclaimer: One piece no me pertenece, a Eiichiro Oda si.

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On meat and tangerine

By: Kasumi_21

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Summer Time

Nami jadeó con suavidad mientras intentaba mantener el paso. Un abrasador sol de mediodía los acompañaba en el camino, dificultando su visión y quemando todo su cuerpo descubierto. Ahora realmente pensaba que utilizar sólo un bikini, un pareo a la cintura y un pañuelo amarrado en la cabeza era mala idea.

– Navegante–san – inició una morena que estaba a su lado con una sonrisa. Llevaba un corto vestido de color café, gafas de sol negros y un sombrero de paja de playa. La pelirroja la odió por el último detalle – ¿te sientes bien? –

– Sí, lo hago – intentó contestar con simpleza, más su voz nació con un molesto bufido.

– ¿sucede algo, Nami-san? – preguntó un muchacho rubio con leve preocupación, llamando la atención de la pelirroja y de todos los presentes. Al instante todas las miradas de los mugiwara estaban fijas en ella, exceptuando al capitán que se había perdido hace un rato.

– puedo chequearte si quieres – comentó Chopper con dificultad desde la espalda de Zoro, tenía la lengua afuera y su mirada entrecerrada. Era obvio que el calor estaba causando un efecto mayor en él.

– Estoy bien, descuida – la pelirroja lo calmó con una sonrisa, que causó un efecto cautivante en su rostro levemente sonrojado.

– ¿cómo ofreces ayuda en ese estado? – reprendió con seriedad el espadachín, viendo al doctor con el entrecejo fruncido. En el mismo momento, la mujer morena había aumentado sus pasos con elegancia y había llegado al lado de Zoro.

– Ten doctor-san – le ofreció una botella de agua con una sonrisa y una mirada cordial. A su lado el primer oficial seguía sus movimientos con una mirada molesta y hastiada.

– ¡hey chicos! – el repentino llamado del capitán atrajo la atención de todos, encontraron su figura surgiendo animadamente desde una colina de arena. Nami elevó su mirada hacia él, sintiéndose de pronto mareada por la repentina luz solar que llegó a su rostro. Ninguno de sus nakama pareció notarlo. – ¡La he encontrado! ¡La playa del folleto! – indicó con una sonrisa emocionada que fue rápidamente acompañada por la de Ussop. Chopper, aun en la espalda del espadachín, intentaba mover sus brazos tratando imitar un gesto de Luffy.

– ¡oe! ¡oe! ¡Deja eso Chopper! – le regañó Zoro recibiendo sólo un murmullo como perdón cuando el reno se acostó en su espalda. Robin que seguía caminando a su lado, rió suavemente por el gesto y Sanji, que antes estaba preocupado por Nami, notó finalmente aquel hecho.

– ¡¿AAHH?! ¡ALÉJATE DE ROBIN-CHAN AHORA, MARIMO DE MIERDA! –

– ¡CÁLLATE, CEJA MÁGICA! –

– ¡¿CÓMO DIJISTE?! –

Ante la inminente pelea, la morena formó brazos y manos en la espalda del peliverde y lanzó hacia ella el cuerpo de Chopper. Recibió al animal con un abrazo y una cálida mirada, ignorando como el cuerpo de Zoro se contorneaba luego del repentino uso de su poder. Sin querer le había causado un escalofrío.

– ¡maldita mujer! ¡No hagas eso, es molesto! – le reclamó cabreado y con sus mejillas suavemente sonrojadas. Robin se sorprendió por su reacción, pero casi de inmediato se puso a reír. Siguió su camino hacia donde habían desaparecido el capitán y el tirador con una sincera sonrisa.

– ¡TÚ, BASTARDO DE MIERDA! – Zoro debió detener una patada de Sanji con los brazos, había dejado sus katana en el barco. – ¡no le hables así a Robin-chan! –

– ¡métete en tus asuntos, ero-cook! –

Nami bufó molesta ante la pelea de los dos hombres, estaba empezando a dolerle la cabeza y sus gritos no la ayudaban en mucho. De igual forma agradeció que Zoro hubiera seguido con la disputa, tampoco tenía muchas ganas de soportar los halagos exagerados de Sanji-kun.

Siendo la última que reinició el camino hacia el lugar, la pelirroja se dio el tiempo para subir la duna y no forzar su cuerpo que ya estaba jadeando. La fría brisa que acarició su rostro cuando llegó a la colina fue el premio de su esfuerzo.

Se encontró con una hermosa playa tropical, repleta de palmeras y embellecida por el agua cristalina que la envolvía. Llamo especialmente su atención unas muelles y unas terrazas construidas sobre piedras, que permitían el contacto directo con zonas de aguas más profundas. En ese mismo lugar Ussop ya estaba preparando unas hamacas, supuso que para Luffy y Chopper. Bufó de nuevo, evitar que esos dos no hicieran algo irresponsable cerca del mar sería otra preocupación.

– ¡Nami! – llamó emocionada una voz a su lado, causando que la aludida saltara levemente. No había percibido su presencia.

– ¡ugh! ¡¿Qué pasa?! ¡No grites tan de repente! – él sonrió despreocupado y Nami llevó una mano a su frente, maldito dolor de cabeza.

– ¿por qué te has demorado tanto? –

– Por nada – contestó enojada y siguió su camino, esperaba que Luffy notara su enfado y la dejara tranquila. Él la miró con su rostro en blanco.

