Disclaimer: One piece no me pertenece… tal vez algún día.

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On meat and tangerine

By: Kasumi_21

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Y mandarinas

Sentada en el césped de su casa provisoria y rodeada de libros y pergaminos, Nami observaba el infinito mar que se dibuja ante sus ojos mientras esperaba pacientemente por el amanecer. Según dedujo por la inminente claridad que cubría a la isla, faltaban algunos minutos para que saliera el sol y con ello se vio fuertemente tentada en volver a su dormitorio hasta que finalmente ocurriera. Luego de tantas horas de trasnoche, dormir un par de minutos era casi tan interesante como una tonelada de monedas de oro.

Un viento frío le recordó de pronto el motivo de su estadía en el patio, llevándose consigo parte del adormecimiento que peligraba en hacerle caer. Con un suspiro profundo y estirando su cuerpo cansado en el proceso, Nami intentó no recordar las noches en vela que llevaba desde hace unos meses y se dispuso a tomar el quinto libro que leía en aquella madrugada. Distraída por el cansancio, notó por el rabillo del ojo que le faltan más de una decena de libros que leer del montón que llevaba con ella y otros centenares que la esperaban en la biblioteca. Intentando no caer ante su ente pesimista, cosa que se le hacía extremadamente difícil cuando él no estaba con ella, la pelinaranja se obligó a enterrar su nariz nuevamente en las líneas de la obra. Era mejor gastar el tiempo leyendo que quejándose por todo lo que faltaba, aunque siempre podría llevarse en su equipaje uno que otro libro. Ante su pensamiento, Nami no pudo evitar sonreír con cierta travesura en sus labios, en especial cuando imaginó la sonrisa infantil de él si es que supiera de sus planes. Su sonrisa siempre despreocupada, infantil y malditamente contagiosa.

– ¡Nami-chan! – un grito masculino la trajo de pronto a la realidad y al elevar la vista, los ojos castaños sufrieron ante la inminente luz. Había amanecido y ni siquiera se había percatado. – ¡Nami-chan! – luego de recuperar su visión normal, la pelinaranja logró distinguir la figura de un muchacho y verificar que corría animadamente hacia ella. Tenía el cabello castaño con reflejos rubios, ojos celestes y una musculatura pronunciada para sus escasos 20 años. La sonrisa alegre que le dedicaba le hizo recordar otra similar, aunque mucho más cálida en sus pensamientos.

– Kenji-kun, buenos días – ella saludó con cordialidad, percatándose luego de las bolsas y mochila de viajero que él portaba – ¿vas a una aventura? – ante su pregunta, él realizó rápidamente un puchero. Ella no entendió el por qué.

– ¡Nami-chan! ¡Qué cruel eres! – los ojos rubíes se abrieron con sorpresa y pestañearon un par de veces.

– ¿Eh? –

– ¡Te conté la semana pasada que iría a Water Seven y que me viaje duraría una semana! ¡¿Por qué nunca me escuchas?! – él gritó con el entrecejo fruncido para luego sentarse a su lado, el mohín en sus labios presentes en todo momento. Ante esto, Nami sólo pudo reír y acariciar el cabello castaño a modo de disculpa.

– lo siento, lo siento – dijo con una sonrisa nerviosa – disculpa por no ponerte atención, he tenido mi cabeza ocupada últimamente – Kenji se obligó a no mirarla y a cambio recorrió con la vista los libros e implementos que estaban en el césped. Su mirada celeste se oscureció levemente.

– ¿te has quedado estudiando hasta tarde nuevamente? – ella asintió con una sonrisa, intentando quitarle importancia. Él cayó por un momento, recordando la historia sobre la tripulación de los mugiwara que ella le había contado y sobre su promesa con el capitán. – queda casi cinco meses para que te vayas, ¿verdad? –

– 4 meses y 25 días para ser exactos – un escalofrío de emoción recorrió el cuerpo femenino cuando respondió, el mismo que se detuvo en su corazón y se transformó en una alocada carrera. Nami llevó su mano hasta su pecho, más turgente que hace tiempo atrás, y luchó con las ganas de echarse a llorar. La sensación que acompañaba a su cuerpo se había incrementado con la disminución del tiempo que faltaba para el reencuentro, intensificado también por su cabeza que parecía cada día más consciente de sus sentimientos.

– ¿por eso has aumentado tus horas en la biblioteca? – la pelinaranja agradeció la pregunta, era el estímulo que necesitaba para desplazar los pensamientos que cruzaban por su cabeza.

– A-así es – el nudo en su garganta le impidió hablar, carraspeó para mejorar su estado – ¡me quedan un montón de libros que leer! ¡y no he practicado lo suficiente con el Sorcery clima tact! ¡y debo actualizar mis apuntes con la información reciente y…! – el castaño apoyó su mano en la cabeza femenina, intentando calmarla.

– Basta Nami-chan, toma las cosas con calma – él acercó su rostro lo suficiente para sentir el aliento femenino sobre sus labios, ella se alejó con suavidad.

