¡Hola! Cuanto tiempo, realmente lamento la larga espera, podria dar miles de excusas, pero ¿De qué servirían? ¡Por eso! Simplemente me disculpo de la forma mas sincera y dedico este capitulo a Paty 3

One Piece y Sakura card Captor no me pertenecen, si no a Clamp y Oda :D

Tiempos de piratería

Sakura caminaba apresuradamente por las calles de Tomoeda, aun sentía sus ojos arder, a sus 12 años, Sakura kinomoto, alumna de 1ro de secundaria, una de las más grandes magas podía jurar que ni las veces que se había lastimado capturando las cartas había sentido tanto dolor como ahora, ¿la razón? Fácil, se había enterado por Tomoyo y Meiling que Shaoran tenía novia, si novia, el lugar que Sakura quería ocupar con tantas ansias, ahora estaba ocupado. Shaoran vivía en Hong Kong, por eso se había enterado por sus amigas.

Sakura seguía caminando, sin rumbo alguno, solo caminaba estando apunto de correr, ni siquiera se había quitado el uniforme, siguió caminando unos minutos antes de empezar a correr con la mirada gacha, entonces se dio cuenta de que estaba en el parque pingüino, sin parar esta vez se adentró en el pequeño bosque que había en ese parque, empezó a bajar la velocidad hasta parar por completo, poco a poco las lágrimas fueron saliendo y chocando contra el suelo, Sakura ni siquiera hacia el intento de detenerlas, siguió llorando un rato más, no sabía si habían sido minutos o horas, y le daba igual. Todo lo que quería era llorar para no volver a derramar lágrimas por él. Así como Meiling lo había hecho un tiempo atrás, su cabello aun corto se pegó a su rostro en las partes en las que las lágrimas lo alcanzaron, de pronto, sintió una gran presencia mágica y frente a ella apareció una visión, estaba viendo el cielo azul y debajo el inmenso mar, hipnotizada por la belleza y la presencia mágica se fue acercando con el afán de tocar el cielo entonces sintió la briza del mar tocar su rostro, una gran paz la inundo, pero no duro mucho porque sintió como empezaba a caer y como el portal se cerraba. Grito de forma desesperada intentando inútilmente aletear para volver a donde solo segundos atrás estuvo aquella visión.

Luffy volaba por el cielo, si exacto, volaba y no porque tuviera alas o porque estuviera arriba de un animal volador no, él había sido mandado a volar por Bar Tolomeo kuma, aun no podía creer que hubieran perdido de esa manera, lo que más le molestaba era el hecho de no haber podido ayudar a sus amigos ¡a ninguno! Eso era humillante para el que quería ser el rey de los piratas, el no poder ayudar a ninguno de sus nakamas era como decir que no podía con el trabajo de capitán, lo que lo frustraba, estaba preparando sus brazos para estirarlos y agarrarse de tierra, ya que si caía en el mar estaba perdido, en eso estaba cuando vio no muy lejos a una niña en la misma situación que él, ósea: cayendo directo al mar, dirigió sus brazos a la joven y la atrapo antes de que sus brazos lo acercaran a ella, la abrazo por instinto antes de caer en el mar, Lufy sintió como el aire salía de sus pulmones y poco a poco iba perdiendo la conciencia.

Sakura sintió como caía directo al mar, estaba tan choqueada que ni siquiera utilizaba su magia, entonces sintió como unos brazos la atrapaban y entonces cayó al mar, al darse cuenta de esto intento nadar, también se dio cuenta de que su compañero no podía, entonces tomo uno de sus brazos y lo jalo fuera, una vez pudo tomar aire de nuevo intento sacar un poco más a su salvador pero este solo se hundía, al darse cuenta de que el joven se ahogaría si todo seguía así saco su llave.

-vuelo- entonces voló fuera del agua con el muchacho entre sus manos mientras mano breaba para que no se le cayera, voló hasta una isla donde bajo al muchacho y entonces desaparecieron sus alas, Sakura cayo de rodillas totalmente cansada, entonces recordó que su compañero se había estado ahogando y empezó a hacerle los primeros auxilios, logrando que este escupiera toda el agua, Sakura casi podía jurar que ese muchacho se había bebido el mar, por la cantidad de agua que escupió, suspiro aliviada al ver que el muchacho estaba bien.

