Hola de nuevo! Disculpen la demora por publicar este capítulo pero se me apareció marzo y con ello la U, ahora demorare un poco en subir los capítulos pero haré lo posible por que no sea tanto tiempo de espera.
Capítulo 7: Papel Couché.
-¡Hijo de Rogers! Necesito hablar contigo, por favor - Thor golpeó con más fuerza de la necesaria la puerta del Steve.
El escándalo de Thor despertó abruptamente a Loki y Steve. Eran casi las nueve de la mañana pero ambos aún estaban cansados por los acontecimientos del día anterior. El supersoldado se sentó en la cama y pasó su mano por el rostro, tratando de mantener los ojos abiertos. Empezó a buscar entre las sabanas su camiseta, sin mucho éxito. Debió habérsela quitado en mitad de la noche, y es que dormir en una cama pequeña con otra persona hacia entrar en calor a cualquiera.
-Steve, por favor, no le digas que estoy aquí - Loki se cubrió completamente con la sabana y rodó por la cama, dándole la espalda y acurrucándose, tratando de volver a conciliar el sueño después de los gritos de su hermano.
-Yo me encargo – El rubio posó una mano en su hombro para reconfortarlo y se levantó.
Steve sonrió al ver la camiseta tirada en el piso y se la empezó a poner, dirigiéndose a la vez hacia la puerta para hacerle frente a Thor.
-Amigo Steve, es de suma importancia que tú y yo tengamos una conversación acerca de lo sucedido ayer - Thor dio un paso al interior del cuarto, viéndose claramente abatido. Su mirada se posó de inmediato en la cama de Steve y levantó una ceja - ¿He interrumpido algo? Si quieres, puedo volver más tarde.
-¡Sí! ¡Interrumpiste nuestro sueño, estúpida bestia salvaje! – Loki dijo en un gruñido desde debajo de las sabanas, volteándose para poder dedicarle una mirada de odio, aun algo somnoliento. Thor dejó de mirar a Steve y observó a Loki, con el cabello desordenado, enredado entre las sabanas y usando ropas que no le pertenecían. Su mirada ceñuda se volvió amenazante.
-¿Qué hace mi hermano en tu cama? - Preguntó Thor – Creí que estabas en tu cuarto… ¿Acaso durmieron juntos?
-Claro que sí - Dijo Steve como si fuera lo más normal del mundo, dado que para él no era nada fuera de lo común ya que en su juventud y adolescencia compartía con mucha frecuencia cama con su mejor amigo - Se podría decir que estoy acostumbrado, con Bucky siempre dormíamos juntos.
Thor lo tomó por los hombros, azotándolo violentamente contra la pared.
-¡Así que reconoces haber deshonrado a mi hermano además de reconocer abiertamente que has compartido el lecho con otro! - Thor estaba furioso y escandalizado.
-¡No entiendo de que hablas! - Steve habló con dificultad tratando de liberarse del agarre de acero del Dios, de verdad no entendía a qué se refería.
-¡Claro que lo sabes! ¡No puedo creer que llame amigo a alguien tan despreciable como tú! - Thor apretó con más fuerza, haciendo que Steve lo mirara con terror y soltó un quejido al sentir como los dedos del dios se enterraban en su piel.
-Thor… - Trató de decir Steve, pero la fuerza que estaba usando Thor sobre el casi lo asfixiaba.
-¡Suéltalo! - Loki se levantó de un salto al ver lo que Steve ahora estaba suspendido en el aire. De la nada convocó un puñal de plata cuya hoja rozó amenazantemente el cuello de Thor, haciendo que este último soltara al Capitán quien cayó estrepitosamente al suelo.
-¡Cómo puedes defenderlo ante la atrocidad que ha cometido! - Thor estaba escandalizado - ¡Te ha seducido para saciar sus más bajos instintos! ¡Es tu honor el que estoy defendiendo, hermano!
-¿Quién te crees que eres? Te he dicho mil veces que tú no eres mi hermano y aunque lo fueras mi honor no es asunto tuyo. Idiota - Contestó Loki ofendido, ignorando al dios que lo miraba consternado, dirigiendo su atención al supersoldado que estaba sobando su hombro.
