Bien aquí les va el segundo capitulo de él fic, espero que sea de su agrado y les parezca interesante…jejeje bien eso…jajaja

Capitulo 2

"Sorpresas de media noche"

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-Capitulo anterior-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Estaba viendo lo que él creía o era algún tipo de visión surrealista. Aún incrédulo se saco sus lentes, para comprobar que no era algún tipo de alucinación o simplemente un sueño loco. Luego de un momento, no le quedo más remedio que convencerse que su amo, sí tenía un infante en sus brazos que no solo no lloraba, sino que además de esto ella le estaba cantando. Extraña manera de enterarse de semejante talento oculto de Sir Integra. El rey de la no vida sonrió de medio lado.

Vaya que se divertiría esta noche…


El vampiro se desmaterializó y se apareció en el lado opuesto de la habitación, con toda la expresión de haber llegado recién; con su parsimonia característica avanzo silencioso y se ubico detrás del sillón de su amo. Se reclino sobre el respaldo y dejo que su (ahora) largo cabello oscuro se mezclara levemente con las rubias de su distraído Amo.

-No cree que es una noche encantadora, para la música - fue el inocente cometario, que hizo dar un respingo a la rubia. ¡Por todos los demonios del infierno! Por favor que esto fuera una pesadilla y que detrás de ella no estuviera el vampiro burlón.

Sobresaltada se levanto de golpe, y se giró para ver al poco bienvenido visitante... Odió la estupida sonrisa que pintaba el rostro de él.

-¡Cuantas veces debo repetirte que toques la maldita puerta antes de entrar! – exclamó con el genio a flor de piel. Él niño se movió inquieto a causa del casi grito.

-Shshshshsh…- susurro meciendo levemente a la criatura, para que se calmara y siguiera durmiendo.

Alucard solo alzo las cejas en un único gesto de sorpresa, al ver a su regularmente frió, comandante arrullando al niño. "Después de esto, todo es posible…" una sonrisa maligna se ensancho en sus facciones ante su ultimo pensamiento. Debía admitirlo, si veía la situación con objetividad, ella se veía realmente bien en esta nueva faceta. Aún vistiendo de hombre, esa femineidad que ella se había empeñado tanto en ocultar en ropas anchas y colores opacos, salio al exterior en todo su esplendor. Se maravillo del cambio que se había efectuado en la usualmente tosca imagen de Integra Hellsing.

-Ves lo que provocas…- fue el siseo molesto que recibió.

En respuesta solo hizo un gesto de despreocupación –Reciba mis disculpas. Pero debo decir que me sorprende la presencia de…-se paro unos momentos a pensar como nombrar a lo que tenía en los brazos ella –… "eso" - completo alzando los hombros -…. en el lugar y más aún que usted haya ocultado ese enorme talento natural…- comentó simulando inocencia y sin una gota de arrepentimiento, mientras se sentaba en la butaca que estaba al lado.

- No pruebes mi paciencia, sirviente – dijo con los dientes apretados, manteniéndose aún de pie.

-¡Oh, Por supuesto…!- comento con malicia, para después agregarle un marcado toque de burla agrego- Y dime¿de donde ha salido "eso"? – hizo especial hincapié en la ultima palabra.

Integra lo miró fijamente y frunció el ceño molesta, pero no agregó nada. Sabía que solo la provocaba, para divertirse a su costa – Lo han dejado en la puerta hace unas horas…- dijo secamente.

En tono desinteresado pregunto nuevamente, sin dirigirle la mirada observando atentamente el fuego de la chimenea, ya sin el toque de falso respeto con el que jugaba en un principio-… ¿y que harás con él?

-No lo he decidido aún. –contesto, de pronto más calmada, desviando la vista hacía el niño -… Debo meditarlo con más calma.

En los ojos de Alucard se pudo leer satisfacción. La llegada del infante le ahorraría muchos problemas, partiendo por el futuro compromiso, de Sir Integra, con algún noble idiota. No le agradaba nada la idea de que algún mortal insignificante se tomara atribuciones con ella. El solo hecho de pensar en la posibilidad le revolvía el estomago y le repateaba el hígado.

