Hola otra vez! Aquí les dejo el capítulo 6 de esta historia, un poco tarde jeje, espero que les guste!
Capítulo 6: Escape.
Eran casi las cinco de la mañana cuando la limusina se detuvo frente a la Torre, dejando salir a los cuatro héroes. Thor y Clint se encargaron de acostar a Tony, quien ni siquiera logró llegar a la puerta del edificio sin caerse. Steve salió apresuradamente del auto e ignorando los llamados de sus compañeros, se adelantó y se encerró en su cuarto. No solo se sentía increíblemente cansado e irritado por cierto incidente con el genio, sino que se sentía dolido y hasta humillado. Decir que estaba enojado consigo mismo por dejarse llevar de esa forma era poco, estaba arrepentido por su vulnerabilidad expuesta.
Steve estaba tan cansado que solo logró desabrochar su camisa un par de botones y cuando se iba a lanzar a su cama para regocijarse en su frustración, encontró a un dormido Loki acurrucado entre sus sabanas y recordó de pronto que le había permitido quedarse ahí. Trató de no hacer ruido para no despertarlo, nunca era bueno despertar a un temperamental dios y menos aún en el estado en el que él mismo se encontraba, pero aun así, un muy adormilado Loki le hablo aun con los ojos cerrados.
-¿Cómo estuvo la súper fiesta? - Preguntó Loki abriendo perezosamente un ojo para mirar a un acabado Capitán Rogers. Abrió ambos ojos para mirarlo con más detenimiento luego de percibir que claramente algo no andaba bien - ¿Ocurrió algo?
-Nada interesante de contar – Steve trató de sonar lo más despreocupado posible, sin embargo no podía engañar a Loki, quien soltó un suspiro y se sentó en la cama.
-Estúpido Stark ¿Qué te hizo ahora? - Preguntó Loki con fastidio.
-Yo… no quiero hablar de eso - Contestó Steve con expresión de tristeza.
-¿Tan malo fue?
-Más o menos.
Loki de pronto se levantó y se acercó al soldado, posando ambas manos en sus hombros mientras esbozo una radiante sonrisa.
-¿Quieres ir a otro lado? Porque quedarte bajo el mismo techo que ese idiota no ayuda mucho, ¿Dónde te gustaría ir?
-No lo sé. Supongo que lo más lejos posible.
-Muy bien, tengo un lugar en mente.
-Pero Loki, tienes prohibido salir de la torre, lo más lejos que puedes llegar es a la puerta - Replicó Steve, alejándose del dios y dirigiéndose al baño para mojarse la cara.
-Mientras esté con mi niñera no creo que haya problema - Dijo mirando al Capitán con un leve destello de burla en sus ojos - Por si no lo sabías, estoy aquí como una muestra de buena fe, puedo irme cuando quiera, por algo pusieron al gorila de Thor a vigilarme, para evitar que ponga un pie fuera de la Torre, donde volvería a tener mi magia al cien por ciento y una vez fuera no podrán encontrarme si así lo deseo.
Antes de que Steve lograba articular palabra alguna, Loki lo había tomado de la mano y empezaron a correr por los pasillos de la Torre. Steve, quien solo siguió a Loki por inercia, empezó a aumentar la velocidad para no sentir los tironeos del dios, sorprendiéndose como este último conocía tan bien la Torre como para alcanzar las escaleras de emergencias y en poco tiempo llegar al vestíbulo del edificio, que estaba desierto a esa hora de la madrugada. Sin pensarlo dos veces, cruzaron la puerta principal, sintiendo el aire helado chocar con sus rostros al mismo tiempo en que las alarmas empezaron a sonar desde la Torre, avisando que el dios había huido.
Steve y Loki se escabulleron por un callejón apenas iluminado por la blanquecina luz de la Luna. Sintieron gente corriendo por las calles cercanas, algunas voces gritando instrucciones e incluso un helicóptero acercándose a la Torre. Loki estaba apenas conteniendo la risa, mientras que Steve estaba con el rostro consternado, obviamente aun debatiéndose en si lo que acababan de hacer era correcto o no. Loki, con un movimiento de su mano, cambió rápidamente sus atuendos y acto seguido, tomó del brazo de Steve para transportarse mágicamente al destino que tenía pensado.
Para Loki fue un abrir y cerrar de ojos, para Steve fue un torbellino de colores que lo hizo caer de rodillas una vez llegaron a destino, sintiéndose increíblemente mareado. La suave brisa acariciaba su rostro, volviéndolo a estabilizar y se incorporó junto al dios, quien lucía maravillado. Steve abrió ampliamente los ojos, admirando lo que obviamente no era Nueva York. Los imponentes edificios no se comparaban con el famoso Big Ben que se alzaba sobre ellos, mientras las personas transitaban por las calles, con ese distinguido acento inglés.