Lufy pudo sentir como el aire volvía a sus pulmones, entonces abrió los ojos poco a poco, encontrándose con el rostro de una niña de ojos color esmeralda y cabello hasta el cuello de un color castaño claro, que lo miraba preocupada, solo parpadeo un par de veces antes de terminar de enfocar todo a su alrededor, una vez pudo hacerlo se levantó y miro hacia todos lados bastante confundido y luego se enfocó en la niña frente a él que lo miraba confundida, ambos se quedaron mirando un tiempo, ninguno desvió sus ojos de los del otro, logrando así, un duelo de miradas, hasta que…

-muchas gracias por sacarme del agua shi shi shi- le dijo mientras mostraba una de sus características sonrisas, haciendo sonrojar levemente a sakura que lo miro sorprendida

-yo….este…yo…gra… ¡gracias por atraparme!- dijo haciendo una reverencia mientras seguía hincada, Lufy arqueo una ceja confundido

-no importa, por cierto como es que ibas cayendo desde tan arriba- pregunto interesado, mientras Sakura recordaba cómo había llegado ahí

-yo…bueno porque caí en un hoyo- respondió nerviosa mientras se rascaba la nuca, Lufy la vio serio por unos momentos que a Sakura le parecieron eternos, luego se hecho a reír a lo que Sakura solo lo miro más confundida, entonces parpadeo mientras Lufy calmaba su risa

-¿hay hoyos en el cielo? ¿Y qué hacías allá arriba?- pregunto divertido con un brillo extraño en los ojos que Sakura no supo descifrar, bueno, no es como que ella fuera la mejor persona para descifrar los sentimientos de los demás

-y ¿y tú?- pregunto sakura con la firme intención de cambiar de tema, entonces vio como el rostro de Lufy se ensombrecía, no supo si disculparse o esperar a que le respondiera, entonces vio como levantaba la cabeza y la miraba seriamente

-perdí contra bar Tolomeo kuma, y él me mando hasta acá- termino de contar dándose cuenta de que Sakura lo miraba confundida

-¿bar Tolomeo kuma? ¿Quién es él? ¿Y cómo pudo mandarte volando hasta acá?- pregunto Sakura sin entender de que hablaba el joven frente a ella, quien la miro extrañado y luego la miro seriamente

-tu… ¿de dónde eres?- pregunto mientras la miraba directamente a los ojos, aunque Lufy era un tipo inocente e incluso tonto, también tenía sus límites, como para darse cuenta de que la joven o niña frente a él no era de por ahí, además, ¿de donde era esa extraña ropa que llevaba puesta?, Sakura lo miro sorprendida y empezó a dudar, era verdad, ella había caído del cielo, pero eso significaba, que podía a ver caído en CUALQUIER lugar.

-yo… ¿dónde estamos?-pregunto nerviosa, mientras Lufy dejaba de verla y parecía pasear su mirada por el lugar, que era la orilla de un bosque, luego volvió a mirarla para luego posar una de sus manos detrás de su cabeza y sonreír.

-la verdad es que no tengo ni idea- esa declaración izo que a Sakura le resbalara una gota por la nuca además de ver perpleja a la persona frente a ella, ¿acaso existía alguien más despistado que ella? Parece que sí.

-la última vez estaba en el archipiélago saobody, no debemos de star muy lejos- le termino de contar mientras se encogía de hombros, sakura lo vio aún más confundida, ¿existía un lugar llamado archipiélago saobody? Que ella supiera no

-yo vengo de tomoeda- le conto intentado que el chico le diera información más detallada, pero se dio cuenta al ver la ceja arqueada del chico de que todo lo que conocía de geografía ya no le servía de nada.

