Título: El café de tus ojos
Categoría: KHR!
Pareja: 1827 – Hibari x Tsuna
Género: Romance, Drama, semi AU
Advertencias: OoC
Autor: Ziqu
Palabras: 4808+
Tipo: Longfic
Estado: En proceso (8/?)

Disclaimer:
Los personajes le pertenecen a Akira Amano sensei, no pretendo lucrar con ellos.

Notas:

¡Lunes de actualización! Mil disculpas por la demora... D: Excusas y justificaciones en las notas finales.

Que lo disfruten~

IMPORTANTE: Antes de leer el capítulo, les aclaro que estén atentos en cierta parte por el cambio de tiempo. Si se pierden o no saben qué onda, solo recuerden lo que había pasado en los capítulos 1 y 2. Si quieren leerlos de nuevo para captar el hilo del tiempo que manejo, adelante. Lo digo como sugerencia. Igual el cambio no está difícil de notar.

El café de tus ojos
Por Ziqu

VIII
Temores

El camino por el que se fueron al templo parecía uno hecho para casos de emergencia, o tal vez para uso de los ninjas, pensó el pequeño Hibari observando todo a su alrededor aun tomado de la mano de la madre de Tsunayoshi.

—Ya hemos llamado demasiado la atención al haber bajado al pueblo —dijo Iemitsu, como leyendo los pensamientos del azabache—, los tres juntos, quiero decir —rectificó.

—Es la primera vez, desde que Tsu-kun nació, que la gente del pueblo me ve fuera del templo —siguió Nana, sonriéndole con ternura—. Y también la primera vez que ven a Tsuna fuera de él.

—¿La gente no notará que se han ido?

La risa disimulada de Iemitsu no pasó desaperciba para el niño ni la cálida que le ofreció Nana.

—Lo harán tanto como su diversión se los permita.

La respuesta del rubio solo hizo que Kyoya frunciera el ceño. ¿Qué clase de respuesta era esa?, ¿si quiera tenía sentido? Pues cualquiera que fuera, él era el único que no lo entendía puesto que la castaña sonrió aún más.

Y por fin, luego de unos minutos más y de haberse percatado que ese camino estaba protegido por una barrera que a la vez le hacía de ilusión –porque claro, el hecho de que las personas que merodeaban cerca de ahí no se dieran cuenta de sus presencias se lo dio a entender–, llegaron al templo. Nunca había estado ahí, ni siquiera había entrado en la sala que utilizaba la sacerdotisa para recibir a quienes iban a pedir su ayuda porque siempre prefería permanecer en la entrada, justo al final de los escalones y recargado en uno de los pilares del arco del templo cuando su madre iba a ofrecer sus oraciones cada cierto tiempo.

Pero eso había sido tiempo atrás, ahora no era necesario.

—Entonces yo llevaré a Tsuna a su habitación —dijo Iemitsu al momento en que le daba un beso en la mejilla a su esposa y luego volvía la mirada hacia el azabache—. Bienvenido, Hibari Kyoya.

Y con eso dicho, se fue en dirección contraria a ellos.

-x-

Tsuna despertó muy temprano por la mañana, aunque su mundo fuera oscuro y era lo único que veía a través de sus ojos, él sabía que apenas amanecía porque podía escuchar el canto de los pajarillos.

Una respiración tranquila y pausada le hizo notar que no estaba solo en su futón, entonces reparó en los brazos que lo rodeaban y lo mantenían cálido. Una sonrisa se formó en sus labios y pasó uno de sus brazos por debajo del derecho de su acompañante, acercando su rostro al pecho del otro, deleitándose con el aroma vainilla que emanaba.

—¿Qué es tan gracioso?

La fuerte voz lo hizo tensarse un poco, no esperaba que él estuviese despierto, aunque por el tono un poco más grave con el que habló supuso que recién despertaba también.

—Buenos días, Kyoya —dijo como respuesta, frotando su rostro en el pecho del mayor cual gato en busca de caricias.

—Hn.

Tsuna rió suavemente al traducir ese sonido como el "buenos días" por parte de Hibari.

—¿Cómo te sientes? —preguntó el azabache, acariciándole la cabeza y comenzando a jugar con el cabello desordenado del castaño, específicamente con los remolinos que siempre se le hacían al dormir.

—Feliz porque Kyoya está conmigo —respondió apartándose un poco, llevando la mano que momentos antes se aferraba la ancha espalda del mayor hacia el rostro del mismo, acariciándolo con delicadeza—, porque nunca me abandonas y siempre me cuidas.

Hibari tomó esa mano con la suya y la besó con ternura. Él nunca lo diría, no preguntaría por aquello que hacía sufrir a Tsuna, pero el castaño estaba plenamente seguro que, aunque no lo dijera en palabras, las acciones de Kyoya hablaban por sí mismas; es por eso que sabía que ese beso era una invitación indirecta a contarle lo que había visto en sus sueños la noche anterior, porque era a él el único al que le decía lo que veía.