-¡Londres! – Gritó Steve.
-Dijiste que querías ir a un lugar distante - Dijo Loki sin darle importancia al asunto, envolviendo con delicadeza su cuello con la bufanda que colgada sobre sus hombros. Llevaba además guantes y pantalones de tela negros y una chaqueta larga color gris, cerrada por unos grandes botones para evitar que el frío se colara hacia dentro.
-¡Pero no era literal! Debemos regresar, podría ocurrir cualquier emergencia. Oh, Dios, todos deben estar histéricos buscándote, ya escuchaste como sonaron las alarmas. Y tu magia está de vuelta. Era mi responsabilidad vigilarte, que no salieras de la Torre y ahora estamos en Europa… – Steve caminaba de un lado a otro, completamente angustiado, murmurando cosas que el dios ya no entendía.
-Hey, Capitán, relájate. Mira, el mundo no desaparecerá si te ausentas un momento. Prometo devolverte sano y salvo en la Torre Stark y volveré contigo y les dirás a todos que tú me estuviste vigilando todo el tiempo y blablá, lo que sea que tengas que decir. Hago esto solo para alejarnos de esa casa de locos, aunque sea por un par de horas - Dijo Loki para calmarlo – Lo prometo.
Steve no se veía muy convencido, ¿Cómo iba a confiar en el dios de las mentiras? Tan solo considerarlo era estúpido, pero solo le quedaba eso, esperar que cumpliera su palabra, porque no podía lucha contra toda la magia de Loki para llevarlo de vuelta si es que este se oponía. No, eso era trabajo Thor… ¿en qué estúpido momento acepto hacerse cargo de Loki? Suspiró.
-Entonces ¿Dónde vamos? – Pregunto, sintiéndose más cansado y más idiota que nunca.
-Bueno, en Londres se pueden encontrar varias cosas muy interesantes - Dijo Loki en tono relajado.
Steve se tensó al sentir el brazo de Loki engancharse en el suyo mientras empezaban a caminar, rumbo desconocido para él, pero claramente el otro hombre sabía muy bien. Llegaron a un hermoso parque: "St. James Park" había dicho Loki con su ya acento pomposo, exagerándolo aún más. Steve sintió infinitas ganas de haber alcanzado a tomar su cuaderno de dibujos para poder retratar el maravilloso paisaje. Su estado de ánimo mejoró bastante, se sentía más tranquilo, quizá en parte por los comentarios despectivos que lanzaba el dios sobre las parejas que estaban a esas horas de la mañana deambulando como ellos.
-Mira a esos dos, ella parece tan embobada – Decía Loki dirigiendo su atención a una pareja que estaba sentada en una banca frente al lago – Si te fijas bien, el chico mientras la besa no le quita los ojos de encima al muchacho que está en frente.
El rubio observó lo que decía el dios, quien obviamente tenía razón, ambos muchachos se miraban de una forma que hizo sonrojar al soldado.
-No pensé que esas cosas te incomodaran – Comentó Loki ya saliendo del parque – Considerando que te he visto observar a cierta persona que no vamos a mencionar de forma más lasciva aun.
-Ignoraré eso – Respondió Steve desviando la mirada.
Loki suspiró y apretó el brazo de su acompañante para llamar su atención.
-Te ves cansado.
-No sabes cuánto, he tenido una noche espantosa.
-Podemos quedarnos aquí si lo deseas, son casi la una acá en Londres, un par de horas mas no creo que le haga daño a nadie. Podemos usar esta pequeña cosita plástica del imbécil de Stark para pagar un cuarto decente - Dijo Loki jugueteando con lo que claramente era una tarjeta de crédito.
-No debiste robarla…
-Fue un préstamo - Dijo Loki despreocupadamente - Ahora ¿quieres ir a dormir o no?
El cansancio pudo más por lo que Steve terminó por aceptar, por lo que se dirigieron a un lujoso hotel cercano al Palacio de Buckingham, que obviamente nunca fue suficiente para Loki ya que solo se dedicó a criticar cada cosa, algo que Steve solo logró ignorar al quedar espantado ante los altísimos precios que costaba quedarse solo una noche.
Subieron al último piso del edificio donde se suponía que habían pagado por la mejor habitación del hotel, y cuando abrieron la puerta de este, Steve pudo ver con asombro que de habitación no tenía nada y que más bien parecía un gran y lujoso departamento.
-Mis aposentos en Asgard eran tres veces más grandes y todo estaba cubierto por oro, no sé de qué tanto te asombras - Dijo Loki malhumorado - Pero al menos tiene una vista decente, en Asgard ese privilegio se lo llevo el futuro rey.