-¿Dónde está el archipiélago saobody?-

-en el gran line por supuesto- contesto con simpleza Lufy, pero al ver la cara de duda de la joven la vio como si fuera la cosa más rara del mundo, pero en ese momento se pudo escuchar el sonido de un cañón, Lufy paro la bola del cañón como siempre hacia, Sakura solo lo veía sin podérselo creer…ese muchacho se estiraba como si fuera de goma, antes de que pudieran atacarlos otra vez, Lufy tomo la mano de Sakura y empezó a correr rumbo al bosque, corrieron por un largo rato, antes de parar en lo que parecía el centro del bosque, Sakura se encogió un poco por el miedo, y volteo a ver a su compañero que se paseaba por el lugar como pedro por su casa, luego se dejó caer en el piso y le sonrió

-oe, ¿Cuál era tu nombre?- pregunto como si nunca los hubieran atacado con cañones, ni la hubiera visto como una loca

-yo…mi nombre es Sakura Kinomoto- el muchacho le sonrió aun mas

-¿Sakura? Que extraño nombre, jamás lo había escuchado en alguien…bueno yo soy Monkey D. Lufy y ¡seré el próximo rey de los piratas!- esta declaración sorprendió aún más a Sakura, "¿rey…de los piratas? … ¿pero los piratas dejaron de existir hace mucho?...o ¿es que acaso estoy en otro universo"

Sakura despertó después de recibir un leve golpe en su mejilla

-kero…solo un poco más- pero otro golpe le hizo arrugar la nariz y cerrar fuertemente los ojos, sin intención de abrirlos, pero se vio obligada a hacerlo después de otro golpe en su rostro, esta vez mucho más fuerte que los anteriores

-¡kero!- dijo enojada hasta que se dio cuenta que a su lado no estaba su fiel amigo kero, sino un joven moreno de cabellos azabaches, que estaba DEMASIADO cerca de su rostro, Sakura enrojeció fuertemente y se separó bruscamente golpeando por accidente el rostro de Lufy, quien despertó alterado y adoptando una pose de pelea, hasta que se dio cuenta que no había nadie aparte de ellos

-eh… ¿y el enemigo?- pregunto mientras que a una aun sonrojada Sakura le resbalaba una gota

-no…no lo hay- tartamudeo mientras bajaba la mirada para intentar esconder su sonrojo, no es que le gustara Lufy, aunque tenía que admitir que era guapo y tenía una gran personalidad, pero no sentía más que amistad por él, pero no estaba acostumbrada a tal cercanía, ya hacía un mes de haberlo conocido, un mes desde que descubrió que ya no estaba en su mundo y no tenía idea de cómo volver, y un mes desde que había empezado a huir de los marines junto a Lufy, aun recordaba las sorpresas que se llevó, y aún más al descubrir ese extraño poder suyo que le permitía estirarse como goma

- (flashback) -

"¿acaso estoy en otro mundo?" el rostro de Sakura era un poema, Lufy paso su mano por enfrente del rostro de Sakura varias veces para hacerla reaccionar, pero entonces Sakura recordó otro echo importante, hace unos minutos había visto como la persona frente a ella se inflaba y detenía una bala de cañón, algo prácticamente imposible, bueno para alguien sin magia

-¿Cómo…como lo hiciste?- Lufy ladeo el rostro y arqueo una ceja

-¿hacer que?-

-e…eso…inflarte y estirarte ¿Cómo lo hiciste?- pregunto viendo a los ojos a Lufy, una mirada sorprendida y a la vez curiosa

-a eso, bueno es porque comí la fruta gomu gomu no mi- dijo orgulloso mientras ponía una mano sobre el otro brazo

- (fin flashback) -

Y así toda la noche se la paso contándole sobre ese nuevo mundo, sus aventuras, su tripulación y amigos que habían hecho en el viaje e incluso de su hermano mayor, luego viajaron por la isla, también ella tuvo que cambiar de ropa, ya que su uniforme todos lo veían como algo realmente raro, consiguió un poco de ropa, no de su estilo, e incluso para nada afeminado, pero era mejor, así andaba más cómoda, la ropa consistía en una blusa holgada de algodón de mangas largas hasta por debajo de la cintura, un chaleco café y unos chores holgados hasta las rodillas, ya que las personas que le habían dado la ropa eran hombre más grandes, por eso mismo la ropa era grande, llevaba unas botas cafés hasta las rodillas, su aspecto era el de toda una pirata de sus libros de historia, pero por lo que había escuchado de Lufy los piratas de ese mundo vestían como querían incluso de traje, pero por ahora tenía que conformarse con eso, se acercó a Lufy y empezaron a recoger las pocas cosas que tenían, habían batallado bastante para obtener comida, especialmente porque Lufy era un balde sin fondo, se las habían arreglado robando a otros piratas que según Lufy eran novatos, empezaron a caminar por el bosque, Lufy cantaba una extraña canción de piratas y Sakura solo observaba el paisaje y los animales que se les cruzaban maravillándose con las criaturas que veía, cuando llegaron a un pueblo que estaba a orillas del bosque Lufy salió corriendo sin esperar a Sakura que lo perdió de vista

