Hola de nuevo! Vuelvo a dar señales de vida, lamento mucho la demora, pero aquí les dejo el octavo capítulo de esta locura, espero que lo disfruten ^,^.

Capítulo 8: A Prueba de Ruidos.

-Thor, el futuro Rey de Asgard, ha contraído nupcias con ese mortal.

Loki disfrutó pronunciar cada palabra, regocijándose ante la vista de un furioso Odín y una atónita Frigga, sobretodo porque esta vez la culpa de tanto escándalo era de Thor, el hijo perfecto.

-Thor, hijo mío, por favor dinos que todo esto es una broma de mal gusto de tu hermano - Frigga se veía angustiada dado lo grave del asunto considerando que Thor era el heredero legítimo al trono de Asgard, eso sin contar que estaba dolida porque su hijo mayor no había confiado en ella como para revelarle lo que estaba ocurriendo con ese mortal, y el silencio de Thor empeoraba todo.

-¡Contéstale a tu madre! - Ordenó Odín, haciendo que su voz tronara en toda la habitación, intimidando a todos los presentes que trataban de hacerse invisibles en sus asientos.

-Claro que es cierto, ¿Sabían que en Midgard puedes guardar estos momentos tan importantes en videos? - Un brillo innegablemente malicioso se observaba en la mirada de Loki – Jarvis, el video…

-Si señor - Respondió la IA.

-Traidor… - Resopló Tony por lo bajo deseando anular la orden del dios, pero estaba claramente intimidado por desatar la furia de los Reyes de Asgard, por lo que solo se dedicó a observar la pantalla que se desplego desde el techo, donde se reprodujo el famoso video.

Cuando el video terminó, el Padre de Todos parecía haberse hecho más alto, su rostro estaba deformado por la rabia y había aparecido una palpitante vena en su sien, es probable que esta fuera la primera vez en su larga vida que hubiera estado así de enojado.

-¡THOR ODINSON! ¡DIOS DEL TRUENO! ¡HEREDERO AL TRONO DEL REINO DE ASGARD! ¿CÓMO OSASTE CONTRAER MATRIMONIO CON UN MORTAL SIN HABERNOS CONSULTADO ANTES SIQUIERA? - El cielo se oscureció y la torre empezó a vibrar ante la voz de Odín - ¿ACASO HAS OLVIDADO TUS RESPONSABILIDADES CON TU FAMILIA Y CON TU REINO? ¡EL MATRIMONIO ES SAGRADO Y TU TE ENLAZAS SIN PENSARLO!

-Padre…- Thor trató de intervenir.

-¡NO TE ATREVAS A REPLICARME NIÑO TONTO! ¿QUÉ EXPLICACIONES DARÁS EN ASGARD FRENTE A ESTO? ¿QUÉ LES DIRÁS CUANDO TE PIDAN UN HEREDERO Y NO PUEDAS DARSELOS PORQUE TE CASASTE CON UN HOMBRE? ¿TE DAS CUENTA SIQUIERA DE LA GRAVEDAD DE LA SITUACIÓN?

-Querido, cálmate, debe haber una explicación razonable para todo esto - Frigga se aferraba al brazo de su marido y le hablaba con voz dulce - Porque la hay ¿no es cierto, Thor?- Miró a su hijo con ojos suplicantes – Dime por favor que esto no es solo efecto de tu estado de ebriedad.

-No quería que se enteraran así, pensaba deshacer todo esto antes de contarles…- Empezó a decir el dios, siendo interrumpido rápidamente por la voz de su padre.

-¿Deshacer? ¡Un matrimonio no se puede deshacer! ¡Es un vínculo indisoluble! - Replico Odín.

-En la Tierra las cosas son diferentes… - Thor tartamudeaba - El matrimonio puede deshacerse…

-¡Entonces deshazlo! – Exigió automáticamente el rey de Asgard.

-No puedo hacerlo - Thor tenía la mirada clavada en el suelo - Lo que sucede es que… - No tenía otra salida más que revelarles a todos lo de la clausula que le impedía separarse de Tony antes de tiempo. Todos lo miraban con gran interés, sobretodo Loki quien se dio cuenta que el dios del trueno ocultaba un pequeño gran detalle.

-¡Habla de una vez, Thor! - Odín perdía la paciencia nuevamente.

-Lo que sucede… - Esta vez se vio interrumpido por Tony, quien se levantó del sillón y se acercó al dios, posando su mano en su hombro.

-Lo que sucede es que no podemos separarnos porque estamos profundamente enamorados - Intervino Tony rodeando con su brazo la cintura del dios y acercándolo a si – Ya saben, uno por amor hace cosas alocadas y peligrosas, y claramente habernos casado sin su consentimiento es la definición de alocado y peligroso, pero no pudimos evitarlo… y no podemos vivir sin el otro - Dijo mirando triunfalmente a Loki, quién le devolvió una mirada llena de veneno.

El rostro de Odín pasó de la ira a la confusión, le estaba costando procesar todo esto, mientras que Frigga, quien más racional se había dedicado a observar detalladamente todo lo que estaba ocurriendo, solo pudo esbozar una gran sonrisa que ilumino su rostro por completo.