-No te quejes que en la Torre tu habitación no es ni la octava parte - Dijo Steve quien decidió ignorar todo y lanzarse a sobre la gigantesca cama que había en el cuarto principal. Cerró los ojos y trató de no pensar en la avalancha de imágenes sobre la noche anterior que amenazaban de quitarle toda la tranquilidad que había ganado en este pequeño viaje, sabía que empezaría a sentir esa presión en el pecho que tanto odiaba. Sintió como alguien se sentaba en la cama junto a él y como una mano se posó en su hombro.
-Gracias, Loki, gracias por traerme a Londres y alejarme de mi problema aunque sea solo un instante – Fue casi un susurro, siempre temeroso de derrumbarse si decía más de la cuenta.
-No hay de que, Steve.
Loki se quedó mirando a Steve mientras dormía desde la sala, era extraño ver a ese hombre tan grande ahí, siempre viéndose tan fuerte y ahora tan vulnerable. Se volvió a concentrar en el portátil que había solicitado a recepción.
Ya empezaba a caer la noche cuando Steve se levantó y caminó hacia la sala. Había dormido casi toda la tarde, pero sentía como si no hubiese descansado nada.
-Buenas tardes… perdón, buenas noches.
-Es tardísimo, ¿Por qué no me despertaste? Deberíamos haber vuelto hace horas – Dijo Steve dando un bostezo, aun adormilado.
-Tranquilo Capitán, no quise despertarte ¿Dormiste bien? – Loki lo miraba de reojo mientras tecleaba en el portátil.
-La cama fue el cielo, pero aún estoy cansado - Dijo Steve estirándose – En serio creo que deberíamos volver e informar lo que sucedió.
-No, ya volveremos y ahí darás todas las explicaciones correspondientes. ¿Tienes hambre?
-No sabes cuánto. No he comido nada desde ayer.
Media hora después, luego de una llamada de Loki a recepción, un pequeño hombre llegó con un carro con lo que parecía ser bocadillos y varios tipos de dulces. Una vez el hombre se marchó, el dios se sirvió una taza de té y se sentó junto a Steve, quien tomaba de un gran vaso de jugo.
-Entonces… - El dios tomó con extrema delicadeza un sorbo de su té y le dedicó una sonrisa a Steve, quien se estremeció ante el gesto - ¿Vas a contarme que fue lo que ocurrió anoche para verme en la obligación de sacarte de la Torre? Porque, créeme muchacho, tu cara anoche era un desastre.
-¡Hey! – Dijo el rubio con incomodidad, aun no se sentía listo para hablar sobre el tema - Tu saliste de la Torre porque eres un dios engreído y altanero que cree puede hacer lo que quiere.
-Sí, si, lo que te haga sentir mejor. No me cambies el tema, que no me moveré de acá hasta que me cuentes. Y créeme que hablo en serio.
Loki no lucía para nada amenazante, sin embargo la amenaza estaba ahí y Steve conocía lo suficiente al dios como para saber que detrás de ese humano podía salir un monstruo si lo deseaba. Trago saliva y se dedicó a observar sus manos, tratando de evitar la inquisidora mirada del dios.
-No es justo, yo no te pedí explicaciones cuando me pediste dormir en mi cuarto porque huías de Thor.
-No es lo mismo – Loki fingió indiferencia, aunque casi se ahoga con su té – Ahora, cuéntame.
-Bien. Anoche al llegar al hotel, Tony empezó a hacer su típico show y besó a Thor, pero habíamos decidido que iban a tratar de bajarle el perfil al asunto y él solo se dedicó a agrandar aún más el rumor. Decidí ir a encararlo y… - De pronto las mejillas de Steve tomaron un ligero tono rosa mientras se quedaba en silencio, no pudiendo contarle lo ocurrido en el baño.
Pero Loki era insistente y solo lo quedó mirando hasta que el rubio le devolvió la mirada y se sonrojo completamente.
-Oh, vamos, tienes más de noventa años, no me vengas con tus cuentos de mujer virginal, ¿Qué pasó?
-¡Es que yo no sé lo que pasó! – Se levantó de golpe, casi botando su vaso de jugo en la costosa alfombra – ¡Estábamos discutiendo y un momento después él me estaba besando! ¡Y te juro que trate de resistirme pero no pude, solo lo aprisioné contra la pared y me dejé llevar! ¡No sé porque pero toda esa discusión me hacía enojar más y más y junto con eso solo pensaba como se sentiría besarlo o tocarlo! ¡Y no podía parar! ¡Yo sabía que estaba mal, que era lo más estúpido que podía hacer, pero lo deseaba de una forma que si no lo obtenía sentía que me iba a quemar por dentro!
Steve estaba gritando, caminando de un lado a otro, moviendo los brazos escandalosamente y cuando se dio cuenta de todo lo que había dicho, solo pudo dar un salto por la sorpresa y tapar su boca con sus manos. Loki lo estaba mirando fijamente, con los ojos bien abiertos y demasiado sorprendido, nunca pensó que algo así lo tomaría por sorpresa.
