- Quédense cerca Pi! – gritaba Pixiemon flotando en frente del grupo.
Mientras tanto, Veemon caminaba detrás de Gatomon.
- Por favor, Por que no me hablas? – suplicaba Veemon tratando se mantener el paso con el de Gatomon quien saltaba de sitio en sitio ágilmente.
Ella le escuchaba pero no quería responder. Su mente aun estaba muy confundida.
"Será esto una prueba?" Se dijo a si misma. "Ellos me lo advirtieron antes………..Tengo que probar mi valía"
Pixiemon se volteo para hablar dirigirse a todos.
- Esta bien! Escuchen! Pi! Nos acercamos a la entrada subterránea de Montana Espiral. Pongan atención. – dijo la criatura volando en redondo cerca de los humanos. – El poder que el concejo les ha dado es muy fuerte Pi, pero, tengan en cuenta que desde el momento en que lo recibieron sus almas están conectadas Pi! Sus digimon será conducido por sus pensamientos y acciones y el dolor de ellos será el dolor de ustedes.
- Espera un momento! – dijo TJ. –Eso significa que si a ellos los lastiman nosotros seremos lastimados también.
- Sentirán su dolor también. Pi! Haciendo que se sientan temerosos y solos, pero, no deben rendirse ante nada Pi!
Continuaron caminando y Veemon trataba de hablar con Gatomon caminando tras ella. Súbitamente ella se dio la vuelta.
- Finalmente! – exclamó Veemon. - ¿Ahora si me escucharas? No quiero ser una molestia pero………
En ese momento las garras de Gatomon se desplegaron de sus guantes.
- Pero………Si crees que no debemos hablar al respecto………esta bien conmigo……..- dijo Veemon dando un paso hacia atrás alejándose del felino armado.
- Cállate tontito……..Escucha………………- respondió ella inclinando sus orejas hacia atrás tratando de escuchar el ruido que se aproximaba.
- Que……..cosa….- dijo Veemon también alzando sus orejas para escuchar con atención.
Se podía escuchar el sonido de algo grande y rápido que se acercaba a donde ellos estaban. Era como el sonido de viento turbulento. Sin embargo, el no le dio mayor importancia y volvió a dirigir la mirada a Gatomon.
- Mira! Si estas tratando de evitarme………….solo dilo…….
En ese momento una gigantesca nube de polvo encegueció a Veemon. Pudo ver como una cosa que parecía una larga lengua roja atrapaba a Gatomon por el cuello halándola del suelo. Justo después de eso sintió que algo lo tomaba del cuello a el también y luego perdió la conciencia.
- Miren allí! – gritó Aurora tratando de señalar hacia el cielo.
Se veía un carruaje que era todo negro y era halado por un par de bestias horribles que tenían tres pares de ojos rojos a cada lado de la cabeza. Sus cabezas estaban cubiertas por mascaras de negras de cuero y el resto de su cuerpo parecía estar recubierto de lo mismo.
Mimetizada entre el polvo y la arena se veía la figura de un hombre alto caminando entre ellos y súbitamente se escuchó un grito que provenía de Clara. Aurora se abrió paso entre la confusión y en esos momentos vio a Hawkmon.
- Aurora! Nos atacan! – dijo Hawkmon sosteniendo una de sus plumas como una espada. Tenía la intención de lanzarla ciegamente hacia la tormenta de arena.
- No espera! Escuché a Clara. Podrías lastimarla. – gritó Aurora.
En ese momento, la nube de polvo se levanto del piso donde estaba el grupo y todos pudieron ver con horror como Veemon y Carlos estaban atrapados por esta lengua roja también.
Con una sensación de desesperanza vieron como el carruaje se volteó y voló en dirección contraria como un cohete llevando a sus cautivos a los lados.
En ese momento Aurora sintió como su cuerpo estaba siendo envuelto en una liana de color rojo. Miró hacia atrás y vio unas criaturas que parecían berenjenas gigantes con tentáculos rojos parecidos a lianas que envolvían a todos los que estaban allí. Estas criaturas tenían ojos amenazantes y una boca ancha con muchos dientes.
- Fuera! Largo de aquí! – gritaba Pixiemon a medida que flotaba por todas partes atacando con su báculo a las criaturas. – Estos Veggiemon nunca aprenden! Fuera, Fuera! – esto le dio la oportunidad a Hawkmon de soltarse y empezó a abanicar su espada cortando las lianas de los Veggiemon quienes corrieron horrorizados en todas las direcciones.
Gennai, todavía confundido, empezó a buscar en los alrededores notando que faltaban Carlos, Veemon, Aurora y Gatomon.