-¿Es eso cierto, hijo mío? - Frigga sonreía ampliamente. Thor no sabía qué responder, la intervención de Tony lo había tomado totalmente desprevenido, pero había funcionado logrando aplacar la ira de Odín, que era lo que importaba ahora.

-Sí, madre, es cierto - Respondió automáticamente, arrepintiéndose al instante de haber pronunciado esas palabras al ver el rostro dolido de su hermano. Bajo la mirada, avergonzado.

-¡Hijo mío, al fin has encontrado al amor verdadero! - Frigga abrazó a su hijo y luego a Tony, quien por primera vez en su vida lucia incómodo - Odín, querido si ellos se aman de verdad no hay nada que podamos hacer, menos aún enojarnos, esto es motivo de celebración, fueron algo apresurados y aun no te perdono, Thor, por no haberme contado, pero aun así, estoy muy feliz de que no haya sido un arrebato estúpido – Las palabras de Frigga, que sonaban tan alegres y felices, estaban cargadas de algo más, algo que pocos de los presentes notaron.

-¡Por los siete reinos! ¡Ese mortal jamás podrá darle un Heredero a Asgard! - Protestó Odín aún no muy convencido.

-No te preocupes, eso puede arreglarse, un diosa de la fertilidad me debe un gran favor, así que ese no será un problema - Frigga se veía encantada, pero el que no lucia para nada feliz fue Tony al escuchar a su "suegra", abriendo los ojos con horror y volviéndose completamente pálido.

-¿Y si no funciona? - Odín pregunto, claramente más calmado.

-Claro que funcionará, me encargaré personalmente de eso.

-Esperen un segundo - Intervino Clint - ¿Eso quiere decir que Tony se embarazara de Thor? - El equipo dirigió miradas atónitas al arquero, no querían creer que tal cosa pudiera ser remotamente posible.

-Claro que sí, es necesario que ambos engendren un heredero, por los bien de ambos reinos - Contestó Frigga como si fuese lo más obvio del mundo.

-¡Pero es un hombre! ¡Los hombres no pueden embarazarse! - Bruce intervino exasperado, todo esto superaba su lógica, incluso la lógica básica de Clint.

-Claro que sí, pero con la ayuda de la magia y la gracia de las diosas de la fertilidad eso podrá arreglarse.

-No creo que sea necesario, a la gente de la Tierra no le interesa si existe un Heredero entre ambos reinos… - Intervino Tony tratando de sacar algo de voz.

-¡Quizá a tu gente no le importa, pero a la nuestra sí! – Grito Odín, casi escandalizado ante el comentario de Tony – Toda unión tiene un motivo y es este: un Heredero.

-Pero… - Trato de decir el genio y las paredes empezaron a vibrar nuevamente ante la furiosa mirada que Odín le estaba dedicando.

-¡Ay Dios…! – Las piernas de Tony empezaron a temblar, parecía como si sus rodillas se doblarían solas, por lo que Thor lo afirmo para que no se cayera.

-¿Qué dices, querido? – Preguntó Frigga, dejando ver una sonrisa que bordeaba en la maldad, haciendo que Tony se estremeciera aún más en los brazos de Thor.

-Está bien - Odín asintió a regañadientes - Pero si tal cosa no funciona y este mortal no le da un heredero a Thor, juro que le entregaré el trono a Loki, ¿me has escuchado, Thor? - Preguntó mirando directamente al dios.

Frigga suspiro de alivio, Thor disimulaba con todas sus fuerzas su nerviosismo, Tony parecía a punto de desmayarse, Clint se aguantaba la risa tras imaginarse a Tony embarazado, Bruce estaba teniendo problemas existenciales, Natasha aun procesaba toda la información y Steve estaba indignado al ver hasta donde habían llegado toda esta farsa, por lo que se marchó sin siquiera excusarse, siendo Loki y Tony, aun en los brazos de Thor, los únicos en notarlo.

-Muy bien - El tono de Odín cambió de furioso a solemne - Anthony Stark, dado que mi hijo te ha elegido como su compañero de vida, se te otorgará el título de Consorte Real de Asgard tras haber contraído nupcias contigo, eso sin mencionar los títulos que has adquirido por esta unión.

-¿Títulos? – Preguntó Tony con un hilo de voz.

-Por supuesto, ¿creías que casarte con el Príncipe de Asgard era solo eso? Tendrás muchas responsabilidades, las cuales debes cumplir a cabalidad – Esta vez fue Frigga quien habló, haciendo que curiosamente Tony empezara a sentir más miedo de ella que de Odín - Serás tratado como Príncipe de Asgard y una vez que Thor ascienda al trono serás tratado como Consorte Real.

-Lastima, Stark, no serás la "Reina" de Asgard – Loki, quien se había alejado un poco del grupo se acercó, quedando al lado de Clint.

-En ausencia de Thor, tu quedarás a cargo del Reino de Asgard – Tony le sacó la lengua a Loki, mientras este soltaba un bufido - En caso de guerra entre los reinos y Thor por algún motivo inexcusable no pueda dirigir nuestras tropas en la batalla, lo harás tú bajo el Título de General Subrogante de las Tropas del Reino.