-Y yo que pensé que simplemente se habían insultado de forma más hiriente de lo normal o incluso se habrían revolcado en el piso a golpes, pero veo que solo se revolcaron…
-No – Dijo de pronto Steve aun de pie – No. Nosotros no… No. Solo nos besamos y… ¡Oh Dios! Si Clint no hubiera llegado, no sé en qué habría terminado todo eso. No sé qué es lo que sucede conmigo.
-Bueno, claramente eres un tonto, de entre todas las personas, tenías que elegir al imbécil y egocéntrico de Stark. Ahora, no me malentiendas, lo detesto y todo eso de odiar profundamente a una persona al punto de que te moleste incluso que respire el mismo aire que tú, pero… ¿Por qué estás tan abatido? Un casi polvo nunca es malo.
-Obviamente es malo. Partiendo por el hecho de que es un hombre, sé que en esta época eso no es tan mal visto, pero aun así para mí no es algo de lo que estoy acostumbrado, o que alguna vez haya considerado siquiera para mí – Sonaba realmente angustiado - Además, ¿Quieres que te explique lo mucho que él me odia? Para que mencionar el sin fin de malas cualidades que tu muy bien conoces y siempre te esmeras en…
Las palabras de Steve fueron interrumpidas por su teléfono que empezó a sonar sobre la mesita del té. El rubio y el dios se lanzaron sobre él, siendo este último quien lo tomó primero y al ver quien era, solo le dedico una gran sonrisa a Steve.
-¿Si? – Contestó de lo más altanero, intentando con un brazo alejar a Steve quien trataba de arrebatarle el teléfono.
-¿Dónde mierda se supone que estas? ¿Acaso no recuerdas que estas a cargo de cuidar a mi querido cuñadito? – Steve, quien miraba a Loki molesto, escuchó la voz de Tony y se lanzó hacia el dios para arrebatarle el móvil - Pues te informo que haces un trabajo horrible porque se ha arrancado de la Torre y medio Norteamérica está buscándolo… la otra mitad se está escondiendo, no sé si te has dado cuenta pero esta loco.
-Oh, bueno, que te puedo decir, yo más bien diría que tú has hecho un trabajo horrible arreglando esa Torre tuya, considerando que fue bastante simple salir de ella, si me permites opinar – Respondió el dios deliberadamente tranquilo.
Steve alcanzó el brazo desocupado de Loki y lo tomó con fuerza para arrebatarle el teléfono, haciendo que este último solo soltara una carcajada.
-¿Loki? ¡LOKI! ¿Qué haces con el teléfono de Steve? – Gritó Tony escandalizado.
-Nosotros, mi muy buen guardián y yo, estamos en un hotel en Londres. Ah, por cierto, gracias por pagar la estadía, créeme, valió la pena, la vista es hermosa y la cama de lo más cómoda – Loki no dejaba de sonreír mientras Steve lo miraba con horror, para lanzarse sobre él, cayendo ambos sobre la alfombra y empezaron a forcejear por el teléfono, algo que Tony podía escuchar.
-¡Yo no he pagado nada! Pásame a Steve.
-Él está algo ocupa… ¡Ouch! – Se quejó Loki cuando Steve se sentó sobre sus caderas y sujeto sus manos sobre su cabeza, manos que aun aferraban el teléfono con fuerza - ¡Hey, grandulón! Bájate, estoy tratando de tener una conversación civilizada con mi querido cuñado y contigo arriba mío encima no creo que pueda hacer mucho – Esto último Tony lo alcanzó a escuchar a lo lejos.
-¿Qué está pasando? – Sentían apenas los gritos de Tony por el teléfono, por lo que con mucha dificultad, Loki apretó el botón para el altavoz - ¡QUIERO HABLAR CON STEVE AHORA!
Se escuchó una risotada ahogada de Loki, que aún intentaba liberarse de Steve, quien solo quería recuperar su teléfono y cortar la maldita llamada.
-No creo que pueda hablar ahora – El dios sonaba agitado por la falta de aire y soltó un gemido cuando el rubio cargó su peso sobre el cuerpo de Loki, algo que claramente Tony escuchó al otro lado del teléfono – Aun no me acostumbro a la fuerza del Capitán. ¡Te estoy diciendo que me duele! – Grito Loki al rubio quien no dejaba de moverse.
-¡Corta la maldita llamada! – Grito Steve de vuelta, sonando enojado y tan agitado como Loki.
-Como oíste, Stark, con Steve estamos en medio de algo, este chico es bastante exigente, así que haznos el favor de llamar más tarde, no seas inoportuno - Dijo Loki con una gran sonrisa maliciosa.