– ¡n-no me pidas eso! ¡Sabes que debo aprender todo sobre el clima del Nuevo Mundo y aún me falta un cuarto de todas las islas! ¡Y sin contar los nuevos datos que ha reunido el amigo de Haredas-san! –

– si tienes tanto por saber, ¿por qué no te quedas unos años más? – ella entrecerró los ojos y la mirada carmesí brilló peligrosamente.

– Kenji-kun, no empieces por favor – la voz femenina nació como un susurro suave, que prometía una muerte lenta para aquellos que osaran seguir contradiciéndola. El ojiazul siempre solía callar a esta altura de la conversación; pero ese día, donde el cansancio posterior al viaje y la presión de la próxima partida de ella le hicieron perder la noción del peligro, decidió valientemente decir lo que pensaba.

– ¿es que acaso el capitán no puede aguantarse algunos meses? – el entrecejo de Nami se frunció aún más cuando Kenji llamó el cargo de Luffy con cierta sorna.

– No creo que eso sea posible, probablemente querrá salir de inmediato a la isla Gyojin y yo debo guiarlo hasta ella –

– Pero tú quieres seguir estudiando – él aclaró y ella cerró los ojos con cierta rendición, no podía negar aquello.

– es cierto, pero Luffy no querrá esperar más tiempo –

– ¿aún cuando se lo pidas? – ella calló y él entendió su silencio como un no – bueno, no sé qué te sorprende, tú misma me has reclamado un centenar de veces por lo egoísta que él es – Nami guió su mirada rápidamente hacia él y esta vez sus ojos ardían de furia. Estuvo tentada en golpearlo, pero se contuvo.

– no hables mal de él, si yo he dicho eso es porque le conozco y tú no lo haces – su voz fue gélida y por primera vez en ese año y medio, Kenji fue capaz de conocer a la verdadera gata ladrona. Frente a él se encontraba una mujer que no tenía remordimiento ni compasión por aquellos que dañaban a su familia, la pirata que estaba preparada para luchar y hasta morir por sus amigos y tesoros.

– Na-nami-chan… –

– y espero que no lo vuelvas a hacer, porque no puedo prometer que salgas ileso en una próxima conversación – ella hizo ademán de levantarse y antes de pensarlo, Kenji agarró su muñeca con fuerza y la obligó a sentarse. El corazón del hombre latía desembocado por el pánico, ya que a pesar de que le molestaba aquella Nami que idolatraba al capitán, no estaba muy seguro de poder soportar el odio de la muchacha. Decidió callar sus celos hacia el trigueño que no conocía y disfrutar lo que quedaba del tiempo con la mujer que amaba.

– l-lo siento Nami-chan… – le dijo con suavidad y una mirada entristecida, lo que causó una punzada de culpabilidad en la pelinaranja – por favor no te vayas – ella terminó por ceder y su cuerpo se relajó mientras se acomodaba en el pasto. Él sonrió complacido.

– Mientras lo entiendas, estaremos bien – comentó ella con los ojos cerrados y levantando el mentón. Ésta vez él rió y pareció especialmente encantado con el actuar femenino.

– de acuerdo, no lo olvidaré – le contestó mientras se inclinaba hacia una de las bolsas y empezaba a buscar dentro de ella, Nami siguió sus movimientos con una mirada curiosa.

– ¿qué haces? –

– ¡tachán~! – cantó él emocionado y ubicó una cosa de color café rojizo frente a los ojos rubíes. Nami pestañeó algo perturbada cuando reconoció un pedazo de carne. – ¡toma! Te lo había traído como regalo, pero ahora te lo ofrezco como una disculpa – aún perdida, la chica cogió el alimento con cuidado y lo observó detenidamente. De pronto los ojos de ella se abrieron desmesuradamente.

– ¿e-esto… es…? – susurró con voz queda y Kenji sonrió al saber que su obsequio había causado el efecto esperado.

– Sí, es mizu mizu niku. La especialidad de Water Seven – el castaño se volteó nuevamente hacia su bolsa, en búsqueda de más carne – como habías dicho que te gustaba, te la he traído. Deberías comerla de inmediato, aún está caliente – comentó, más Nami ya estaba absorta en sus recuerdo que le había provocado el aroma de la comida.

De pronto podía sentir líquido tibio sobre sus mejillas que, combinadas con la sangre y la suciedad que había ganado en la batalla anterior, recorrían lentamente su cuerpo hasta perderse sobre la madera del humilde barco que los transportaba. Nami podía escuchar claramente el llanto y sufrimientos de sus nakama, aún cuando no fueran expuestos abiertamente, y una parte de su mente le insistía constantemente en acercárseles para consolarlos; pero era incapaz de moverse, los gritos de tristeza de su capitán habían captado completamente su atención y le era imposible despegar sus ojos de la conocida espalda masculina. Más allá se podía distinguir la figura del Merry, que se disolvía entre las llamas con cada segundo que pasaba, mientras su voz agradecía repetidamente por los meses compartidos.