-¡Hey, Loki! - Tony interrumpió a Odín mirando burlonamente al dios de las mentiras – ¿Ahora quien tiene un ejército?

-Muy divertido idiota – Respondió Loki con mala cara.

-¿Pueden dejar de comportarse como bebés? – Fue Natasha quien dio un paso adelante, dedicándole una mirada de reproche a ambos.

Odín carraspeó para recuperar la atención de del presentes, especialmente de Tony.

-Todos estos títulos te serán entregados en una ceremonia oficial que se celebrará en Asgard, tu nuevo hogar - Finalizó Odín.

-¿Vivir en Asgard? Querido – Tony, ya no tan contento, se dirigió a Thor arrastrando las palabras – Jamás mencionaste que teníamos que ir a vivir a Asgard.

-Oh, pero no te preocupes, Anthony – Dijo Frigga – Como tú mismo has dicho "el amor hace que uno haga cosas alocadas y peligrosas", creo que no habrá problema en que te mudes a Asgard si Thor está contigo.- culminó la reina con una gran, y algo amenazante, sonrisa.

Y ahí estaba, nuevamente esa sonrisa que hacía que cada centímetro de Tony se estremeciera de pavor, haciendo que solo asintiera sin replicar.

Pasado un rato, Tony ya más calmado, les indicó a los dioses cuál sería su cuarto, al igual que a Sif, quien solicitó el cuarto más cercano al de los Reyes de Asgard. Thor pasó el resto del día conversando con Odín, quien ya más tranquilo, volvía a la normalidad y conversaba sobre cosas triviales como la estadía de sus hijos en Midgard. Frigga por otro lado tomo a Natasha y a Pepper, quien había llegado para hablar con Tony sobre negocios, y las encerró en la cocina, ambas indignadas, pero temerosas por lo que no se atrevieron a replicar.

-Ustedes no solo deben ser mujeres guapas e inteligentes, sino que deben saber hacer ciertas cosas que las distingan del resto y cosas como cocinar no solo para alimentarse son habilidades con las que pocas nacemos – Dijo Frigga mientras le abrochaba un delantal rosa a Natasha, quien estaba a punto de largarse a llorar. Clint no puedo contener la risa y soltó una carcajada bastante ruidosa, ganándose las miradas de odio de Natasha y Pepper. Sintió miedo y dejo de reír de golpe.

Tony, por otro lado, se escondió en su taller hasta que al día siguiente, Pepper lo sacó a la fuerza de su refugio.

-No, Pepper, querida, no puedes hacerme esto, yo solo traté de ayudar a Thor pero... ¡No sabes lo que quieren hacerme! – Le decía escandalizado mientras la pelirroja lo arrastraba hacia el salón.

-Lo que sea, te lo mereces – Pepper estaba totalmente seria.

-¡No! ¡No lo merezco! ¡Quieren que le dé un hijo a Thor! – Tony se estremeció al decir las palabras haciendo que Pepper se detuviera de golpe.

-¿Qué?

-¡Eso! ¡Y ella me odia! Yo sé que ella sabe que todo esto es una farsa y dice que hablará con no sé quién y qué hará que le yo le dé un heredero a Asgard. La sola idea de yo siendo padre es ridícula, ¿Logras dimensionar lo extraño que es que yo sea madre? ¿Yo? Oh, Pepper, no me obligues a volver ahí – Tony puso su mejor cara de víctima, con ojos de cachorrito y todo.

-¿Te das cuenta en los líos que te metes, Tony? Lo siento mucho, pero no puedo ayudarte. Si esa señora quiere verte llevando al futuro heredero de Asgard dentro de ti, con barriga y todo, es tu problema. Quizá aprendas a no hacer estupideces.

Le dio un empujón a Tony, haciendo que este entrara al salón, siendo observado por todos los presentes. El genio no pudo sacarse de la cabeza que Frigga lucia aún más radiante que ayer al ver la cara de horror que él tenía en estos momentos.

Antes de que Frigga volviera a tomar a Natasha y a Pepper, esta última tomó la iniciativa ante el escenario de que Tony aún estaba en shock y organizó una gran cena a modo de bienvenida a los Reyes de Asgard, donde invitó a algunos funcionarios de SHIELD, entre estos Nick Fury, quien lucía tan serio como siempre y quizá un poco más cabreado de lo normal por ver a estos dioses en la Tierra.

La cena fue espléndida, había toda clase de finos manjares, el mejor champagne que el dinero puede comprar y una conversación agradable entre los presentes, incluso Loki se esforzó por disimular su molestia, ya se vengaría después.

Finalizada la cena, Jarvis puso algo de música mientras los agentes de SHIELD conversaban con los Reyes sobre la diplomacia en Asgard. Thor en ese instante intentó hablar con su hermano, aprovechando que todos estaban distraídos, pero Loki se escabulló hasta el cuarto de Steve, el cual estaba vacío y ya se le hacía tan familiar. Se recostó en la cama y deseo con todas sus fuerzas cerrar los ojos y abrirlos para encontrarse con que todo era distinto. Se quedó dormido luego de abrir y cerrar los ojos cientos de veces y con ese dolor en el pecho que ya no lo dejaba solo ni un instante.

