Hace meses no actualizo este fic xd

Espero que les guste este cap.

Disfruten de la lectura.

Estos personajes ni esta novela me pertenecen.


Kurt y Rachel hablaron unos minutos más, y luego cortaron la llamada, le tenía que contar a casi a todos.

Si Blaine y el tenían un hijo, ¿Cambiarían las cosas?. La única respuesta era Quinn.

Quinn y el, se llevaban muy bien desde que ella se unió al Glee Club, siempre apoyo a Kurt en todo y le dio ánimos, siempre le daba noticias y si Kurt necesitaba algo, ahí estaba Quinn a dar todo por él.

Hablaría con ella, y le haría preguntas, muchas preguntas.


Blaine caminaba por las calles y su anillo de compromiso. Feliz, emocionado y desesperado, estaba tan ansioso de pedirle a Kurt, al amor de su vida, su alma gemela, que le diera la condición de casarse con él, esperaba con todas sus fuerzas que le digiera "Sí", pero no estaba tan seguro.

Un golpe en el hombro hizo a Blaine despabilarse enseguida.

—¡Hey, con más cuidado, idio…! ¿Blaine?—Dijo el chico alto, ojos verdes y pelo marrón.

—¿Sebastian?—Dijo sorprendido, con una gran sonrisa en su rostro. Sebastian sonrió y lo rodeo con sus brazos, dándole un abrazo.

—¿Cómo has estado? Ha-hace mucho no nos vemos.—Dijo más emocionado que antes.

—¿Qué te parece si vamos a comer algo o tomar un café, y te cuento?—Pregunto, y Blaine asintió rápidamente.


Kurt caminaba hacia la casa blanca, grande para su gusto, muy bien hecha por fuera. Columnas griegas en filas y separadas un poco por una valla griega con flores fucsias. Toco el timbre y la rubia la atendió.

—¡Oh, Kurt!—Dijo la rubia feliz, abrazo a su amigo con fuerza y Kurt se lo devolvió.—Pasa, cariño.—Se hizo a un costado pasar al chico pálido.

—Quinn, sabia que cambiaste de casa, pero esta es hermosa—Vio que la casa era totalmente blanca y cerámicas negras, la cocina gris y los sillones negros y almohadones blancos combinados con negro y negros con blanco, era hermosa.

—Muchas gracias, Kurtie.—Le dijo, se sentaron en el sillón del living y prendieron la televisión, hicieron cafés y conversaron.

—¿Qué me cuentas de nuevo?—Le dijo Quinn con una sonrisa, Kurt se encogió de hombros.

—Rachel está embarazada, y bueno pero vengo a hacerte unas que otras preguntas.—Dijo Kurt con una sonrisa, Quinn sonrió.

—Luego felicitare a Rachel, igual a ti, serás tío—.Le dijo dulcemente.

—Gracias, ¿Y Mark?—Dijo confuso al no notar la presencia del muchacho.

—Se fue con Jacob, ya sabes, su "amigo"—Dijo con sus dedos, los dos rieron, hasta que Kurt entendió.

—No me jodas, ¿Es gay?—Dijo sorprendido, Quinn movió su cabeza.

—No lose, están juntos cada minuto del día, el chico se queda a dormir y parecen tener una química sorprendentemente hermosa para ser una amistad nada más. A mí no me importaría que fuera gay, me sentiría orgullosa de que me lo haya dicho.—Dijo tomando un poco de su café, Kurt la miro con admiración.

—Te admiro mucho, Quinn… Has pasado tantas cosas en la adolescencia y las has superado todas y mira donde estas ahora, eres actriz, bueno casi todos los de Glee Club somos cantantes o actores, pero tú eres especial.—Dijo Kurt acaricio su mano y le dio un suave beso en los labios y sonrieron.

—Bueno, ¿Qué querías preguntar?—Dijo Quinn cortando el momento romántico, Kurt empezó tomando una respiración profunda.


—Bueno, ya estamos aquí. ¿Cómo te ha ido?—Dijo Blaine sosteniendo su vaso de café.

—He estado trabajando en una empresa de publicidad y me ha ido bien por suerte.—Dijo sonriendo.

—Me alegro mucho, Seb.—Dijo Blaine sonriendo.

