Veinte minutos habían pasado desde que llegaron a la orilla pero, a medida que avanzaban, podían ver la inmensa destrucción dejada atrás por los Dark Masters.
Con horror, podían ver villas y pueblos enteros consumiéndose en llamas mientras pequeños digimon bebé huían para buscar refugio.
Un grupo de estos digimon cambió de dirección cuando notó la presencia de los visitantes. Eras pequeñas masas de color verde con ojos y boca grandes y gritaban al unísono. – Ayúdennos! Ayúdennos!
Palmon dio un salto hacia delante y alzó sus brazos. – Cálmense Numemon. – le dijo al grupo de criaturas desesperadas. – Hemos venido a ayudarlos!
Se podía escuchar llanto entre el grupo de criaturas, lo cual no pudieron entender los humanos y sus digimon hasta que vieron otro grupo de estos Numemon cargando algo sobre ellos y aproximándose.
- Ay no! – exclamó Carlos cuando reconoció a Elecmon, quien estaba muy golpeado y herido.
Los Numemon dejaron a la miserable criatura sobre el suelo y en instantes los humanos se aproximaron a prestarle ayuda.
- ¿Qué fue lo que paso¡ - gritó Veemon al ver a un pobre Elecmon que apenas trataba de hablar.
Con lágrimas en sus ojos, empezó a explicar lentamente lo que había sucedido.
- La destruyeron!...ahora no existe...- dijo el exhausto.
- ¿Qué fue lo que destruyeron? – preguntó Carlos aproximándose a Elecmon.
- ...La ciudad del Inicio...ya no existe... – dijo Elecmon casi desmayándose.
- Oh cielos!...- murmuró Gennai distantemente y moviendo la cabeza de un lado a otro desaprobando lo que había escuchado. – Esto no puede ser bueno...
Todos los humanos sintieron desazón con estas palabras. Con la ciudad del Inicio destruida, sus digimon podrían morir en una batalla sin la posibilidad de regresar.
- Tenemos que llegar hasta el Concejo...- sugirió Gatomon. – Debe haber algo que podamos hacer.
- Estoy de acuerdo. Pero, esperen...¿Dónde está Agumon? – preguntó TJ buscando a su amigo por los alrededores.
Justo en ese momento, Agumon venia corriendo del lado contrario de la villa sosteniendo algo entre sus garras. TJ casi inmediatamente reconoció sus lentes de aviador, lo cual lo hizo sentir optimista por un momento.
- Supongo que los vamos a necesitar...para la buena suerte. – dijo Agumon aproximándose a TJ.
- Vamos al Concejo. Espero que no sea demasiado tarde. – dijo Carlos señalando el extremo final del pueblo.
Todos siguieron a Patamon hasta el sitio donde el palacio del concejo estaba localizado. El suponía que lo que iba a ver no iba a ser agradable, recordando aquella explosión viniendo del palacio cuando Machinedramon atacó.
Gatomon, por otro lado, no estaba preparada para ver el escenario de destrucción que se reveló ante ella. Los pilares que rodeaban la estructura circular estaban totalmente destrozados y se habían colapsado hacia adentro. Ciertas áreas estaban convertidas en escombros humeantes.
Se arrodillo cerca de uno de los pilares sin poder contener su rabia y dio un puñetazo contra uno de los restos dejando una profunda marca impresa en ella.
- Pagarán por esto!...- maldecía ella buscando en los alrededores con la mirada con la esperanza que los miembros del concejo estuvieran a salvo.
Patamon voló alrededor de la estructura derruida separándose del resto del grupo cuando súbitamente voló de regreso para llamar a los demás.
- Vengan! Rápido! – dijo el volando de regreso.
Todos lo siguieron hasta el otro lado del palacio. Lo que encontraron era desesperanzador.
Había una gigantesca masa de color rosa azulada que cubría toda la puerta principal. Adentro, se veía lo que parecían las siluetas distorsionadas de los miembros del concejo suspendidos en un líquido viscoso.
Gatomon llena de rabia, arremetió contra esa masa pero inmediatamente fue rechazada hacia atrás junto con una descarga de energía que la arrojo al suelo.
- Gatomon¿Estás bien? – gritó Clara muy preocupada.
- Estoy bien...- dijo Gatomon calmándose un poco tratando de analizar la situación.
