Y bueno, aquí estoy otra vez. Ojalá les haya gustado el primer chapter, digamos que era algo así como mi carta de presentación. Sigo esperando reviews, no sean malos y alégrenme el día dejando uno, porfa. Y ahora a responder los que me dejaron:

trini-la-blake: mi niñaa, gracias por estar aquí apoyándome en todo esto, no hay palabras! En cuanto a eso de mandarte los chapter primero, lo estuve pensando y no, te los lees cuando los suba. ¿Mucho más emocionante o no? Gracias por toda la seguridad que me diste para empezar esto, te quieroo!

Celina: sí, hay una razón para que haya aparecido Fawkes, pero la vas a tener que ver más adelante. Muchísimas gracias por darte el tiempo de leer esto, espero no defraudarte!

TachiFk: Gracias por la opinión, me dejaste contentísima con eso de "tiene buena pinta". Aquí está el chapter, ojalá te guste.

aego: No sabes lo mucho que me alegra que llegaras a mi fic! En realidad también encontré que el chapter me quedó corto, pero no me di cuenta hasta que lo vi publicado. El resto de los capítulos los estuve retocando y alargando un poco, pero me gusta mantener la idea central para no perder el hilo, por eso me quedan cortos a veces. Ojalá me lo entiendas :)

Gracias a todos ustedes, que son los que animan a seguir escribiendo!

DISCLAIMER

Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling y a la Warner Brothers, yo sólo hago esto por gusto.

"El escape de un fénix"

-Lo haré-contestó Harry con firmeza- Tengo que hacerlo por ustedes…y por mí.

Y en ese momento se sintió un fuerte ruido abajo y las voces de varias personas…Hablaban con susurros, pero parecía ser que alguien daba instrucciones a los demás. Ya no estaba solo, los mortífagos estaban abajo.

-Ya están aquí-pensó Harry.

Lo primero que debía hacer era sacar a los Dursley de ahí. Sabía que él podía escapar fácilmente, ya que había pasado el examen de aparición y eso no lo sabían los mortífagos. Pero lo último que quería Harry era sentirse culpable por más muertes, y a pesar de todo, los Dursley lo habían acogido 17 años para que siguiera con vida. Se puso la capa invisible y salió sigilosamente de su habitación. Abajo, al pie de las escaleras, se veían unas sombras negras, pero no se percataron de su presencia.


-Registren el primer piso y si encuentran a alguno de los muggles, mátenlos-ordenó en un susurro Bellatrix Lestrange.

-Si encuentran a Potter, inmovilícenlo. Ya saben que no deben matarlo, pertenece al Señor Oscuro-esta vez la voz pertenecía a un hombre alto de pelo negro y grasiento. Tenía unos fríos y profundos ojos negros, con los que miraba la casa con asco.

A ambos mortífagos les hubiera encantado torturar a Potter y después matarlo, pero no eran estúpidos. Sabían que si desobedecían una orden de Lord Voldemort, él mismo se encargaría de torturarlos y matarlos lentamente.

-No podemos fallar... En especial tú, Bellatrix... ¿Sería la segunda vez, no?-Snape sonrío cruelmente, le encantaba echarle en cara sus fallas a la mortífaga, en especial desde que él era tratado como el servidor más fiel de Voldemort, y no ella.

-¡Nunca volveré a fallarle!-contestó la mujer, indignada-Y tú sabes que yo he...

-Shhh...-Snape la hizo callar y miró hacia arriba, por la escalera- Hay alguien ahí... Despierto...

El mortífago volvió a callar y escuchó. Un susurro, casi imperceptible, provenía de una habitación.

-Creo que tus lloriqueos despertaron a Potter, Bellatrix. Si fallamos, será tu culpa. Y créeme, el castigo no será leve.

Y acto seguido le hizo una seña al resto de los mortífagos y les indicó que subieran.


Harry se encontraba en la habitación de Dudley. Acababa de despertarlo y al decirle que su vida y la de sus padres corría peligro, por primera vez en su vida, hizo todo lo que Harry le dijo. Ambos se encontraban ahora bajo la capa invisible y se dirigían a la habitación de Tío Vernon y Tía Petunia. La preocupación era evidente en el rostro de Harry¿por qué la Orden no estaba ahí? Sabía que lo vigilaban día y noche muy de cerca¿que había pasado para que ahora los mortífagos estuvieran en su casa sin ningún problema? Era realmente muy grave.

Llegaron a la pieza y Harry despertó a sus tíos. Se sacó la capa y les hizo señas para que se callaran. Ante la mirada atónita y enfadada de Tío Vernon, les dijo en un susurro:

-No hagan ruido. Han llegado los magos que quieren matarme (el rostro de Tío Vernon palideció notablemente y se puso serio). Deben irse de aquí. Los mandaré a casa de los Weasley, explíquenles lo que pasa y hagan todo lo que ellos les digan.

