POV FREDDIE

Después de que Pam y Melanie terminaron de abrazarse Melanie sugirió volver a casa, así que tuve que correr a esconderme detrás de unas cajas para que no me vieran. Espere a estar totalmente seguro de que se habían ido cuando decidí que también era momento de volver a casa. Pero algo me detuvo, un instinto dentro de mí hizo que saliera a la azotea. Salí justo en medio del crepúsculo. Cuando el sol estaba a punto de ocultarse. Me quede impresionado porque juro que desde la azotea podía sentir como si los rayos naranjas y rosas que se forman en el cielo me abrazaran. Respire hondo y me permití disfrutar el momento. Tenía que recordarme a mí mismo que cuando Sam saliera del hospital la traería aquí para ver el atardecer juntos. Porque ella lo merece, merece saber lo hermoso que es aquí todas las tardes… quizás también algún día invite a Carly, pero claro, después de que Sam lo haya visto. Después de la nada empecé a escuchar a alguien cantar, era una voz hermosa y me relajaba. ¿Acaso era Sam? Quiero decir, de alguna manera Melanie y Pam habían sentido su presencia aquí… quizás y si era cierto todo eso Sam seguía aquí

-¿Sam? – pregunte a la nada, pero claro nadie respondió

Solo seguía escuchando esa hermosa canción, la más bonita que jamás había escuchado. Ahora que lo pienso no podría decir cuál era la letra de la canción, ni siquiera importaba, solo me importaba su voz, dulce y relajante. Después todo se volvió confuso, como si no supiera nada de mí. No podía saber qué es lo que estaba haciendo en ese momento, pero no me importaba, me sentía volando

De repente la canción empezó a interrumpirse, cada vez sonada más y más baja hasta que dejo de sonar definitivamente. Ahora solo podía escuchar que alguien gritaba mi nombre. No reconocí la voz pero parecía preocupada y asustada. "abrí mis ojos" por decirlo así, porque en realidad nunca los cerré, pero si quede cegado por la música. Cuando fui consciente de lo que estaba haciendo me descubrí a mí mismo al borde de la azotea a punto de brincar. Después sentí que alguien se abalanzo sobre mí y ambos quedamos tendidos en el suelo, a salvo

-¿pero qué diablos te pasa eh? – pregunto Carly muy molesta

- ¡Carly! ¡Has salido de tu casa! – le dije como si fuera lo más increíble del mundo

Ella me miro incrédula por un segundo pero después frunció el ceño y pareció molesta de nuevo

-¡pero claro que he salido de casa! ¿Qué no me ves? – después de eso se señaló a ella misma

Después tomo aire y volvió a decir

-¿Qué diablos hacías ahí eh? ¿Acaso pensabas suicidarte?

Por poco me olvidaba de eso. Ahora estaba bastante confundido

-no, claro que no- dije en tono de indignación- jamás pensaría en suicidarme

- entonces ¿Cómo explicas que te encontré a punto de saltar?

-yo… yo no sé. En verdad Carly te juro que estaba viendo el crepúsculo y de repente empecé a escuchar que alguien cantaba, lo siguiente que recuerdo fue que tú me tumbaste lejos de la orilla

Carly me miro como si hubiera enloquecido, y quizás en verdad enloquecí

-no me crees ¿cierto?- pregunte

-quisiera no creerte Freddie… pero lamentablemente te creo

Al principio me quede confundido (más todavía). Debí de haber demostrado mi confusión porque Carly comenzó a hablar

-también escuche una canción antes de venir acá, por eso he salido. La canción era simplemente hermosa y quería seguir escuchando más… la seguí hasta aquí y cuando llegue te vi a ti a punto de saltar… y la música se hizo más fuerte aun ¿sabes? Pero de repente me dejo de sonar bonita y relajante, ahora sonaba incluso fea y desentonada… después fue como si estuviera de nuevo en la realidad y por un terrible segundo creí que en verdad saltarías… te grite un montón de veces pero no me escuchabas… y no podía perderte a ti también…- Carly comenzó a querer llorar pero se contuvo. Apretó fuerte sus ojos y dio un suspiro muy largo, después volvió a abrir los ojos y supe que ella ya había dicho todo lo que tenía que decir

-¿no te parece raro?- dije yo

-¿el qué?

