DISCLAIMER : Naruto no me pertenece en ninguna forma, si fuera así no sería un programa apto para niños
Es increíble, que tanto pueden cambiar las cosas en un periodo de dos años. Después de firmar el contrato con el Sr. Orochimaru, las cosas fueron muy bien para la empresa, se había estado expandiendo de una manera increíblemente rápida, después de pasar por ese pequeño periodo en el que casi pierden todo. Incluso su valor en el mercado se incremento al triple de lo que valía en sus mejores días. En efecto todo iba a favor de aquella empresa y sus trabajadores.
Solo existía un problema, en el trascurso de los dos años, Orochimaru consiguió ser el accionista mayoritario, dejando a los Uchihas con solo la imagen, la empresa ya no era de la familia, como era el deseo de Fugaku, todas las decisiones, era otro el que las tomaba.
Las cosas eran aun peor que antes. ¿Cómo era posible y en qué momento sucedió que Orochimaru consiguiera, de un día a otro, apoderarse de lo que les pertenecía?. Fue completamente inesperado y a pesar de que trataron de evitarlo, todo fue en vano. Lo único que mantenían era su posición en la sociedad, que ignoraba completamente este hecho. Solo quedaron recibiendo una pequeña parte de las ganancias, meramente para aparentar el estilo de vida al que ellos pertenecían desde años atrás.
Un dia, se les solicito a todos accionistas una reunión, como era de costumbre cada bimestre, harían propuestas y compararían avances que tenían en esos ultimos meses con los pasados y tratarían de arreglar los déficits y mejorar lo ya hecho. Todo se desarrollo de manera esperada, tocando todos los puntos del programa. Pero, en el momento que todos estaban preparándose para irse, el asistente de Orochimaru, un joven alto, de cabellera blanca y lentes, paso a la sala de conferencias y le anuncio la llegada de su abogado. Al escuchar esto no pudo evitar que se le formara una sonrisa malvada en su rostro, la cual confundió a todos los presentes en la sala.
El abogado le entrego un portafolio, el cual, cuyo contenido Orochimaru reviso cuidadosamente. Antes de alzar la vista y entregárselos a Fugaku,quien los tomo para examinarlos. No podía creer lo que estaba leyendo, con cada párrafo que leía su cara se contorsionaba mas y mas, la ira lo invadía. El documento que el poseía entre sus manos eran, ni más ni menos, los papeles de compra, ya revisados y legalizados, de las pocas acciones que el aun mantenía. Lo que lo dejaba a él sin nada, siendo un don nadie, en lo que su familia desde generaciones atrás se había esforzado en crear.
"¿CUAL ES EL SIGNIFICADO DE ESTO?" grito Fugaku dirigiéndole una mirada asesina a Orochimaru, el cual solo le dirigió una sonrisa sínica.
"Me parece que es muy claro lo que significa ese documento, mañana en la tarde puedes pasar por la parte que te corresponde del dinero de la venta de tus acciones, y por todas tus pertenencias"
" Yo no acepte nada de esto, no puedes simplemente pagarme para que me aleje de todo por lo que he luchado por tantos años "
"Me parece que ya es un poco tarde para oponerse, lo he hecho, hecho esta, y por si no te has dado cuenta, tu ya no eres nada aquí desde hace mucho, solo eres un nombre y una cara que fácilmente se pueden borrar. Caballeros se levanta la sección pueden retirarse"
" SI CREES QUE ME VOY A QUEDARME DE BRAZOS CRUZADOS ESTAS MUY EQUIVOCADO, HARÉ HASTA LO IMPOSIBLE POR RECUPERAR LO QUE A LOS UCHIHAS NOS PERTENECE " dijo Fugaku saliendo de la sala dejando a una sala llena de caras atónitas excepto por la de Orochimaru, que se mostraba satisfecho con lo ocurrido.
Por fin después de tanto tiempo todo iba de acuerdo al plan. Sabía perfectamente que no había nada que Fugaku pudiera hacer contra él. Era cierto que los papeles que le mostró no eran para nada legales pero eso no importaba, ya que el tenia contactos muy poderosos tanto en el bajo como en el alto mundo. No había nadie que se interpusiera entre él y lo que deseaba. Lo único que Fugaku podía hacer era ceder a todo lo que le pidiera, si quería llegar a algún acuerdo que dejara a los dos satisfechos. La mejor parte es que era una partida ya ganada, ese hombre haría lo que fuera por su orgullo.
Fugaku estaba furioso, sabía que no había mucho que hacer, ya que Orochimaru era un hombre peligroso y eso lo tenía muy en cuenta. Fugaku también poseía contactos importantes pero no se podía comparar en nada con lo que contaba su rival.
Llego a su casa, donde lo esperaba su bella esposa como todos los días, al entrar fue directamente a su estudio en donde, abrió una botella de licor y empezó a tomarse sus problemas.
Mikoto sabía que estaba pasando algo realmente malo, pero no quería hacer las cosas aun peor de lo que ya eran. Si Itachi estuviera en la casa las cosas serian un poco mejor, desgraciadamente, el se encontraba fuera del país, desde hacía casi 7 meses, por razones de estudio ya que era su último año de universidad. A sí que lo único que hizo fue terminar los deberes de la casa e irse temprano a dormir y cuando su esposo estuviera más tranquilo le preguntaría que estaba sucediendo.
En el siguiente capítulo Orochimaru le hará a Fugaku una propuesta que no puede rechazar.