-¡Lufy-san!-

- Lufy posvate-

-¡comida!- mi olfato capto un gran olor así que corrí a buscarlo, pero por alguna razón aun no la encuentro todavía aunque creo haber visto a alguien conocido ¿Quién podría ser? Nah que importa yo quiero comer~, corro siguiendo el suculento aroma pero estoy seguro de haber escuchado que me llaman, ¿será mi estómago que pide comida? ¡Sí! Eso debe ser, comida espérame~ sigo sin encontrar el lugar de donde viene el aroma, pero ¿Por qué he dejado de correr? Si estoy moviendo los pies… ¡espera! Ese sombrero yo lo conozco ese no es... ¡¿Ace?!...¡es mi hermano!

-¡Lufy! Cuanto tiempo- me saludo levantando una mano como es su costumbre

-¡Ace! ¿Qué haces aquí?- pareció pensarlo un poco pero luego me volvió a sonreír

-estoy buscando a barba negra y luego te vi… ¿y tú que haces aquí?- pregunto de vuelta mirándome curioso

-pues yo…- no termine de hablar cuando oi que alguien gritaba mi nombre, entonces recordé a mi compañera

-¡Lufy-san!- Ace volteo al igual que yo a ver a la niña que se nos acercaba corriendo

- posvate-normal-

-¡Lufy-san!- gritaba Sakura bastante agitada mientras corría hacia Lufy sin darse cuenta de que otro pelinegro le acompañaba, una vez estuvo a su lado fue cuando se dio cuenta de la presencia del moreno pecoso que la miraba curioso, Sakura nerviosa hizo una reverencia

-h…hola ¿perdón los interrumpo?- Ace sonrió divertido por la actitud de la menor, que estaba nerviosa por una razón desconocida para ambos morenos

-¿Quién es ella Lufy? ¿Un nuevo miembro?- le pregunto curioso a su hermano ya que no se había enterado de nada parecido

-ella es Sakura Kinomoto, no es de mi tripulación la conocí hace unos meses…sabes ella es de otro mundo- le conto a su hermano su descubrimiento con estrellas, mientras Ace lo miraba sorprendido y luego a una sonrojada Sakura que se sentía avergonzada de que contaran la forma en la que llego a ese mundo, Ace se sorprendía cada vez más de los relatos de su hermano menor, desde que lo separaron de sus amigos hasta la historia de cómo conoció a Sakura y todo lo que sabía de ella, de vez en cuando volteaba a verla descubriendo su gran sonrojo y su mirada nerviosa, solo podía reír divertido ante eso.

-oe Lufy y si mientras comemos platicamos y nos presentamos de una mejor manera-

-¡sí! ¡Comida!- grito Lufy totalmente emocionado mientras salía corriendo dejando atrás a sus acompañantes…de nuevo… Ace solo lo vio con una sonrisa nerviosa al igual que Sakura, volteo a verla antes de hacer una reverencia que sorprendió a Sakura en sobre manera que hasta se volvió a sonrojar.

-gracias por cuidar de mi hermano todo este tiempo…sé que él es algo molesto e idiota por eso es difícil soportarlo por eso te agradezco y te pido lo sigas haciendo- le dijo calmadamente sin dejar de hacer la reverencia mientras Sakura negaba con los brazos totalmente nerviosa y con un gran sonrojo.

-no…no tiene nada que agradecer e…e…- Sakura dejo de mover los brazos para mirar a Ace totalmente nerviosa pero con un deje de vergüenza, Ace entendió la indirecta y se reincorporo para sonreírle

-Portagas D. Ace, mucho gusto- se presentó recordando que no lo había hecho

-A…Ace-san la que debería de agradecer soy yo por ayudarme, yo…estoy tan agradecida con Lufy-san por todo- murmuro bajando la cabeza mientras recordaba como Lufy la había ayudado todo ese tiempo y había sido su único apoyo, sintió como Ace le acariciaba la cabeza y levanto la misma sorprendida mientras sonreía como si nada, eso en un principio la desconcertó pero después entendió el mensaje y sonrió con dulzura.