-¡Ya veo! Créeme que no soy feliz interrumpiendo lo que sea que estén haciendo – Dijo Tony con fingida indiferencia, sonando calmado y casi podían imaginarlo sonriendo, sin embargo, sus palabras estaban llenas de desagrado – Pero Fury quiere que su Golden Retriever traiga de vuelta al crío maleducado que tiene a su cargo. ¡Ahora! Por mi pueden darse duro todo el tiempo que quieran, pero ya saben, órdenes son órdenes.
Y sin más, Tony cortó la llamada.
Tony podía soportar muchas cosas, muebles rotos, su Torre destruida, su amado lienzo destruido, peleas veinticuatro por siete con todo el equipo por los escándalos, pero el hecho de que Loki se haya llevado a Steve a Londres era simplemente un golpe bajo. Aun no podía tener una maldita conversación decente con Steve por lo ocurrido la noche anterior y la razón, él sabía y nadie podía cambiarle de parecer, era que Loki se lo había llevado de paseo a Londres.
-¡JARVIS! Dile a Thor que venga inmediatamente - Ordenó Tony quien ya estaba en su segundo vaso de whisky.
-¿Qué sucede, amigo Stark? ¿Alguna noticia de Loki? - Thor apareció en unos instantes en el salón.
-Sucede que mi cuñadito se ha llevado a Steve a Londres – Dijo el genio haciendo énfasis en el hecho de que se habían llevado al rubio.
-¡Así que están en Londres! Les informaré a los demás para que cesen la búsqueda - Thor suspiró aliviado de tener al fin noticias de Loki y sonrió ampliamente.
-¿Acaso no entiendes? Están en Londres, solos.
-No veo cual sea el problema, Tony, es bueno saber que está con el Capitán Rogers, es su guardián y una muy buena compañía - Dijo Thor aun sin comprender cuál era el problema que tanto afligía al genio.
-Dios mío, si será estúpido… - Susurró Tony para sí mismo mientras se revolvía el cabello nerviosamente y daba el último sorbo a su vaso.
Thor lo seguía mirando sin comprender.
-¿¡Es que acaso debo explicarte gráficamente lo que estaba haciendo cuando los llame!? - Exclamó Tony e hizo un par de gestos con sus manos, dándole finalmente a entender a Thor lo que estaba ocurriendo – Tu hermanito puede ser muy expresivo cuando quiere.
-¿Insinúas que ellos…? – El rostro de Thor se volvió completamente blanco - ¿¡Donde están!? ¡Hay que ir a buscarlos inmediatamente!
-¡Tu hermano es el culpable! – Grito Tony olvidándose que el hombre que tenía en frente era un dios que podía hacerlo puré si quería – Tu hermano trata de vengarse de mí, me odia, no sé si te has dado cuenta, y a ti te detesta, ¿Tú crees que ese cambio de guardián fue algo de la nada? ¡Por supuesto que no! Todo fue planeado para que él quedara a cargo de Steve, libre de ti y así poder hacer lo que quisiera.
-Quizá Steve quería ir a Londres – Comento Thor, sentándose en el sillón – Quizá él le pidió a Loki que lo llevara.
-No seas ingenuo, Thor, ¿tú crees que el rompería una regla por un simple deseo? Deja de justificar a Loki y admite que él tiene la culpa.
La sola idea de que todo este ridículo viaje haya sido plan de Loki le producía un vacío en el estómago. Para él era más cómodo pensar que se estaban aprovechando de su hermano, como siempre pensaba de cualquier persona que se acercaba a él, pero ahora era imposible mantener esa idea, considerando que estábamos hablando del Capitán Rogers, señor perfección, como decía Stark.
-Los traeré de vuelta - Dijo Thor empezando a molestarse.
-¿Ganas algo con eso? ¡Déjalos! Quizá le sirva a Steve para que deje de ser un mojigato y a tu hermano para liberar un poco de tensiones, ¿has visto a Loki? Eso es lo que le falta para dejar su amargura, una sesión de sexo salvaje con el Capitán América, ¿Acaso no suena excitante? – Dijo Tony con un dejo de ironía encubierto por el alcohol que corría por su cuerpo.
-No hables así de mi hermano, ni del Capitán Rogers – Dijo Thor con amargura - ¿Qué sugieres que haga?
-Bueno, lo primero es informar a SHIELD, Fury debe estar furioso ¿hilarante, no?- Sirvió dos vasos y le entregó uno al rubio que lo miro extrañado – Y después, ya sabes, es sábado, siempre podemos beber como si no hubiera un mañana.
-Creo que no es bueno que yo… - Thor lo quedo mirando, dudoso.
-Oh, vamos, no me vengas con el cuento de le prometí a todo Asgard que no volvería a beber contigo. Excusa barata.