Las bolsas de arena comenzaron a caer una tras otra, la rabia y frustración de Steve iban en aumento. Le importaba una mierda, si, una mierda quedar como un maleducado, pero él se negó rotundamente a aparecer en la "cena" o tener algún contacto con los padres de Thor y Loki. Él no iba a ser parte de esta farsa y se quedaría en el gimnasio lo que fuera necesario para no presenciar semejante estupidez y no solo por el hecho de que todos estaban mintiendo de una manera desvergonzada, sino porque toda esta situación ya empezaba a afectarlo. Aunque le costaba admitirlo, ver a Tony abrazado de Thor para pasar por una pareja feliz le hacía sentir un vacío en el pecho que ni rompiendo un millón de bolsas de arena lograban distraerlo. Luego de haber destrozado unas cuantas de ellas, sintió que era suficiente por hoy y se dirigió a las duchas del gimnasio, sin ánimo de subir a su cuarto y encontrarse en el camino a todos "celebrando", corriendo el riesgo de tener que dar explicaciones sobre su ausencia.

Entró en los camarines, se quitó la ropa sudada dejándola doblada sobre la banca de madera para más tarde llevarla a lavar y caminó hacia las duchas con una toalla cayendo desde sus caderas. Sabía que era estúpido, pero jamás, ni cuando era niño logró atravesar ese par de metros que lo separaban de las duchas completamente desnudo y su nuevo cuerpo no iba a hacer superar un complejo que había tenido la mayor parte de su vida.

Giró la llave y cerrando los ojos, dejó que el agua cayera sobre su cabeza para luego recorrer su cuerpo. Aquellos chorros de agua acariciaban gentilmente su ancha y bien formada espalda, sus brazos, pecho y abdomen, para luego bajar por sus piernas llegando al suelo, haciendo que cada musculo se relajara y lograra olvidar por unos instantes lo agotadora que se había vuelto su vida. Lavó su cabello, enjabonó todo su cuerpo y se dio el gusto de quedarse más tiempo de lo acostumbrado para sentir el agua tibia recorriendo su cuerpo, evitando incluso pensar. Cuando terminó, cerró la llave, tomó la toalla limpia envolviéndola en su cintura para salir y buscar la ropa limpia que guardaba en su casillero.

-¿En serio? ¿Hasta saliendo de la ducha tienes que ser tan correcto? - Tony Stark estaba apoyado en la puerta del camarín, observando con detención a Steve.

-¿Estabas espiándome? - Preguntó Steve molesto, sonrojándose ante la intromisión.

-La puerta estaba abierta – Tony se encogió de hombros dando unos pasos hacia Steve - ¿Tengo la culpa de que me encontrara contigo duchándote? No me malentiendas, no me quejo.

-¿Qué estás haciendo aquí? - Steve no se iba a dejar intimidar por el genio. No porque este estuviera usando un traje que se le ajustaba a la perfección, haciendo que se viera aún más atractivo de lo normal, iba a intimidarse o porque el mismo estuviera usando solo una pequeña toalla que lo delataría en cualquier momento. No. No se iba a dejar intimidar.

-Estaba buscándote – Tony no despegó sus ojos de los de Steve – Quería hablar contigo.

-¿No podrías esperar afuera hasta que me vista? No creo que sea algo tan importante como para que no puedas esperar - Steve le dirigió una mirada severa a Tony quien ya estaba peligrosamente cerca.

-¿No quieres escuchar lo que tengo que decirte?

Tony finalmente despegó sus ojos de los de Steve y lo observó completamente, como si hubiera querido esperar hasta estar lo suficientemente cerca como para apreciar cada centímetro del rubio, quien al sentir los ojos del genio en el pequeño pedazo de tela que lo cubría, sintió un escalofrió recorriendo su espalda. Esto no terminará bien…

-Estoy escuchando – Dijo Steve tratando de sonar normal, pero sabía que el hilo de voz que había salido de su boca lo delataría, sobre todo considerando que estaba frente a Tony Stark.

El genio se acercó, posó sus manos en las caderas del rubio y jugando con el borde de la toalla mientras le susurró al oído "Te quiero ahora" con una voz grave, liberándolo de la toalla finalmente para que esta cayera al suelo. Steve miró el trozo de tela en el piso y luego a Tony, como si le costara de sobremanera pensar sobre lo que estaba ocurriendo.

-¿Qué estás haciendo? – Dijo sonrojado tratando de no pensar en que estaba completamente desnudo frente a ese hombre.

-¿Aun te sonrojas? En serio, Cap, creí que eso ya estaba superado – Dijo el genio.

-Basta de juegos, Stark - Espetó Steve tratando de sonar serio -¿Por qué no vuelves a tu fiesta con tu amado esposo y sus amorosos padres? Deben estar buscándote - Steve escupió venenosamente.

-¿Es que acaso esos son celos, Rogers? Uhh, me gusta.

Tony rodeo con un brazo la cintura de Steve y lo acercó hacia sí, mientras con la otra mano recorría los contornos de los músculos del bien marcado del abdomen.

