Notas de la autor: *Esta es una nueva historia de Sterek y con esto espero inspirar a que mas personas escriban sobre estos 2 personajes.
Advertencia: esta historia tiene fragmentos de la primera y segunda temporada, pero NO sigue el mismo orden.
Si no te gusta las historias con contenido de parejas Slash "GAY" no la leas...
-Beteo: Stephie-Rowena que tiene paciencia para corregir mis errores.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autor.
Disclaimer: Los personajes de Teen Wolf No me pertenecen a excepción de Dante todo lo demás le pertenece a Jeff Davis y a la MTV.
Capítulo 3: Primera Impresión
— 5:57 am —dijo al ver la hora que marcaba el despertador, tres minutos y sonaría, pero de qué servía si estaban despiertos. Aún en la cama se estiró un poco y luego se levantó—. Creo que ya deberíamos bajar y hacer una hora de rutina.
Siguió caminando si esperar respuesta, pues ya sabía que Dante no se opondría a hacer ejercicio, desde el momento en que lo conoció le dio la impresión de que era el único en el internado que disfrutaba de las rutinas diarias a las que los sometían. Cuando estaba apunto de bajar la escalera sintió un leve roce en su hombro, al visualizar lo que le había pasado a lado solo pudo ver la espalda de Dante.
— ¡Lento!
Fue lo único que llegó a escuchar y aceleró el paso. estando en la sala no perdieron el tiempo y comenzaron sus rutinas. Cinco minutos para las 7:00 am dejó de hacer los abdominales y le dio aviso a Dante de que subiría a bañarse. Ajustó la regadera para que el agua saliera tibia, no espero y se metió dentro del chorro de agua. Al cabo de unos minutos sintió como todo su cuerpo se relajaba y sus poros se abrían. En su rostro se dibuja una sonrisa, pues en la lista de cosas que extrañaba estaba el agua tibia, escuchó que alguien tocaba la puerta.
— Muévete, no eres el único que quiere bañarse.
— ¡Ok! ¡Ok! Ya salgo.
Se quitó el resto de jabón que tenía en su cuerpo y cerró la regadera. Con la toalla ya alrededor de su cadera salió del baño, caminó hasta su cuarto y al abrir la puerta se encontró con Dante que ya lo esperaba con su toalla en el hombro.
— Casi no sales del baño, para la próxima mejor entro yo primero.
— Solo fue una pequeña falla en el tiempo.
— ¿Qué, te quedaste dormido debajo del agua?
— Algo así... Pero porque en vez de estar preguntándome cosas no te vas tu a bañar.
Dante solo le dedico una mirada y se dirigió al baño, para ese momento, Stiles, ya se estaba colocando las zapatillas. Cuando Dante salió del baño, Stiles, tenía todo listo y estaba sentado en el sillón esperándolo.
A las 7:35 am ya estaban camino al Instituto, mientras Stiles conducía miraba su alrededor "todo sigue igual".
— Por lo menos las calles siguen iguales
—comentó y Dante no puedo evitar mirarlo un poco extrañado— No me mires así, solo lo digo porque si hubieran cambiado algo... Como soy yo, ya estaríamos perdidos.
Al estar cerca del Instituto, Dante no puedo evitar hacer un comentario.
— Stiles, que las calles no hayan cambiado no quiere decir que las personas de aquí no lo hayan hecho —Stiles solo lo miró y con una gran sonrisa le dijo todo lo que él quería saber.
Al llegar al área de los estacionamientos dejó el Jeep lo más cerca posible de la entrada, apagó el carro, sacó la llave y Dante le pasó su mochila, la cual estaba en el puesto de atrás. En cuanto estaban listos abrieron las puertas y salieron del auto con total calma. Al ver hacia la entrada del Instituto sintió una punzada en el estómago, ahí estaban todos como si nada. Scott de la mano con Allison, Lydia abrazada a Jackson y ahora hasta Isaac estaba con ellos.
— ¡Vaya, qué rápido me encontraron un sustituto! —Dante solo miró en la dirección que Stiles miraba.
— Así que son ellos, no esperaba menos de ti —Stiles solo lo miró y sonrió, no sabía como Dante se podía tomar todo a la ligera—. Bueno, como diría Dagda…
— No trates de persuadirme con eso Dante, yo no vine aquí para que me vean como el mismo de antes.
— ¡Ok! No he dicho nada, pero sí sabes que ya te vieron, ¿verdad?
Ante esto, Stiles, dirigió su mirada de nuevo a la puerta y ahí estaba todo el grupo mirando hacia su dirección.
Todos estaban en la entrada del Instituto diez minutos antes de la hora. Scott no podía evitar sentirse feliz; había regresado con Allison, por ahora estaba lejos de todo peligro y sobretodo esta temporada el equipo de Lacrosse estaba ganando todos sus partidos. "Qué equipo no ganaría con tres hombres lobos en él". Todos sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar que Isaac decía algo sobre Stiles y todos miraban hacia donde él lo hacia. Buscó con la mirada lo que a todos le había llamado la atención y ahí estaba parado junto a su Jeep muy cambiado; cabello crecido, ya no era el chico flaco, ahora en su cuerpo se marcaban músculos y en su cara ya no estaba esa sonrisa que después de un rato molestaba, pero no estaba equivocado y mucho menos alucinando ese era Stiles. ¿Pero quién era el otro chico? ¿Y por qué su amigo tenía un olor diferente?
