Hola! Perdón por la demora para subir el chapter, pero al principio fue porque quize dedicarle más tiempo al capítulo, y después los problemas en FanFiction me retrasaron una semana extra. De todas maneras, espero que aún sigan conmigo a pesar del retraso, para que puedan disfrutar (espero) de este capítulo más largo.
Capítulo dedicado a "aego", gran escritora de esta página que me motivó con su historia para comenzar la mía propia, a la cual hecho mucho de menos. Para ella, para que ojalá vuelva pronto y se recupere.
DISCLAIMER
Todos los personajes pertenecen a J.K Rowling y a la Warner Brothers, yo sólo hago esto por gusto y sin ningún fin de lucro.
Harry Potter y las Almas del Heredero, capítulo 7
"Todo queda en familia"
La boda de Bill y Fleur se realizó al otro día, a las 11 de la mañana. El horario fue motivo de unas cuantas peleas de considerable relevancia entre Fleur y la Sra. Weasley en las últimas semanas (que amenazaron con acabar con la tranquilidad de La Madriguera), ya que la francesa insistía en que debía ser por la noche, para poder efectuar una buena fiesta con glamour. Molly, por su parte, argumentaba que los miembros de la Orden tenían reuniones, guardias y misiones que cumplir, además de la inseguridad de hacer la boda en la noche, sabiendo que los mortífagos actuaban generalmente en la oscuridad.
-¡Que tú no seas lo suficientemente madura como para darte cuenta del peligro en estos tiempos no es mi problema!
-¡Que "usteg" sea una aguafiestas tampoco es el mio!
Finalmente, y gracias a la oportuna intervención pacífica de Bill, Fleur no tuvo otra opción más que resignarse a llevar a cabo la boda temprano. Anunció que su familia llegaría temprano el día de la boda y luego se fue a admirar su vestido una vez más.
Tal como había pronosticado Ron, el día de la boda la Sra. Weasley los despertó a todos los que se encontraban en la casa cerca de las 8 de la madrugada, nerviosa e impaciente.
-¡Harry, Ron¡Arriba¡Hay mucho que hacer, apresúrense!-y por primera vez, cuando Harry no hizo ademán de levantarse, la Sra. Weasley lo remeció igual de fuerte que a Ron. Muestra más que suficiente de que hoy no toleraría nada inapropiado, que los nervios la tensionaban y alteraban, ya que si la Sra. Weasley obligaba a Harry a levantarse y ayudar igual que a sus hijos... Era muy inesperado, por decir lo menos.
Luego de que todos tomaran un desayuno preparado a la rápida por Molly, lo cual era también muy inusual ya que ella solía esmerarse en cocinar, los mandó a todos de un lugar a otro arreglando los últimos detalles, desgnomizando el jardín, colocando sillas, poniendo alfombras, rosas, o colgando adornos en cuanto espacio desocupado encontraban. Hizo oídos sordos a las protestas, bostezos y gruñidos de sus hijos olímpicamente. Los gritos de "¡Muévete!", "¡Lleva esto!", "¿Qué se supone que haces ahí parado cuando necesito ayuda!", "¡Arthur Weasley deja de mirarme como un idiota y ayúdame!" y otras maneras de "pedir ayuda gentilmente" se hicieron habituales a medida que pasaron los minutos, además de gritos histéricos sin razón aparente. Y así los mantuvo toda la mañana, siendo evidentemente mucho peor de lo que había sido en las vacaciones.
Para Harry, que hacía gala de unas impresionantes ojeras, había sido especialmente difícil cumplir con todas estas tareas. La noche anterior apenas había podido dormir, pensando en lo que había pasado en la casa de sus padres y la tumba. Tantos años había esperado esos momentos y, ahora que ya los había experimentado, no dejaba de pensar en ellos. En segundo lugar, seguía esperando un momento para contarle todo a Ginny respecto a la profecía y los horcruxes, pero con la Sra. Weasley mandándolos de un lado a otro, era prácticamente imposible encontrar un momento para una conversación de ese tipo: larga, seria y secreta.