En ese momento, algo dentro de esa masa empezó a retorcerse y a brillar. Una voz femenina muy fuerte pudo escucharse proveniente del interior.
- Al fin han llegado...- dijo la voz.
- ¿Quién eres? – preguntó Carlos.
- Soy Ophanimon. Miembro del concejo digimon de los ángeles.
- ¿Qué pasó aquí? – preguntó Iori quien no se había atrevido a hablar antes porque temía que nadie le entendiera.
- Nuestro mundo está en peligro. La amenaza que ustedes eliminaron antes, ha regresado fortalecida y más peligrosa que nunca. – dijo la voz de Ophanimon. – Los guerreros que llamamos para defendernos fueron derrotados y sus esperanzas de regresar fueron frustradas cuando la Ciudad del Inicio fue destruida.
- ¿Cómo pudieron hacer esto? – gruñó Gatomon.
- Si. ¿Quién pudo causar toda esta destrucción sin sentido...? – comentó Yuki todavía pensando en su amiga Renamon.
- Toda esta destrucción tuvo un propósito. – interrumpió Ophanimon. – Los Dark Masters estaban buscando las piedras sangradas que estaban ocultas en los cuatro puntos cardinales después de su última batalla. (Ver DIGIMON LEGEND)
- ¿Cómo pasó eso? – preguntó Gennai muy sorprendido.
- Fuiste sabio al modificar y ocultar los restos de su programa que transformaba material orgánico en datos, pero los dark masters y su amo pudieron regresar y rastrear los programas que tú diseñaste para proteger las piedras. Los dark masters lograron atrapar la esencia de Qinglongmon (Azuongmon), Zhugiaomon, Baihumon y Xuanwumon dentro de las piedras manteniéndolos cautivos para su nuevo plan.
- ¿Nuevo plan? – exclamó todo el mundo al unísono.
- Una conciencia de fuera de este mundo me advirtió que esta nueva amenaza sin nombre quiere usar los datos de las piedras sagradas y los datos de un digimon evolucionado para producir una detonación, la cual sumirá a todo este mundo en la oscuridad corrompiendo los datos de los digimon pacíficos que quedan.
Este comentario hizo a todo el mundo sentir un gran temor. Ahora todos sabían porque Renamon había sido secuestrada.
- ¡Quiero irme a casa!...- lloriqueaba Leslie.
Aurora se veía desanimada y solo miraba a Héctor tratando de encontrar algo de esperanza.
- Esperen! – gritó Gennai como nadie lo había escuchado antes. – Ophanimon, necesito contactar a una amiga de mi mundo que puede tener la solución que buscamos.
- De acuerdo...- dijo Ophanimon.
El teléfono celular de Gennai levitó hacia la masa rosa y brillo por unos instantes. Luego en el aire se pudo escuchar el tono. El teléfono empezó a marcar al celular de Daisy. Después de dos timbres se escuchó a alguien contestando.
- Henry? Por Dios! – exclamó Daisy sonando aliviada. - ¿Dónde estas?
- Estoy al otro lado. – gritó Gennai contestando la pregunta.
- ¿Pero como? – respondió Daisy muy impresionada.
- Una autoridad suprema de este mundo me trajo aquí. Ahora escúchame. ¿Has completado la búsqueda?
- Si. Con las letras que pediste: I, O, A, P, A, R, K. Aun hay muchas combinaciones y no puedo deducirlo.
- Espera. – dijo Ophanimon. – La entidad que nos ataca se ha revelado a su origen, y por ende se ha revelado contra su nombre.
- ¿Qué se supone que significa eso? Su nombre era Alphamon verdad? – preguntó Daisy muy confundida. – Omega es el opuesto de Alpha y no está escrito con esas letras.
En esta confusión Pablo comentó la situación.
- Esto si que parece el Apocalipsis...- murmuró.
- Espera! – dijo Gennai. – Eso es! Estábamos tomando lo de los opuestos muy literalmente. Por supuesto! En la Biblia el último libro es el Apocalipsis. Trata de formar una palabra.
- Está bien. Escribí: Apokari.mon. – respondió Daisy. Luego hubo un silencio prolongado.
Henry se estaba impacientando. Incluso temió que la comunicación se hubiese interrumpido.
- ¿Daisy? – llamó Henry ansiosamente.
- Henry. Lo que enfrentas es una base de datos tan grande, que no puede ser borrada...