-Ace-san ¿quiere mucho a su hermano no?- pregunto aunque ya creía saber la respuesta

-lo entiendo yo tengo un hermano mayor que siempre me molesta pero cuando estoy en problemas siempre me ayuda- conto con cierta melancolía por ni haber visto a su querido hermano en mucho tiempo, lo cual Ace noto.

-pues si… Lufy es uno de los primeros que creyó en mí y no pienso decepcionarlo, además es imposible no querer aun idiota como el, Sakura y Ace rieron ante el comentario y empezaron a caminar hacia donde creían que estaba el protagonista de su plática, cuando lograron encontrarlo este ya se encontraba devorando una gran cantidad de comida y todos a su alrededor lo miraban sorprendidos, ambos se sentaron junto a él y le robaron un plato de comida de la montaña que había en la mesa teniendo como resultado un queja por parte de un Lufy con la boca llena.

-¡¿O…oe?!- exclamo sorprendida Sakura cuando Ace dejo caer su rostro en el plato de comida sin haber terminado de masticar lo que tenía en la boca.

-¿Ace-san está bien?- pregunto preocupada mientras se acercaba al joven, y a unos centímetros de su rostro pudo escuchar los ronquidos, Sakura se alejó totalmente desconcertada

-¿E…está…durmiendo?-

-Sí, Ace tiene la habilidad de quedarse dormido cuando está comiendo, o haciendo cualquier otra actividad- le dijo Luffy totalmente calmado como si hablaran del clima.

-¡Esa no es una habilidad!- gritaron todos los hombres del lugar que se habían acercado a ver junto con Sakura que después no pudo más que reírse, si algo había aprendido esos últimos dos meses era a tomarse las cosas un poco más a la ligera y todo gracias a Luffy, la comida siguió de la misma forma y la termino pagando Ace ya que ni Lufy y mucho menos Sakura tenían dinero, los tres caminaban por el bosque cuando un jabalí tuvo la mala suerte de cruzarse en su camino, y fue cazado por ambos varones que ya tenían hambre otra vez, en especial el menor, ahora se encontraban alrededor de una fogata donde estaban asando al jabalí, Sakura realmente no entendía cómo es que ya tenían tanta hambre, de pronto Ace dejo de comer y miro a Sakura curioso quien le devolvió la mirada, ganándose una mirada y sonrisa divertida de Ace y por consecuencia un sonrojo de Sakura, Ace volvió a reír por la actitud de la chica.

-y dime Sakura ¿Qué tipo de poder tienes? Lufy dijo que tienes uno- ambos morenos la miraron expectantes mientras Sakura se debatía entre si decir la verdad o no, después de todo en aquel lugar la magia no era exactamente rara como en su mundo, suspiro y los miro nerviosa.

-Pues yo…yo soy una maga-

Sakura cortó a la mitad con un solo golpe un gran árbol, todo con ayuda de la carta "espada", de alguna forma ella lo estaba disfrutando, y no, no era porque estaba masacrando árboles, muy en el fondo rezaba por la vida y espíritu de aquel imponente Olivo. Pero hacía tiempo no usaba la magia de aquella forma. La bella sonrisa que llevaba en su rostro flaqueo por breves instantes, recordando su mundo, su familia, la razón de su tristeza. Ace sabedor de la reciente falta de emoción de Sakura lanzo unas cuantas llamas en su dirección, tanto para distraerla como para divertirse. Sin duda el sentido del humor de ambos hermanos era peligroso. Sakura siguió con su entretenida demostración, haciendo a Luffy aplaudir emocionado, Sakura incluso podía jurar que en el fondo veía estrellas, pero prefirió no preguntar.

-¡Bien hecho Sakuchi!- Ace se tiró a reír al oír el apodo/nombre que le había dado su hermano a la pequeña que lo miraba confundida.