Hacía todo lo que la Sra. Weasley le pedía entre bostezo y bostezo, al igual que el resto de los Weasley. A Harry le dio la impresión de que el Sr. Weasley no había dormido nada, ya que tenía unas ojeras muy similares a las suyas. Crookshanks también ayudaba a espantar los gnomos, asique por primera vez en mucho tiempo, Harry le tuvo aprecio al gato de Hermione. Por su parte, la chica les dio un pequeño repaso de hechizos domésticos, para que realizar los encargos de la Sra. Weasley les resultara más simple.
-Deberías haber prestado más atención a las clases el año pasado, Harry... El profesor Flitwick...
Harry soltó un bufido, molesto, para que a Hermione ni se le ocurriera pensar en comenzar un discurso sobre su rendimiento académico. La chica se dio la vuelta, ofendida, y se marchó en dirección contraria con paso firme y decidido.
Como si eso fuera poco, los Dursley definitivamente no eran una ayuda. Tío Vernon y Dudley observaban a quien se acercara a ellos con mirada asesina, y se dedicaban a quejarse por lo que fuera. Ni siquiera Tía Petunia, que había mostrado tan favorable evolución en los últimos días, se mostró dispuesta a ayudar. Porque una cosa era ser más amable con Harry porque les hubiera salvado la vida, y otra muy distinta era adornar un jardín de un modo que no le parecía el correcto, y menos perseguir gnomos por en medio del campo. Para ella, eso significaba perder toda su dignidad. O, por lo menos, lo que quedaba de ella.
Ya cuando Harry vio que Dudley comenzaba a mirar sospechosamente a Ginny, no pudo evitar lanzarle un hechizo de piernas de gelatina, que bajo el peso de Dudley tuvo catastróficos resultados. Esto, sumado a la mirada de homicida de Harry y los gritos histéricos de Tía Petunia, hizo que Dudley y su familia se comportaran mejor. En una oportunidad, Harry, rojo de ira, pudo acorralar a su primo contra la pared (bajo la mirada sorprendida y divertida de Ron), y apuntándolo con la varita le dijo entrecortadamente:
-Si vuelves... a mirar a Ginny así... te vas a arrepentir -ante la mirada burlona de Dudley, agregó -El hechizo que te lanzé fue sólo una muestra... Tal vez quieras recuperar tu cola de cerdo, Big D... Seguramente a la Sra. Polkins le encantará invitarte a tomar el té cuando sea aún más notorio que eres un puerco... –la última frase tuvo el efecto deseado, Dudley palideció y desde ahí en adelante, cada vez que Ginny pasaba por delante de él, miraba exactamente a la dirección contraria.
El resultado fue que, al final de la larga y extenuante mañana, y tras muchos esfuerzos y discusiones, gritos y amenazas, todos estaban agotados y el lugar lucía de la siguiente manera:
El jardín de los Weasley (que era donde se celebraba el matrimonio) estaba adornado con rosas rojas y cintas blancas, las cuales rodeaban los asientos. El césped estaba recién cortado y desgnomizado, con una muy pequeña capa de rocío. Un gran número de sillas estaban colocadas en perfecto orden frente al altar, dejando un pasillo entre ellas para que pasara la novia.
La familia Delacour comenzó a hacer su entrada al jardín desde muy temprano. Todos rubios y altos, caminaban con elegancia hacia sus asientos. Vestían distintas túnicas de gala muy refinadas, que en la estupenda Madame Delacour, que era una copia viva de Fleur, lucían aún mejor.
Harry, que venía saliendo de la casa tras haberse puesto su nueva túnica de gala azul oscuro con Ron, reconoció a Gabrielle, la hermana menor de Fleur a la que rescató en el Torneo de los Tres Magos. La chica, muy emocionada, lo presentó a sus padres y también a sus abuelos, entre los que estaba la abuela veela de la que Fleur había heredado ciertos poderes de seducción. Todos lo saludaron con efusividad y le estrecharon las manos, aunque Harry no entendió ni una palabra, ya que hablaban francés y nada, ni una pizca, de inglés (excepto, tal vez, unas pocas palabras básicas por parte de Gabrielle). A lo lejos captó la mirada celosa de Ginny al verlo con la francesa y ahogó una risa.