Presionó sus largos dedos sobre el dañado hombro del rubio, haciendo que mágicamente el dolor disminuyera y las marcas de los dedos de Thor desaparecieran completamente.
-¿Ustedes…? - Empezó a preguntar Thor.
-Fuera de aquí, Thor, tu presencia no es bienvenida - Dijo Loki con crueldad lo mirándolo fijamente.
-¡Explícame que ocurre entre ustedes! - Gritó Thor.
-Adiós, Thor – Dijo Steve aun apoyado contra la pared.
Loki usando aquella fuerza que tenía muy guardada empujó a Thor hasta lograr sacarlo del cuarto, solo lo suficiente para cerrar de golpe la puerta en sus narices
-Deberíamos aclararle que no hay nada entre nosotros, Loki - Sugirió Steve con su tono firme.
-Claro que no, ¿no has visto su cara? – Loki le dedico una sonrisa triste – Además ese asunto del honor me parece de lo más ridículo, actúa como si fuera la primera vez que me ha visto durmiendo con alguien. Créeme, Thor no está muy familiarizado con "tocar la puerta antes de entrar" por lo que me ha visto en circunstancias aún más comprometedoras y jamás había hecho tanto escándalo.
-Tú le importas, Loki, tú y tu bienestar… - Comenzó a decir el supersoldado.
El dios solo se encogió de hombros.
El fuerte olor a café atrajo a todos a la cocina como todas las mañanas, siendo Steve y Loki los últimos en entrar. El equipo comía en un silencio algo abrumador que se habría agradecido en cualquier otro momento. Todos se dieron cuenta de que tanta tranquilidad provenía de un Tony sentado lo más alejado posible del resto, con una taza humeante de café, luciendo visiblemente de mal humor y como si no hubiera pegado un ojo en toda la noche. Bueno, lo último era de lo más común, pero su mal humor y la falta de comentarios irónicos y molestos hacia que el ambiente fuera totalmente tenso. Loki obviamente no iba a dejar pasar esta oportunidad, por lo que se sentó lo más cerca posible del genio.
-¿Qué te pasó, Stark? Estamos expectantes a que salgas con alguno de tus muy inteligentes y acertados comentarios – Preguntó Loki sonriendo mientras se servía un poco de su cereal favorito, cortesía de Tony - ¿Te ha ocurrido algo? ¿Es que quizá tiene que ver con tu aventurilla de ayer? ¿Acaso no quedaste conforme con tu "aventurilla" de ayer? O quizá…
-¡Loki! – Dijo Steve tratando de detenerlo al ver como la mirada de todos se dirigían a Tony, para esperar su respuesta.
-O quizá... – Repitió mirando desafiante al supersoldado – No era la persona que hubieras querido…
-Hermano… - Esta vez fue Thor quien intervino.
-Lamento si hiero tu ego, hermanito – Dijo Loki dándole énfasis a la última palabra.
Tony solo siguió bebiendo su café, sin siquiera inmutarse ante las palabras.
-¡Oh Dios! – Grito Clint, dejando la revista que estaba leyendo sobre la mesa y mirando la escena con una amplia sonrisa – Ha llegado el día en que Tony Stark no tenga nada que decir en su defensa y he estado presente. Me siento privilegiado.
-¿Nos hemos perdido de algo, Tony? – Preguntó Bruce con seriedad pero curiosamente interesado.
-No – Dijeron Thor y Steve a la vez.
Loki siguió sonriendo mientras todos se volvieron a Tony nuevamente. Incluso Natasha dejó de masticar su tostada para no perderse detalle sobre lo que estaba ocurriendo. El genio dejó su tazón sobre la mesa y les devolvió la mirada, completamente tranquilo, pero aun así, los más astutos podían notar ese dejo de rabia en sus ojos.
-No se han perdido de nada… - Dijo Tony.
-¿En serio? – Pregunta Loki.
Tony y Loki mantuvieron una mirada por unos instantes, siendo el genio quien rompió el contacto para responder.
-Ahh, bueno, si te refieres a que ayer Thor y yo tuvimos sexo sobre la alfombra de la sala y que Loki y Steve nos vieron, pues… sí, creo que si se perdieron de algo.