Thor no lo pensó mucho y de un trago bebió el contenido del vaso, más que nada producto de ese curioso vacío que lentamente empezaba a dominarlo, mezclado con la rabia y la frustración, todo por culpa de Loki y sus arrebatos. Ya no sabía que pensar y estaba realmente confundido. Tony, sonriendo ampliamente ante la reacción del dios, abrió las puertas del bar.
Una horas después, ambos hombres estaban sentados en la alfombra, con los vasos olvidados y bebiendo penosamente directo de las botellas. Thor lucía afligido, parecía un niño pequeño que necesitaba ser consolado.
-…He estado tratando de acercarme a él pero me odia, yo lo sé. Y cuando creí que jamás me volvería a hablar, ¡me besa de la nada! – El dios estaba confesando lo que había ocurrido con su hermano después de estar atormentándose por un par de días.
-Debes pensar que tu hermano es un maniático, demente y posesivo, porque eso es lo que es – Tony, en su estado, no alcanzaba a tomarle el peso a las palabras de su amigo, por lo que solo le dio un par de palmaditas en el hombro.
-Gracias por escucharme, Tony… - Thor le dedico una tierna sonrisa, llena de tristeza y coloco su mano sobre la del genio que mantenía en su hombro.
-Para eso estamos, ¿o no? Ya sabes, en la salud y enfermedad, tristezas o alegrías… ¿estoy inventando, cierto? A lo que quiero llegar es que… - Con algo de dificultad por su estado de borrachera, se movió por el piso para quedar frente a Thor y puso ambas manos en los hombros del dios – Puedes contar conmigo para lo que sea, si necesitas hablar… si necesitas…
Tony se acercó y besó lentamente al rubio, que no tardó mucho en zafarse de la sorpresa y le respondió el beso, pasando un brazo por la cintura del genio y lo aproximo hacia su cuerpo. Se besaban por mera necesidad; por necesidad Tony se abalanzó torpemente sobre el dios, haciendo que este cayera al piso de espalda, aun sin dejar de besarlo y se sentó sobre sus caderas.
Se separaron unos instantes en busca de aire y Tony pudo ver en el rostro del hombre que tenía abajo como se rompía en mil pedazos por una angustia que ni el mismo lograba dimensionar y a pesar del alcohol, supo que lo que estaban haciendo estaba increíblemente mal. Su amigo no estaba bien y esto era un escape para todo lo que estaba pasando. Trató de levantarse pero el dios se lo impidió, sujetándolo con fuerza con una de sus manos sobre su pierna y la otra lo atrajo hacia si para volver a besarlo, ahora con mayor intensidad. Esa sensación de que todo estaba mal se instaló en su interior para que con cada movimiento, con cada caricia, con cada suspiro recordara que hacía lo incorrecto. No solo incorrecto por Thor, sino que incorrecto para él mismo.
Después de la llamada de Tony, Steve estuvo muy ansioso e intranquilo por lo que podría estar sucediendo en Nueva York. Pensar en Fury le hacía doler el estómago, pero dejar Londres le causaba nostalgia y un miedo tremendo de tener que enfrentarse a su realidad. Loki, por otra parte, se negaba a dejar el hotel y solo la insistencia de Steve lo hizo dejar la película que estaba viendo a medias y decidir volver a la Torre Stark.
Cuando abrieron la puerta del último piso de la Torre y entraron, se quedaron completamente en blanco ante la imagen que tenían en frente: Thor y Tony en el piso del living, ambos con el torso desnudos, sus pantalones desabrochados y el resto se perdía entre un enredo de piernas, brazos y movimientos rítmicos que dejaban más que claro lo que estaban haciendo.
-¡Bravo! – Gritó Loki fingiendo una gran sonrisa y con los ojos brillando intensamente mientras aplaudía - ¡Qué gran espectáculo están dando, par de idiotas! - Loki, haciendo gala de su gran habilidad para mentir, fue el primero en reaccionar y en acercarse más a la grotesca escena, dejando a Steve aun cerca de la puerta, de pie e inmóvil. Thor, quien tenía a Tony acorralado contra el piso, aun besándolo salvajemente, al escuchar la voz del dios, se separó en un instante para quedar mirando con horror a los recién llegados.
-¡Que bajo han caído! Siempre pensé que ambos eran unos exhibicionistas, sobre todo tú, Stark, pero nunca pensaría que llegarían a estos extremos, menos tú, Thor. Me sorprendes porque ya me has decepcionado por varias vidas. Parecían animales si me permiten… - Dijo Loki con desprecio en cada palabra que pronunciaba.
-¡Hey! ¡Detente ahí! – Tony, quien lucía bastante acalorado, podía ver en la expresión de Thor que cada palabra de su hermano lo hería profundamente y sentía como este empezaba a temblar – No puedes tratar a Thor así, menos aun hablando desde los celos… ¿No crees que tratarlo de animal es un poco descarado hasta para ti, considerando que lo que quieres es estar acá, en mi lugar?