-¡Es "Hagui Potteggg"!-imitó Ron a Gabrielle en son de burla, tan sólo unos minutos más tarde, cuando buscaba asiento con Harry después de haberse librado de la francesa- ¡Me "sagvó" en el "Toggneo" de los "Trges" "Maggos"¡Aaaaaaahh...!-terminó Ron, imitando un exagerado suspiro.
-Ron, o te callas ahora mismo o te juro que te...
-¡Harry, Ron! –Hermione los llamaba desde una de las sillas delanteras, interrumpiendo lo que podía ser el inicio de una "pelea verbal"- ¡Ya vengan a sentarse, no falta mucho para que la boda empiece!
Tomaron asiento en lo que estaba destinado a los familiares más cercanos (los familiares de Fleur a la izquierda y los de Bill, a la derecha). Harry y Ginny se sentaron lo más cercano posible al pasillo por el que debía pasar Fleur. Más a la derecha estaban Ron, Hermione y los gemelos. Delante de ellos estaban los Sres. Weasley, la tía de Ron, Muriel, y otros familiares. Y detrás, los miembros de la Orden, entre los que destacaban Hagrid y Madame Maxime (evidentemente por el tamaño), y Lupin y Tonks, tomados de las manos y radiantes de felicidad, aunque era evidente que Remus no estaba acostumbrado a demostrar su amor en público, por las miradas nerviosas y avergonzadas que dirigía en todas direcciones. Su comportamiento contrastaba con el de Tonks, que estaba cómodamente sentada en la silla. Por primera vez en la vida, la Sra. Weasley miraba con el ceño fruncido el pelo color rosa chicle de Tonks, denotando su total desacuerdo. No es que lo considerara adecuado para el matrimonio de su primer hijo.
-Harry... ¿Crees que esta sea una de esas típicas bodas cursis en que los novios se miran como idiotas a cada momento?-preguntó Ron, con el ceño fruncido.
-Eeee... No lo sé, Ron, nunca he estado en una boda antes ¿recuerdas?-respondió Harry mientras lo miraba divertido.
-Ah, se me había olvidado... Es que a mí me da la impresión de que será bastante rápida, no como esas típicas bodas que duran horas y horas... Bill y Fleur no parecen el tipo de gente a la que le guste eso¿no?
Esta vez Harry no respondió¿Cómo demonios iba a saber él a que tipo de gente le gustaban las bodas largas?
Mientras tanto, en el altar, Bill Weasley parecía bastante pálido y echaba miradas nerviosas a su madre casi a todo momento. Se retorcía las manos y parecía ser que no aguantaría un momento más sin empezar a saltar de impaciencia. Al principio, Harry había pensado que el ataque de Fenrir Greyback dejaría marcas más notorias en él, pero, tal como le había contado Ron, lo único que delataba a Bill eran unas cuantas cicatrices profundas que cruzaban su cara en diferentes direcciones. Alguna persona podría decir que eso era muy notorio, pero para Harry, que lo había visto en la enfermería hace unos meses, el cambio era radical. También se veía más peludo, y, según lo que Ron le había contado, podía ponerse un poco violento los días de luna llena, pero nada que un poco de poción matalobos no pudiera curar. Seguía siendo el mismo tipo agradable que Harry conocía. Tanto, que ni siquiera para la boda se había cortado el pelo o se había sacado el aro.
Por su parte, la Sra. Weasley lo miraba con orgullo y lágrimas en los ojos. Se sonaba constantemente en un pañuelo tan grande que parecía una sábana, y el Sr. Weasley miraba perplejo, sin comprender cómo su esposa estaba llorando si la boda no había ni comenzado.
