Al dia siguiente, Henry estaba leyendo unos papeles en la sala de su casa. Daisy abrió la puerta trayendo consigo una caja de cartón.
- ¿Que es eso? - preguntó Henry.
- Son los registros médicos de esos niños. Yamaki los pidió a las familias para poder investigar esto.
- No se que busca con esto... pero bueno... déjame ver. – dijo Henry dejando los otros papeles a un lado para abrir espacio en la mesa de la sala para poner la caja.
- Bien. Aquí esta la primera. – dijo ella alcanzando una carpeta de dos paginas.
-----------------------------------------
Nombre: Takeru Takaishi
- No hay nada raro aquí. – dijo Henry leyendo la carpeta. – Solo un niño normal. Pasame otra.
- Esta bien.
-------------------------------------------------
Nombre: Yamato Ishida.
- Otro habitante de este planeta. Pásame otra por favor.
--------------------------------------------
Nombre: Izumi Koushirou
- Un coeficiente intelectual muy elevado. Consultaron los padres con un psicólogo infantil porque el no quería ver a nada que no fuera una computadora. Oye... Me recuerda de mi mismo...Dame otra.
---------------------------------------------------
Nombre: Sora Takenouchi
- Una niña normal y sana. Nada raro por aquí... siguiente...
-----------------------------------------------------
Nombre: Mimi Tachikawa
- Lo mismo que la anterior. Nada que mencionar. Siguiente.
------------------------------------------------------
Nombre: Taichi Yagami
- Bien. Este niño ha sido sano toda su vida. ¿Quién sigue?
---------------------------------------------------
Nombre: Jyou Kido
- Bien. El también necesitó una consulta psicológica. Los padres estaban preocupados que el fuera muy tímido para los niños de su edad. ... ¿Hay alguna mas?
- Solo una. – dijo Daisy sacando de la caja un registro médico enorme.
- ¿Bromeas. Verdad? – dijo Henry mirando Daisy.
- No las había revisado, así que puede ser un error.
Henry tomó el gigantesco fólder y leyó la primera página.
---------------------------------------------------
Nombre: Hikari Yagami
Henry verificó la fecha de nacimiento. Pertenecía a una niña pero el registro era tan grande como el de una persona anciana.
Henry se sentó junto con Daisy a analizar esta gran cantidad de información. Revisaron las páginas brevemente y empezaron a encontrar muchas cosas extrañas.
El leyó un ejemplo:
NEUROLOGÍA
" Hikari es una niña con una historia de convulsiones. Tuvo la primera cuando tenia 1 año de edad...
Henry avanzo unas cuantas páginas.
PEDIATRIA
"Paciente tiene episodios de fiebre muy alta asociados a veces con convulsiones..."
Pasó mas páginas y continuo leyendo.
SIQUIATRIA
" Paciente refiere pesadillas frecuentes... describe estar en medio de un lago oscuro hundiéndose en agua lodosa..."
Casi llegando al final leyó.
NEUROLOGÍA
Electroencefalograma muestra actividad aumentada en ambos lóbulos temporales. Las imágenes diagnosticas no muestran masas intracraneales.
- Esta persona si que ha estado enferma! – exclamó Daisy.
- No solo eso... – agregó Henry. – Parece que posee habilidades psíquicas.
- Bromeas? No dice que puede elevar objetos con la mente.
- No solo se refiere a eso. El término incluye a las personas que pueden mantener un vinculo con mundos diferentes al nuestro. Por ejemplo, Nostradamus, un famoso vidente frances pudo haber tenido problemas con el lóbulo temporal. Esto le pudo haber dado su capacidad de ver en el futuro.
- ¿Piensas que esta niña puede ver el futuro? - dijo Daisy algo escéptica.
- Tal vez ella no se da cuenta. Debemos hablar con los padres para hablar directamente con ella.
- Imposible. La policia me dijo que las familias solo permitirían ver estos documentos y nada mas. No permitirán entrevistas con los niños.