- ¿Cómo? – exclamó Henry.
- Tomaría años depurar estos datos electrónicamente...- respondió Daisy.
- ¿Alguna sugerencia? – indagó Henry.
- Espera¿Recuerdas que cuando el proyecto estaba en desarrollo estábamos desarrollando con el resto del equipo estrategias de contención de datos?
- Si! Lo recuerdo... ¿Te refieres a la pared de fuego...?
- Exacto. Tal vez no se pueda borrar, pero si lo contienes no podrá causar mas daño.
- Genial! Intentemos hacer eso...- exclamó Henry.
Después de unos minutos a voz de Daisy sonaba desanimada.
- No puedo instalar ese programa...
Todos bajaron sus cabezas temiendo que el fin estaría cerca.
- Rápido. – dijo Ophanimon. – Carga el programa cuando yo te diga y trataré de darle una forma física para que pueda instalarse desde aquí.
Un brillo blanco apareció en frente de la masa e instantes mas tarde, flotando arriba y frente a Henry, había una barra cilíndrica. Era de 30 cm de largo y brillaba a medida que bajaba a las manos de Henry.
Una vez en sus manos el brillo se hizo más tenue. Henry contemplo ese cilindro color gris metálico que tenia inscripciones talladas alrededor que brillaban con diferentes colores.
- He aquí la misión que tendrán que cumplir ustedes……………. – dijo Ophanimon. – Tienen que infiltrarse en su guarida e instalar este programa dentro de una de las piedras sagradas.
Con estas palabras todos dirigieron su mirada al punto más oscuro en el horizonte del digimundo. Supusieron que este era el sitio donde se encontraba la montaña espiral y se llenaron de temor.
- Ni modo! – protesto Pablo. – Si esos monstruos los vencieron a ustedes, nos van a convertir en polvo a nosotros!...
- Estoy de acuerdo. – dijo Carlos. – No hay forma de vencerlos.
- Pero, si existe una forma. – interrumpió Ophanimon. – Yo se que el Sr Gennai ha tratado de mejorar las evoluciones pero ha encontrado dificultades en el camino. Discutiéndolo con el concejo hemos decidido que por ser los últimos que quedan para defendernos les daremos un poder de increíbles proporciones. Pero, antes de entregárselos, deben conocer su origen.
Daisy estaba escuchando con atención cuando sintió que algo detrás de ella se movía. El maletín de Henry empezó a estremecerse de un lado a otro como si fuera a despegarse del suelo. Súbitamente, la pantalla de computador de Daisy se lo trago ante los incrédulos ojos de ella.
Henry estaba impresionado de ver su propio maletín brillando y flotando varios metros sobre el suelo. Como por arte de magia, el maletín se abrió y los dispositivos en los que Henry había estado trabajando flotaron en el aire con un brillo misterioso.
Con esto, Ophanimon empezó a explicar la naturaleza del poder que seria entregado.
- Este mundo ha existido desde cuando los humanos empezaron a tener imaginación. Al principio, todos sus pensamientos positivos flotaban por el aire, chocando unos con otros formando un gran caos. Permaneció así por eras, hasta que los humanos encontraron la forma de canalizar la información, manipulándola y organizándola. A partir de aquí, el armazón de nuestro mundo fue formado, y luego ustedes desarrollaron la inteligencia artificial que se convirtió en la última fase de nuestra evolución. Sin embargo a medida que nosotros organizábamos este mundo, fuimos descubriendo que necesitábamos buscar la forma de protegernos de un ataque externo, así que acudimos al origen de nuestro mundo y encontramos a final de cuentas dos orígenes. El primer origen, era un mundo lleno de color, que era pequeño pero que era donde los sueños humanos tomaban formas que se filtraban a este mundo en forma de base de datos. De esta fuente tomamos la esencia de nuestro poder.
En ese momento el brillo frente a la masa rosada tomo forma de una panel plano, como una pantalla, mostrando letras luminosas. Estas letras deletreaban las siguientes palabras.
VALOR
AMOR
AMISTAD
PUREZA
CONOCIMIENTO
SINCERIDAD
BONDAD
LUZ
ESPERANZA
- Los sentimientos humanos………….- dijo Ophanimon. – Fuente de Gran poder.
- Sentimientos! Un error garrafal. – interrumpió otra voz.
- Cherubimon! Déjame terminar!