-¡Ay, Arthur, míralo¡Está tan grande¡Me parece que fue ayer que era un niño pequeño y ahora está ahí parado con su túnica de gala para casarse¡Es demasiadooo!-la Sra. Weasley se sonó tan fuertemente después de decir eso, que varios invitados se giraron para mirar en su dirección, haciendo que el Sr.Weasley se pusiera rojo como un tomate de pura vergüenza ajena.
-¡Me siento tan vieja!-prosiguió Molly, lagrimeando- ¡Y eso que sólo es mi primer hijo!-se volvió a secar las lágrimas con el pañuelo- ¡Cuando Ginny se case con Harry seré una completa veterana!
La pareja aludida se ruborizó muy notoriamente al escuchar este último comentario, al tiempo que se revolvían con incomodidad en el asiento. Un par de personas se giraron para verlos, haciendo que se pusieran aún más rojos, y pudieron notar que Gabrielle miraba con el ceño fruncido a Ginny.
-Ya, Molly, shh...-dijo el Sr. Weasley casi suplicando- ¡Mira, ahí viene Fleur!
El comentario hizo que la Sra. Weasley dejara de llorar al instante, hipando, para mirar hacia el pasillo, al igual que la mayoría de los invitados. El Sr. Weasley suspiró aliviado.
En efecto, Fleur Delacour se acercaba de manera majestuosa, con su vestido y su velo blanco arrastrándose suavemente por la alfombra. En la cabeza lucía una tiara de brillantes muy simple pero bonita, que Harry dedujo le había prestado la tía de Ron. Tomada del brazo de su padre, cualquiera hubiera pensado que la que se acercaba era una princesa, aunque de todas maneras la chica no podía ocultar su emoción y su nerviosismo, ya que desde lejos Harry pudo distinguir que temblaba ligeramente. El chico pensó que, si en el baile de navidad del Torneo de los Tres Magos se había visto bonita, ahora lucía maravillosa. Al principio la idea había sido que Ginny y Gabrielle llevaran la cola del vestido de Fleur, pero la pelirroja se negó rotundamente y las Delacour, sensatamente, no insistieron.
-Harry, no sabes lo terriblemente mal que te ves con la boca abierta¿Pór que mejor no la cierras?-dijo Ginny sarcásticamente y con un dejo bastante evidente de celos que a Harry le gustó.
-Bien dicho-dijo Hermione, asintiendo- ¿Ron, pór que no haces lo mismo que Harry? Ten un poco de dignidad, o por lo menos aparenta que la tienes ¿de acuerdo?-Harry pudo distinguir, asombrado, que Hermione no estaba ocultando su voz celosa esta vez.
-No puedo-dijo Ron con mirada soñadora- Estaba imaginándome lo linda que te verías tú vestida de novia.
-¿Son los efectos de veela de Fleur, verdad?-preguntó la chica, alzando una ceja.
Ron la miró con aire ofendido.
Hermione se quedó perpleja, los gemelos por poco se caen de la silla de la impresión, y Ginny y Harry giraron la cabeza tan bruscamente para mirar a Ron que el cuello les quedó doliendo. Al parecer al pelirrojo se le habían escapado aquellas palabras, porque en seguida se puso color granate intenso.
-¿Qué dijiste?-preguntó Hermione atónita, aunque también se había puesto roja.
-Yo... Dije... Que... Estaba imaginándome lo linda que te verías vestida de novia -repitió Ron de un tirón- Hermione... Tú... Tú... -respiró hondo en busca de toda la valentía que le había faltado durante los últimos seis años- Tú-me-gustas-mucho– y acto seguido cerró los ojos como esperando una cachetada, al tiempo que se ponía tan rojo que parecía un rábano con insolación.
Era como si a Hermione le hubieran pegado con un gong en la cabeza. Después de un rato mirando un punto indefinido (y durante el cual Ron siguió sin abrir los ojos), intentando entender las palabras del pelirrojo, se puso muy colorada y dijo:
-¡Oh, Ron!-y se lanzó a su cuello a abrazarlo.
