Daisy Anderson habia permanecido sentada frente a su computadora durante horas tratando rastrear a Henry y a los demas.

Se levantó y realizó unos ejercicios de estiramiento y se dirigió a la cocina para comer algo. De regreso fue al baño, y cuando iba a su habitación donde estaba su computadora escuchó un ruido proveniente de la puerta de enfrente.

Con extrañeza se dirigio a la puerta preguntandose quien podia ser a esta hora de la noche.

Pero al aproximarse, hubo un estruendo. Con horror vio que la puerta estaba siendo desprendida de las bisagras por algo o alguien. La cadenita que tracaba la puerta de algún modo impedia el acceso completo a quien estaba tratando entrar.

Daisy corrió hacia su computadora y copio en un jumpdrive todos los archivos de seguimiento incluyendo el programa activador de la pared de fuego.

Entró a su habitación y cerró con seguro. En ese momento sintió que lo que hubiese roto la puerta del frente ya estaba dentro. Daisy con un espanto fuera de este mundo contenía la respiración mientras trataba de buscar a su alrededor como escapar.

La ventana de esa habitación afortunadamente tenía acceso al balcon que a su vez tenia acceso a la escalera de incendio del edificio. Daisy con el mayor cuidado abrio la puerta de acceso a la terraza. Pero con el clic del seguro de la puerta, la sombra que se alcanzaba a ver por debajo del borde de la puerta de la habitación se hizo más grande.

Daisy no miro atrás y se dirigio hacia la escalera de incendios. Al Bajar torpidamente hasta el primer nivel se dio cuenta que lo que la seguia no era humano.

Parecia un hombre gigantesco pero envuelto en llamas azules. La mandibula estaba hecha de hierro y alrededor de los brazos llevaba unas cadenas de acero.

Daisy quiso correr hacia el estacionamiento para tomar su auto y escapar pero esta criatura dio un enorme salto desde donde estaba hasta el primer nivel. Al caer estremecio el suelo.

Daisy cayo de para atrás y estaba llena de terror. Los ojos rojos de la criatura se fijaban en ella. Cuando la criatura hecho mano de ella un estruendo muy fuerte se escucho.

Daisy giro la cabeza hacia un lado y vio sorprendida que el estruendo venia de una pistola disparada por un hombre que ella conocia: Shibumi.

Daisy no podia musitar palabra. El miedo y la confusion era tanto que puso poca resistencia cuando Shibumi la tomo de la mano para ayudarla a ponerse de pie.

- Corre! – gritaba Shibumi a la confundida Daisy. La criatura habia recibido un disparo en el rostro que hizo que mirara hacia otro lado por unos momentos.

Shibumi estaba al lado de la puerta del conductor (lado derecho en japon) de una camioneta. Daisy corrio y salto por instinto al sitio del pasajero y Shibumi inmediatamente entro por el otro lado dispuesto a conducir.

Shibumi acelero a fondo y la camioneta salió atropelladamente del estacionamiento frente al departamento de Daisy.

- Tenemos que buscar una computadora con acceso! – exclamo Shibumi a Daisy que aun estaba muda del susto. – Daisy! No me estas escuchando? – repitió Shibumi.

Daisy miraba con temor a Shibumi mientras conducia pero de pronto una sensación de curiosidad se apodero de ella.

- A Shibuya! Conozco un lugar. – dijo Daisy en voz baja pero después miro a Shibumi todavía en estado de confusion. – ¿Qué rayos esta pasando! – preguntó en voz alta finalmente.

- Hay que sellar el acceso definitivamente! – exclamo Shibumi sin quitar los ojos de la carretera.

- Tu trataste de matarnos la vez que nos vimos en ese mundo………..- respondió Daisy intimidada por la situación.

Lo mas extraño es que Shibumi parecia confundido con estas palabras.

- No lo recuerdo………….Solo se que Alphamon es peligroso…………tiene la capacidad de manipular mentes humanas………………no se le puede permitir acceso a este mundo…………seria catastrofico.

- Ahora se llama Apokarimon…………….Henry fue con otras personas a tratar de detenerlo en aquel otro mundo.

- Henry! – dijo Shibumi soltando una carcajada. – maldición! Por que no pudo ser Dolphin o alguno de mis otros colegas.

- Oye. El esta haciendo lo que puede!

- Henry es muy miedoso. No creo que se arriesgue a instalar fisicamente el programa. O no es la pared de fuego la que llevas en ese jumpdrive.

- ¿Por que lo dices?

- Por que ese programa en ese mundo liberaria un campo de energia enorme que puede lastimar al quien este cerca de el.

- Como sabes de eso……………..?

- Mi mente estaba separada de mi cuerpo. Alphamon me controlaba como una marioneta. Pero en ese trance mi mente estaba flotando en la esencia de aquel mundo. En ese momento se me presentaron estas extrañas criaturas luminosas. Ellos me mostraron muchas cosas sobre ese mundo………….los digi-gnomes.

- Los digi que? – dijo Daisy cuando en ese momento el techo de la camioneta se hundio unos centímetros. La cosa que estaba persiguiendo a Daisy los habia alcanzado y estaba en el techo de la camioneta.

- Shibuya siguiente izquierda……….- señalo Daisy.

- Sujetate! – exclamó Shibumi tomando la via para llegar al distrito de Shibuya haciendo un giro brusco. El monstruo cayó del techo hacia la oscura calle.