Henry puso sus manos en su cabeza como si algo le preocupara.
- ¿Qué ocurre? – pregunto Daisy.
- Desde que nos enteramos que Shibumi estaba vivo, he estado atormentado con una posibilidad: Y si¿Alphamon sobrevivió esa caída...?
- ¿A que te refieres? Se cayó al valle del olvido, no lo recuerdas? Además, nosotros buscamos su base de datos tres días después de lo ocurrido y no quedaba rastro de ella...
- Si... pero... Y si. ¿Él hubiera encontrado la forma de copiarse asi mismo y cambiarse de nombre? Tu viste que Shibumi pudo aparecer en ese mundo teniendo su cuerpo físico en este al mismo tiempo... Y si Alphamon hubiese tenido una base de datos sumisa donde copiarse?
- Hubiéramos sabido de el...
- No creo que esto haya terminado... – dijo Henry muy preocupado
- ¿Qué tienes en mente?
- Debemos prepararnos para otra batalla...
- Pero. ¿Cómo¿Cuando o donde? – pregunto Daisy muy inquieta.
- No lo se... Pero al menos debo controlar ese programa que les permita evolucionar un paso mas.
- Bueno. El modo B esta disponible en caso de emergencias. ¿Por qué temer?
- No te lo había dicho... En el valle del Olvido... Tuvimos suerte...
- Suerte?
- Si. Crucé el programa del modo B con todas las bases de datos de los digimon presentes ese día y solo tres fueron compatibles.
- ¿Por qué no me lo dijiste?
- Porque pense que no había razón para alarmarse. Los villanos habían sido derrotados... asi que incluso pensé en desinstalar el modo B porque encontré que era un programa muy inestable.
- Si me alcanzaste a decir que en vez de borrarlo, ibas a aislarlo en contenedores especiales hasta que encontraras la mejor forma de que interactuara con las criaturas.
- Si... Déjame mostrarte algo que he estado diseñando.
Henry se dirigió a su estudio y trajo su maletín de trabajo. Al abrirlo le mostró a Daisy otro tipo de dispositivo. Era plano y blanco. En el mitad de la tapa tenia un símbolo con letras azules inscritas. Daisy levanto la tapa y vió que adentro el dispositivo tenia una pantalla ancha y debajo una especie de teclado. En la parte superior izquierda una gruesa antena se prolongaba hacia arriba.
- ¿Qué es esto? – pregunto Daisy confundida.
- Como hay solo tres digimon que aceptaron el modo B, copié los modos B de los demás y los encapsule en compartimentos como los que diseñe en la ciudad del inicio.
- Quieres decir...un huevo?
- Si, pero estos son mas compactos y me di cuenta que de este modo esos tres digimon pueden recibir cada uno dos de estos. Pero tuve que crear este dispositivo para contenerlos.
- Contenerlos?
- Si. De esta forma el modo B es mas estable y duradero.
- Pero. ¿Qué hay de los otros Digimon?
- Como no pueden usar el modo B he estado tratando de ver como mejorar el primer modo de evolución y me di cuenta que requería un algoritmo mas simple. Te mostraré. – dijo Henry abriendo el bolsillo lateral de su maletín revelando varias laminas metálicas planas que cabían en sus manos.
- ¿Qué son esas cosas? – preguntó Daisy.
- Son microchips que contienen un programa que mejora el modo A. Una ultradigievolución!
- Vaya. Pero no te demoraste mucho haciendo todo esto...- dijo Daisy impresionada.
- No tuve que hacerlo desde cero... verás...Gatomon me permitió analizar su base de datos...recuerda que ella era capaz de evolucionar un nivel mas.
- Oh si! Lo habia olvidado... Pero dime. ¿Por qué solo tres digimon aceptan el modo B?
- No lo se todavía...
- Pero. Pensé que lo sabias todo acerca de ese mundo...
