Gennai sintió una sensación de impotencia cuando Pixiemon se dispuso a atacar a Tentomon pero Leslie se lo impidió.

- No lo hagas! – lloró la niña cuando vio que la criatura en forma de hada había levantado su báculo preparándose para atacar.

- Pi! Tienes que estar Bromeando! – protestó Pixiemon quien en seguida voló tras los cuatro humanos y sus cuatro digimon quien buscaban refugio de los relámpagos de Tentomon.

Los nueve corrieron perseguidos por humano y digimon colina arriba en donde Yuki y Laika se habían separado. También Leslie le suplicó a Iori desistir de un ataque contra Tentomon.

En frente de ellos el camino se abrió en una solitaria llanura. El terreno era arenoso y una espesa niebla se levantaba unos centímetros del suelo. Rocas enormes estaban esparcidas aquí y ella, una de las cuales, sirvió de escondite.

Robert se interno en la niebla buscándolos incesantemente.

- No te puedes esconder para siempre! – gritaba mirando de un lado a otro.

Estaba tan concentrado en encontrar a su hermana, que no se dio cuenta que una sombra se aproximaba detrás de el. En ese momento sintió que alguien lo sujetaba por la espalda y el cuello.

- Suéltame! – gritó Robert a su captor quien no tenia rostro tras una larga túnica.

- Se que están ahí! – dijo Phantomon, cuya voz hizo retumbar el lugar.

Pixiemon cayó en cuenta de quien se trataba.

- Suelta al muchacho pi! – dijo Pixiemon saliendo de detrás de una de las gigantes rocas.

- Ni lo sueñes…….Estoy dispuesto a hacer un cambio.

- ¿Que propones? – respondió Pixiemon bajando su báculo.

- Necesito al humano que lleva consigo un elemento que me interesa…..

Gennai sintió un temor gigantesco al caer en cuenta que se refería a el. Se llenó de valor y se puso de pie.

- Aquí estoy! – gritó Gennai saliendo de su escondite.

- Me complace tu obediencia, humano. – respondió Phantomon al ver a aquel hombre aproximarse.

- Déjalo ir ahora!

- Humano estúpido! No estas en posición de pedirme nada! Podría aplastarte como una mosca junto con tus patéticos amigos, empezando con el! – gritó Phantomon sacando su gigantesca hoz dirigiendo el filo al cuello de Robert.

Una descarga de energía de color verdoso estremeció a Phantomon. A unos metros el ave de color rosa, Biyomon había lanzado su ataque con toda su fuerza y después voló en picada golpeando el pecho de Phantomon lo cual hizo que soltara a Robert.

Phantomon abanico con fuerza alcanzando a Biyomon quien cayó de rastras al suelo.

- Biyomon! – gritó Leslie. Armadillomon se abalanzo contra Phantomon pero el resultado fue el mismo.

Phantomon se sacudió y perdió los estribos al ver que Robert se había escabullido y se había escondido detrás de una de las piedras.

- Vas a pagar por esto! – gritó Phantomon enfilando la hoz hacia el cuerpo de Biyomon quien yacía boca abajo en el piso.

Leslie cerró los ojos y en ese momento escucho el sonido de metal golpeando metal. Abrió los ojos y vio a Hawkmon interponiendo su pluma en forma de espada.

Phantomon retrocedió unos metros sosteniendo la hoz con fuerza.

- Son más fuertes de lo que pensé.

Leslie estaba enfadada. Se puso de pie y sostuvo el digivice en alto.

- El trató de matar a mi hermano. Yo me encargaré de el. – dijo Leslie dirigiéndose a Aurora haciendo entender que Hawkmon debía quitarse del camino.

En ese momento otro digimon parecido a Phantomon apareció detrás de Leslie, Gennai, Aurora, Iori y Hector. Pero este tenía gigantescos cuernos y se podían ver sus pies. Tomó a Gennai por la camisa y en ese momento como un rayo Hawkmon se abalanzó sobre el.

Un sable grueso y luminoso con el filo dentado detuvo el ataque de Hawkmon y lo lanzó con fuerza para atrás. Gennai perdió el equilibrio y soltó el cilindro que rodó hasta donde estaba Daemon.

Daemon tomó en cilindro con rapidez pero Hawkmon ya estaba encima de el.

Leslie no estaba dispuesta a ceder y se dispuso a proteger a su hermano. Biyomon cambio de forma a Birdramon y enseguida el pendiente que colgaba de su cuello brilló haciendo que la gigantesca ave cambiara de forma a la de un guerrero emplumado en forma de aguila, de varios metros de alto de plumaje rojo que llevaba un casco con rayas azules.

Leslie boquiabierta vio en lo que se había convertido Biyomon. El digivice decía:

"Garudamon" El símbolo en forma de corazón en el pendiente de Leslie brillaba con intensidad.

Entonces, Phantomon formó con su hoz una columna de humo que ennegreció el ambiente completamente.

Garudamon miraba alrededor y no podía ver a nadie. Cuando pensó que Phantomon había escapado sintió que lo atacaban por la espalda. La hoz había cortado solo superficialmente ya que Garudamon superaba en tamaño a Phantomon en gran manera.

Mientras tanto Hawkmon y Daemon luchaban. Sus espadas se estrellaban levando chispas por doquier. Pero Daemon era mucho más hábil. Lograba detener los impactos y los devolvía con una gran fuerza hasta que finalmente Hawkmon se agotó y cayó al suelo.

Cuando la niebla se despejó, Phantomon había desaparecido. Aurora corrió a donde estaba Hawkmon y lo que encontró era desesperanzador: Una solitaria pluma yacía en el suelo.

El enemigo se había apoderado del cilindro y de Hawkmon.

Robert y Tentomon habían desaparecido sin dejar rastro.