-No sé si lo has notado, pero la "fidelidad" no es lo mío – Pronunció las palabras casi rozando los labios del rubio quien internamente estaba batallando en contra de su cuerpo, el que respondía solo ante Tony.

-¿De qué demonios estás hablando? – Steve trató de alejarse, pero eso quedó solo en la idea, porque su cuerpo no se movió ni un milímetro.

-No creo que a Thor le importe mucho, ¿sabes? ¿No te gustaría ser el amante de la Reina de Asgard? Te llevaría a vivir conmigo a Asgard, te daría todo lo que quisieras. Supongo que tengo esos derechos, ¿no?

-¿Te das cuenta de la estupidez que me estas pidiendo? ¿Tomaras algo en serio alguna vez?

-¿Qué estupidez? Yo sé lo que estas deseando en estos momentos, lo que esperas… Puedo sentirlo, ¿sabes? Estos pantalones Armani no están a prueba de Súper soldados ansiosos y muy excitados.

El Capitán no podía creer lo que Tony estaba diciendo. Esto sólo demostraba que jamás significaría algo para alguien como el millonario para quién todo era un simple juego, cosa que hizo rebrotar la rabia que el ejercicio y la ducha habían aplacado, agarrando bruscamente a Tony por los hombros y azotándolo fuertemente contra los casilleros.

-¿Quién te crees que soy, Stark? ¿Vienes descaradamente a proponerme que me convierta en tu puta personal? Al parecer la realeza de Asgard hizo que se te subieran los humos a la cabeza, maldito egoísta. Has arrastrado a mucha gente con tus estupideces poniéndolos en aprietos y haciéndolos sufrir porque tú no te das el trabajo de ver que no vives solo en el mundo y que no todo se trata de ti - Gruño Steve con furia.

-Me encanta cuando maldices, créeme - Observó Tony, antes de cambiar a un tono algo más duro – Pero dime algo ¿Hablas por ti acaso? ¿O es por tu amado Loki por quién hablas? No soy idiota Steve, sé que te has estado acostando con ese maldito Dios, así que no vengas con tu discursito de valores porque ya no te queda - Replicó Tony con enojo.

-¿Y que si es cierto? O con quien quiera, no tengo porque rendirte cuentas a ti - Lo desafió Steve sonriendo.

-Ni siquiera te dignas a negarlo – Tony le devolvió la sonrisa y luego suspiro, tratando de liberarse de los brazos que lo tenían aprisionado contra el metal de los casilleros - ¿Sabes? Retiro mi propuesta, ahora déjame ir, que tengo a mis queridos suegros de invitados.

-Lo siento mucho, Tony, ahora las reglas del juego las pongo yo, ¿querías jugar? Entonces juguemos - Dicho esto, el Capitán besó con ferocidad a Tony, haciendo que este último se azotara la espalda contra los casilleros. El genio se negó a responder el beso inmediatamente, pero la lengua insistente de Steve le obligó separar sus labios y devolverle el gesto con la misma intensidad que puso el rubio.

Las manos de Tony recorrieron la espalda del Steve hasta aferrarse de los húmedos cabellos del capitán para profundizar más el beso como si su vida dependiese de eso mientras que este último clavaba sus dedos en las caderas del millonario, estrechándolo contra su cuerpo.

Cuando se separaron en busca de aire, Steve seguía acorralando a Tony sin posibilidad de escape, sujetándolo bien firme contra los casilleros. Su rostro estaba inclinado sobre el del millonario, tan cerca que éste último podía sentir las gotas de agua que rodaban del cabello mojado del rubio cayendo en su frente mientras sentía el olor a jabón que brotaba del cuerpo perfecto que tenía enfrente.

-¿Sin palabras, Stark?- Susurró Steve desafiándolo de modo sugerente. La mente de Tony estaba completamente en blanco, no pudiendo pensar en nada ingenioso para responder y es que como podía siquiera intentar pensar si tenía a un molesto Steve-oh-mi-dios-Rogers completamente desnudo acorralándolo en un camarín, devorándole la boca y aprisionándolo con su perfecto y musculoso cuerpo, al punto de frotar su ya prominente erección sobre su muslo. Steve observó a Tony mientras este lo recorría con la mirada sintiendo como ese pequeño gesto del genio, analizando cada centímetro de su cuerpo hacia que la vergüenza despareciera y fuera reemplazado por un estremecimiento general. Sonrió maliciosamente mientras aun sin aire respiraba con dificultad – ¿Acaso no viniste a buscar esto, maldito engreído? – Dijo el supersoldado sin dejar de sonreír lascivamente para luego hundir su rostro en su cuello, besándolo lentamente de manera que Tony apretó los puños que ahora rodeaban el cuello del rubio al borde del colapso, sin poder evitar soltar un gemido que provocó estragos dentro de Steve, que empezó a besar con más furia el cuello, mordisqueando justo debajo de la mandíbula.