Clint casi escupió su café sobre Bruce, quien alcanzo a esquivarlo al casi caerse de la silla por la impresión. Natasha, a quien nada podía asombrarla, casi se ahoga con su tostada. Steve estaba completamente rojo y no era muy claro si era por la vergüenza o por la ira contenida. Thor solo le dedico miradas de horror a Loki antes de salir de la cocina y este último miraba a Tony, quien ni se inmutó ante las palabras que acababa de decir y siguió bebiendo de su café.
-Wow, Stark, no pensé que este asunto de tu matrimonio iba tan en serio – Dijo Clint – De hecho, tampoco pensé que te gustaban los hombres, pero debí sospecharlo luego de ver cómo te besabas en Thor en el video de tu boda… ¿han notado lo extraño que suena todo lo que estoy diciendo?
-Muy extraño – Dijo Natasha volviendo a la normalidad.
-¿Tenías que contarlo en la mesa, Tony? – Le dijo Steve con reproche.
-¿Es mi culpa que tu querido protegido haya querido que lo contara? – Tony se levantó para servirse más café, evitando la mirada de desaprobación del rubio.
-Podrías haberte quedado callado.
-¿Y eso por qué? Jamás he ocultado ninguna de mis aventuras…
-¿Eso es realmente cierto, Stark? – Preguntó Loki – Porque yo sé de una que has estado ocultado bastante bien y créanme, si el mundo se enterara, habría un gran revuelo.
Tony levantó la mirada para encontrarse solo por unos breves segundos con los ojos de Steve, para luego posar su mirada en Loki.
-No sé de qué me estás hablando… bien, agradable conversación, si me necesitan, estaré en el taller – Tony sin más salió de la cocina.
-Estúpido y cobarde… - Empezó a decir Loki.
-No vale la pena, Loki – Lo interrumpió Steve, posando su mano en el hombro del dios – Estaré en el gimnasio, termina tu desayuno y después me buscas.
-Bien – Respondió Loki, entendiendo claramente que el supersoldado necesitaba un tiempo a solas por lo que lo dejó ir sin hacer otro comentario.
-Siento que nos estamos perdiendo de los mejores chismes… - Comentó Clint, retomando su revista, la que tenia de portada a Tony y Thor en la entrada del Hotel Stark, besándose como dos adolescentes.
-¿Por qué lees esa basura? – Pregunta Natasha mientras lavaba su taza y su plato, costumbre que tenía bien arraigada, no importando las reiteradas veces que Tony le decía que dejara todo ahí en el fregadero.
-¿Acaso un ex asesino profesional, actual integrante de SHIELD y de la iniciativa Avengers no puede interesarse por los chismes de Norteamérica? – Dijo Clint claramente ofendido.
-O quizá… - Bruce le quitó la revista y le mostró una página a Natasha en donde salía Clint ocupando la plana completa mientras desfilaba por la alfombra roja que estaba a las afuera del Hotel Stark – Es para verse a sí mismo en papel couché.
-¡¿Qué?! – Dijo ofendido, quitándole de las manos a Bruce la revista - Salgo en una revista y me veo realmente grandioso en ese traje.
La voz de JARVIS los puso en alerta. Estaban acostumbrados a que esa voz con acento británico les hablara en cualquier instante, sin embargo, nunca dejaban de preocuparse ante cualquier informe de alguna irregularidad o alerta.
-Debo informarles que acaba de llegar una visita desde Asgard. En estos momentos se encuentra en la terraza.
Se levantaron a toda prisa, quedando Loki atrás, no estando muy feliz con ninguna visita desde Asgard. Una vez en la sala principal, encontraron a Thor abrazando a una mujer muy alta, de largo cabello negro y liso y vestida de la forma tan extravagante que solía usar Thor cuando no estaba llevando ropa de la Tierra.
-¡Lady Sif! – Dijo el dios, liberando finalmente a la mujer - ¡Que gusto verte!
-El gusto es mío, me alegro enormemente de ver que estas completamente bien en Midgard - Exclamó la guerrera cuya sonrisa le iluminó el rostro, para luego voltearse a mirar a todos los presentes.
-¡Amigos míos! Que gran alegría siento de presentarles a Lady Sif, guerrera de Asgard.
La mujer asintió con la cabeza a modo de saludo de manera muy formal.
-¿Qué asuntos han requerido tu presencia en Midgard?