-¿S-sakuchi?- Sakura no entendía de donde podía haber sacado semejante nombre Luffy, sin duda ese joven pirata la seguiría sorprendiendo, no estaba segura, pero su intuición, que pocas veces era usada, le decía que aquel apodo no sería el último.

-¡Fue genial! Hazlo otra vez Sakuro- El rostro de la castaña se contorsiono ante el nuevo apodo y Ace tuvo que tomarse el estómago y taparse la boca para no reír; por lo menos no más fuerte de lo que ya lo hacía.

-¡Es Sakura!- Grito la joven en un vano intento de recuperar la dignidad de su nombre, pero como dije, fue en vano.

Ace observaba la disputa unilateral de Luffy, que no paraba de reír como poseído, y Sakura que seguía aferrada a una dignidad inexistente. Sin duda aquella pequeña, por no llamarla de otra forma, sería una gran pirata, y una gran ventaja para quien fuera su capitán. Maldijo en voz baja la suerte de su hermano, siempre encontrando grandes ejemplares para su tripulación, Sakura quedaría como anillo al dedo en aquella extraña y anormal tripulación. Suspiro derrotado, ya sería para la próxima. Sonrió de lado y decidido compartió su fabulosa y brillante, además de interesada, idea.

-Sakura ¿Te parece que nosotros te entrenemos?- Sakura dejo sus intentos por convencer a Luffy de ve-tú-a-saber-que. Luffy por otro lado salto en su lugar sujetando su sombrero totalmente emocionado, Sakura reacciono retrocediendo varios pasos de forma cohibida, apreciaba su vida después de todo.

-¿E-eh? ¿Y-yo? Yo creo que mejor…- La voz tímida de Sakura fue acallada por la juvenil y con un toque maduro/divertida de Ace, quien la tomo por los hombros y la acerco a su torso, desnudo, para no dejar escapar a la chiquilla, y de paso sonrojarla, era realmente divertido ver como hacia sus muecas. Sin duda lo era. Por otro lado Luffy observo a ambos de forma alterna totalmente confundido, encogiéndose de hombros restándole importancia cuando la situación comenzó a requerir un esfuerzo mental mayor.

-¡Claro que te entrenaremos Sakuwan! ¿Verdad Ace?- Ace asintió sin soltar a la castaña que ahora fruncía el entrecejo, no le había agradado nada el nuevo apodo, ya vería como hacer que Luffy la llamara por su nombre, o en su defecto, le dejara un solo apodo y que no fuera nada parecido al último. Su mirada paso de Ace a Luffy y de Luffy a Ace, así hasta que se convenció a si misma que no tenía otra alternativa, después de todo, con amigos como esos ¿para qué quieres enemigos? Termino asintiendo pesadamente, casi al instante sintió una gran ráfaga de aire chocar contra su rostro, pero resulto siendo realmente el aire producido por la carrera en la que se enfrascaron ambos hermanos rumbo al centro del bosque, con Ace llevándola sobre su hombro.

-¡O-oeh~!-

Las horas pasaban y cada vez sentía menos zonas de su cuerpo. Todo lleno de rasguños, cortes y moretones, además de una pequeña capa de sudor que lo cubría, tenía horas de haber oscurecido, pero ninguno de los dos hermanos parecía dispuesto a dejar su actual actividad, la cual consistía, según palabras de Sakura, en torturarla. Ace de una rápida y practica manera le había enseñado a usar una cuchilla doble, no era una experta, pero al menos sabia como debía sostenerla adecuadamente y lanzar uno o dos golpes. Luffy, quien era el peor de los dos al no medir su fuerza, le había querido enseñar como estirarse, y después de una larga charla que termino siendo también una pelea campal, resulto por entender que Sakura, aun con ayuda de sus cartas, no podía hacerlo, así que opto por enseñarle algo de defensa personal, los pocos conocimientos de esta materia ya conocidos por Sakura fueron de vital importancia en su supervivencia con Luffy de profesor. La carta fuerza también fue de ayuda, la salvo de terminar hundida tres metros bajo tierra, y muy posiblemente; muerta.