Desabrochó los botones de la camisa de Tony con una lentitud que los estaba matando a ambos, mirándolo directamente a los ojos mientras lo hacía. Entre gemidos, el genio se quitó la camisa rápidamente y volvió a besar al rubio lenta y tortuosamente al momento en que tomaba el trasero de Steve y lo acercaba más a su cuerpo. La fricción lo estaba matando y sus pantalones se hacían cada vez más apretados. El capitán se dio cuenta de esto y aun unido a los labios de Tony, se instó a terminar desvestir al genio, comenzando a forcejear con el cinturón, haciendo que Tony soltara una carcajada que avergonzó al rubio, haciendo que este actuara con más rudeza y le quitara los pantalones y los boxers de una sola vez.

-¡Hey, Cap! – Dijo Tony sin aliento, siendo interrumpido cada dos segundos por los demandantes labios del rubio – No entiendes… cuanto me pone tu rudeza pero… ¡Hey! – Fingió cara de dolor al haber sido mordido su labio inferior para luego volver a sonreír.

-¿Qué dices, Tony? Estoy muy ocupado como para oírte, por si no te has dado cuenta – Dijo mientras tomaba con firmeza al genio por los muslos, quien rodeo con las piernas sus caderas y se aferró a su cuello.

-¿Y si te hablo así? – Le susurró al oído, rozando sus labios en la oreja del rubio.

Cualquier ápice de racionalidad de Steve se vio opacado por los lujuriosos labios del genio que jugueteaban detrás de su oreja, recorriendo hasta su mandíbula con pequeños mordiscos mientras que con fuerza lo sujetaba para llevarlo hasta la banca de madera que había en medio de dos hileras de casilleros en donde media hora atrás había dejado su ropa doblada, la cual cayó al piso cuando Tony fue dejado de espalda sobre ella.

-¿Vas a hacerlo acá? ¿En serio, Cap? Te imaginé un amante cuidadoso, protector y romántico – Dijo Tony apoyando los codos en la madera, incorporándose para alcanzar los labios del rubio, quien estaba sobre él, aun rodeado por sus piernas.

-Eso debiste pensarlo antes de venir a provocarme - Dijo moliendo sus caderas contra las del genio – Además ¿Qué te dio la impresión de que iba a ser cuidadoso, protector y romántico contigo? Menos aún luego de que me negaras ayer en el desayuno.

El millonario titubeó ante lo último, sintiendo una punzada de culpa que fue reemplazada por placer al sentir al otro hombre completamente duro contra su estómago y los labios de Steve bajando por su cuello.

-No pensé que te molestaría… ¿Acaso quieres que deje en evidencia a nuestro símbolo nacional? ¿Tan antipatriótico crees que soy? Además… - No pudo seguir hablando y terminó con un gemido al sentir a Steve besándole la cara interna del muslo.

-¡Oh, cállate, Stark! - Dijo antes de dar una golosa lamida al miembro erguido de Tony.

Tony se aferró con fuerza a la espalda del rubio, enterrando sus uñas en la carne hasta que quedaron las medias lunas sanguinolentas marcadas, seguidas de largas líneas trazadas como rasguños, mientras gimoteaba ante los hábiles movimientos que hacia la lengua de Steve. Las caderas del genio se elevaban instintivamente, haciendo que Steve las sujetara con fuerza contra la banca de madera.

En el salón principal los invitados conversaban amenamente. Los invitados reales recorrían el penthouse en la parte más alta de la Torre donde vivían todos. Pepper les mostraba las instalaciones y las tecnologías implementadas por Tony en cada rincón. Thor iba detrás de ellos, tratando de fingir ser un buen dueño de casa ayudando a la "asistente" de Tony, como le habían dicho a los reyes de Asgard.

-¿Y dónde está Anthony? – Preguntó Frigga mientras recorrían el largo pasillo que daba a los dormitorios – Me habría encantado que él nos acompañara en este recorrido por su hogar, siento que estamos invadiendo su espacio.

Pepper y Thor se miraron algo incómodos. Lo cierto era que Tony había desaparecido hace algún tiempo y conociéndolo, seguramente se había ido a esconder a su taller, donde debía estar bebiendo copiosas cantidades de alcohol, su mejor solución para enfrentarse al gran problema que suponían los reyes de Asgard. Y esa no era la imagen que debían ver los invitados, sobre todo considerando lo que podían hacerle, algo que muy bien sabía Thor.

-Oh, no se preocupen por invadir su espacio, él es así, siempre desaparece, ya saben los excéntricos que pueden a llegar a ser los genios, se les ocurre algo y se encierran hasta conseguir lo que desean – Respondió Pepper no creyendo las palabras que salían de su boca. Tony se las pagaría, donde fuera que estuviese ahora.

Las voces en el pasillo inquietaron a Loki desde el cuarto de Steve, donde ahora estaba recostado. Asomó la cabeza por la puerta y se encontró a sus padres, a Thor y a Pepper. La mujer se separó del grupo y se acercó a él.

-¿Has visto a Tony? – Dijo rápidamente en un susurro.

-No he visto a Stark desde la cena.

-¿Esta Steve ahí adentro? ¿Podrías pedirle que nos ayude a buscarlo? Tus padres preguntan por él y… ¡ya voy! – Grito Pepper ante el llamado de Frigga.

-Claro, le diré.

-Gracias.