Ron abrió un ojo. Luego sonrió de una manera exageradamente efusiva, y abrazó también a Hermione.
Harry y Ginny miraron a los gemelos amenazadoramente, de una forma que parecía decir claramente "no los molesten". Después de tantos años, al fin Ron se había atrevido a decirle la verdad a Hermione. Por su parte, Fred y George intentaban aguantar la risa y las bromas para Ron. Ya las harían más adelante...
La "declaración" de Ron no sorprendió a nadie, y tampoco el hecho de que Hermione le correspondiera. Harry recordó cómo, el año pasado, Hermione había atacado a Ron con un ejército de pájaros al verlo con Lavender Brown. O lo irritable que se ponía Ron cuando hablaban de Víctor Krum, o, en menor grado, de Lockhart. ¿Cambiaría la amistad del trío ahora que ellos estaban juntos?
Nadie dijo nada, pero durante el resto del matrimonio Ron y Hermione estuvieron tomados de las manos, ella con su cabeza apoyada en el hombro del pelirrojo.
La familia en pleno miraba ahora a Bill y Fleur. Los Delacour miraban orgullosos a la rubia francesa, aunque la Sra. Delacour se veía bastante parecida a Molly Weasley, sonándose con un gran pañuelo. Y si la cara del Sr. Weasley había sido de vergüenza ajena unos momentos atrás, la del Sr. Delacour denotaba un completo sentimiento de bochorno. Por su parte, los Weasley sólo sonreían alegremente, demostrándole todo su apoyo a Bill. Harry oyó susurrar a la Sra. Weasley: "Después de todo, tal vez no sea tan terrible tenerla en la familia". Sólo faltaba Percy.
A pesar de que ya estaba comprobado que Voldemort había regresado, a pesar de la muerte de Dumbledore y a pesar del ataque sufrido y la boda de su hermano Bill, Percy Weasley no había vuelto a acercarse a su familia. Ninguna carta, ninguna palabra, ninguna señal de querer volver a verlos. Sólo los más optimistas habían pensado que, tal vez, llegaría sin avisar al matrimonio, pero para cuando la boda comenzó, nadie lo había visto y se perdieron las esperanzas de que llegara.
La ceremonia estaba terminando, sólo faltaba que dijeran "los declaro marido y mujer". Bill y Fleur estaban radiantes, y se dirigían sus miradas de enamorados mutuamente.
-¿Entonces esto es una boda cursi en que los novios se miran como idiotas?-preguntó Harry despacio a Ron.
El pelirrojo asintió con la cabeza entornando los ojos. Pero entonces Harry lo señaló con el dedo a él y luego a Hermione, haciendo que Ron se ruborizara y le mandara una mirada asesina. Harry aguantó la risa con todas sus fuerzas.
El cuello seguía molestándole a Harry, era bastante irritante, asique giró la cabeza hacia atrás para que dejara de dolerle.
Y ahí, al final de las largas filas de asientos adornados, vio a un muchacho bastante alto y pelirrojo, de aproximadamente 21 años. Usaba una capa de viaje negra con capucha que lo ocultaba bastante bien, y, apoyado contra uno de los árboles del jardín, observaba la boda de Bill y a los Weasley con una mirada profundamente nostálgica. Una sola lágrima rodó por su pálida cara llena de pecas hasta perderse. La misma cara con la cual llevaba meses ignorando a su familia.
Sorprendido, Harry volvió a dirigir la vista al frente, para ver si alguien más se había percatado de la presencia del muchacho pelirrojo. Y sin embargo, no era así.
Todos miraban a Bill y Fleur, que en ese momento se tomaban de las manos y comenzaban a caminar por la alfombra hacia la casa, en condición de marido y mujer. La Sra. Weasley estaba dando rienda suelta a su llanto de emoción, abrazada a Madame Delacour, mientras que los respectivos maridos las miraban con caras de "¡No hay caso con mi mujer, por Merlín!".
