Maldición Helada

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"¡Despierta Pooka!" le gritó un guardia desde afuera de la pequeña habitación de Bunnymund, quien se despertó con un sobresalto "¡Tenemos que comer antes de que la familia real se despierte!"

"Estúpidos" susurró Bunnymund. Se sentía terrible, después de todo había sido herido y emocionalmente agotado el día anterior. Esto era lo peor, usar su destreza guerrera para proteger a un chico que le agradaba menos que el estiércol, a cambio de que protegieran a su familia, quién sabe cuánto de eso eran mentiras. Y este chico… este muchacho de 18 años, un príncipe malcriado con un inmenso poder. Un poder tan grande que había cambiado el clima del reino. Y la forma en que el chico había mostrado sus dones–a falta de una palabra mejor –fue escalofriante. La mirada en sus ojos… él simplemente no podía explicarlo. Le dolió. Y lo hacía sentirse enojado y realmente asustado. Nunca había sentido miedo, especialmente de alguien como él.

El pooka tenía que llevar un uniforme: una armadura en el pecho, una estúpida capa verde, rodilleras y un nuevo cinturón de cuero. Tenía que mantener sus boomerangs y protectores cerca de las muñecas. Y ahora estaba a punto de desayunar antes de que amaneciera, cuando él ni siquiera tenía hambre. Estaba seguro que cada maldito soldado que trabajara ahí tenía algo que decir acerca de él. Estaba absolutamente en el infierno.

Tan pronto como entró en el comedor, consiguió exactamente lo que estaba buscando: un montón de insultos y burla. Mierda, cosas como "Hey-Bunny-Bum-Bum" o "¿Qué es lo que comes, zanahorias?" Vio algunos de los soldados contra quienes había luchado para conseguir ese puesto, pero no vio al general. Tal vez el cabrón seguía llorando su pérdida.

"¿No deberías estar hibernando, pooka?"

"Oh, ven aquí pachoncito y dame un abrazo"

Bunnymund simplemente los ignoró. No era muy dado a devolver los insultos, excepto con el príncipe Jackson… o, cierto, quería ser llamado simplemente Jack. Ahora ¿Por qué el chico le permitía llamarlo con un nombre abreviado? Eso era por lo general un gesto cordial, pero eran mucho menos que amigos en ese momento. Simplemente no podía entender nada de esto.

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Bunnymund fue instruido en su horario y rutina, que era básicamente velar por el príncipe todo el maldito día. Él debía esperar al príncipe fuera de su dormitorio y escoltarlo al desayuno. Luego, el resto del día ir a donde el príncipe fuera. Dondequiera que Jack iba, Bunnymund lo seguiría. Sonaba totalmente aburrido. Se quedó fuera de la habitación del chico esperando que se vistiera. El conejo adivinó que debería vestirse debido a la maldición. Tenía una especie de interés sobre cómo el chico comía y se limpiaba. Por fin, salió completamente vestido de pies a cabeza y sonriendo a su nuevo guardaespaldas "Hola, Bunny"

"¿Bunny?" frunció el ceño.

"Bueno, te dije que me llamaras Jack, así que puedo llamarte Bunny" empezó a caminar por el pasillo "Así como cualquier otro nombre con el que quiera llamarte"

"Pequeño insolente…" el conejo se contuvo. Se acordó de los otros dos guardias que seguían su entrenamiento, por lo que tenía que comportarse. Los miró, preguntándose si escucharon algo de lo que dijo. No lo hicieron, sino que estaba susurrando entre sí acerca de porque podía llamarle Jack y ellos no. Al parecer, Jack no le daba ese privilegio a todo el palacio.

"¿Vas a protegerme o no?" el príncipe heredero se detuvo y lo miró "Hay un montón de ventanas abiertas aquí. Un ladrón podría entrar y atacarme" los tres corrieron hasta alcanzar al chico.

"Así que… ¿Por qué necesita un guardaespaldas, después de todo?" preguntó Bunnymund "La maldición le protege lo suficiente ¿no?"