- el que ambos comenzáramos a escuchar una canción hermosa de la nada y de repente no fuéramos consientes de nosotros mismos

-quizá estemos locos- sugirió Carly

-¿y enloquecimos de la misma forma y tenemos las mismas alucinaciones? Es mucha coincidencia ¿no lo crees?

Carly pareció reflexionar sobre eso

-parece mucha coincidencia- acordó Carly- pero no encuentro otra explicación razonable a todo esto

- jamás dije que la explicación acerca de todo esto fuera razonable-dije yo

-¿Qué quieres decir?

Mire a Carly por un rato. Quería decirle lo que escuche hace un rato, lo que dijo Melanie a Pam y lo que sentí las primeras semanas después del accidente pero no estaba seguro de que Carly pudiera soportarlo

-¿estás bien?- le pregunte

-¿bien?- repitió Carly- ¿Qué quieres decir con "bien"?

-¿ya no te sientes culpable?- dije yo en tono muy bajo teniendo cuidado de no lastimarla

Carly pareció confundida al principio, luego molesta y después triste

-claro que si- dijo al principio- pero creo que ya aprendí que lamentándome no lograre nada… quiero que todo vuelva a ser como antes, quiero ir a ver a Sam en el hospital, quiero volver a salir contigo y con Gibby y quiero, en verdad necesito un licuado loco

Después de eso me abrazo y pude sentir un par de lágrimas en mi camisa

(^-^)/ (^-^)/ (^-^)/ 00000000 (^-^)/ (^-^)/ (^-^)/ 000000

POV SAM

Justo después de que mi mama y Melanie se abrazaran escuche un "psss" de por detrás de una pila, el abrazo aun no terminaba cuando fui a ver de quien se trataba

-hey- salude a mi gato/ángel

-acompáñame- me dijo muy serio. Me pareció extraño pero lo seguí. Ambos aparecimos en la versión vieja y abandonada de mi casa

-¿Por qué me has traído de vuelta aquí? – pregunte confundida

-esto es muy importante niña, allá afuera hay espías, podrían escuchar lo que quiero decirte, y eso nos metería en más problemas

Y como es costumbre, no entendí nada de lo que decía

-y… ¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme?

-lo saben-dijo

Oh genial, ahora todo tiene sentido (nótese el sarcasmo)

-¿Quiénes saben qué?

-los cielos, los cielos saben lo que te he dicho

-sigo sin entender-dije impacientemente

-no me sorprende- dijo el gato sarcásticamente- pero debes de concentrarte. Esto es muy serio

- eso intento, ¡pero no me explicas nada!

-el otro día- comenzó a decir- cuando estábamos en el ático… ¿recuerdas?

Yo asentí

-te estaba explicando en la situación en la que estabas… y por accidente te dije la forma en que puedes salvarte

-sí, recuerdo todo esto… ¿Cuál es el problema?

-el problema es que lo saben, los cielos saben que te he dicho la forma en que puedes salvarte

-pero eso es imposible, yo no le he dicho a nadie sobre eso- dije yo

- seguramente un espía estaba en el ático cuando te lo dije

-pero solo estábamos nosotros dos…

-¿estas segura? No se me ocurrió revisar el lugar antes de decirte… estaba demasiado ocupado tratándote de explicar, tenías tan poco tiempo…

- ¿y ahora qué?

-quieren hacerte pagar por eso… han enviado demonios en busca de tus amigos

En eso espumita saco un espejo (no sé de donde lo saco, estoy segura que no lo llevaba antes) y lo estrello en el piso. Se formaron un montón de piezas grandes en el piso

-ahora mira- dijo espumita caminando alrededor de los vidrios- cada uno de estos pedazos están conectados con tus amigos y familiares… aquí, este es el de Pam (y apareció mama acostada en su cama con Melanie acurrucada a su lado), este es el de tu gemela (y apareció la misma imagen que en el vidrio de mama), este es el de Spencer (quien estaba sentado en el hospital) , el de Gibby (él estaba en licuados locos con Tasha)… estos dos son los más grandes, porque son los que más te importan… también son los que están en más peligro