Fue entonces cuando se percataron de la presencia de Percy en la parte de atrás. Bill y Fleur pararon en seco su caminata por la alfombra, al tiempo que el los Sres. Weasley se ponían de pie bruscamente, el ceño fruncido y los labios apretados. Todos los invitados se callaron, y un silencio tenso cayó en el lugar, porque los músicos también habían dejado de tocar para mirar qué estaba ocurriendo.
Harry se volteó para ver a los otros hermanos Weasley. Charlie permanecía sorprendido, serio y callado, pero Ron y los gemelos parecían estar aguantando las enormes ganas de ir y golpear a Percy violentamente (A Harry no se le escapó el detalle de que Hermione agarró a Ron por la túnica por precaución). Se notaba que estaban furiosos con él, por todo lo que había hecho. Dejar la familia y renegar de ella, apoyar a Umbridge, mentir junto con el ministro, desacreditar a Dumbledore, decir que Harry era un maniático violento e incitar a Ron a cortar lazos con él, ayudar a Scrimgeour a ir a La Madriguera para hablar con Harry, y, finalmente, interrumpir la boda de Bill de esa manera... Tantas cosas que eran difíciles de perdonar. Por su parte, Ginny miraba evidentemente enojada a su hermano, pero expectante para ver qué sucedería.
-¿Qué... haces aquí?-preguntó Bill secamente, con un susurro casi imperceptible aún en aquel silencio.
-Yo... vine a la boda de mi hermano. Felicidades -respondió Percy, intentando esbozar una sonrisa tranqulizadora, aunque fracasando estrepitosamente en el intento.
-Mentiroso, grandísimo idiota... no engañas a nadie con eso...-oyó Harry que susurraba Fred.
-Hay que molerlo a palos...-murmuraba George, apretando los puños.
-Oh, vamos Hermione, ya impediste que le pegara antes, déjame hacerlo ahora...-pedía despacio Ron, apretando los dientes.
Bill volteó hacia atrás, ignorando las miradas indignadas de los Delacour,que se preguntaban qué estaba pasando que fuera tan importante como para interrumpir la boda de Fleur. El mayor de los Weasley buscó apremiantemente la cara de su madre con la mirada, en medio del mar de murmullos, preguntándole que hacer. Ella miró a sus dos hijos y luego asintió muy lentamente, sin estar en absoluto radiante.
-Puedes quedarte -le dijo Bill a su hermano lentamente, mientras volteaba- Pero no esperes una cálida bienvenida... y hay mucho que podrías contestar después. Ahora muévete.
Percy asintió, mirando el suelo, al tiempo que se hacía a un lado.
Bill volvió a tomar el brazo de su mujer, al tiempo que les indicaba a los músicos que volvieran a tocar como si nada hubiera pasado. Se dirigieron a la parte del jardín que se usaría para la celebración del matrimonio, seguidos de todos los invitados, con renovada felicidad. Harry, Ron, Hermione, Ginny, Charlie y los gemelos lanzaron miradas asesinas a Percy cuando pasaron por su lado. Este pareció avergonzado, y fue incapaz de mirarlos a los ojos.
-Escucha bien esto, idiota -amenazó Fred levantando el dedo, al tiempo que dejaba de caminar- No te estoy golpeando en este momento sólo porque es la boda de Bill y no quiero empañar la celebración.
-Pero queremos que sepas-siguió Fred, sombríamente- que aunque ahora vuelvas como "el pobre hijo arrepentido", no te creemos ninguna palabra.
-Perdiste toda la confianza de la familia, la renegaste, y no sólo eso, sino que además te dedicaste a calumniar gente, entre ellos Dumbledore y Harry, que ya es mucho más de la familia que tú -terminó Hermione.
Por su parte Ron sólo murmuraba palabras como "Idiota redomado", "Imbécil" y "Mentiroso", apretando los puños con fuerza. Era incapaz de decirle algo a Percy sin empezar a gritar y pegarle.