"Es cierto, pero yo no soy un guerrero profesional" explicó Jack "Sé algunas cosas, pero un par de sentidos extra son útiles ¿No lo crees?"

"Ha tenido este problema durante años ¿no? ¿Por qué no consiguió un guardaespaldas cuando empezó?" el pooka todavía estaba confundido.

"Yo solo quería un juguete nuevo para jugar" el chico sonrió, evitando los ojos verdes del conejo.

"Está mintiendo" concluyó el conejo "Hay algo más en juego"

"¿Qué te hace pensar eso?" dijo Jack inocentemente "Además, si hubiera algo más, no sería asunto tuyo"

"¡Es mi asunto!" Bunnymund estaba cerca de gritar "¿Cómo se supone que voy a proteger a alguien sin saber por qué?"

"Fácil, esto hace tu trabajo menos estresante" sonrió falsamente "¿No soy un buen jefe?"

"Pequeño idiota" dijo el pooka en voz muy baja.

"¿Qué fue eso?" Jackson se hizo el sordo.

"Quiero decir… además ¿cómo se supone que voy a protegerte si no puedo tocarte?"

"¿Por qué necesitas tocarme?" el príncipe tenía una mente sucia.

"Ya sabes, empujarte fuera del camino para que estés seguro, levantarte…" Bunny se burlaba del pensamiento sucio de Jack. Jack se rió de él.

"Estoy usando ropa protectora, así que lo único que debes preocuparte es no tocar mi cabeza"

"Eso todavía me deja mucho para preocuparme"

"¿Estás diciendo que tengo una cabeza grande?"

"Literalmente" Bunny no pensó en lo que había dicho, estaba a punto de pedir disculpas cuando escuchó la risita del príncipe. Este chico era extraño, dejándolo llamarlo Jack y sin disciplinarlo cuando hablaba fuera de turno, solo riéndose. El miró hacia atrás a los guardias, que estaban atónitos de que hablara con su príncipe de esa manera. Nada tenía sentido por aquí.

Llegaron a la sala del comedor, el rey y la reina saludaron cariñosamente a su hijo. El rey miró fijamente a Bunnymund y él apresurado apartó su mirada. Obviamente, el rey no era alguien con quien podía estar de la misma manera que con el príncipe. La reina suspiró y saludó cortésmente, avergonzada por el comportamiento de su marido. Este iba a ser el día más largo de su vida.

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Y ciertamente, lo fue. Las únicas cosas interesantes en ese día fueron ver a Jack comer y limpiarse a sí mismo. Jack podía comer con bastante normalidad, siempre y cuando no tocara la comida o los utensilios con sus manos desnudas. Construyeron un sauna mineral especial para el príncipe, simplemente tenía que estar adentro mientras el vapor mataba todos los gérmenes y olores del día de su piel. En serio, eso fue todo. Nada de viajes, ni de citas, ni personajes sospechosos y ninguna batalla a muerte ¿Era esto lo que sería el resto de su vida?"

"Fue un buen día" Jack trajo a Bunny de sus pensamientos "Hora de dormir, guardaespaldas"

"¿Qué, no tengo que cuidarte mientras duermes?" preguntó Bunnymund.

"Nah, los guardias nocturnos se encargarán de eso" el príncipe vio la mirada suspicaz del conejo "¿Qué?"

"Pareces el tipo de persona que sale a hacer travesuras por la noche" dijo sin expresión. Jack se rió de él.

"De verdad estás tomando tu trabajo en serio ¿eh?" el chico sonrió "Eso es bueno, cuento contigo"

"Espera ¿Qué?" Bunnymund no estaba seguro de haber escuchado bien.

"¡Buenas noches, canguro!" Jack entró en su dormitorio y cerró la puerta detrás de él, dejando al pooka en el pasillo solo.

"¡No me llames así!" gritó, pateando el suelo como un niño. Escuchó la risa detrás de la puerta "Niño estúpido…ahora ¿hacia dónde está mi habitación?"