-¿Ya no puedes Sakura? ¿Paramos?- Aun en aquella situación, el coraje aguerrido de la card captor pudo con ella, negó lentamente con la cabeza y recupero su postura de pelea, anteriormente aprendida gracias a Ace, tambaleantemente procurando tomar las cuchillas como le habían enseñado, está de más decir que Ace se encontraba encantado con tanta disposición, coraje y rapidez para aprender, logro atinar dos golpes contra la pequeña espada que habían conseguido, ahora mismo median la capacidad de fuerza de la castaña, concordando, sin que Luffy supiera realmente a que se refería con eso, en que Sakura necesitaba conseguir más fuerza por sí misma, y no tanto con ayuda de sus cartas.

-Me agrada tu coraje Sakura- Luffy tallo su nariz con agrado sentado en la rama desde donde observaba todo con agrado, le gustaba ver aquella aura peleadora alrededor de alguien que parecía tan frágil como Sakura, pero si había algo que el tiempo en el mar y en la vida misma le había enseñado es que; Nada es lo que parece. Ace retrocedió levemente ante un ataque salvaje de Sakura, claro, sin que esta misma notara su propio salvajismo, el convivir con piratas podía sacar lo salvaje de cualquiera. Pero eso no era lo realmente importante, o no por el momento, ya luego habría que cuidarse de ella. Sakura siguió en sus intentos de aprender lo más posible sobre cómo sacar fuerza de su menudo cuerpo, aun con tanto cansancio acumulado, al terminar su fiero ataque observo casualmente los ojos de Ace y reconoció en el algo que hace mucho no apreciaba; Orgullo. Sintió su cuerpo más pesado debido al peso emocional de los recuerdos.

"-¡Muy bien hecho Sakura!- Los ojos amatistas de su emocionada amiga la cohibieron provocando se encogiera tímida en su lugar intentando darle otro uso al extravagante traje confeccionado por Tomoyo.

-¡Hay Tomoyo! No exageres- Susurro sonrojada restándole importancia con un movimiento de su mano.

-Realmente lo hiciste bien, no deberías menospreciarte, Sakura- Al girar se encontró con la mueca orgullosa de Shaoran, quien no había tenido que intervenir, Sakura había podido con todo ella sola."

Había olvidado el burbujeante sentimiento que crecía en su pecho al saberse independiente, que podía defenderse por sí misma sin ayuda de los demás, que podía ser ella quien protegiera a los demás. Ace observo lo mismo, una chispa de orgullo en aquellos bellos y expresivos ojos verdes. Al recuperar su postura sonrió con agrado y poso su fuerte mano en el pequeño hombro de la castaña transmitiéndole un simple mensaje; Era suficiente. Al cabo de un rato de descanso, en el que Luffy persiguió maniáticamente a una gran cantidad de animales para cocinarlos, Sakura ya resentía todo ese coraje que había usado para no desistir en el entrenamiento, definitivamente debería pensar más en su cuerpo la próxima vez, y conociendo, aun con el poco tiempo que tenía junto a ellos, al dúo de hermanos, estaba segura eso sería muy pronto, demasiado pronto quizás. Luffy sobo su estómago satisfecho después de digerir aquel animal, que a decir verdad no tenía idea alguna de que seria, después de estar seguro que por el momento ya no tenía hambre se recostó en el suelo observando las estrellas, alegre ante la ingenua y esperanzada idea de que sus compañeros también las observaban, así nació en su rostro una alegre sonrisa mostrando sus deslumbrantes dientes, captando la curiosa mirada de su nueva amiga.

-¿En qué piensas Luffy?- Sakura pestañeo confundida ante la gran sonrisa que Luffy le regalo, diferente a la que había capturado su total atención, era diferente, calmada, nostálgica y a la vez alegre, una sonrisa angelical diría Sakura, si pudiera hablar en ese preciso momento, un sonrojo leve lleno sus mejillas y sus manos se posaron encima de donde debería estar su corazón, una imagen realmente peculiar para Ace, que miraba todo enternecido, con una sonrisa divertida y hasta socarrona, pero enternecido al final y al cabo.

