Declaimer: Todos los personajes son de S.M, la trama es toda mía.
Capitulo 5.
Pov. Edward.
La semana se me hizo eterna, extrañaba mucho a Bella. Necesitaba hablar con ella. Sabía que había hablado con todos menos conmigo. No me parecía raro después de lo que Alice me dijo.
-Flash Back-
-Quizás es el momento de que te enfoques en alguien más -le respondió Rosalie a Bella, había dicho algo que no llegué a escuchar. Me quedado parado junto a la puerta abierta de la habitación de Alice esperando que siguieran hablando. –Opino igual que Rose –dijo mi hermana. ¿De quién hablaban? ¿Quién había lastimado a Bella? Me quedé allí pero las chicas cambiaron de tema. Cuando estaba por irme, Alice me sorprendió. Ya habían terminado la conversación con Bella y la curiosidad me había quedado picando. – ¡Edward! –dijo mi hermana sorprendida al verme sentado en suelo junto a su puerta. Yo me sobresalté y me levante. – ¿Qué? – dije haciéndome el desentendido y ella me arrastro hacia mi habitación. Cerró la puerta detrás de nosotros y me miro un poco molesta.
-¿Qué oíste?- me preguntó seria. Su ceño estaba ligeramente fruncido. Yo me cruce de brazos y la mire como esperando que ella me explicara todo. –Todo –dije medio seco y fruncí mi ceño mirándola. – ¿De quién hablaban? ¿Quién lastimo a Bella?-ella me hecho una mirada un tanto enfada y suspiró.
-¿De verdad no te das una mínima idea?-me dijo algo molesta. 'Si tuviera una mínima idea no te lo estaría preguntando' pensé para mis adentros. Negué con mi cabeza y espere a que ella continuara hablando. –Edward eres ciego, de verdad que lo eres. ¿No te das cuenta? ¡Bella te ama!- dijo frustrada. Yo me quedé helado, repitiendo cada una de sus palabras en mi cabeza. "Bella te ama." No, ella era mi mejor amiga. Yo era su mejor amigo. Nada más.
-No Alice, estás loca- dije sin más y me senté en mi cama. Ella se dirigió a la puerta de mi habitación y abrió la puerta. Antes de salir me echo una mirada triste y me dijo –No hay peor ciego que el que no quiera ver –luego salió y cerró la puerta, dejándome totalmente solo y con sus palabras dándome vueltas en mi cabeza.
-Fin Flash Back-
Ahí estaba Bella, frente a nosotros pero no venía sola. Un sentimiento extraño me inundo, 'celos' pensé. Estaba celoso de ese rubio que venía junto a ella. El sonreía y ella por alguna razón comenzó a reír. Se fueron acercando a nosotros y en ninguno momento soltó su mano. Ella saludo a cada uno de nuestros amigos sin separarse de él. Luego se acerco a mí y yo la obligué a que lo soltara. La estreché entre mis brazos con fuerza y murmure en su oído. –Te extrañe mucho mi Bells –ella solo asintió y luego se apartó regresando con el rubio. Creo que por fin las palabras de Alice calaron hondo en mi y entendí el porqué Bella se había apartado tanto de mi. El porqué habíamos dejado de ser tan mejores amigos. Ella nos miro a todos y luego al rubio junto a ella. Aferrada a su brazo nos sonrió y luego hablo –Bueno, como verán no volví sola. El es James, es mi…-empezó a decir y yo rogaba porque no lo dijera, que no dijera esa maldita palabra. –Es mi novio –termino diciendo. Creo que por fin entendí todo lo que sintió ella cuando le conté de Tanya, cuando nos vio juntos. Pero no entendía por qué me ponía así. Ella solo era mi mejor amiga.
Pov. Bella.
Les presente a James y todos pareció caerles bien. No podía creer que todo esto haya pasado en una semana. Me parecía irreal.
-Me alegra que estés con Bella- le dijo Alice. Ella, James y Jasper se pusieron a conversar. Rosalie, Emmett, Edward y yo fuimos por las maletas.
-¿Qué tal el viaje?-me pregunto Rose mientras tomábamos las maletas más livianas. Sentí la mirada de Edward clavarse en mi como esperando que respondiera. Yo fije mi vista en Rose y le sonreí. –Fue lo mejor que me paso en la vida –dije lo suficientemente fuerte y continué –Conocí a James, ¿Qué más puedo pedir?-dije de forma retorica. '¿Qué más podía pedir?' pensé. Ya tenía la forma de olvidar a Edward. Con el tiempo aprendería a querer a mi novio y dejaría ese enamoramiento estúpido por él.