Loki le dedico una sonrisa, pero en sus ojos se podía ver claramente el odio.
-Créeme, jamás me gustaría estar en tu lugar. Pero veo que empiezan a tomarle gusto a esto de la vida en pareja, espero que se hayan divertido bastante.
-No tienes idea cuanto – Respondió Tony sentándose y arreglándose la ropa mientras Thor seguía en shock, mirando el piso.
-Loki, yo… - Empezó el dios, sin lograr mirar a su hermano a los ojos.
-Cállate. No quiero escucharte. No tienes que justificarte conmigo, tú estás haciendo las cosas que quieres y eso está bien. Parece que toda esta farsa te ha terminado gustando, ¿no? – Loki se acercó y con una mano, bruscamente tomó su rostro y lo obligo a mirarlo – Has lo que quieras, con quien quieras, cuando quieras, donde quieras, me da exactamente igual, pero escúchame una cosa, no te me vuelvas a acercar, no intentes buscarme y no intentes hablar conmigo. Tú sola vista me da asco y no quiero tener que volver a verte si quiera una vez.
-Llevo días queriendo hablar contigo… lo que pasó la otra noche… - Empezó a decir Thor cuando Loki, quien había dicho cada una de sus anteriores palabras usando el tono más hiriente que podía lograr, lo interrumpió de golpe, hablando casi en gritos.
-¡No ocurrió nada! Nosotros no tenemos nada que hablar, ni antes, ni ahora, ni nunca. Yo…
Sintió como unos dedos se entrelazaban con los suyos y vio a Steve que estaba a su lado. Se había acercado sigilosamente y el dios agradeció que lo hiciera, apretando ligeramente la mano del rubio.
-Vámonos, Loki – Dijo con una voz suave y pausada, con la mirada fija en el dios.
Loki les dedico una última mirada de profundo desprecio a Tony y a Thor y se marchó.
Steve cerró la puerta de su cuarto, soltando la mano de Loki, que había tomado en una forma de apoyarlo. Estaba aún en shock, tratando de digerir las imágenes que se negaban a dejar su mente. Se sintió mareado, tiritaba de un repentino frío que le recorría la espalda y necesitaba ir al baño, pero esto último solo quedo en la intención cuando vio a Loki, quien estaba apoyado en la puerta de la habitación, deslizándose lentamente hacia el piso para abrazar sus rodillas, tratando de buscar una forma e reconfortarse. El rostro del dios estaba pálido, sus ojos estaban llenos de lágrimas y respiraba con dificultad, se veía pequeño y vulnerable, sin un rastro de la altanería que había mostrado hace unos instantes. Se acercó lentamente al dios para tratar de consolarlo, temiendo que lo alejara con un manotazo, pero lo que sucedió fue totalmente lo contrario. El dios de las mentiras abrazó a Steve, aferrándose a él como si su vida dependiera de ello, llorando silenciosamente.
-¡Soy un estúpido! ¿Cómo pude enamorarme así de él? –Dijo en un susurro contra el pecho del rubio cuando logró hablar, quien le daba palmaditas en la espalda.
-Lamentablemente uno nunca elige… solo ocurre - Dijo Steve deseando más que nunca volver a Londres o simplemente alejarse de toda esta locura.
-¿Qué voy a hacer, Steve? No soy capaz de verlo nuevamente, no después de... – La imagen de Tony y Thor teniendo sexo estaba tatuada en su retina, atormentándolo cruelmente.
-Pensaremos en algo.
Loki se separó un poco, aun sentía su rostro húmedo y los ojos hinchados. Sintió como Steve se estremecía con fuerza y le dieron ganas de romper a llorar nuevamente. Su rostro estaba inexpresivo, pero Loki había aprendido en su estadía en la Tierra que los humanos lucían perdidos cuando estaban pensando o sintiendo más de la cuenta. Intentó sonreírle, pero solo logró romper en llanto nuevamente. Steve volvió a rodearlo con sus brazos.
-Vamos, tranquilo… - Decía Steve con la voz cortada, sintiendo la boca seca e intentando dejar de temblar.
-Hasta un hombre tan fuerte como tú tiene derecho a quebrarse, no trates de fingir frente a mí… - Dijo Loki – Lo que ellos han hecho…
-Estoy intentando sacar esa imagen de mi mente, créeme que lo intento – Dijo Steve en un susurro, aun sin separarse del dios – No es como si no supiera como es Tony, es solo que verlo es… fuerte, y duele.
-Siempre duele…
Cuando Steve logró calmar a Loki, lo ayudó a levantarse y lo acostó en su cama, para que pudiera descansar. El dios solo logró quedarse dormido cuando sintió a Steve recostarse a su lado y sintiendo como lentamente sus temblores disminuían hasta solo sentir su respiración tranquila junto a él.