—Tengo miedo, Kyoya —dijo de pronto, borrando toda sonrisa y entrelazando su mano con la contraria. Sus ojos naranjas parecían haber perdido un poco del brillo que tenían—. La culminación de la batalla se acerca y yo…

El ninja vio cómo unas cuantas lágrimas eran retenidas en las comisuras de esos hermosos ojos, besó la frente del menor y lo acomodó encima de él para abrazarlo con el brazo libre sin deshacer la unión de sus manos entrelazadas. Las caricias a la espalda del castaño eran las palabras no dichas por su boca: Estoy aquí, no te preocupes, no te dejaré.

—Vi al que sería el Byakuran de esta realidad convertido en un ser sin cuerpo. También vi al de esa realidad hacerse más fuerte y enfrentar a mi otro yo, atrapado junto con él dentro de un campo impenetrable. Me vi caer, Kyoya; sentí claramente como las fuerzas abandonaban mi cuerpo como si fuese realmente yo el que estuviera ahí. ¿Y si no lo logra? ¿Qué pasará con esta realidad si Byakuran no es vencido? Lo más probable es que él venga hasta aquí para terminar lo que empezó, porque sé que encontrará la forma de hacerlo y entonces sí tendrá poder absoluto sobre todas las realidades.

El sollozo de Tsunayoshi hacía doler enormemente el corazón de Kyoya, podía sentir el dolor y la impotencia a través de sus palabras.

—Aún si él encuentra la forma de llegar hasta aquí, no tendrá ninguna oportunidad de ganar —dijo el ninja, con seguridad en su voz—. Es cierto que tu contraparte de esa realidad alternativa es la clave para restaurar todas las que Byakuran ha destruido, pero esta es el último recurso en caso de que tu otro yo falle. Y eso es porque el mismo Byakuran cometió un error al llevarse a su contraparte de esta realidad, porque él no sabe que tú has aprendido a través de tus sueños todo lo que el otro Tsunayoshi lo ha hecho en carne propia.

El castaño asintió ligeramente con la cabeza para luego esconderla en el pecho del mayor, dejándose llevar por las suaves caricias que la mano en su espalda le daba. Luego de unos minutos pensando en las palabras de Kyoya, suspiró y sonrió trémulamente.

—Tienes razón, Kyoya. Eso es un punto a nuestro favor —levantó su cabeza y fijó su vista en la del azabache mostrándole un ligerísimo toque chocolate en sus iris—, solo espero, por el bien de todos, seguir adelante y ganar esta batalla.

—Wao —susurró Hibari en tanto sonreía un poco—. Así te ves muy sexy, ¿sabías?

Un grito ahogado se escuchó en la habitación de Tsunayoshi mientras la silenciosa risa Hibari Kyoya se hacía presente, esa que solo "mostraba" a su castaño. Mas sin embargo, debajo de ese sonrojo furioso que cubría el rostro del menor, el ninja sabía de los temores que lo aquejaban. Tantos años a su lado le habían hecho conocer mejor que nadie a Tsuna. Porque nadie mejor que él era adecuado para protegerlo… y lo había demostrado desde el momento en que se conocieron.

Palabras: 1,191

Notas finales:
¡Ta-tan~! ¿Y qué tal? ¿Les gustó? Espero que sí porque en verdad me esmeré en traerles algo que compensara la larga espera de... dos semanas, jaja. Ahora, ¿por qué no actualicé la semana pasada? Bueno, la verdad es que se me cruzó un evento de la escuela y me centré en él, ¡demasiado estrés! Cada año, en vísperas de halloween, mi universidad (sí, es mía, yo la compré òvó... ok no xD), específicamente el centro de idiomas (inglés-francés), hace el Hello-Ça va Fest con motivo de... la verdad no tengo idea del motivo verdadero, yo solo imagino que es para ver qué tanto hemos avanzado los alumnos de cada nivel, jaja.

Pues eso. El martes tuve mi presentación de francés (je parlais de l'Arc du Triomphe) y el miércoles la de inglés (it was about 50s men's fashion) y el fin de semana anterior a esos días, lunes incluido, estuve memorizando mis líneas porque lo expusimos a los demás grupos. Uff. En realidad fue mucho estrés. Luego de eso, dediqué los siguientes días a descansar mi rodilla porque me caí en las escaleras de un edificio en la uni y por no querer caer encima de mi traje de los 50s y arruinarlo, dejé caer todo mi peso en la rodilla derecha... ¿si duele después de una semana debería ir al doctor? Uhm... qué flojera, la verdad, jaja.

Y he ahí el por qué no hubo actualización la semana pasada. ¡PERO! Como compensación lo hice más largo de lo habitual. ¡Adórenme!, jajaja. Ok no. Pero sí, en verdad espero que les haya gustado y no se hayan perdido en el cambio del tiempo. Ya saben, dudas, quejas, sugerencias, etc., con un review me las pueden hacer llegar.

Nos estamos leyendo... ¡Que pasen una excelente semana!