- Se los llevaron! – gritó Robert. – Ahora que hacemos!
- Voy a perseguir ese carruaje para rescatarlos. – dijo TJ con determinación.
Pixiemon se interpuso volando frente a el.
- Imposible Pi! – grito la criatura. – Tenemos que seguir hacia montaña espiral o este mundo se cubrirá de oscuridad para siempre Pi!
- Son mis amigos de los que estamos hablando! – respondió TJ. – Además, sin el líder nos arriesgamos a ser atacados.
- Cualquiera de los nuestros que nos pudo haber atacado ya quedo atrás Pi! Todo lo que queda delante de nosotros son enemigos, así que debemos permanecer juntos o estaremos en problemas Pi! – insistió Pixiemon volviéndose rojo de la rabia.
- Lo siento pequeño amigo……. Pero tengo que seguir ese carruaje. ¡Quien me acompaña? – preguntó TJ.
- Iré contigo…. – dijo Pablo alzando la mano.
Los demás estaban a punto de dar un paso adelante también pero TJ los detuvo.
- Pero…….Pienso que Pixiemon tiene razón. Deben continuar hacia montaña espiral. Si fallamos nosotros, ustedes todavía podrán derrotar a quien quiera que este detrás de todo esto y revertir todo a la normalidad.
- Yo cuidare de ellos. – dijo Gennai despidiéndose de TJ y Pablo. – Ahora vayan!
Así, TJ y Pablo junto con sus respectivos digimon corrieron en la dirección en la que el carruaje había desaparecido.
Mas tarde, y lejos de allí, Carlos se despertó en medio de un extraño bosque. El follaje de los árboles alrededor de el eran de color rosa y despedían un olor dulce y acogedor.
Miró alrededor preguntándose lo que había pasado cuando vio que Veemon estaba atrapado en una jaula gigante colgada de una de las ramas de los árboles.
- Carlos! Estas bien? – gritó Veemon desde arriba.
- Estoy bien. ¿Puedes salir de alli?
- No. Estoy sujeto a algo por aquí. – dijo Veemon notando que un grillete le sujetaba el tobillo al piso de hierro de la jaula.
- ¿Qué fue lo que paso? – pregunto Carlos.
- No lo recuerdo. Estábamos caminando con los demás y de pronto desperté aquí.
Carlos miro alrededor preguntándose también porque no estaba enjaulado y preso como Veemon dentro de una jaula. En ese momento sus ojos se fijaron en una persona que entró en el sitio donde el estaba.
Era una mujer hermosa. Cabello rubio, hermosos labios, nariz perfecta; una persona que haría ver fea a cualquier reina de belleza. Tenía sobre ella un rutilante y sensual traje rojo.
- Hola guapo……… - dijo la mujer aproximándose a Carlos.
- ¿Quién eres? – pregunto Carlos mirando a la mujer de pies a cabeza.
- Soy la chica de tus sueños………….. – dijo ella aproximándose a Carlos de una manera atrevida.
- Asi que……Estoy soñando? – dijo Carlos sintió vapor debajo de su camiseta.
- Puedes decir que estas soñando…… - dijo la mujer besando a Carlos suavemente en los labios.
Carlos revisó sus bolsillos y nito que no tenia el digivice, ni tampoco el Terminal de color blanco.
- Espera……..- dijo Carlos a la mujer apartándola de el. – Perdí algo por aquí.
- Tonterias………- dijo la mujer con un tono de voz sensual. – ¿Por qué no te acuestas aquí y me esperas…….ya regreso………- dijo ella caminando hacia el lado opuesto desapareciendo entre los arboles.
Carlos se sentía mareado pero muy feliz al mismo tiempo. Se sentía sobrecogido por el dulce perfume del lugar.
La mujer después de salir de donde estaba Carlos cambió su forma. Era Ladydevimon quien se aproximó a una esfera flotante con un extraño ojo en el centro.
- ¿Ya puedo matarlo! – preguntó ella con impaciencia.
- Aun no cariño….. Déjame completar mi parte del plan y luego podrás hacer los que quieras con el.
- De acuerdo……..- dijo Ladydevimon volviendo hacia donde estaba Carlos.
Mientras tanto el aroma del lugar había hipnotizado a Carlos. Veía hacia el cielo con la mirada perdida. Veemon intentaba llamarlo desde la jaula.
- Carlos. ¿Qué te pasa? Tenemos que irnos de aquí……….!
Carlos no prestaba atención. Se sentó obedientemente a esperar a la mujer cuando alguien hizo su aparición de atrás de los arbustos.