-He sido enviada para anunciar la visita de los reyes de Asgard. Están realmente interesados en ver con sus propios ojos como están sus hijos - Terminó diciendo en tono solemne.
-Su hijo – Hizo énfasis Loki, quien estaba apoyado en la pared, algo alejado del resto – Que visita más… agradable.
El dios dijo esto último con sarcasmo, capturando la atención de la guerrera.
-Un gusto verte también, Loki – Dijo con seriedad, ignorando sus palabras.
-Jamás has sabido fingir, menos aún mentir, Sif ¿En realidad tenemos que pasar por la farsa de decir cuánto nos alegra vernos? Bien ¿Cuándo llegaran? ¿Debo quizá cambiar mi atuendo, prestado por el mismísimo Capitán América debo decir, ante tan noble visita?
Las sarcásticas palabras quedaron apagadas por un fuerte ruido proveniente de la terraza. Y donde hace unos instantes no había nada, ahora había dos imponentes figuras, que miraban con solemnidad a su alrededor.
Odín, quien se acercó al gran ventanal de vidrio por donde había entrado hace pocos minutos Sif, lucía totalmente imponente con su armadura dorada y mirada serena, dando cada paso como el fiero guerrero que era. Por otro lado se encontraba Frigga, con sus cabellos dorados cayendo con elegancia sobre sus hombros, con una postura perfecta y suave rostro.
Los presentes salieron a recibirlos, Thor encabezando la comitiva adelantándose para arrodillarse respetuosamente ante los reyes de Asgard.
-Thor, hijo mío, levántate - Ordenó Odín con voz grave. Thor obedeció viéndose recompensado por una abrazo de su padre - Es una gran alegría verte de nuevo.
-Para mí también lo es, padre.
Thor fue liberado por su padre para ser rodeado por los fuertes brazos de su madre, quien irradiaba felicidad al ver a su hijo y lograr abrazarlo.
-Loki, ven aquí, hijo mío - Ordenó Odín acercándose a Loki con paso firme.
-Oh, ¿Acaso soy digno de mirar a los ojos al Padre de Todo? – Dijo con sarcasmo, dando un paso atrás al ver a Odín tan próximo a alcanzarlo - Yo no soy su hijo.
Todos los presentes miraban la escena sorprendidos ante las palabras de Loki y su poco respeto por las visitas.
-Siempre serás mi hijo - Insistió Odín.
-Loki, tu eres tan precioso para nosotros como lo es Thor. Te hemos extrañado - Intervino Frigga llegando donde estaba su esposo.
El dios de las mentiras quería desaparecer en ese instante. Trató de buscar entre los presentes a Steve, pero recordó que estaba en el gimnasio. Estúpido Stark, dijo para sus adentros, si no fuera tan estúpido quizá ahora Steve estaría ahí cerca para tenerlo de apoyo ante tan incómoda situación.
-¿Podemos acabar con las expresiones de cariño innecesarias?
-Aun eres un niño insolente, Loki - Frigga había dado un paso adelante - Yo te arrullé cuando apenas eras un bebé, te cuidé cuando estabas enfermo, te enseñe a caminar, te consolé cuando estabas triste. Te conozco como la palma de mi mano, así que, ven aquí, niño tonto y dame un abrazo antes de que siga hablando y te avergüence ante a los presentes - El dios se sonrojó furiosamente sin poder replicar, mientras la reina lo envolvía en un afectuoso abrazo, el cual respondió automáticamente, odiándose por ser tan imbécil por devolverle el abrazo a alguien que le mintió por años.
Se sintieron unos pasos provenientes desde el interior y fue Tony quien apareció, sonriendo y todo. No se parecía ni un poco al hombre que había dejado la cocina hace unos minutos y eso era bastante sospechoso para todos, sobre todo para Loki, quien no pudo pasar ese pequeño detalle por alto, incluso desde los brazos de su "madre" quien se negaba aun a soltarlo.
-¡Pero a quienes tenemos aquí! ¡Que hermosa imagen! Jarvis, ¿estas capturando este momento?
-Sí señor – Respondió la IA.
-Bien, bien, siempre he pensado que los reencuentros deben quedar retratados para la posteridad.