- ¿No les vas a decir acerca de ese otro mundo que encontramos? – protesto Cherubimon.
- Ya estoy llegando a esa parte! No me presiones! – Ordeno Ophanimon y continúo con su historia.
- Pero luego, vimos otro mundo. El mundo de la maldad de los humanos. Un mundo dominado por un inmenso mar oscuro que se extiende tan lejos como la vista alcanza, donde la maldad humana se transforma en criaturas patéticas y escuálidas, que alimentan a otras mas grandes y poderosas. Este mundo es la suma de los lados oscuros de todos los humanos. Así que, después de ver la grandeza de su maldad, nos sentimos decepcionados de haber confiado en el poder de los sentimientos humanos para representar nuestra esencia, así que decidimos crear guerreros para protegernos, pero debíamos buscar otra fuente de poder, y la encontramos en los elementos de la naturaleza de su mundo.
FUEGO
AGUA
VIENTO
MADERA
TIERRA
ACERO
HIELO
TRUENO
ROCA
- Fuimos testigos de cómo estos poderes azotan a su mundo, por lo que decidimos que estas fuerzas serian usadas para crear guerreros poderosos que serian nuestros aliados en tiempos de crisis. Pero, debido a desacuerdos entre nosotros, jamás decidimos darles forma física a estos guerreros. Solo hasta hace poco empezamos a discutirlo, pero desafortunadamente, los Dark Masters atacaron primero y para nuestra mala fortuna ese poder ha sido enterrado en el suelo que ustedes pisan. Ahora es el momento en que les damos a ustedes y a sus compañeros el poder de nuestra esencia, la ultima linea de defensa. El poder de los sentimientos humanos.
Cuando dijo esto, los pequeños chips de metal que Henry le había mostrado a Daisy flotaron fuera del maletín y como luciérnagas incandescentes descendieron hacia los humanos.
TJ, Pablo, Laika, Hector, Leslie y Robert, recibieron en sus manos las pequeñas placas planas de metal junto con un collar de metal que tenia en un extremo un pendiente con la forma de las pequeñas placas metálicas.
- ¿Para que es el collar? – pregunto Henry notando la aparición de este item nuevo.
- Es un puente entre este nuevo poder y los digivice. Es la parte que te faltaba resolver para perfeccionar la evolución. – respondió Ophanimon mientras en el panel cinco palabras desaparecieron dejando solo:
BONDAD
ESPERANZA
LUZ
- La luz y la esperanza son fuerzas muy poderosas que se les entregará a los digimon que representan este consejo. El poder de la luz y la esperanza son los únicos que prevalecen cuando los demás no están. Por eso, brillan por su cuenta sin necesitar a un compañero humano. Así que, Gatomon y Patamon, ustedes podrán evolucionar a una etapa mayor cuando ustedes quieran.
- No espera! Yo también quiero este poder vinculado a los sentimientos de mi compañera. – dijo Gatomon mirando a Clara compasivamente. – Yo creo en ella……….
- Si. Que propósito tiene tener esperanza si no puedes compartirla. – dijo Patamon volando hacia donde estaba Yuki. – Por favor. Se mi compañera. Te ayudare a recuperar a Renamon.
- Lo haras…….? – dijo Yuki con lagrimas en sus ojos. – Por supuesto.
- Que así sea. Gatomon, serás la guerrera de la luz. Cuando tu compañera vea la luz de la verdad serás capaz de evolucionar. Patamon, has humildemente ofrecido compartir tu esperanza con esta humana. Cuando ella comparta su esperanza contigo, tú podrás evolucionar. – y diciendo esto otras dos placas metálicas y sus collares descendieron hacia Clara y Yuki.
Veemon, Armadillomon y Hawkmon estaban confundidos y frustrados. Ellos no tendrian este poder para evolucionar un paso mas.
- Discúlpeme. – dijo Carlos aproximándose a la masa que aun brillaba. - ¿Qué hay de ellos?
- Escogimos a los otros porque no podían usar la otra evolución que fue diseñada por el señor Gennai. Pero, no los hemos olvidado a ustedes, porque, gracias a esa modificación ustedes podrán utilizar dos de estos poderes convirtiéndolos en armaduras protectoras.
El maletín brilló una vez mas y de el salieron unos extraños aparatos blancos que descendieron sobre Carlos, Aurora, Iori Clara y Yuki.