Una, dos, tres semanas pasaron desde el primer entrenamiento que recibió Sakura, en aquel tiempo sin duda la imagen de la joven adolescente había cambiado, de ser una adolescente frágil y pulcra, a una adolescente con imagen aguerrida, más porque no tenía tiempo de arreglarse ni otra ropa que ponerse, y que siempre parecía recién salida de una pelea, lo cual era más o menos cierto, Aquel short que le quedaba tan largo ahora tenía varias marcas de guerra, la camisa de algodón había dejado de ser blanca para pasar a un color tierra, ya que estaba llena de ella, todo gracias a que no tenía más ropa y no podía andar desnuda por ahí con dos hombres, de por si aún no se acostumbraba al exhibicionismo que fomentaban ambos hermanos al andar en puros pantalones cortos en su presencia, sin duda todo eso era malo para la salud mental, y física, de la joven adolescente que azotaba como tabla contra el suelo y más roja que un tomate cada vez que aquel par decidía hacer de las suyas y divertirse a costa suya. Lo cual, cabe decir, era muy seguido. Su ropa, por petición suya, era lavada en cada ocasión que descansaban en alguna morada, lo que rara vez sucedía, por ahora andaban de pueblo en pueblo consiguiendo dinero con leves favores a la comunidad, sin que esta se enterara de quienes eran realmente los mayores, claro está.

Hacía poco habían llegado a un pueblo costero, como la mayoría de los que habían visitado, y a cambio de una habitación, muy al pesar de Sakura, estuvieron acarreando cajas toda la tarde, la parte buena; Sakura haría musculo. La parte mala; terminaría jodidamente cansada. Una vez terminaron subieron a su recamara donde dejaron a Sakura para que se aseara, lo cual no hacía de la forma debida últimamente, y fueron a buscar comida, obviamente casada, no gastarían dinero innecesario en algo como eso. Sakura se sacó la ropa apresurada por tomar un baño en algo digno de llamar ducha donde también tallo su ropa dejándola colgada en la ventana para que se secara y dejándose puesto un camisón blanco siendo por el momento la única prenda que habían logrado conseguir para ella. Después se sentó a esperar en el pequeño sillón de la suit y callo dormida casi al instante, cuando Ace y Luffy regresaron se encontraron a una Sakura que rodaba, de alguna forma desconocida, por el sillón. A la mañana siguiente los tres partieron rumbo al puerto en busca de algún otro trabajo que le sacara más musculo a Sakura, todo pese a sus quejas, y les diera el suficiente dinero para pagar otra habitación. Sakura seguía vestida con el camisón ya que su ropa no se había secado, solo llevando de su vestimenta normal el chaleco desgarrado y las botas que le quedaban grandes, Ace y Luffy consiguieron dinero suficiente para una buena comida cargando barriles, siendo ayudados por Sakura, ya que no quisieron pagar por ella.

-Oye Ace ¿Estos señores también son piratas?- Pregunto en un susurro Sakura mirando levemente sobre su hombro a los hombres que les habían pagado por ayudar.

-No, un pirata no pagaría por ayuda, deben ser comerciantes- Sakura asintió satisfecha con su nuevo conocimiento y siguió su camino junto a ambos hermanos, pero pararon al darse cuenta de que Luffy no los seguía y estaba parado en el mismo lugar mirando el mar.

-¿Luffy? ¿Qué pasa?- Ace miro interrogante a su hermano hasta que vio lo mismo que él, una bandera negra con calaveras ondeándose a lo, no muy, lejos.

-Barba negra…- Susurro sorprendido Ace cerrando sus puños de manera brusca una vez término de procesar la información, Sakura lo observo sin entender.

-¿Barba negra? ¿Tú lo conoces Ace?- El rostro serio de Ace no dejo de ver la nave que se acercaba, el brillo en su mirada reflejaba muchas cosas, pero solo dos preocuparon a Sakura; Odio y coraje. Algo no andaba bien. Y por supuesto; algo no saldría bien.

¿Y que les pareció? espero les haya gustado, por favor si tienen algún comentario no duden en dejarlo n3n, bueno, una de las razones porque no escribía es que no me decidía como terminaría el fic, y no puedo escribir sin rumbo, ahora ya tengo una idea, aun tengo una que otra duda, pero nada demasiado importante, no todavía por lo menos, ya se viene lo bueno, espero no me odien por lo que sigue, publicare nuevamente el domingo, o en su defecto, el lunes xD Bueno, gracias a todos los que lean este fanfic.

¡Éxito!

¡Sayuki Yukimura fuera~!