Percy levantó la cabeza para mirar a Charlie. Este lo miró y le dijo:
-Estoy más que de acuerdo con lo que han dicho -su voz tenía un fuerte tono de reprobación.
-Yo... -comenzó Percy, vacilante.
-Haznos un favor y cállate, Percy. En los últimos años, cada vez que abres la boca nos demuestras lo idiota que eres, desde lo del grosor de los calderos a decir que Dumbledore es un viejo chiflado. Y no te preocupes, te aseguro que no me pondré violento si quieres "cortar lazos conmigo"-Harry hacía un gran esfuerzo por no decir algo peor. El contenido de la carta que había mandado Percy dos años atrás a Ron aún le molestaba.
El Weasley se ruborizó, al tiempo que comenzaba a intentar otra vez:
-Las circunstancias eran... Es que tú eres muy...
-¡No te atrevas a meterte con Harry, grandísimo imbécil¿Me oíste? -Ginny había saltado de repente para defender a Harry, estaba furiosa- Vámonos de aquí, no hay nada que pueda decir Percy ahora que nos interese.
Y tomando a Harry de la mano, se lo llevó a la otra parte del jardín hecha una furia, seguida por el resto. Percy quedó solo ahí, desconcertado, en medio de las hileras de sillas.
-Es imposible... ¿Cómo pueden dejar que esté aquí después de todo lo que ha hecho? -murmuraba Ginny, echando humo. Harry estaba realmente muy sorprendido de lo agresiva que se podía poner Ginny en algunas situaciones, mientras que intentaba soltarle la mano a la pelirroja, que en su enojo le estaba triturando los dedos inconscientemente.
-No lo sé... Pero espera a que lo encontremos solo y entonces... -comenzaron los gemelos y Ron.
-No le den más problemas a mamá, es lo último que falta ¿De acuerdo?-los atajó Charlie, parando en seco.
-¿De quién hablan?-Remus Lupin se había acercado a ellos alegremente para ver qué sucedía.
-Es Percy... -explicó Hermione, indignada- ¿Cómo pueden dejarlo volver así como así?
-No importa, ya tengo pensadas un par cosas que hacerle a ese idio...-seguía Ron.
-Muchachos, escúchenme -interrumpió Lupin, serio esta vez- A nadie le gusta que Percy haya vuelto así, y por supuesto que no confiamos en él, sería estúpido. Pero piensen un poco. Primero que todo, su madre tiene suficiente de qué preocuparse como para que le armen un lío el día de la boda. Hace mucho que no veía a Molly tan feliz, por favor no le quiten ese derecho -dijo mientras la señalaba.
Todos giraron para ver a la Sra. Weasley, al otro lado del jardín. Reía y conversaba con Madame Delacour, al parecer se habían hecho amigas en el breve momento que pasaron llorando juntas y abrazadas. Por primera vez en todo el verano, su semblante parecía relajado y feliz, aunque de vez en cuando observaba fugazmente a Percy. Resultaba cómico verla "hablando" con la francesa, ya que ninguna de las dos sabía mucho del idioma de la otra, pero hacían extrañas señas que, curiosamente, funcionaban.
Todos sonrieron al verla tranquila y feliz al fin, teniendo un día de paz en medio de la desgastante guerra.
-Tienes razón... -suspiró Harry, recordando lo preocupada que había estado la Sra. Weasley todo el verano- Pero Percy tendrá mucho que responder...
-Y en segundo lugar, -siguió Lupin- por muchas estupideces que haya hecho, por muy desagradecido que haya sido, y por poco que les guste su forma de ser, Percy es su hermano, y no nay nada que puedan hacer al respecto¿entendido?
Todos bajaron las cabezas en silencio. Lupin tenía razón en eso último, sí, pero noestaban segurosde si era algo bueno o malo.
