- ¡Jack! (exclamaron los dos chicos casi parándoseles el corazón).
- Hola chicos ¿Qué tal el paseo? (dijo echándoles la que sin duda era la madre de todas las miradas aterradora habidas y por haber. Dani y Jr. tragaron saliva).
- ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué haces aquí? (al fin logró decir Daniel)
- ¿No estabas en Washington? (dijo Junior también asustado)
- Estaba, pero tuve que regresar cuando recibí una llamada de los bomberos, porque mi casa estaba ardiendo (dijo lleno de furia)
- ¡Dava! (gritaron los dos) ¿Está Dava bien?
- Sí, pero no gracias a vosotros dos precisamente. Te dije que los vigilaras, que los vigilaras a los dos, estabas al cargo (iba puntualizando Jack cada palabra clavándole el dedo en el pecho a Jr.). Dava podría haber muerto quemada o intoxicada por el humo. Ella no es una chica de 15 años, ¡La mayor parte del tiempo es una niña de 2! Pero eso tú ya lo sabes, y tanto que lo sabes, lo sabéis los dos. Pero os ha importado una mierda, lo único que queríais era salir y hacer de exploradores ¿no? (el coronel gritaba y escupía y sacaba sapos y gusarapos por la boca).
- Nosotros no (empezó a decir Junior pero el coronel lo calló de un sopapo)
- Plass. Ni lo intentes Junior. No hay excusa posible. No solo me desobedecisteis, no solo habéis cometido tantos crímenes que ahora mismo os podrían hacer un consejo militar y fusilaros, sin ni pestañear, no solo os habéis aprovechado de la confianza que os hemos dado, NO SOLO HABÉIS DEJADO SOLA A DAVA, PUDIÉNDOLE PASAR CUALQUIER COSA, SINO QUE OS HABÉIS PUESTO EN UN GRAVE PELIGRO ATRAVESANDO LA PUERTA SOLOS SIN UN EQUIPO DE APOYO Y SIN NOSOTROS.
- Solo íbamos a sitios seguros, Jack (dijo tímidamente Dani Y Jack lo agarró de la oreja y retorciéndosela lo atrajo hacía él) AAAAAAAAAAAAA AY AY AY MI OREJA, JACK, MI OREJA AUUUUU
- Escúchame bien, profesor Daniel Jackson no existen los lugares seguros, no ahí fuera. El único lugar seguro era en casa, y allí precisamente es donde no estabais (y le dio tres palmadas bien duras y lo soltó) PLASS PLASS PLASS.
- Aaaaaaaaaaaaaaaaaau (dijo sobándose el trasero)
- Voy a informar al General Hammond, os quiero en la enfermería que la doctora Freiser os haga un reconocimiento completo, porque esa es otra, habéis estado viajando ¡Y no os han hecho ni un simple chequeo! (los dos bajaron la cabeza sabiendo que llevaba razón y que podían haber adquirido cualquier enfermedad alienígena y propagarla por su planeta) ¡Fuera de mi vista, Ya! (rugió el coronel y los dos perdieron el culo por salir de allí y correr a la enfermería. Donde no fueron tratados con mucho cariño precisamente. La doctora Freiser estaba igual de enfadada con ellos como el coronel).
El coronel O'Neill mandó que les llevasen la cena a la enfermería, aún no sabía qué hacer con ellos. Estaba esperando a hablar con el General, para ver qué hacer. El general y Sam contactaron con el coronel vía videoconferencia. El coronel les puso al tanto de sus últimos descubrimientos sobre las actividades extracurriculares de los dos pequeños científicos. El general se puso furioso, tanto o más que el coronel O'Neill, y Sam estaba tan enfadada también que no intercedió por los chicos como solía hacer.
El general decidió apartarlos de la misión hasta nuevo aviso, y restringirles el acceso a la base a nivel C. es decir que estarían 4 niveles por encima de donde ese hallaba la puerta estelar y no podrían moverse libremente por las instalaciones. Jack estuvo de acuerdo, no creía que esos chicos estuvieran preparados para participar en más misiones. Habían demostrado un grado de inmadurez alarmante, y no podía poner las vidas del equipo en peligro. Debía asegurarse que los chicos tenían claro que aquello no era un juego.
También el General Hammond dejó claro que aquellas eran acciones disciplinarias a nivel profesional. Y que no tenían nada que ver con lo que las el coronel, como responsable directo, decidiera emprender contra los chicos. Jack cerró la pantalla y se quedó allí sentado inmerso en sus pensamientos ¿Y qué acciones debía él emprender? Solo quería arrancarles la piel a tiras, pero sabía que después aún acabaría sintiéndose culpable.
Qué tipo de castigo abarca todas las trastadas que habían hecho. A parte de lo de arrancarles la piel a tiras, claro. Por supuesto no iban a volver a pisar la calle en su vida, y se acabó la tele y cualquier tipo de actividad que representara divertirse. E iba a estar encima de ellos a todo momento y cuando él no pudiera dejaría a alguien de confianza al cargo ¿Quizás un par de brigadas?
Pero aún así aquello no le parecía suficiente, es que esta vez se habían superado, viajar solos atreves de la puerta. Realmente esos muchachos no tenían nada en la cabeza. Con todo lo que habían llegado a ver en esos años, y que aún salieran con eso de "íbamos a sitios seguros". Aquello volvió a enervarlo. Y sin darse cuenta se llevó la mano al cinturón. Entonces se quedó helado. Una buena zurra con el cinto. Eso es lo que se merecían esos dos. Eso es lo que su padre le hubiera dado si hubiera hecho algo tan estúpido, eso es lo que él le hubiera dado a su propio hijo si hubiera fallado el tiro y aun siguiera vivo. Lo habría abrazado, le habría dicho cuanto le quería y lo peligroso que es jugar con armas de fuego, y después le hubiera puesto el culete como un tomate. Pero no fue eso lo que pasó. Su hijo acertó el tiro y murió. Y ese pensamiento era el que llevaba todo el día consumiéndolo. Iba a cometer el mismo error una y otra vez. Respiró hondo se sacó la correa la dobló en dos y la probó en su propia mano. Vale eso había sido muy estúpido, que daño, por dios auuuu. Sonrió maliciosamente y fue hacia la enfermería. Cuando entró en la enfermería, las cortinas estaba echadas y los chicos no lo vieron, la doctora vio el cinturón en la mano de Jack y se excusó y los dejó a solas.