Nami sintió que perdía su fuerza e, incapaz de sostenerse por más tiempo, se dejó caer envuelta por copos de nieve que contrastaban con el calor que desprendía el barco en agonía. Mordió sus labios en el intento inútil de callar sus gemidos, para finalmente ver desplazado su orgullo y expresar en quejidos el dolor que en ese momento sentía. Su corazón se estaba exprimiendo con dureza, haciéndola aún más consciente de los sentimientos que profesaba a aquel ente material, mucho más de los que ella creía.

Un golpe fuerte detuvo el hilo de sus pensamientos y la pelinaranja elevó la vista en busca de la causa. En ese mismo momento Luffy aterrizaba en la pequeña barca, justo en frente de ella y escondiendo sus lágrimas tras el ala del sombrero. Ella iba a susurrar su nombre en un reflejo que rara vez reconocería, pero fue interrumpida cuando su capitán estiró sus brazos y atrajo a todos a un abrazo consolador. La pelinaranja sintió de pronto como su cuerpo era guiado hacia el capitán y en segundos después, como su pecho chocaba contra el torso del moreno. Ante la sorpresa del hecho, Nami jadeó suavemente y derramó un par de lágrimas cuando sus ojos carmesíes se extendieron por el asombro. Cuando se vio repuesta de la espontánea acción, ella elevó la mirada hasta encontrarse con el rostro masculino de su capitán, es ese momento lleno de lágrimas y formando una expresión de sincero dolor. El corazón femenino tembló con fuerza y miles de punzadas atacaron el pecho femenino al observar el sufrimiento del moreno. Sintiéndose de pronto inútil por no poseer alguna herramienta para consolarlo, Nami realizó la única acción que podía hacer en ese momento: se apoyó en su pecho mientras se unía a sus gritos y gemidos de dolor. Hundió su nariz en el arco del cuello masculino, mientras sentía como su cuerpo se unía a las vibraciones suaves del pecho de Luffy y los llantos de sus nakama se volvían más fuertes ante el abrazo de su capitán.

Finalmente cerró sus ojos avellanas lentamente, resignándose al sufrimiento.

– t-tranquila… – susurró él en su oído, exhalando aire caliente que le produjo un intenso escalofrío. Ella curvó su cuerpo hacia el pelinegro en un gesto involuntario y abrió los ojos ante la sorpresa de su voz. – t-tranquila… estará bien… – le dijo nuevamente con suavidad, aún cuando su voz se quebraba con facilidad. Nami intentó voltear a verlo, pero se detuvo cuando sintió que Luffy movía su rostro hacia su propio cuello. Supuso que él no quería que ella lo viera, le permitió aquel capricho. – Merry estará bien… – murmuró ahora con una voz que sonaba cansada, la misma que murió lentamente mientras los minutos pasaba, cuando el ojinegro perdió la conciencia y se quedó dormido sobre el torso femenino. Y la pelinaranja lo recibió con una amabilidad que rara vez vería en ella, conmovida por su actuar altruista que se preocupaba más por ella que por él mismo; y envuelta por una mezcla de aromas de los que nunca se había percatado y que difícilmente podría olvidar en su vida. El aroma de la carne y el mar en perfecta sincronía.

– ¿…Chan? ¿Nami-chan? – de vuelta a la realidad, Nami se volteó hacia su amigo con una sonrisa y aún disfrutando del olor que desprendía el alimento. – ¿Nami-chan estás bien? – ella asintió.

– sí, no te preocupes – Kenji pareció aliviado por su respuestas y le sonrió de vuelta.

– vaya, supongo que esa carne realmente te gusta – él comento comiendo la propia y ella negó suavemente, meciendo su cabeza en el proceso.

– No, no me gusta – aclaró con una sonrisa resignada y un suave rojo carmesí en las mejillas – estoy completamente segura de que la amo –

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FIN

Capítulo 10 entregado! Espero que estos drabbles hayan sido de su agrado y se hayan entretenido leyéndolos, yo por lo menos lo hice cuando los escribía :) Gracias por todos los reviews y los favoritos!

Bueno, vamos al RxRxR!

Raspberry Orchid: jejeje gracias! fan… jejeje! Que vergüenza.. xd bueno, sí … es verdad que el corto de Luffy fue medio triste, pero de alguna forma quería retratar lo que según yo sintieron los dos al estar separados de todos y especialmente del otro. Me pregunto si alguna vez Oda nos dará alguna muestra de esos años… pero un poco más específico. Gracias otra vez! suerte!

Gabe Logan: ciertamente fue extraño escribir a un Luffy con cierta nostalgia, porque él como que no lo es… espero que no haya salido muy Occ ese drabble… de hecho acabo de percatarme sobre eso xD gracias por todos los reviews que dejaste a lo largo de este fic, en serio elevaron mi moral y me dieron energía para continuar :) muchas, muchas gracias!

Kaoru likes One Piece: es verdad, como no sabemos lo que sucedió en ese tiempo me fue imposible controlar mi imaginación xD bueno.. cosas de la mente. Gracias por el review! Espero este capítulo también sea de tu agrado!

Bueno, nos vemos en próximos proyectos (alias fics xD )

I'll see you soon!

Kasumi 21