Se negaba a entregar la mayor obra de su no vida a manos de unas sabandijas aprovechadas. Él había moldeado su persona para convertirla en un líder glorioso y su igual, para que fuese ella una digna reina de la ninguna vida.

Ja. Ahora, contaba con la excelente excusa que le daría la victoria final.

-Me sorprende la situación – comentó con voz sinuosa, relamiéndose por un futuro más brillante.

-Si, es extraño que abandonen un bebe justo el día en que me encuentro sola…- contestó pensativa.

-No me refería a eso.

-¿Ah no…? Entonces que es lo que te parece extraño – preguntó entrecerrando los ojos desconfiados.

Alucard alzo las cejas en un gesto astuto – Que el niño no este llorando por supuesto.

Al escuchar la respuesta, solo rodó los ojos fastidiada – Muy gracioso – respondió con ironía, para luego murmurar lo suficientemente alto, "chupa-sangre idiota…".

Él, solamente soltó una risita divertida, que molestó profundamente a Sir Hellsing. Ella, entrecerró los ojos con fastidio, mientras se preguntaba ¿Porque tenía que aparecer justo cuando se encontraba en tan mala posición, para llenarle la cabeza de plata y mercurio¡¿Por qué?!

– Amo, no es conveniente disparar, si planea dormir a eso. Sería contraproducente… ¿no lo cree así? – dijo con una mueca burlona.

-Alucard, que he dicho sobre entrar en mi mente. – volvió a sisear entrecerrando los ojos molesta. Solamente sonrió mostrando sus colmillos, en su clásica mueca patentada en Rumania.

-No es necesario que entre en su mente para enterarme de algunas de sus intenciones, especialmente aquellas que implican armas y sangre- dijo en una clara insinuación. – Debo insistir en que serias un magnifico nosferathus. - Era definitivo le encantaba picarla.

Integra olvidando su porte estoico y digno, dejo caer sin ningún glamour su cabeza contra el respaldo del sofá. Por todos lo ángeles del cielo, este hombre era insoportable¡es que acaso en su tiempo libre ensayaba formas para fastidiarla!

Alucard ensancho la mueca al leer la mente de la mujer.

-Por supuesto que no, me ofende… Esto es un don innato…- termino acomodándose en el sofá, dándole todo el aspecto de un rey sentado en su trono.

La mujer lanzó un bufido exasperado y se enfurruño levemente. El vampiro solo le lanzó una mirada triunfal. Regularmente ambos llegaban a empates en sus peleas verbales, pero hoy, le tocó ganar fácilmente al Rey de la no vida.

Sonrió afectadamente y con un dejo orgulloso, mientras observaba la expresión frustrada de su acompañante… "Touche"

Inesperadamente Integra abrió los ojos unos segundos después, con una renovada tranquilidad. El vampiro frunció levemente el ceño. No le gustaba esa expresión. Le era particularmente molesta, por ser la misma que utilizaba cuando le hacía una jugarreta especialmente desagradable y dolorosa.

Se levanto con gracia de su asiento, mientras Alucard instintivamente se echaba más hacía atrás. Su espíritu de supervivencia le decía que se hiciera humo (literalmente hablando). Y no era que temiera morir, después de todo ya estaba muerto, si no que por hoy al menos, no le apetecía ser atravesado por balas de plata, en ninguna parte de su anatomía.

Camino hasta ubicarse frente al vampiro, y con un movimiento rápido traspaso al niño de sus brazos hacía los de el descolocado hombre. Él, abrió los ojos espantado al sentir el cuerpo blando y suave de la criatura. Gesto bastante evidente y que no paso desapercibido.

-Me podrías decir que demonios pretendes hacer, pasándome a esta criatura…- dijo planamente, ocultando su molestia, pero no logrando el resultado deseado.