-¡Pero, por Merlín, esto es una boda, no un funeral!- dijo fuertemente Tonks, acercándose al silencioso grupo- Si prefieren seguir ahí parados pensando estupideces, allá ustedes. Pero tomen en cuenta esto, Percy ya está aquí y no hay nada que hacerle, por mucho que les moleste. Lo que es yo, tendrán que disculparme, pero tengo pensado raptarme a Remus y sacarlo a bailar asique, con permiso... –y acto seguido, y entre las risas de todos, agarró a un sorprendido y ruborizado Remus Lupin por la manga de la túnica y se lo llevó a la pista de baile.
Harry no recordaba haberse reído tanto en mucho tiempo. La torpeza natural de Tonks seguía igual que siempre, y en cierta parte de vals le pegó un manotazo accidental a la nariz de Moody, o por lo menos lo que quedaba de ella. Cuandó paró en seco de bailar para pedirle disculpas, la pareja que venía bailando animadamente detrás de ellos tropezó con Tonks y cayó al suelo. Resultó que la pareja eran Hagrid y Madame Maxime, por lo que la caída no fue menor. Los que rieron con más fuerza fueron Ron, Harry y Hermione, ante semejante temblor en la tierra.
Cuando, al fin, entre Lupin y Molly lograron convencer a Tonks de que dejara de bailar, para evitar más accidentes, la bruja estaba muy colorada y reía estrepitosamente, al tiempo que se sentaba en una silla bajo un árbol.
-Nunca me gustó mucho bailar... -le susurró Remus a Harry, mientras sudaba y ahogaba una risa.
-Yo digo más bien que te daba vergüenza sacar a Tonks a bailar en público, no es un problema de baile ¿no?
-Yo tampoco veo que tú saques a bailar a Ginny, Harry, asique no te rías más de la cuenta...-ante el comentario el chico se ruborizó, pero Lupin agregó- Mira, no es tan difícil, y la verdad es que Ron ya te lleva la delantera, lo cual es mucho decir...
Harry miró sorprendido a la pista de baile, y vió a Ron y Hermione bailando muy animados, sin parecer en absoluto avergonzados. Abrió la boca exageradamente de asombro e incredulidad. Su sentido de la dignidad le exigía tomar medidas inmediatamente.
-Tengo que sacar a bailar a Ginny, con permiso, Remus...
Y ante la mirada divertida de Lupin, Harry se dirigió con paso decidido hacia Ginny. La tomó de la mano sin decirle nada pero con una mirada significativa, y la llevó a la pista de baile, al tiempo que ella lo miraba feliz. Bailaron varios minutos, Ginny apoyaba su cabeza en el hombro de Harry y él la tomaba por la cintura, al compás de una música lenta, y bajo la atenta mirada de la Sra. Weasley (aunque esto último no lo notaron).
-¿Harry? -preguntó Ginny, alzando la cabeza.
-¿Sí?
-Has mejorado mucho en tu forma de bailar, en comparación con el baile de navidad del Torneo de los Tres Magos... Felicitaciones -la chica comenzó a reírse por lo bajo.
-¿Te estás burlando de mí, Ginny Weasley?-preguntó Harry con una fingida voz seria, a pesar de lo rojo que se había puesto al recordar cómo había bailado aquella vez.
-Sí, eras un verdadero desastre, me lo dijo Parvati. Pero no te preocupes, ya te dije que has mejorado mucho -y al terminar de decir eso le plantó un rápido pero tierno beso en los labios.
Harry no pudo evitar pensar¿Cómo había podido estar enojado unos segundos atrás porque Percy había vuelto? Había sido un idiota, porque teniendo a Ginny consigo no podía estar mal... Y también descubrió que le gustaban las bodas.
¡Ojalá les haya gustado! Me lo cuentan en el review, que los espero! Gracias a aego, pedro, carolagd, bellapaola, TachiFk, Celina, Andrómeda, trini-la-blake y Marion Riddle, una nueva lectora (abrazos). Y perdónenme de nuevo por el atraso!
Hasta el siguiente chapter,
Sara Morgan Black