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Después de unos veinte minutos de estar perdido, el pooka finalmente encontró su habitación. Estaba a punto de entrar cuando oyó el aleteo de alas tras de él. Se volteó al instante, sabiendo que era la reina de las hadas Toothiana "Buenas noches" ella inclinó la cabeza.

"Su alteza" Bunnymund se inclinó demasiado, realmente quería ser agradable. Después de todo, ella no había sido grosera con él todavía.

"Pido disculpar por el comportamiento de mi marido" empezó, cruzando sus delicadas manos "Él… nosotros no hemos sido nosotros últimamente"

"Oh no, reina, usted no debe pedirle disculpar a un sirviente…" a pesar de eso se sentía agradecido.

"No, realmente debe ser una vergüenza para ti estar metido en medio de todo esto" se veía triste.

"¿Es la maldición?" preguntó Bunny "Mire, el príncipe no quiso decirme nada, así que tal vez usted pueda decirme qué estoy haciendo aquí"

"Hmm… ya veo. Es orgulloso y terco, al igual que su padre" el hada rió "Te diré, pero no dejes que Jack sepa que te lo he dicho" el pooka asintió "El hechicero que maldijo a mi hijo nos amenaza"

"¿Amenaza con conquistar su reino?"

"No sólo eso, sino que amenaza con llevarse a Jack lejos de nosotros" ella se encogió "No puedo explicar todos los detalles. Es demasiado doloroso hablar de eso"

"Está bien. Eso es todo lo que necesitaba saber" Bunnymund puso los puños sobre sus caderas "Así que tengo que protegerlo de este brujo"

"Eso no es todo" Toothiana miró al conejo "Ya ves, mi niño tiene dieciocho años y es muy atractivo. La gente comienza a percatarse, especialmente el tipo equivocado de personas" ella se encogió de nuevo.

"Así que, debo cuidarlo del brujo y de los pervertidos ¿verdad?" preguntó. La reina le dio una mirada molesta "Um, lo siento"

"Por favor" ella tomó una de sus patas entre sus manos "Protege a nuestro hermoso hijo. Él es nuestra única luz. Entiendo que lo único que deseas es que tu familia esté segura ¡Vamos a empezar a trabajar en eso de inmediato! Así que por favor…" lágrimas acudieron a sus ojos. Esta escena me parece muy familiar, pensó Bunnymund.

"Muy bien" dimitió "Lo protegeré. Se lo prometo" ella lo miró con ojos grandes, buscando la verdad en sus palabras. Cuando la encontró, sonrió y asintió con la cabeza, dejando ir su mano "Sólo hay una cosa que no entiendo"

"¿Sí?"

"¿Por qué yo? Sé que gané el torneo, pero me comporté muy malamente y empecé con el pie izquierdo después de eso…" sus orejas se apretaron contra su cabeza.

"El Sandman vio la promesa en ti" Toothiana respondió "Él es el mejor juzgando a las personas. Nunca se ha equivocado"

"Sandman ¿eh?" pensó en el pequeño hombrecillo dorado "¿Es su asesor o algo así?"

"Por suerte" se limitó a decir "Él es nuestro hechicero. Deberías conocerlo en algún momento, ya que él también está protegiendo a Jackson"

"¿En serio?" sonrió "Tal vez lo haga"

"Muy bien. Buenas noches señor Bunnymund" se dio la vuelta para irse.

"¿Su alteza?" llamó su atención. Ella lo miró por encima del hombro "Muchas gracias"

"Ha sido un placer" sonrió y salió volando con gracia.

"Hmm… promesa ¿eh?" Bunny se refirió a lo que había dicho Sandman de él "Ese pequeño hombre de arena tiene mal sus ojos"

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N/A: Bueno, ¡están sucediendo un montón de cosas ambiguas ahora mismo! Espero que este capítulo no sea demasiado aburrido. Si alguien tiene una pregunta o ve errores gramaticales ¡háganmelo saber porfavor!

Taru-chan