Carlos reconoció la melena y los ojos penetrantes de Leomon. Este se aproximo al árbol de donde colgaba la jaula donde estaba preso Veemon y golpeo el costado revelando un compartimiento en el tronco donde estaban escondidos el digivice y el Terminal. Leomon tomó los dos aparatos y se los entregó a Carlos.
- No dejes que te engañe! Tu eres el único que puedes hacer que tu digimon cambie para que puedas escapar de aquí. – dijo Leomon tomando a Carlos de los hombros. Al notar que Ladydevimon se aproximaba de nuevo corrió a esconderse entre los arbustos.
Carlos aun hipnotizado guardó ambos aparatos en el bolsillo de la chaqueta mientras la dama regresaba con sus encantos a sentarse junto a el.
- ¿Por qué no me besas………..? – ella suplicó.
Mientras tanto, no muy lejos de allí en un castillo oscuro Clara abrió los ojos. Se encontró acostada en una hermosa cama dentro de una habitación decorada con seda. Se puso de pie rápidamente dándose cuenta que estaba vestida de forma distinta. Vestía un de hermosa seda con encajes de color dorado. Se miro en el espejo del otro lado de la habitación y se dio cuenta que estaba vestida como una princesa.
La puerta crujió al abrirse. Clara se pregunto quien estaba a punto de entrar.
Era un hombre muy guapo. Sus ojos eras de azules profundos, media 1.90 y su cabello era liso y perfecto. Parecía una estrella de cine, fuerte y musculoso. Clara suspiro solo con verlo un instante.
- Estas despierta……..- dijo el hombre con una voz muy varonil
- ¿Dónde estoy? – pregunto Clara.
- Estas en casa princesa…..- respondió el hombre.
- Debe estar confundido señor…..- dijo Clara mirando en otra dirección. No soy una princesa……….Vine con mis amigos……….
- Bueno, nadie ha venido a buscarte…….- dijo el hombre extendiendo su mano ofreciéndosela a Clara. – Ven. Déjame mostrarte mi castillo.
Gatomon se encontró durmiendo en una canastilla acolchada con almohadas muy suaves junto a la cama donde estaba Clara.
- Oh… mi cabeza……..Que paso? – se pregunto Gatomon en voz alta esperando que Clara la escuchara. En vez de eso, oyó un ruido siseante.
Se paro de la cama muy alerta con sus garras listas para atacar.
- Quien esta ahí?
De detrás de la cama apareció una criatura que se parecía a Gatomon pero su pelaje era todo negro en vez de blanco.
- Hola….. – saludo el gato negro quien se aproximo a Gatomon frotandose en su costado.
- Oye oye! Deja eso! Quien eres! – pregunto Gatomon sintiéndose feliz y embriagada al mismo tiempo por el cosquilleo que le producía lo que hacia el otro felino.
- Llámame. Blackgatomon….No te disgustes…..Podemos ser amigos….. – dijo el otro gato con una voz muy varonil que hipnotizaba a gatomon.
- Amigos……..?
- tu y tu amiga Clara, Verdad?
- Si………Somos amigos……….- respondió Gatomon con un dulce tono de voz.
- Te gustaría que ella fuera feliz? – pregunto el gato negro.
- Si…. Pero. Que podría hacer yo?...
- Ven conmigo y te mostrare. – dijo el gato negro caminando a la puerta del dormitorio.
Gatomon siguió a Blackgatomon por el corredor hasta un sitio que parecia una sala de proyecciones. En frente de una pantalla gigante el hombre guapo tomaba a Clara de la mano.
- Estos son mis dominios querida……… - dijo el hombre presionando un botón.
Inmediatamente la pantalla mostraba tomas de diferentes sitios del digimundo.
- Tal vez podemos encontrar a tus amigos con esto. – dijo el hombre presionando botones en el panel a su derecha.
Muchas tomas pasaron frente a los ojos de todos hasta que una llamo la atención de Clara.
- Espera! Regresa una toma! – dijo ella.
El hombre hizo lo que Clara pidió y a continuación ella no podía creer lo que veía. Ahí estaba Carlos en el piso, en medio de un extraño bosque besuqueándose con una atractiva chica. Clara bajo la cabeza con decepción y tristeza.
- ¿Que pasa¿Quien es esa persona? – pregunto el hombre.
- Es mi mejor amigo….. – dijo Clara sintiendo llorosos los ojos.
- Parece que tú pensabas que eran más que amigos. ¿Verdad?
- Si……. – respondió Clara en voz tímida y baja.
- No tienes que quedarte esperándolo toda la vida sabes? – dijo el poniendo el brazo alrededor de ella. – Si el puede amar. ¿Por qué tu no?