Regresamos donde se encontraban aun conversando mis amigos con mi novio y luego partimos hacia mi casa. Lo presentaría con mi padre y luego lo llevaría hasta el hotel más cercano. En el camino viajamos con Emmett y Rosalie. No quería viajar con Edward, había algo que me decía que era mejor guardar distancia.
Cuando íbamos en el jeep no pude evitar preguntar – ¿Qué paso con Tanya? –dije al extrañarme por su ausencia. Por lo que recordaba de la semana anterior, ellos no se separaban por nada. Iban a todos lados juntos. Rosalie y Emmett se dieron una mirada y luego Rose hablo.
-Edward se está tomando un tiempo-dijo ella y luego se miro en el espejo para arreglar su maquilla de manera despreocupada. Yo asentí y tome la mano de James. Decidí no darle más importancia a lo que pasaba en su vida amorosa y me enfoqué en lo nerviosa que me ponía hablar con Charlie. Creo que además de mi mejor amigo, era el único que no sabía que sentía interés por algún chico. Al llegar a la casa, Emmett se estación justo enfrente de mi pórtico y detrás nuestro se estaciono el Volvo plateado. Yo me bajé del auto y camine hacia la puerta de mi casa. La abrí para poder meter todas las maletas y regresé para ayudar a bajar el equipaje. Entre todos, llevamos las cosas dentro de la casa y nos acomodamos en la pequeña sala. Le mostré a James rápidamente la pequeña casa que compartía con Charlie y luego prepare café para todos. No faltaba mucho para que Charlie saliera del trabajo y todos los esperábamos ansiosos por ver que decía de mi novio. Por primera vez, miraba la sala y al ver a todos con sus parejas no me sentía sola. Aunque me sentía un poco culpable por ver a Edward solo. 'Basta Bella, el no se sentía culpable por dejarte sola cuando estaba con Tanya ¿o sí?' me dijo la voz de mi consciencia y le di la razón. Los minutos parecían hacerse eternos pero al fin llego. Mi corazón se acelero un poco al sentir como abría la puerta. Me levante del sofá en el cual estaba sentada y fui a su encuentro. Mi padre me abrazo con fuerza y yo correspondí su abrazo con la misma fuerza. Estuvimos así un momento y luego nos separamos. Charlie saludo a todos mis amigos y decidí que era momento de presentarle a James.
-Papá, el es James. El es mi novio- dije bastante segura e intentando que los nervios no me traicionaran haciéndome fallar al hablar. La cara de sorpresa de mi Charlie me hizo reír y me sentí aliviada cuando se acerco a estrechar la mano de mi novio.
-Un gusto James-dijo Charlie sosteniendo la mano de mi novio. –El gusto es todo mío Señor Swan-dijo James de manera educada. Yo no podía dejar de sonreír y por un momento me olvide de Edward, me olvide de Tanya, me olvide de mis amigos que se encontraban allí tan expectantes como yo por la reacción de Charlie. Todo me estaba saliendo demasiado perfecto.
Después de ese día las cosas se tornaron demasiadas buenas para mí, bueno solo para mí. Mi mejor amigo, o quizás ex mejor amigo se separo de su novia y desde ese entonces ya nunca más volvimos a hablar. Inevitablemente compartíamos cosas juntos, noches de películas en casa de alguno, salidas grupales, almuerzos en el instituto. Pero ya no salíamos solos, lo nuestro se había acabado desde el día en que presente a James. Pero ya no estaba sola, tenía a James y todas las cosas que hacía con Edward, ahora las hacía con él. Un parte de mi se sentía triste, una parte de mi corazón se rompió cuando Edward y yo dejamos de ser "Edward y yo". Y la otra se encontraba feliz por haber encontrado alguien que me amara así como soy.
El tiempo pasó y James se instaló en Forks. Había empezado a trabajar con los Newton mientras conseguía algo mejor. Estaba decidido a permanecer en Forks hasta que yo terminara de estudiar y me fuera a la universidad. Me seguiría adonde fuera. Pensar que era tan importante para alguien como para dejarlo todo y seguirme, me hacía sentir más feliz que lo que jamás me sentí en la vida.
