Bueno, Hace mucho que no escribía ni publicaba nada pero aca tengo una nueva historia. Espero les guste.
Declaimer: Todos los personajes son de S.M, la trama es toda mia.
Capitulo 1:
Bella Pov.
Increíble, me había quedado dormida por tercera vez esta semana, no podía creer que no escuchara el despertador. El sentir que mi cumpleaños se acercaba me ponía nerviosa, iba a cumplir 18 años. Eso me ponía nerviosa. Me levanté de un salto de la cama y busqué la ropa que iba a ponerme ese día. La verdad era lo mismo de siempre, algún jean gastado y alguna camiseta en igual condiciones. Nunca había sido de esas chicas que buscaban ponerse lo mejor para llamar la atención de los chicos en el instituto, y quizás era por eso que solo tenía amigos y no pasaban de eso. Mi celular comenzó a sonar, sabía que sería Alice para regañarme así que atendí lo más rápido posible. –Hola- dije algo adormilada todavía. La voz chillona y enfada de Alice me perforó el tímpano cuando comenzó a hablar.
-Isabella Marie Swan ¿Dónde demonios estas? Se supone que ya deberías estar aquí!-su enfado era demasiado notorio. Me mordí el labio al ver la hora, 9:30 a.m. –Lo siento Ali, volví a quedarme dormida. Creo que hoy definitivamente no iré.-dije en tono tranquilo intentando de que ella sonara igual. –Demonios Bella-prosiguió e iba a seguir hablando pero alguien le arrebató el teléfono ya que se la escuchaba despotricar contra alguien más.
-Muy mal señorita Swan. Eso no se hace ¿Sabía?-la inconfundible voz aterciopelada de Edward sonó a través del parlante de mi celular. Respire hondo y le contesté lo más normal posible intentando no reír. –Disculpe señor Cullen todos tenemos derecho a quedarnos dormidos alguna vez- termine de decir y oí su encantadora risa. –Hay bells, estas cada vez peor. A la salida te pasamos a buscar, Alice quiere ir de compras-dijo Edward y luego corto sin dejarme tiempo a replicar. Frustrada, deje el teléfono sobre mi cama y tomando la ropa que me iba a poner, me encerré en mi baño. Deje las cosas a un lado y me miro en el espejo. Mi cabello castaño caía todo despeinado y alborotado, por mis hombros. Me sonreí a mi misma y negué. Creo que era más que obvio porque no tenía novio. Me dirigí hasta la ducha y abrí los grifos, preparando la temperatura del agua, ni muy caliente y ni muy fría. Hacía un clima espectacular, quizás luego del shopping podría ir con Edward a nuestro claro. Tenía ganas de leer un poco y de sentir el calor del sol. Tenía ganas de estar en su compañía, de hablar con el así sea de tonterías.
Me quite la ropa y la puse en el cesto de la ropa para lavar. Tome una toalla del mueble del baño y la puse junto a la ducha. Estaba sola en casa y si me la olvidaba quedaría bajo la ducha hasta que Alice llegara para torturarme. Me metí bajo el agua de la ducha dejando que esta me relajara. Me gustaba cuando estaba sola en casa, podía cantar, gritar, hacer lo que se me diera la gana. Nadie me oía y eso me encantaba. Tome el jabón y comencé a refregarme cuidadosamente, llenándome de espuma. Cantaba mientras tanto lo primero que se me venía a la cabeza y me reía cuando notaba que desafinaba. Me sentía bien, sola pero bien. Me lavé el cabello y una vez lista salí de la ducha. Me envolví con la toalla y me volví a mirar al espejo. Tenía el cabello desarreglado, alborotado pero mojado. Me sequé minuciosamente y me vestí. Luego intenté arreglar mi cabello pero al ver lo imposible, lo ate con una cola para cabello.
Regresé a mi habitación y vi que ya eran más de las 10. Tomé mi celular y bajé a la cocina. Me prepararía un buen desayuno. Saqué la leche de la heladera y me serví un poco en un tazón. Tome una caja de cereales y serví un poco con la leche. Guardé las cosas que ya no me harían falta y me dispuse a devorar mi alimento mañanero. Tenía bastante hambre. Anoche no había cenado por pasarme encerrada en mi habitación pensando y pensando. Extrañaba esos momentos de chicos, cuando éramos los 6 solo amigos.