Loki sentía la ira correr por su cuerpo, por lo que ya liberado de los brazos de su madre, solo apretó los puños con fuerza, tratando de controlarse ante las palabras del genio y evitar hacer un escándalo ante la presencia de los Reyes de Asgard, algo que no sería nada bueno considerando que estaba en clara desventaja. Stark, de esta no te libras, pensó Loki y solo esa idea logro calmarlo.
Tony se acercó y saludo a los recién llegados, invitándolos a pasar a su pequeña e insignificante torre. Sugirió que se pusieran cómodos mientras les servía algunas bebidas para agasajarlos, Odín y Frigga conversaban animadamente con todos los presentes, luego de que se presentaron debidamente. Una hora después de la llegada de las visitas, Steve entró a la sala, con una toalla colgando sobre sus hombros y con la camiseta pegada al cuerpo por el sudor. Loki pudo adivinar que unas cuantas bolsas de boxeo habían pasado a mejor vida al ver al supersoldado.
Steve se detuvo en seco al ver tres extraños sentados entre todo el equipo.
-¡Steve! – Dijo Tony acercándose al rubio, quien lo quedo mirando con irritación cuando este poso la mano en su hombro. El genio sabía fingir muy bien cuando quería aparentar que todo estaba bien, sobre todo ante desconocidos – Ven a saludar a los padres de Thor y Loki.
-¿Es eso cierto, Loki? – Preguntó el supersoldado ganándose la mirada de terror de la mayoría de los presentes ante tal pregunta. Loki solo sonrió.
-Si – Respondió Thor con su voz más seria y autoritaria. Quizá aún estaba molesto por lo ocurrido en la mañana.
Steve se presentó, algo avergonzado por no haberse enterado de la visita y de estar todo sudado y sucio, para luego justificarse y marcharse para tomar una ducha.
-¿Y Loki les ha causado muchos problemas? – Preguntó Odín. Se veía completamente fuera de lugar sentado en medio de la sala.
-Bueno, no les voy a mentir diciéndoles que Loki ha sido un buen chico. Nos ha hecho pasar varios sustos, ya saben, todo el país aterrorizado, el ejército por las calles buscándolo, todos histéricos… - Respondió Tony mirando al dios, más contento de lo normal, mientras este último lo fulminaba con la mirada.
-¿Aun creen que sea necesario que cumpla parte de su condena en Midgard? ¿No será muy riesgoso para ustedes? ¿Y para las relaciones entre Asgard y Midgard?
-No se preocupe, si las cosas se salen de control, confiamos plenamente en Thor. Además, tenemos un buen equipo que puede mantener todo bajo control – Dijo Natasha, sonando completamente tranquila y segura de sus palabras.
-Oh, bueno, eso nos deja algo más tranquilos – Dijo Frigga dejando su copa sobre la mesa.
Y fue en el instante en que Frigga posó sus ojos sobre la famosa revista de Clint que estaba arriba de la mesa de centro cuando Loki sintió que se haría justicia divina. Solo sonrió ante las miradas de espanto del equipo cuando Frigga tomo la revista en sus manos.
-¿Qué es esto, Thor? – Preguntó la mujer enseñándole la portada al dios del trueno.
Thor no pudo formular palabra alguna. Estaba pálido. Loki se sintió en el cielo cuando el rostro de Tony dejó de lucir encantado. Se sintió aún mejor cuando Odín tomo la revista y sus rasgos tranquilos se deformaron en una mueca.
-¡Thor! ¡Explica inmediatamente que significa esto! – Gritó Odín.
Silencio.
¿Quién era Loki para ocultarles la semejante verdad a sus amados padres?
-Bien – Empezó Loki, todos lo observaban con una mezcla de atención y horror por lo que podría decir - En vista del silencio de mi querido hermano, me veo en la obligación de explicarles la situación.
-Loki… - Suplicó Thor.
-Thor, el futuro Rey de Asgard, ha contraído nupcias con ese mortal.
Espero que les haya gustado este capítulo, quedó algo corto pero la bomba explotará para el siguiente cap como pueden intuir, muchas gracias por los comentarios eso me anima a seguir con esta historia, pero los responderé la próxima oportunidad porque estoy subiendo el cap un poco apurada. Me despido, ¡Nos vemos en la próxima actualización!