- No...! Descubrí también que ese mundo existia antes de que nosotros llegaramos.
- Pero¿Cómo?
- Es verdad...Este mundo es como un ser vivo...tiene mente propia...las modificaciones que yo he diseñado suceden porque este mundo permite que sucedan. Simplemente integró los nombres de las bases de datos y los algoritmos de cambio, pero, la inteligencia ya estaba alli.
- ¿Quieres decir que modificamos por accidente algo que ya estaba alli?
- Si. A decir verdad, revisando los artículos que tuvimos que leer para nuestro trabajo encontré este, que es muy interesante...
Daisy recibió de Henry un montón de papeles con un clip en la parte de arriba.
Daisy leyó el encabezado:
ENERGIA SÍQUICA Y OTRAS DIMENSIONES
Escrito por: Yukio Oikaga
- No me acordaba de este...
- Sonaba como una locura entonces, pero el postula que la energia síquica humana es capaz de generar mundos paralelos y que la red mundial de información podría potencialmente volverse un armazón para eso.
- Oikaga... – dijo Daisy cerrando los ojos tratando de recordar. – Oh si... Me acuerdo que el estaba aplicando para unirse a nuestro grupo de programadores.
- Si. Pero no lo recibieron por algo que publico antes...- dijo Henry alacanzando otro monton de papeles con un clip en la parte arriba.
Daisy leyó el título:
LA ENERGIA SÍQUICA PUEDE SER AUMENTADA USANDO NANOTECNOLOGIA
Escrito por: Yukio Oikaga
- El comité de ética lo vetó por ese trabajo. El propuso diseñar micro implantes para mejorar las funciones del cerebro. Estos microchips, o "semillas" como el les llamaba eran capaces de activar centros del cerebro que podían aumentar la inteligencia de una persona...en teoría.
- Ah si... y lo expulsaron porque se dieron cuenta que pretendia utilizar niños en la fase de prueba.
- Y se pone mejor aun...Sugiere que este implante es capaz de almacenar suficiente energía síquica para abrir un portal entre este mundo y ese otro mundo... " el digimundo" como el lo describe.
- ¿Piensas que el tenga algo que ver con esto¿ Por qué no lo llamamos?
- Vi su hoja de vida pero no hay dirección o teléfono. Encontré, sin embargo, un contacto personal en su hoja. Hiroki Hida.
- ¿Hay un número telefónico?
- Si. Marquemos a ver si alguien lo conoce.
Se levantaron de sus sillas y fueron al teléfono. Marcaron el número y alguien contestó.
- ¿Hola? – respondió la voz de una persona mayor en el otro lado de la linea.
- Hola. Estoy buscando a Hiroki Hida. Soy Henry Wong.
- Lo siento, Hiroki no se encuentra. ¿Le puede dejar un mensaje?
- Si. Quiero hablarle acerca de un viejo compañero nuestro: Yukio Oikaga.
- No me llame otra vez! De acuerdo? – dijo el hombre al otro lado de la linea muy molesto.
- Espere¿Usted conoce a esta persona?
- Por supuesto que lo conozco, pero no ha vuelto en un largo tiempo. Verá. Le dije que dejara de buscar a mi hijo Hiroki porque le estaba lavando el cerebro con ideas locas.
- ¿Ideas locas?
- Si. Desde la infancia, Oikaga creía que existía otro mundo; un "digimundo". Y quería que Hiroki lo acompañara a buscarlo. Como idea de la niñez es aceptable, pero siguió con esa idea loca incluso cuando fueron a la preparatoria con mi hijo.
- Asi que usted no sabe como puedo encontrarlo.
- No. No lo he visto en mucho tiempo. Y ahora, si me disculpan, tengo quehaceres pendientes.
- Gracias Señor. Hasta luego. – dijo Henry colgando el teléfono.
- Bien...Ahí va nuestra investigación... – exclamo Daisy reclinándose en el sofá