Unas horas después Steve se levantó, por más que lo intentó, no pudo dormir ni un instante. Se dirigió al baño para refrescarse y mirando su reflejo en el espejo pudo darse cuenta de que Loki tenía razón, estaba hecho un absoluto desastre. Intentó de cambiar su expresión haciendo un gran esfuerzo de esbozar una sonrisa, sorprendiéndose al ver como en vez de eso, su mirada se empañó y un par de lágrimas rodaron por su mejilla.
-Mira el par de idiotas que somos… llorando como muchachitas – Loki, al ver que Steve no estaba en la cama, se había levantado en su búsqueda y ahora estaba detrás del Capitán, acercándose lentamente para estrecharlo en un abrazo.
-¡Hey! Tu estas llorando como muchachita – Steve se permitió bromear, mientras se secaba rápidamente las lágrimas del rostro, haciendo que el dios soltara una risita aun sin soltar al rubio.
La escena que se reflejaba en el espejo era deprimente, ambos tenían la mirada apagada, sus rostros demacrados y aun con rastros de lágrimas, pero que aun así trataban de apoyarse mutuamente, dado que la inesperada amistad surgida entre ambos, más por obligación que por gusto, algo que ahora agradecían de sobremanera, era lo único que no los dejaba caer.
-Oh, vamos, me vas a decir que fue muy grato para ti ver semejante escena – Loki rompió el abrazo y Steve pudo ver como solo la mención de lo ocurrido provocaba que el rostro del dios se tornara oscuro – ¿O tu perversión hacia Stark llega a esos niveles…?
-Cállate, Loki – Lo cortó Steve sonrojándose ante el comentario –Antes de volver a dormir quizás te haría bien una taza de chocolate caliente, eso siempre ayuda, si quieres puedo ir a prepararte una.
-Quizá nos haría bien, porque puedes negar todo lo que quieras, pero no sabes mentir, menos a mí… ¿te han dicho lo expresivo que eres? - El dios de las mentiras extendió a Steve una taza de la bebida caliente que había hecho aparecer con su magia.
-Me lo han dicho… - Steve se sonrojo nuevamente, aceptando la taza que Loki le ofrecía.
-Oh, ahí vamos de nuevo, más perversiones con Stark – Loki rodó los ojos y se secó el rostro con su manga, tratando de esbozar su mejor sonrisa, logrando en vez una mueca inquietante.
Regresaron al cuarto y se sentaron en la cama, donde bebieron del sus tazones en silencio. Estaban por irse a dormir cuando el dios de las mentiras se percató de que Steve buscaba afanosamente dentro de su closet.
-¿Algo anda mal capitán?
-No, es sólo que… ¡Aquí está! - Dijo Steve extendiéndole a Loki un par de suaves prendas.
-¿Qué es esto?
-Es mi pijama extra, para que puedas dormir más cómodo. Pensé que no querrías volver a tu habitación… cómo queda justo al lado de la de Thor…
Loki sonrió ante el gesto del capitán, sabía que podía cambiar mágicamente su ropa a voluntad, pero le agradaba saber que alguien se preocupara tanto por él, por lo cual aceptó el pijama y se cambió para quedar vestido exactamente igual que Steve.
La cama de Steve no era lo suficientemente amplia como para que ambos durmieran cómodamente, pero en esos instantes se necesitaban mutuamente, por lo que Loki optó por acurrucarse en el pecho del Capitán, quien lo envolvió en un protector abrazo, buscando aquel calor y sensación de seguridad que ambos tanto anhelaban en esos instantes.
-Gracias, Steve - Murmuró el Asgardiano mientras cerraba los ojos.
-Duerme bien, Loki - Susurró Steve antes de dormirse.
Chicas no queda más que volver a agradecerles que sigan leyendo esta historia, me disculpo por la tardanza en publicar, pero por razones técnicas esta trama se me está yendo de las manos jeje, mis disculpas también por el exceso de drama pero espero de verdad que les guste.
Y ahora respondiendo el comentario que me dejaron del capítulo pasado XD:
Dheisen: estoy muy contenta de que te guste este fic. Tony es Tony, nos hace rabiar a todos, pero aún así lo amamos (sino pregúntenle a su fan número uno: el Capitán) si nuestro genio, millonario playboy y filántropo no hiciese tantas estupideces esta historia sería muy aburrida. Ahora sobre el tema de Steve y Loki, entre ellos está surgiendo algo muy bonito, lo cual desarrollaré en los siguientes capítulos de la historia, y por las dudas existenciales no te preocupes no estás sola en esto porque yo misma me las estoy causando también jeje.
Eso es todo por ahora, nos vemos en el siguiente capítulo!