- Cada una de estas terminales contendrán dos digieggs programados cada uno con un poder de los emblemas que les dimos antes a sus amigos. Esto reemplazara el modo B. – dijo Ophanimon.
Iori observo el aparato rectangular con curiosidad inspeccionando cada esquina de este hasta que encontró un switch. Cuando lo presiono, la tapa se abrió y reveló una pantalla por debajo. Carlos y Aurora hicieron lo mismo notando que en pantalla había el dibujo de dos ítems con adornos alrededor.
- Miren! – dijo Iori. – A la izquierda hay un símbolo de una cruz cristiana con cuatro triángulos alrededor, y la derecha hay un símbolo de dos círculos interconectados.
- Que raro………- dijo Aurora. – Estos son diferentes…… El símbolo de un corazón a la izquierda y a la derecha una gota de lluvia con un circulo en el centro.
- Los míos son distintos también! – dijo Carlos. – A la izquierda esta el símbolo de un sol y a la derecha el símbolo de una granito de café con puntas a los lados.
- ¿Qué? – dijo Clara. - ¿Esto es para nosotros también? – dijo ella abriendo la tapa viendo en el centro de la pantalla el símbolo de un sol cuyos rayos parecían pétalos de flores.
- El poder de la luz y la esperanza puede tomar muchas formas y tiene sus ventajas. – dijo Opahanimon explicando la situación.
- Espero encontrar a Renamon a tiempo…. – dijo Yuki viendo en la pantalla el símbolo de una figura que parecía un ángel.
Todos miraron hacia arriba y notaron que en el panel solo quedaba una palabra:
BONDAD
- Discúlpame…….- preguntó Aurora muy respetuosamente. - ¿Qué significan estos símbolos?
- Tendrán que descubrirlo ustedes mismos para liberar su poder.
- ¿Qué hay de la bondad? – pregunto Carlos refiriéndose a la ultima palabra.
Hubo una pausa pero luego la voz estremecedora de todos los miembros del concejo trono en el ambiente.
- La bondad emite una luz muy poderosa capaz de cubrir todos los rincones aun cuando haya oscuridad total. – luego Ophanimon continuó. – Este poder debe ser dividido en dos porque es demasiado grande para ser entregado a solo uno de ustedes, así que asignare a Gatomon y a Patamon para almacenar este poder hasta que se vuelva inevitable usarlo. Tengan en cuenta que para activarlo se requiere una prueba férrea de fe, así que procedan con sabiduría. Si este poder es usado contra el enemigo nuestra esencia se agotará y caeremos en un sueño profundo por mucho tiempo antes de poder regresar a este mundo.
- De acuerdo! No hay tiempo que perder! – dijo TJ señalando el sitio donde estaba la montaña espiral.
- Un momento! – interrumpió Ophanimon. – ¿Ya escogieron un líder?
- ¿Un líder? – murmuraron todos los humanos entre ellos.
- ¿Serás tú nuestro líder? – preguntó Aurora halando la manga de la chaqueta de Carlos.
- ¿Quién yo? – preguntó Carlos. – Yo no podría……… - tartamudeaba al ver los rostros de los demás observándolo con una sonrisa en el rostro.
- Has podido aclarar nuestras diferencias……..- dijo Pablo.
- Tu me dijiste que debía superar mi temor….. – dijo Laika quien finalmente decidió hablar para integrarse al grupo.
- Nos has enseñado a permanecer juntos en esto……- dijo Héctor.
El brillo en la masa se volvió mas intensa. Ophanimon también había decidido que Carlos era el más indicado.
- Pero necesitaran un símbolo que los una. Como una bandera de batalla. – dijo Ophanimon.
TJ se quedo mirando sus gafas de aviador por unos instantes y luego alzo la cabeza.
- Oye amigo! – dijo lanzándole las gafas Carlos.
- Pero que……..- dijo Carlos tomándolas en las manos.
- El poseedor de las gafas será el líder de este grupo de humanos. – dijo Ophanimon. – Ninguno de los guerreros digimon que pelea de nuestro lado los atacará porque enviare emisarios por todo este mundo para pasar la voz que un grupo de humanos liderado por el que lleva las gafas de aviador viene en paz y destruirá el mal que nos aqueja. Buena suerte.
Con estas últimas palabras el brillo dentro de la masa rosácea se desvaneció y luego todo quedo en silencio.