La mujer se marchó para seguir recorriendo el lugar al instante en que Loki cerró la puerta lentamente para no levantar sospechas y en cuanto estuvo solo, su rostro se desfiguró. Loki, quien sabía la verdad de la tortuosa relación entre Tony y Steve, sospechaba donde podía estar el genio y si sus sospechas eran ciertas y los dioses de Asgard los encontraban juntos, era el fin para ambos.

-¿Jarvis? ¿Dónde está Tony? – Preguntó Loki asustado ante la posible respuesta.

-Me temo, señor, que no puedo darle esa información. El señor Stark me ha solicitado que no le entregue su paradero a nadie.

Esas eran malas noticias.

-¿Y el Capitán Rogers? No me vayas a decir que el idiota de Stark no te dejo decir su paradero – Dijo rápidamente antes de que la IA le respondiera - ¿Esta con él?

-Sí, señor.

Sin pensarlo dos veces, Loki salió rápidamente de su cuarto, cruzando los dedos para que nadie los encontrara antes que él.

Tony se aferraba con fuerza al cuello de Steve, quien acababa de hacerlo llegar al clímax con su muy hábil lengua, esperaba ansioso sentirlo dentro de él. El rubio adoraba ver el rostro impaciente que el otro hombre ponía, algo que lo provocaba aún más y hacia que cada parte de su cuerpo deseara más al moreno.

Unos pasos detuvieron los labios de Steve que tenían aprisionados a los del genio, haciendo que se separaran de golpe. Se miraron, viendo como ambos tenían los labios hinchados, sus rostros acalorados y sus cuerpos llenos de marcas, mordidas y rasguños. Sin considerar que estaban desnudos y en poses bastante comprometedoras. Los pasos se acercaban al igual que las voces que los acompañaban. Steve pudo identificar claramente el tono suave de Pepper y la voz profunda de Odín y eso fue suficiente para que entrara en pánico.

-¿En serio? – Masculló Tony con indignación mientras sentía a Steve alejarse de él, levantándose lo más rápido que pudo, algo que se vio bastante difícil considerando la clavada en la espalda por apoyarse en la banca de madera con el peso del cuerpo del rubio encima.

Para horror del supersoldado, escucho la voz de Pepper llamándolo. Los sacos de arena en el gimnasio debieron haberlo delatado. Fue Tony quien reaccionó primero, por lo que tomó sus ropas del piso y luego a Steve por el brazo para entrar en el armario de toallas, justo al momento en que la puerta de los camarines se abrió y entraron los reyes de Asgard junto a Thor y Pepper.

-… estos son los camarines del gimnasio. Tony se ha encargado de implementarlos con las mejores tecnologías…- Escuchaban la voz de Pepper hablando del otro lado de la puerta.

Tony estaba a punto de largarse a reír ante la incómoda situación mientras el gesto duro de desaprobación de Steve se borraba ante el gesto tan genuino del genio y finalmente ambos rieron en silencio para que no fueran descubiertos. Sin más, fue Tony quien se acercó al rubio, acortando el poco espacio que había entre ellos para besarlo, pero ya no de una forma desesperada y brutal, sino casi dulce y lenta, tomando el rosto del rubio con cuidado entre sus manos.

Steve empujó a Tony hasta que este chocó con una cantidad exagerada de toallas limpias las que cayeron al piso, recostándose sobre ellas mientras sentía nuevamente el cuerpo del rubio posándose sobre él. Desde su posición, el genio podía ver como las mejillas de Steve se colorearon al darse cuenta de que lo estaba mirando fijamente. Ya no estaba el furioso y fogoso supersoldado, sino el chico tímido de Brooklyn y eso le hizo sentir un cosquilleo en el estómago. Tratando de darle valor, fue el mismo quien pasó una mano por el cuello del rubio para que este se acercara, haciendo que este se acomodara entre sus piernas y volvió a besarlo, esta vez apasionadamente.

Steve acababa de salir sigilosamente del gimnasio, vigilando que nadie estuviera rondando por los pasillos, considerando que Tony acababa de salir del mismo lugar hace un par de minutos. Caminó rápidamente hasta que sintió como alguien lo tomaba por el brazo con más fuerza de la necesaria. Temiendo lo peor, se volteó para encontrarse de lleno con Loki y este, sin decir palabra alguna, lo arrastró hacia el salón.

-¿Qué…? – Trató de preguntar casi llegando a su habitación, recibiendo una mirada de furia de parte del dios que lo hizo no seguir insistiendo.

Una vez dentro del cuarto, Loki liberó al rubio con rudeza y se acercó. Estaba pálido y Steve puedo ver como apenas podría mantenerse en pie, sin embargo, su rostros se mostraba notoriamente molesto.

-¿Qué crees que estabas haciendo, Steve? - Lo increpó, enterrando su dedo índice varias veces en su pecho de modo acusador. El capitán abrió la boca para responder, pero no entendía a qué se refería el Dios ni por qué lucía tan agotado - ¡No me mires de esa forma como si no supieras de qué estoy hablando! ¡Se que estabas con Stark! - Insistió Loki, quien se alejó para apoyarse en la silla que estaba junto al escritorio, siempre orgulloso, sin aceptar la ayuda del rubio para que se sentara en la cama.

