Título: El café de tus ojos
Categoría: KHR!
Pareja: 1827 – Hibari x Tsuna
Género: Romance, Drama, semi AU
Advertencias: OoC
Autor: Ziqu
Palabras: 4408+
Tipo: posible longfic
Estado: En proceso (7/?)
Disclaimer:
Los personajes le pertenecen a Akira Amano sensei, no pretendo lucrar con ellos.
Notas:
¡Lunes de actu! Y yo en temporada de exámenes... ¡quiero llorar! ;A; Odio los exámenes y más porque debo obtener buenas notas para mantener la beca... con la cual pago la uni. Joh, qué desdicha no poder comprar algo que quiera con ese dinero, jajaja. En fin, ¡aquí la tan esperada continuación! OMG! No sé ustedes, pero yo me enamoré de Kyoya... una vez más, jajaja.
Que lo disfruten~
El café de tus ojos
Por Ziqu
VII
Lealtad
Hibari estaba en shock. No sabía si eran ellos los que estaban dentro del hielo o eran esos herbívoros. Aunque no estaba muy alejado de la realidad puesto que había un campo protector alrededor de ellos y los demás también estaban cubiertos pero con la diferencia de que no se podían mover. Parecían estar totalmente congelados.
—Tsu-kun, amor, ¿qué has hecho? —la voz de Nana se podía escuchar dentro del campo congelado a pesar de que a fuera se veía a un Iemitsu muy exaltado, al parecer gritando aunque su voz no llegaba hasta ellos.
—Ellos lo estaban lastimando…
Hibari reaccionó a la voz del castaño, separándose un poco de él y observando su rostro. Esos ojos ahora eran una mezcla entre naranja con destellos amarillos y había una pequeña llama del mismo color en su frente.
—Wao —susurró el azabache, impresionado.
—Tsu-kun, Hibari-kun está bien, ya puedes dejar de hacer eso.
Tsuna no respondió y solo se quedó observando a través del hielo a esos niños que habían herido a quien estaba a su lado. Por su parte, Hibari se preguntaba cómo es que esa mujer sabía su nombre, pero en vista de que el castaño parecía ignorarla, decidió intentarlo él. La preocupación en la voz de esa mujer era muy notoria.
—Tsu… —comenzó, entonces un sonrojo cubrió sus mejillas.
No podía llamarlo de la misma manera que aquella mujer, quien probablemente era su madre. A penas lo había conocido hoy, tratarlo tan familiarmente tras escasos diez minutos de conocerlo era… vergonzoso.
Entonces una voz en su mente le dijo el nombre del pequeño.
—Sawada Tsunayoshi —el pequeño volteó a verlo y supo que no había imaginado o inventado el nombre—. Estoy a salvo, gracias a ti —se hincó de manera respetuosa—. Desde hoy, yo, Hibari Kyoya, te juro lealtad y ofrezco mi vida entera a tu disposición. Así que por favor, vuelve en ti.
Al finalizar su pequeño juramento Hibari notó cómo el hielo se derretía, casi evaporándose al instante. Los otros niños, que se notaban eran mayores que el azabache, cayeron inconscientes al suelo. Lo que casi pasa con Tsuna, de no ser porque Kyoya lo sostuvo antes de caer.
—Lal, Colonello, lleven a esos niños a sus casas, por favor —dijo Iemitsu al notar que el rubio se unía a su joven pupila. Ambos asintieron y desaparecieron junto con los niños. En casos como ese, era bueno contar con ninjas; eran sigilosos y hacían todo con discreción.
—Sé que tienes muchas preguntas, Kyoya-kun —habló Nana acercándose al mencionado y tomando a Tsuna de entre los brazos del azabache para dejarlo en los de su padre—. ¿Por qué no vienes con nosotros?
Hibari vio la mano de la sacerdotisa extendida hacia él, luego al hombre rubio que cargaba a Tsunayoshi y volvió a ver a la castaña que le transmitía una fuerte aura de confort y calidez.
Si quería respuestas, aceptar la invitación de ella era la primera opción. Aunque tenía la impresión de que muchos cambios vendrían a partir de ese momento, su curiosidad le impulsó a aceptar lo que ella le ofrecía.
Y al tomarla de la mano, como hace no mucho lo hacía con su madre, estuvo seguro de que nada sería igual.
Palabras: 542
Notas finales:
Me vi un poco... corta al momento de explicar la situación en la que estaban Kyoya y Tsuna, pero espero haberme dado a entender. También sé que siguen surgiendo muchas dudas, ¡pero les prometo que se irán resolviendo a lo largo de la historia! A partir del siguiente capítulo algunas se verán resueltas... o eso espero, jajaja.
¡Muchísimas gracias por sus hermosos reviews! Y sus lecturas, favoritos y follows, en verdad me alegran el día, jajaja.
¡POR CIERTO! Ziqu está triste... T_T
Si se preguntan el porqué, solo les diré que este lunes no será tan bonito como los demás. Ziqu estuvo esperando desde el viernes la actualización de uno de sus fanfics favoritos y es hora de que aun no llega... Y hace unas horas leí que el de los lunes tampoco tendrá actualización esta semana... Ah -supiro-, y yo que estaba avanzando en el capítulo ocho de este fanfic y esas noticias solo causan tristeza al corazoncito de Ziqu... Solo espero tenerlo listo para la próxima semana (entre la escuela, exámenes, trabajos finales y demás no sé si me alcance el tiempo).
Ahora sí, sin más me despido. Nos leemos en el próximo capítulo.