—¿Estas con La niñata Hummel, no?—Dijo sonriendo, Blaine rio y asintió.

—7 años estamos juntos.—Respondió orgulloso, Sebastian frunció el ceño.

—7 años chupando el mismo pene, y probando el mismo trasero. Wacala.—Dijo Sebastian sinceramente, Blaine empezó a reír a carcajadas.

—El pene y el trasero de Kurt, me encantan.—Dijo Blaine tomando su café nuevamente.

—Sí, seguro.—Bufo.

—Me casare con el.—Sebastian se ahogó con el café y empezó a toser.

—¿¡QUE!? ¿¡ESTAS LOCO!?—Sebastian gruño.

—¿Por qué?—Pregunto molesto.

—El matrimonio gay NO existe, Blaine. ¿Casamiento gay? Es solamente un puto papel, ¿Divorcio gay? Solo sepárense y ya, es por eso, el matrimonio ni el divorcio gay existe. No es bueno casarse, entiendo tienen 25 años y creen que es la hora, pero son jóvenes… no les conviene.—Bufo molesto. La última vez que estuvieron juntos le decía lo emocionado que estaba al querer casarse con Kurt en un futuro no muy lejano y cosas así.

—Mira Sebastian, siento mucho no respetar tu opinión pero realmente amo a Kurt y quiero darle una boda hermosa, quiero darle el mejor momento de su vida. Ya he comprado el anillo, es hermoso.—Dijo Blaine con los ojos brillando de amor.

—Está bien, Blaine. Es mi opinión, pienso eso del matrimonio. Pero si tú quieres cometer el peor error de tu vida, es problema tuyo.—Dijo Sebastian, se levantó de su asiento y se fue del lugar. Blaine vio que dejo un papel, era su número telefónico, sonrió y lo guardo en su bolsillo.


—Osea, ¿Quieres tener hijos?—kurt asintió.

—Como sabes, tengo partes femeninas… allí abajo y tengo órganos femeninos. Eso hace que me embarace pero tengo miedo.

—Oh, Kurt… Pues ya creo que no eres virgen, ¿Miedo a que?—Dijo Quinn confusa.

—Miedo a que tenga un aborto ya que soy hombre. Bueno, no hombre del todo pero…

—Entiendo lo que quieres decir, cariño. Obviamente tienes que alejarte de cualquier cosa que te traiga problemas y estrés, así se hace un aborto.—Le explico Quinn, en eso escucharon que la puerta se cerraba.

—¿Mamá? ¡Estoy en…! Hola tío.—Dijo Mark, el hijo de Quinn. Tenía 16 años, era rubio y ojos celestes, tez blanca y las mejillas se sonrojaban cuando le hacías un cumplido.

Subió las escaleras cabiz bajo, con su mochila colgada del hombro.

—He-he-he, ¿Esa es la forma de saludar a tu tío?—Dijo Kurt fingiendo enojo. El chico se dio vuelta y sonrió, bajo los 4 escalones y abrazo a Kurt y se quedó en la mitad de las escaleras—Esta gigante este niño, Quinn, cariño. ¿Qué le das de comer? ¿Cuándo has crecido?—Mark lo vio confuso desde las escaleras

—Tio, me has visto la semana pasada. —Dijo confundido, Kurt se rio y asintió.

—Lo sé, has crecido muy rápido.—Mark rio, y finalmente subió.


Blaine estaba recostado sobre el sillón, pensando en si marcar o no el número telefónico de Sebastian. Se rindió, y llamo, obvio solo para comprobar si era el…

—¿Hola?—Dijo la voz grave, era Seb.

—Hola, soy yo…. Blaine.—Rio nervioso.

—¿No te casaras con la niñata?—Dijo acomodando algunos papeles con una mano y agarraba el teléfono en su otra mano.

—No, no…—Sebastian bufo.

—Te di mi número para eso, cariño.—Dijo Sebastian, Blaine era estúpido cuando quería.

—¿Qué?... ¡Oh!, okey…—Titubeo.—Nos vemos Seb, cuídate.—Corto la llamada sin dejar que responda el chico.

Como antes, Sebastian no se daría por vencido. Quería a Blaine desde que tenía 17 años, esta vez no dejaría que se valla.


REVIEWS, Gracias.