– ¿te sientes bien? – Nami se volteó a reprocharle, pero lo encontró de improvisto a su lado y a la mano masculina en su propia frente.

– ¿eh? –

– Estás caliente y eso no puede ser bueno – ella se alejó con rapidez, incómoda.

– ¡estoy bien! déjame en paz –

Luffy bufó contrariado mientras llevaba sus manos a la cadera, por ello no notó como el color en las mejillas de Nami aumentaba mientras caminaba. Ella acababa de percatarse que su capitán sólo llevaba un traje de baño junto al sombrero de paja.

– ¡Namiiiii~! – la pelirroja podría haber adivinado la expresión en su rostro sin necesidad de verlo, aún así se volteó y lo encontró con un mohín en los labios y corriendo hacia ella. La chica sintió de pronto que su garganta se apretaba y su corazón aumentaba los latidos, empezó a sudar más de lo normal cuando reconoció el pánico. Antes de planificarlo ya estaba corriendo en dirección contraria, hacia la playa donde estaban sus nakama.

– ¡KKKYYYAAAAAHHH! –

– ¡OE NAMI! ¡¿POR QUÉ ESTAS ESCAPANDO?! –

– ¡ALÉJATE! –

– ¡GROSERA! ¡NO HUYAS DE MÍ! ¡SOY TU CAPITÁN! – impaciente como lo caracterizaba, Luffy terminó por aburrirse y decidió atraparla finalmente. Estiró su brazo hasta coger la muñeca femenina y la atrajo hacia él.

– ¡KKKKYYYYYAAAAAAAHHH! –

El cuerpo de Nami voló fácilmente hacia él, hasta chocar fuertemente con el pecho masculino y causar la caída de ambos. Cuando se vio recuperada, los ojos marrones se ubicaron velozmente en los negros y ardieron con furia. Un golpe seco tronó por todo el lugar.

– ¡Idiota! ¡Te he dicho que dejes de hacer eso más de mil veces! – Luffy se levantó como pudo, el cuerpo de la pelirroja descansaba sobre el suyo, y la miró con sus ojos humedecidos. Un bulto prominente se había formado en su cabeza de donde aún salía humo.

– ¡e-es tu culpa! ¡Tú no querías escucharme! –

Ella lo miró por unos segundos y luego suspiró, derrotada. Sabía que si no cedía ante su petición estaría molestándola por mucho más tiempo.

– ¿qué quieres? – inquirió con cansancio mientras se levantaba, más el rápido movimiento causó de pronto que se mareara. Luffy levantó sus brazos evitando una caída.

– ¿te sientes bien? – el tono de la voz masculina había cambiado a una más seria pero igual de confortante.

– te dije que sí –

– Nami – él la obligó a mirarle, cogiendo su frente nuevamente y aumentando el sonrojo de ella. Los ojos obsidianas eran más oscuros de lo habitual, en ellos estaba tallada una advertencia silenciosa. Ella supo que ya no podría esquivar su pregunta.

– es por el clima de la isla, hace mucho calor –

– Pero este tipo de isla es tu favorita – era una afirmación y Nami se asombró, no recordaba haberle dicho alguna vez que las islas de primavera en verano eran sus favoritas.

– lo es, sólo que el calor me ha causado dolor de cabeza –

– dile a Chopper –

– no quiero preocuparlo, para él este tipo de clima es mucho peor –

El entrecejo de Luffy se pronunció con seriedad y lentamente su rostro moreno se estaba sonrojando, Nami dedujo que intentaba buscar una solución y que prontamente habría dos mugiwara con dolor de cabeza. La pelirroja rió.

– ¿eh? ¿Nami? ¿Ya te sientes mejor? – él había sido atraído por su risa cantarina, esta vez parecía aliviado. Y ella sintió como su corazón se contraía, porque la pelinaranja sabía que él estaba realmente preocupado.

– Sí, descuida – Luffy la soltó con una gigante sonrisa.

– ¡shishishi~! ¡Me alegro! –

Ella sonrió, pero deshizo su mueca cuando un fuerte viento los envolvió. Los ojos marrones estudiaron de inmediato el cielo y prontamente una sonrisa se dibujó en los labios femeninos. Podía sentirlo, los cambios de presión que le revelaba los próximos cambios en el tiempo.

– ¿sucede algo? –

– probablemente habrán más nubes en la tarde, así que refrescará –

– ¡shishishi~! Eso es bueno, pero por si acaso… – cogió el sombrero de paja y con suavidad lo colocó sobre la cabeza femenina.

– ¿eh? – Nami lo buscó con la mirada, sorprendida – ¿Luffy? –

– Cuidará de ti – le aseguró con una sonrisa y ella también sonrió.

Nami supuso que Luffy le dejaría el sombrero como préstamo hasta que el día refrescara, más no se lo pidió de vuelta en ningún momento ni siquiera cuando el día ya era soportable hasta para Chopper. Bueno, ella no se quejaría de eso.

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Séptimo!

Wohoo! Y nos estamos acercando al final :D

Espero que el octavo esté entre finales de mayo-inicios de junio :D

Bueno, para la gente que sigue el manga de OP supongo que ya deducen de donde saqué la idea para este corto. El coloreado donde Nami sale con el sombrero (en serio Oda… más obvio no puedes ser) y que también sale en un opening, creo que el octavo…

Ahora… sobre RxRxR

Gabe Logan: gracias por tu review :) espero que este capítulo también sea de tu agrado

I'll see you!

Kasumi_21