-Flash Back-
Era primer día en la guardería, estaba contenta, a pesar de entender poco de lo que se trataba, mama me había dicho que seguro haría buenos amigos. Me había hecho dos trenzas y no paraba de jugar con ellas nerviosamente.
-Bella, hija, déjate el cabello, te desarmaras las trenzas- me regañaba mi madre cada dos por tres y mi padre no dejaba de sacarme fotos.
-Pero que grande estas-decía una y otra vez. Veía que mamá llorisqueaba cada tanto y papá la consolaba. Solo iba a comenzar la guardería. Mamá se despidió de mí y me ayudo a subir al auto patrulla de papá. El se despidió de mamá y luego se subió al auto. Encendió la radio y emprendimos camino a la guardería. Durante el camino iba mirando por la ventanilla y me distraía con los colores. El verde nos rodeaba mayormente por el bosque. Era un lindo lugar, me gustaba vivir en Forks. Cuando llegamos, papá me ayudo a bajar del auto y me llevo hasta el lugar donde era la guardería. Había bastantes niños y niñas. Algunos iban sonrientes como yo y otros llorosos porque no querían quedarse. Papá se puso a mi altura y me abrazo. Yo lo abracé y me despedí de él para entrar con el resto de los niños.
El lugar estaba lleno de juguetes y cosas para niños. Mire todo prestándole atención y encontré a una niña de cabello corto y negro, llorando en un rincón. Me acerqué a ella y algo temblorosa y le hablé. –Hola, soy Bella-dije sonriendo y le extendí mi mano. La niña me miro dudosa y la tomó. –Soy Alice-dijo algo entrecortada e hiposa. Al los minutos, un niño flacucho y con el cabello alborotado se nos acerco. Tenía los ojos más bonito que había visto en mi vida. Eran de un hermoso verde y me recordaba al bosque. –Ali deja de llorar, mamá y papá vendrán por nosotros mas tarde. No hagas como Emmett- sonrió mirando a la pequeña llorosa y luego me miro. –Soy Edward, soy hermano de la llorona-me ofreció su mano y la tome algo dudosa. –Bella-le sonreí y solté su mano. Edward dirigió su mirada a la puerta donde un señor rubio entraba arrastrando a un pequeño robusto y lo dejaba junto a nosotros. –Pórtense bien… Emmett deja de hacer escándalos- dijo el señor un poco serio y luego despeino a Edward. –Más tarde vendré por ustedes- dijo yéndose.
Edward y yo nos pusimos a hablar y pronto Alice dejo de llorar. Edward y Alice eran mellizos y Emmett, era su hermano mayor. Alice y Edward tenían 4 como yo, y Emmet 5 años. Nos pusimos los cuatro a jugar hasta que se nos unieron otros dos pequeños. Jasper y Rosalie, ambos eran rubios y eran mellizos al igual que Alice y Edward. Tenían nuestra edad. Nos pusimos a jugar los seis.
-Fin Flash Back-
Termine mi desayuno y lavé todo. Procuré dejar todo acomodado antes de irme y para cuando me di cuenta ya los tenía a mis cinco amigos esperándome para salir. Tome mi chaqueta por si luego refrescaba y salí de mi casa. Edward me esperaba parado fuera de su volvo. –Bells!-dijo abriendo sus brazos para abrazarme. –Hola traidor-dije abrazándolo y él se río. Luego me soltó y yo rodeé el auto para subirme del lado del acompañante. Como de costumbre viajaría con Edward. Éramos los únicos que estábamos solteros, éramos los únicos que aun seguíamos siendo solo amigos. Mis sentimientos hacia el eran diferentes pero él no se había dado cuenta de lo que yo sentía. Todos ya lo sabían pero él era el único sin notarlo aun.
Viajamos en silencio, que no era para nada incomodo, simplemente nos conocíamos y hablábamos tanto que a veces no había nada que decir.
Espero que hayan disfrutado del primer capitulo. Prometo que voy a subir mañana el segundo. Es una buena historia. por favor agradeceria que me dejaran algun review con sus comentario.