Acto seguido agarró el despertador de Tío Vernon y lo convirtió en un traslador, otra de las habilidades que había aprendido gracias a Hermione antes de volver a Privet Drive.

-¿Tú estarás bien?-Harry se sorprendió, era Tía Petunia quien hablaba.

-No lo sé... Ahora agárrense al despertador. 1…2…¡TRES!

Hubo un ruido. Sus tíos y Dudley ya no estaban, pero en la puerta de la habitación se encontraban los mortífagos. Amycus, Bellatrix Lestrange, Fenrir Greyback y otros dos más que Harry no reconoció lo miraban burlonamente. Sus túnicas negras daban la impresión de oscurecer más la habitación, y proyectaban enormes sombras en las paredes.

-Vaya, vaya, Potter… Pensamos que, después de la muerte de mi querido primo y Dumbledore, el complejo de héroe se te habría pasado…Pero como acabas de salvar a esos muggles, veo que no es así-Bellatrix sonreía cínicamente, sin embargo el odio se notaba en su cara-¿Tal vez tenemos que matar a alguien más para que se te pase? Fenrir podría encargarse de eso...-el hombre lobo esbozó una sonrisa cruel y fría, dejando al descubierto unos dientes muy afilados manchados con sangre.

-Sería un placer...-dijo Greyback.

A Harry le hirvió la sangre al escuchar a los mortífagos, pero si había aprendido algo de Dumbledore era a no perder la calma. Asique miró a la mujer fijamente y dijo con una voz fría y dura:

-Hola, Bellatrix. ¿Te torturó mucho Voldemort por perder la profecía? Tal vez por eso no te dejó ir a Hogwarts... Por ser... ¿incompetente?

Bellatrix se estremeció, el tono de voz de Harry denotaba una mayor desición y madurez, pero se recuperó tan rápido que pasó desapercibido para todos, menos para Harry.

-¡Ya veremos cuánto te dura la valentía frente al Señor Oscuro, Potter!-dijo furiosa- Pero mientras estamos aquí, aprenderás que nadie insulta a Bellatrix Lestrange...

Levantó la varita ante la mirada expectante y burlona de el resto de los mortífagos, pero en ese momento fue interrumpida:

-¡Déjenme pasar!-dijo una voz.

Eso hizo que Harry dejara de lado la calma y se pusiera furioso, con ganas de romper todo, de causarle el máximo dolor posible a esa persona. Frente a él estaba Severus Snape. Sus ojos negros y crueles habrían hecho estremecerse a cualquiera, pero no a Harry, no ahora. Ambos se miraban con un desprecio y un odio impresionante.

-Al fin…Puedo hacer lo que siempre quise Potter…Ya no hay nadie que se interponga, nadie que pueda morir por ti...

-¡Sigues siendo un cobarde!-gritó Harry, furioso-Te mereces que mi padre te haya humillado toda tu vida, Snape...-el chico puso especial énfasis en esa palabra.

El hombre levantó la varita bruscamente en dirección a Harry con una mirada de odio pero también de profundo placer. Estaba claro que lo iba a torturar.

-¡Cru…!

-¡Sectumsempra!-Snape no sabía que Harry había aprendido Oclumancia durante el verano, así que para el chico había sido fácil lanzarle el hechizo al mortífago, al que tomó desprevenido.

Snape comenzó a sangrar por las enormes heridas que le hizo el hechizo, aquel que él mismo había creado. Miró a Harry con una mirada entre sorpresa y ganas de matarlo y luegó perdió el conocimiento y cayó al suelo.

Harry sabía que ahora todos los mortífagos se le echarían encima, pero no le importaba, lo único relevante es que había conseguido que Snape sufriera al menos una parte del dolor que le había causado toda su vida. Intentó desaparecer para escapar, pero el odio que sentía era tan intenso que no lo dejaba concentrarse. Estaba perdido.

Los mortífagos se hubieran encargado de él de no ser porque, en ese momento, un fénix irrumpió en la habitación con un estruendoso fogonazo, en medio de las miradas aún desconcertadas de los mortífagos. El chico había olvidado que el fénix estaba en la casa.

-¡Sácanos de aquí, Fawkes!-gritó Harry aferrándose a su cola.

-¡ATRÁPENLO!-chilló Bellatrix, desesperada ante la idea de fallarle a su señor.

Pero antes de que los mortífagos pudieran reaccionar, él y el fénix habían desaparecido con una llamarada, dejándolos sumidos en la sorpresa y el horror.

Listo! Este fue el segundo chapter. ¿Muy corto¿Algo no les gustó o no les quedó claro? Porfa me lo cuentan en los review! Si ya se diero el tiempo de leer esto, no les cuesta nada dejar su opinión. Hasta el próximo chapter,

Sara Morgan Black