Notas de la autor: *Esta es una nueva historia de Sterek y con esto espero inspirar a que más personas escriban sobre estos 2 personajes.

Advertencia: esta historia tiene fragmentos de la primera y segunda temporada, pero NO sigue el mismo orden.
Si no te gustan las historias con contenido de parejas Slash "GAY" no las leas...

-Beteo: Stephie-Rowena que tiene paciencia para corregir mis errores.

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.

-N/A: notas de autor.

Disclaimer: Los personajes de Teen Wolf No me pertenecen a excepción de Dante todo lo demás le pertenece a Jeff Davis y a la MTV.

Capítulo 2: El regreso
Un largo año había pasado y ya era hora de regresar a casa. En el internado la pasaba bien, al principio le costó adaptarse al horario y los entrenamientos que eran su única actividad recreativa. Durante todo ese año solo recibió cartas de su padre diciéndole que todo estaba bien y por otro lado las de Lydia que le decían todo lo contrario. Al cabo de un tiempo le dejo de importar lo que pasara en Beacon Hills eso solo le recordaba el pasado y uno no muy bueno.
Cerró la bolsa que contenía en su interior sus pertenencias y escuchó una voz proveniente de la puerta.
— Estoy listo —dijo la voz y a modo de respuesta Stiles solo sonrió, cargó su bolsa y caminó hacia donde estaba el chico que hace un momento le había hablado.
El solo pensar que esta vez no llegaría solo al lugar que llamaba hogar y lo mejor que ya no sería el mismo del que se aprovechaban por ser tan solo un joven sin alguna fuerza sobrenatural y al que intimidaban con una simple amenaza para luego mandarlo hacer cualquier cosa sin importar que pusiera su vida en peligro, lo hacía sentirse seguro de sí mismo. Por primera vez agradeció que su padre lo mandará a ese internado, ya no se sentía inferior o muy por detrás de Scott y todos los que fueran hombres lobos, ahora ellos serán los inferiores y eso lo iba a demostrar.
El Sheriff Stilinski estaba una hora antes de lo previsto en el aeropuerto de Beacon Hills. En la carta que su hijo le había mandado solo le informaba dos cosas; la primera era que iba a llegar con un acompañante y la segunda que no quería a nadie más que a él esperándolo y si eso era lo que quería Stiles respetaría su decisión. Sentía que esa había sido la hora más larga de toda su vida, pero al fin la pantalla en la sala indicaba que el avión proveniente de Wyoming estaba aterrizando, después de unos minutos de espera los pasajeros comenzaron a salir. Una sonrisa se dibujó en su rostro cuando pudo ver a Stiles, alzó la mano indicándole su localización. Este lo vio y caminó hacia él, se dieron un corto abrazo como saludo y al separarse, el Sheriff Stilinski, notó la presencia del otro chico que acompañaba a su hijo. Este se presento como Dante Gwyddyon era de la misma estatura que Stiles, pálido, de cabello negro y ojos grises. No le extrañó la actitud tan seria del chico pues en el internado a donde había mandado a su hijo la disciplina era la que reinaba.
Los chicos fueron por sus maletas y luego partieron a casa, en el camino el sheriff era el único que intentaba entablar una conversación haciendo preguntas sobre el internado y sus actividades diarias. Por su parte Stiles solo mantenía su mirada fija en el paisaje que pasaba frente a él y Dante leía un libro.
Al llegar a la casa los chicos bajaron las maletas del carro y se fueron directo al cuarto donde el Sheriff Stilinski había colocado una segunda cama para que Dante durmiera. Al entrar, Stiles, pudo ver que lo único diferente en la habitación era la nueva cama todo lo demás seguía igual, colocó la maleta en su cama
— Lindo cuarto, un poco infantil para mi gusto, pero lindo.
— Sí, hay que hacerle unos cambios. Cuando me fui tenia una manera de pensar muy diferente a la que tengo ahora.
La conversación terminó en el instante en que el Sheriff se posó en el marco de la puerta para informar que tendría que salir por cuestiones de trabajo y para informar en el colegio que tanto su hijo como un "sobrino" iban a ingresar ese año.
— No te preocupes, papá. Terminamos de arreglar las cosas aquí y bajamos a ver que comemos.
— Ya saben nada de hacer estragos —al ver que este ya se retiraba, Stiles, lo llamó hasta tener de nuevo su atención.
— ¡Eh, papá! Antes de que se me olvide necesito comprar pinturas, quiero cambiar el color del cuarto.
El sheriff Stilinski solo pudo mirarle con su rostro un poco descolocado, pero al final solo asintió y se retiró prometiendo que al regresar le daría el dinero para que compraran las pinturas que fueran necesarias, al escuchar que el carro de su padre arrancaba solo suspiró.
— Pensé que seria mas difícil convencerle —Dante solo sonrió.
—¿Qué vamos a comer? —preguntó cambiando el tema.
— No sé… tenemos que ir a la cocina y conociendo a mi padre en el congelador solo debe de haber carne.
Al comprobar que estaba en lo cierto cogió las llaves de su Jeep y salieron al súper en busca de algo para hacer una ensalada.
Tarde en la noche, el Sheriff Stilinski, llegó a su casa para toparse con la comida en la mesa y toda la casa en silencio. Se acercó a la mesa y decidió ignorar todo lo que no fuera carne, ya que no era muy amigo de los vegetales.
Al pasar por el cuarto observó que los chicos estuvieran bien y luego se dirigió a tratar de dormir un poco después de un día entero de trabajo. Se despertó al escuchar unos ruidos en la planta baja de la casa y maldijo "los ladrones escogieron mal día". Bajó con su arma de reglamento en mano y justo cuando iba llegando a las escaleras escucha que en la sala las voces de los chicos, suelta un bufido y baja las escaleras para toparse con ellos en el piso.
— Mm… ¿qué se supone que hacen?
— Hola papá, pues hacemos nuestra rutina diaria antes de comenzar el día
Al escuchar esto solo pudo ver su reloj que marcaban las 5:14 am. hizo un movimiento con la manos y subió a su cuarto.
— Deberíamos tratar de hacer menos ruido para que tu padre no se vuelva a despertar.
— Sí, sería lo mejor
Al terminar con sus ejercicios, Stiles, se quedó abajo arreglando las cosas mientras Dante tomaba una ducha, justo cuando terminaba de colocar las cosas en su sitio escuchó la puerta del baño abrirse y subió, ya era su turno y no podía esperar, estaba muy sudado y pegajoso a eso no se había acostumbrado. Estando en la ducha no pudo evitar pensar que era domingo y mañana regresaría al colegio, no sentía miedo solo un poco de curiosidad por ver cuales serían las reacciones de los que se hacían llamar sus "amigos" al verle. Dejó esos pensamientos para otro momento y terminó de bañarse, tenía mucha hambre para pensar en tonterías. Al terminar de vestirse bajó a la cocina donde ya se encontraba Dante mirando en el refrigerador.
— A ver cuéntame que hay en el menú de hoy.
— Pues sacando la abundante carne, solo hay papas y tofu.
— Creo que eso estaría bien, solo que abría que hacer el menú de mi padre algo diferente ya que luego se iría sin comer.
Eran las 10:46 am. según indicaba su reloj despertador, no pensó que estaría tan cansado. Se estiró y bajó de la cama, todo estaba muy silencioso, al pasar frente al cuarto de los chicos pudo escuchar a su hijo preguntar qué libro le tocaba leer "en serio, ¿qué le habían hecho a su hijo?". Retomó su camino hacia las escaleras. Ya estando en la cocina vio que en la mesa había un plato tapado supuso que ese era su desayuno, se sirvió un poco de jugo y fue al sillón que se encontraba frente a la TV. Justo a la 1:00 pm. escuchó la puerta abrirse y con ella a los chicos que en pocos segundo estaban a su vista.
— ¿Cómo están chicos? ¿Mucha lectura, no? —en respuesta ellos se miraron y Stiles fue el que respondió diciendo que con algo había que pasar el tiempo— ¿Qué les parece si para el almuerzo comemos pizza?
— Con tal que la que nos toque no tenga carne o algún otro animal, acepto.
El Sheriff no pudo evitar poner cara de sorpresa ante esa nueva información, sabía que su hijo comía vegetales y verduras, pero no que fuera vegetariano
— Vaya no sabía... que bueno... fueras, mm… Pue...
— Si papá te entendemos y las cosas a veces cambian.
— No sé qué decir... y pensar que el año pasado te comías tu solo una canasta de pollo.
Evitando seguir con la incómoda conversación, Stiles, siguió su camino hasta la cocina donde se sirvió un poco de agua y luego regresar a la sala, en donde su padre ya se encontraba haciendo los pedidos y Dante solo lo miraba con una sonrisa de burla.