Eran los que correspondían a Carly y Freddie

-acércate niña, mira lo que está pasando- dijo Espumita

Me acerque y vi en uno a Freddie reflejado, estaba en la azotea de Bushwell plaza

-¿Qué está haciendo ahí? Dije confundida, pues yo acababa de estar ahí hace un momento, de repente una idea terrible pasó por mi mente

-no me digas que él estuvo ahí cuando mama…-dije

-así es, él estaba escondido, pero lo vio todo- me confirmo espumita

Comencé a molestarme… enserio estaba molesta hasta que vi que una mujer apareció delante de el

Era alta, de dos metros y medio o quizá más, llevaba un vestido negro y antiguo y su piel era blanca como la nieve, casi transparente. Sus ojos eran totalmente negros y sus labios rojos como sangre. Las facciones de su cara eran casi perfectas, finas y sin imperfecciones. Era terrorífica

-¿Quién es ella?- pregunte

- es un demonio

De repente la mujer abrió su boca y comenzó a llamar a Freddie, el no parecía darse cuenta de la presencia de la mujer

"ven a mí, suicídate" comenzó a decir una y otra vez la mujer, de repente Freddie comenzó a caminar hacia ella

-¿Qué es lo que hace? ¿Por qué la sigue?- dije molesta, pero sobre todo, asustada

-esta hechizado- dijo Espumita que ahora también estaba muy serio

-ahora mira acá, este otro espejo- me dijo espumita. Era el espejo de Carly. Yo no quería verlo… Carly estaba en su propio mundo, Freddie, en cambio, estaba siendo hechizado por una bruja

Voltee al espejo de Carly y otra mujer exactamente igual a la que se le apareció a Freddie estaba llamando a Carly de la misma manera que llamo a Freddie "ven a mí, suicídate"

-debemos detenerlas

-no puedes-dijo espumita- no puedes pelear contra demonios

No me importo. Tome uno de los cristales y me metí en él. Espumita comenzó a llamarme y pedirme que me detuviera pero yo ya no escuchaba. En menos de un segundo me encontré de nuevo en la azotea

-Hey asquerosa bruja, deja a mi amgo- le grite a la bruja que estaba llamando a Freddie

Cuando voltee me encontré cara a cara con el demonio que había estado llamando a Carly. Ella me sonrió maliciosamente dejando ver sus blancos y filosos colmillos y me dio un buen golpe. Caí dolorosamente varios metros lejos de donde estaba. Antes de poder levantarme el mismo demonio ya estaba de nuevo frene a mí esperando a que me levantara para poder golpearme de nuevo. Ella ya no hablaba, ahora solo un demonio es la que estaba hechizando a mis amigos

Antes de que el demonio que me golpeo pudiera atacarme de nuevo apareció espumita. Poco a poco espumita se empezó a hacer más y más grande hasta que dejo de parecerse al viejo gato pulgoso que tenía. Ahora parecía un puma, solo que más grande y fuerte y se había vuelto de un color blanco y majestuoso. Ataco a el demonio y dejo salir un gruñido que incluso a mí se me erizaron los pelos. La reacción de ambos demonios fue de miedo

-no dejes de cantar- ordeno el demonio que peleaba con espumita a el otro demonio

Espumita alzo las orejas poniendo atención a lo que el otro demonio decía. Ahora Carly estaba en la puerta de la azotea y Freddie se balanceaba en la orilla. Comencé a aterrarme, quería hacer algo para detener a los demonios pero no podía hacer nada, me sentí tan impotente…

Entonces espumita lo hizo. Comenzó a rugir con tal fuerza que ahora los llamados del demonio eran tapados. El demonio se molestó aún más y comenzó a gritarles a Carly y a Freddie pero no funciono. Carly despertó

-es inútil- le dijo el demonio que estaba peleando con Espumita al otro demonio- la niña a despertado

-maldito gato- esta vez la vos del demonio fue realmente terrorífica, cortante y lenta