- Tienes razón! – dijo Clara muy molesta. – hmmmmppphh ….hombres….. lo único que puedes esperar de ellos son mentiras!
- Espera, espera…- dijo el hombre jugando con el cabello liso de Clara. – Puedes quedarte conmigo si tu quieres.
- Me encantaría………- dijo Clara mirando los ojos del hombre siendo hipnotizada por su azul profundo.
Mientras tanto, Blackgatomon caminaba en círculos alrededor de Gatomon.
- ¿Ves como su amigo la hace sufrir¿Es eso justo?
- No…..- respondio Gatomon.
- ¿Te quedarás ahí con tus brazos cruzados viendo como ese malvado destroza su corazón?
- No! De ningún modo! – dijo Gatomon.
- Entonces debes apoyarla…….. Imagino que este tipo vendrá luego a suplicar perdón. – dijo Blackgatomon de manera burlona. – ¿Vas a creerte sus mentiras?
- No! – gruño Gatomon enojándose mucho.
- Oh si! Vendrá y tratara de convencer a tu mejor amiga a renunciar su vida perfecta……… y su digimon vendrá a ayudarlo también.
- No lo permitiré! – dijo Gatomon a medida que su pelo empezó a tornarse de color oscuro.
- Entonces………¿Qué harás?
- Los mataré……….- dijo Gatomon finalmente.
- Esa es mi chica………..- dijo Blackgatomon lamiendo la mejilla de Gatomon.
Mientras tanto de regreso al extraño bosque.
- No. Espera…- dijo Carlos tratando de separarse de la mujer que no dejaba de intentar besarlo.
- Oye………vamos……..¿Que es tan importante para que me dejes a mi? – pregunto la mujer de manera seductora hipnotizando a Carlos nuevamente.
- No la escuches Carlos! – grito Veemon desde la jaula. – Debemos irnos!
Carlos recostó su cabeza en el regazo de la mujer mientras ella le daba de comer unas uvas. A medida que esto pasaba el perdía mas la cabeza y no escuchaba lo que pasaba alrededor.
- No escuches a ese sapito resbaloso….- dijo la mujer dando mas uvas. – Estras mas feliz aquí conmigo……..
- Que pasara con nuestra misión! – grito Veemon desde la jaula pero Carlos no lo escuchaba.
- Que hay de tus amigos! – grito Veemon nuevamente.
- Ahhhhhh, Callate! Quieres? Nos ves que estoy ocupado. – repondio Carlos de manera despectiva.
En el último intento desesperado para hacer que Carlos entrara en razón, Veemon grito con todas sus fuerzas mientras Ladydevimon se preparaba a morder el cuello de Carlos con sus enormes colmillos.
- ¿Qué será de Clara!
Carlos se estremeció haciendo que Ladydevimon se cayera hacia atrás. Recordó que Clara había gritado cuando iban caminando y de repente se había despertado en ese lugar.
- No! Espera! Tengo que buscar a Clara…..- dijo Carlos parándose del suelo.
- Quien¿De que hablas cariño? – dijo la mujer tratando ser seductora una vez mas.
- ¡No me digas Cariño¿Qué has hecho tu con Clara! – demando Carlos.
La mujer saltó hacia atrás y se soltó una carcajada diabólica.
- Ella debe estar muerta ahora! Dijo Ladydevimon mostrando su verdadera apariencia.
- Mentira! No te creo! Me las pagaras por retenerme aquí! – dijo Carlos verde de ira.
- Tonto. ¿Cómo me harás pagar si puedo matarte aquí mismo?
Carlos saco el digivice de su bolsillo. Ladydevimon maldijo cuando vio el aparato porque ella estaba segura que lo habia escondido bien.
- Veemon. El modo B esta activado. Digievoluciona!
Veemon de repente tuvo suficiente fuerza para salir de la jaula y cuando cayo al suelo se había transformado en Flamedramon. En la pantalla del Terminal el símbolo de un sol reluciente estaba enmarcado y junto se podía leer la palabra VALOR.
- Les enseñare una lección tontos! – grito Ladydevimon atacando a Flamedramon.
- Ariete……….de Fuego! – gritó Flamedramon extendiendo uno de sus brazos lanzando una lluvia de bolas de fuego sobre el enemigo que se aproximaba.
Una de las bolas de fuego impactó las alas de murciélago de Ladydevimon y con esto ella tuvo que huir del lugar emitiendo un desagradable chillido.
- Te lo mereces! – gritó Carlos a medida que la figura de la vampiresa desaparecía en el horizonte.