El día siguió su transcurso normal. Stiles y Dante se la pasaban encerrados en el cuarto leyendo sus libros, mientras que el Sheriff salía a una emergencia policial. Al ver que eran las 7:08 pm. y que todo iba para largo decidió llamar a Stiles y decirle que no regresaría a dormir porque todo se había complicado, a lo que su hijo le respondió que no había problema que estaban a punto de ir a dormir, porque mañana comenzarían las clases. Al cortar pudo ver la mirada alegre de su amigo y no sabia si preguntar o mejor ignorarlo, al final ganaron las ganas de saber que pasaba
— Sé que la respuesta a mi pregunta no me va a gustar mucho pero ¿por qué la risa?
— Por nada en especial... ¿Por qué lo preguntas?
— Será por tu sonrisa salida de la nada...
— ¡Ah! Pues es fácil, mañana por fin tendremos algo más que hacer que solo leer —con esa inesperada respuesta Stiles solo pudo reír.
— Ya, mejor vamos a dormir que mañana será un día pesado.
Acto seguido Stiles apagó las luces y mirando el techo se corrigió "Mañana será un día que muchos no olvidaran". Mientras pensaba esto la sonrisa que permanecía en su rostro fue cambiada por una expresión seria y un brillo extraño en sus ojos indicaba que no pasarían cosas buenas.