Antes de siquiera pensar en lo que había pasado el demonio que estaba cantando se dejó ir asía espumita y asía mí

Al siguiente segundo estábamos en un cuarto negro, igual al cuarto blanco en el que desperté, sin paredes ni techo ni piso

-ESPUMITA- grite yo

-estoy aquí niña- me dijo con tono calmado

Después sentí su pelaje al lado de mí y mis miedos se fueron

Lo que paso después es difícil de explicar. Las demonio comenzaron a cantar en un idioma que no conozco, pero era antiguo… quizás latín. Después alrededor de nosotros comenzó a formarse un circulo de llamas, pero estas eran llamas diferentes, eran negras y verdes, a veces cambiaban de color al morado pero enseguida volvían de nuevo a su color original, y las brujas siguieron cantando en latín

-no escuches Sam- advirtió mi gato

Trate de concentrarme en otra cosa que no fuera esa canción. De repente las mujeres demonio bajaron desde el cielo, ahora tenían unas enormes alas negras y una de ellas llevaba un látigo que parecía de cuero

Una de ellas dijo algo que no entendí porque lo dijo en otro idioma, después se volvió asía mí y sonrió

-muere- siseo la demonio que llevaba el latido y se me abalanzo

Después sentí el golpe de su látigo de lleno en el costado de mi rostro. Fue un dolor difícil de explicar

Espumita de nuevo rugió, pero pronto la otra demonio se abalanzo contra él. Ahora solo era yo contra una demonio gigante con látigo. Respira Sam-me dije a mi misma-

-SOY SAM PUCKETT Y NO LE TEMO A NADA NI NADIE

Y dicho esto hice una de mis usuales estupideces y me abalance contra el demonio. En ese momento no sé cómo fue pero logre quitarle el látigo a la mujer demonio

-niña insolente, pagaras por lo que hiciste

-uy si, que miedo- me burle de ella en su cara

La demonio fue por mí y yo le di un buen latigazo. Ahora me sentía más valiente que nunca

-AAAGGG MALDITA MOCOSA… LAMENTARAS HABERLO HECHO

- oh sí, no lo creo- y me atreví a golpearla una vez mas

Hubiera podido quedarme un buen rato así, pero de repente un grito aterrador nos interrumpió. Espumita le había arrancado un ala a una de las demonio

Ambas pronunciaron algo en su propio idioma y después se volvieron asía nosotros

-esto aún no termina

Dio esto una mujer tomo a su hermana y ambas demonio se fueron volando

-rápido, hay que salir de aquí antes de que algo más ocurra- me dijo

Yo asentí y tome a espumita de su pelaje. Un segundo después volvimos a la casa abandonada

-no debiste ir- me regaño espumita

- y dejar que esas brujas mataran a mis amigos…

- arriesgaste tu propia existencia. Esa bruja te hubiera matado si hubiera querido niña, pero hubo algo que la detuvo

-¿Qué?- pregunte

-no lo sé, pero tuvo que ser una razón muy poderosa. Las demonio no perdonan fácil una insolencia como la tuya… lo importante es, que ahora te has ganado tus propios enemigos del más allá

-genial- dije en tono cansado- justo lo que necesito

-ponte esto- me dijo y después me tendió un manto negro

-¿Qué es eso?- dije

-el ala del demonio, mientras lo uses ni ellas ni nadie sin alma podrá acercarse a ti, te protegerá

Lo tome y lo envolví en mis hombros, al siguiente segundo se había convertido en una chaqueta de cuero negro

-genial- dije entusiasmada

-sí, te sienta bien- me dijo

-ahora vuelve a tu casa, tu verdadera casa. Y mantén la guardia baja, no interactúes con nadie, ni siquiera con tu gemela hasta que yo te diga. Y no intentes ayudar a nadie

-de acuerdo, jefe

-esto es serio

-lo tomo enserio

-bien, ahora déjame ver si puedo arreglar algo de lo que hiciste

Me quede callada. Sentí como si hubiera arruinado todo

-oye espumita

-¿sí?

-gracias

Espumita se acercó a mí y me dio un beso de gato en mi herida, después se fue