Steve se quedó sin palabras, intentando negar con la cabeza las palabras que decía el dios.

-¡No te atrevas a negarlo!

-Creo que no es de tu incumbencia, Loki – Dijo Steve tratando de no sonar nervioso.

-¿Qué no es de mi incumbencia? ¡Acabo de salvarte la vida, maldito idiota! - Lo insultó Loki - ¿Acaso no conocen aquí en la tierra un término llamado "Adulterio"? ¡Tuve que insonorizar el mugroso armario! ¿Tienes idea de toda la magia que tuve que usar para insonorizar paredes a prueba de magia? ¿O crees que salió bien su aventura escabrosa porque fueron silenciosos y por eso nadie se dio cuenta? ¡Estaba todo el equipo de supertontos en los camerinos, todos! ¡Eso incluye a Odín y a Frigga! - Por el tono que estaba usando parecía como si Loki estuviera regañando a un hijo, o así era como se sentía Steve ante las palabras del dios, entendiendo además que este por su culpa estaba realmente agotado.

-Loki, cálmate por favor…- Steve se preocupó al ver como Loki se tuvo que sentar en la silla donde estaba apoyado.

-¡No pidas que me calme! ¡Si Odín y Frigga te hubieran descubierto con Stark…!

-Lo siento, no pensé… - mascullaba Steve tratando de defenderse.

-Ese es tu problema cada vez que tienes a Stark cerca, ¡no piensas! Oh si, encerrémonos en un armario, nadie nos verá… – Se mofó Loki con sarcasmo tratando de imitar a Steve, quien con cada palabra del dios se sonrojaba más - ¿Acaso no sabes que el escándalo que tenían tú y Stark en los camerinos se escuchaban desde la puerta del gimnasio? Menos mal que algo de sentido común te queda para tratar de ocultarse, ya estaba viendo en cómo salvarte el pellejo si los llegaban a encontrar…

-Loki, lo siento mucho…- trataba de disculparse el capitán.

-Ahórrate las disculpas y enfócate en lo que trato de decirte - Lo reprendió nuevamente - No me interesa lo que hagas con Stark, ni dónde, ni cuándo, pero escúchame bien, si Odín y Frigga te descubren con él, te castigarán a ti y al idiota por el delito de Adulterio, sin juicio ni piedad. No sé si te diste cuenta de la importancia que le dan a la Unión en Matrimonio en Asgard, para ellos es tan importante o quizá aún más que cualquier juramento, por eso que Thor se halle casado sin más es tan grave. Piensa en lo que le harían a un adultero, al futuro Príncipe de Asgard como será el imbécil de Stark, ahora imagina lo que te harían a ti. Te condenarán a la muerte más cruel de todas, de la cual dudo mucho tengas siquiera la más remota idea - Loki se estremeció ante la referencia.

Steve se puso pálido ante lo que Loki le decía, había pasado por alto el pequeño gran detalle de que ignoraba todo sobre la cultura de Asgard y que se había acostado con nada menos que su futura "Reina", como decía Tony. Si Loki quedó en ese estado solo para evitar que él fuera descubierto, no era necesariamente por ser sorprendido teniendo sexo con otro hombre en un gimnasio. Definitivamente le debía la vida a Loki.

-¿Qué tipo de muerte es? - No pudo evitar preguntar con curiosidad y temor a la vez.

-No me hagas decirlo por favor, me tocó presenciarlo una vez - Dijo con un estremecimiento - Todo Asgard lo hizo y nadie se atreve a pensar siquiera en ese delito infame por miedo, aun más grave si es con alguien de la realeza - Terminó Loki recostándose en la cama de Steve, necesitaba dormir para recuperarse del gran desgaste sufrido por salvar al duo dinámico, más específicamente a Steve, porque lo que sucediera con Tony no le importaba en lo más mínimo.

-Gracias, Loki. Aunque trates de negarlo, porque eres muy orgulloso, eres un buen amigo - Dijo sentándose en el borde de la cama mientras estrechaba la mano del dios, inmensamente agradecido del dios. La palabra amigo hizo sentir a Loki una calidez interior, muy agradable que pocas veces en su vida había sentido, por lo cual no pudo evitar esbozar una sonrisa.

-No creas que no te cobraré esta, Steve - Dijo Loki mientras se hacía a un lado dándole espacio al capitán para que se recostara a su lado - Por tu culpa tuve que emplear una gran cantidad de magia y energía, todo por salvar tu lujuriosa humanidad, además, ¿Qué es lo que tiene Stark que saca ese lado libidinoso tuyo, oculto bajo esas camisas a cuadros y feos pantalones de tela? - Dijo mientras cerraba sus ojos.

-Ni idea – Dijo Steve sonrojándose una vez más, girándose para ver como su amigo se acababa de quedar dormido.

Espero que el capítulo haya sido de su agrado, me disculpo otra vez por no poder publicar más seguido debido a la universidad, pero seguiré escribiendo en el tiempo libre que me quede. Nuevamente estoy subiendo el capítulo apurada, por lo cual no podré contestar reviews como es debido, pero les agradezco mucho su apoyo hacia este trabajo.

Me despido con un gran abrazo

Nos vemos en la siguiente actualización!