Al ver que Stiles los miraba sonrió y sus pies comenzaron a moverse hasta donde se encontraba su amigo. Noto que Stiles comenzó a caminar y el otro chico lo seguía, cuando estaban casi al frente uno del otro dejó de caminar e iba a saludarle y preguntarle cómo estaba, pero su sorpresa fue otra cuando vio que Stiles paso a su lado sin si quiera mirarle. Se dio la vuelta y logró ver que tampoco se inmutó en mirar a los demás, solo pudo ver como, ya adentro del Instituto, se perdía entre los demás alumnos seguido del otro sujeto.
Se pusieron a comparar sus horarios y la primeras dos horas de clases eran de Química rieron pues solo había tres materias que no daban juntos y Química no era una de esas. Al entrar en el salón se dirigieron a una de las mesas con dos puestos vacíos y pocos minutos después entraron al salón Scott y su grupo que apenas lo vieron comenzaron a caminar en su dirección, pero fueron interrumpidos por la entrada del Sr. Harris que al mirarle no dudo en poner su cara de molestia
— Bueno, como algunos pudieron notar tenemos de regreso al joven Stilinski —pronunció su apellido sin mucha emoción, Dante al ver esto se levantó y caminó hacia donde estaba el profesor para entregarle la hoja con sus datos y para que verificará que todo estaba en orden—. Creo que ya todos notaron al señor Dante Gwyddyon, esta demás decir que es nuevo en el colegio y que compartirá esta materia con ustedes.
Dante solo se dirigió a su asiento y antes de sentarse le dedicó una corta sonrisa a Scott y este no supo como tomar aquel gesto.
El día iba pasando sin más acontecimientos que las aburridas clases, hasta que en uno de los recesos Scott encontró a Stiles guardando los libros que ya no utilizaría. Se acercó hasta quedar a su espalda.
— ¿Qué quieres? —al escuchar su pregunta no pudo evitar que algo dentro de él se inquietara.
— Stiles, solo quiero hablar, ya sabes... fue un largo año.
— Sí, un largo año… en el que no me llegó ni una carta tuya y ahora vienes qué quieres hablar conmigo.
— No podía escribir, habían problemas muy serios... —Stiles solo levantó una de las comisuras de sus labios, no podía creer las idioteces que Scott podía decir.
— Claro, esos problemas muy serios que se llaman Allison, pero quién soy yo para hablar de eso.
— ¡Eres mi mejor amigo, nadie me conoce mejor que tu!
— ¿Y pretendes que con esas palabras regrese a ser el chico que siempre se metía en problemas para salvarte la vida?
— Stiles...
— No, espera, mejor aquel chico que tenía que pensar por lo dos para ver como no miramos, ya que tu solo podías pensar en Allison.
— Sabes que no siempre era así…
— No, claro todos mis problemas comenzaron desde que te volviste hombre-lobo —Scott no sabía que decir, nunca pensó que su mejor amigo tuviera esos pensamientos, al ver que Stiles iba a irse interpuso su mano.
— Todavía tenemos cosas que hablar…
— Yo no tengo nada que hablar contigo —la sola idea de que Scott lo quisiera parar con una sola mano lo hacía enojar, dio tres pasos atrás—. Me tengo que ir a mi siguiente clase.
— No, de aquí no te vas hasta que hablemos.
No sabía que pasaba, sentía que el ambiente estaba extraño, pero no tenía tiempo para eso y menos cuando su mejor amigo estaba al frente de él y sin querer conversarle por razones que todavía no entendía. Al verlo a los ojos notó que el iris en los ojos de Stiles estaba tan oscuro como la noche y la esclerótica iba perdiendo su color blanco por uno verde caña.
— ¿Stiles, pasa algo? —al escuchar esa pregunta, Stiles, reaccionó y miró al lugar de donde provenía la voz, era Dante el que había llegado.
— No, nada solo guardaba los libros.
Después de esto volvió su mirada a Scott, con los ojos normales y sin alguna expresión en su rostro empujó la mano que le impedía irse. Al llegar a donde estaba Dante le sonrió y siguió su camino sin esperar al otro chico, quien al notar la mirada perpleja de Scott simplemente lo miró y sin hacer ningún gesto siguió el mismo camino por el que hace un momento Stiles se había ido.
Su primer día de clases había acabado y se dirigían a la salida, específicamente a los estacionamientos, en donde se encontraba su Jeep. Atravesaron las puertas del colegio y lo primero que apareció en el rango de visión de Stiles fue un Camaro negro con el vidrio del copiloto abajo que dejaba ver a su conductor. "Derek". Fue lo único que llegó a pensar.
Mientras esperaba a que Scott, Isaac y Jackson se dignaran a aparecer sintió que el ambiente de un momento a otro había cambiado y que alguien lo estaba mirando. Con un leve movimiento de su cabeza localizó al sujeto que se encontraba justo en la puerta que servía como entrada y salida del Instituto, no pudo evito poner una cara de desagrado, pues si Stiles estaba de regreso eso significaba tener que volver a soportar su molesta actitud.
Cuando vio movimiento por parte del chico solo pudo pedir paciencia para aguantar las idioteces que le contaría y sobretodo evitar perder la cordura para no matarlo ahí mismo. Pero todos sus pensamientos fueron borrados de su cabeza cuando Stiles pasó al lado de su carro sin siquiera mirarle. Él lo observó mientras caminaba hacia el área de estacionamientos y en ese momento pudo notar la presencia del otro chico que iba junto a él.
No sabía qué estaba pasando ahí, pero tenía que averiguarlo y sobre todo tendría que averiguar el por qué no sintió ninguna clase de miedo por parte de Stiles, por qué no supo que había regresado justo en el momento en el que puso un pie en Beacon Hills y ese nuevo olor a roble que no solo emanaba de Stiles, sino que también del otro sujeto que le acompañaba.