Con su usual indiferencia comentó- Debo llamar a Walter, para que traiga algunas cosas que harán falta mañana temprano.

-Bien…- dijo secamente – Me alegro que tú instinto maternal este saliendo a flote, pero eso no me explica el porque tengo que cargar esto – termino frunciendo el ceño, profundamente incomodo.

-Porque el teléfono más cercano esta en mi despacho.

-Y eso que, puedes cargarlo hasta haya y hacer la maldita llamada igual. No veo el impedimento de llevarlo.- contradijo no hallando lógica en el argumento.

-Pues yo sí y ya que tú no lo puedes notar el pasillo es un frigorífico y el cambio de temperatura podría afectar al bebe.

Alucard iba replicar, y para satisfacción de Sir Hellsing, ella pudo leer en los ojos del hombre inquietud.

- Afuera no esta tan helado, exageras.

- Estas muerto por consiguiente no te afecta el frío, así que tú opinión no cuenta en asuntos de temperatura…- respondió con socarronería.

- Pero es tú responsabilidad y…

Integra alzo una ceja incrédula - Alucard, si yo no te conociera diría que le asusta tener a ese inocente bebe en los brazos.

- Eso no es cierto – replico con semblante ofendido

-Bien entonces te lo encargo, mientras hablo con Walter…cuídalo- concluyo dándole la espalda y dando un par de pasos lejos de él.

-Pero yo no he dicho que…- se giro y le miro con una expresión de burla bailando en sus ojos. Alucard captando el brillo y cambio de discurso - …Como usted mande "Lady Hellsing" – dijo secamente.

-Bien, entonces vuelvo en unos momentos… - dijo mientras abría la puerta y salía sin dar ninguna mirada hacía a tras.

El vampiro profirió unas cuantas maldiciones, en varios idiomas distintos. No quedaba duda que además de haber sido un noble hidalgo, tenía profundos conocimientos sobre del lenguaje arrabalero.

El bebé lo observo con curiosidad. Alucard tenía el entrecejo fruncido y seguía maldiciendo internamente a Abraham Van Hellsing, a su condenada debilidad por un par de ojos coquetos y por ultimo a su maldito masoquismo.

Jamás desde que el primer Hellsing lo capturo, él se había sometido. Ningún líder anterior había tenido el poder o la influencia necesaria para domarlo, por esta razón su antiguo "maestro" lo había encerrado en ese cubículo, por casi veinte años.

Y ahora, mírenlo. El gran conde, príncipe de Valaquia, primer y único nosferathus, estaba nada más ni nada menos que de niñera, solo porque no le podía negar nada a esa mujer. ¡Condenada debilidad! Su única debilidad. ¡Maldición! Y él que se había propuesto jamás volver a caer en semejante situación deshonrosa.

- Esto es tan irónicamente patético…- musito, mientras su mueca dentuda aparecía en su rostro. El niño que hasta ese entonces solo lo observaba curiosamente, gorgojeo feliz moviendo sus bracitos.

Alucard bajo la mirada y lo miro por sobre sus anteojos de sol arqueando un ceja- ¿Te parezco gracioso niño?-El solo soltó una risita inocente, mientras movía sus extremidades en forma de respuesta.

-Lo que me faltaba, ahora no solo soy un esclavo, sino que también me convertí en un payaso para infantes…- murmuro entre divertido y molesto por todo lo que le estaba ocurriendo. Era tan paradojalmente ridículo.

Tan ensimismado estaba en sus pensamientos estaba que se olvido de la realidad, entrando en un estado meditabundo, que duro hasta que sintió algo húmedo en una de sus mangas de su abrigo.

Bajo la mirada aprensivamente y volvió a maldecir al percatarse que el infante no encontró mejor entretención que babearle la manga de su abrigo. Así que con rapidez lo alzo frente a sus ojos apartándolo de su cuerpo y ropa.

-Mate a hombres por cosas menores que esta…- dijo con voz sombría. El niño alzo sus manitos a aplaudió torpemente, disfrutando del juego.


En otro lugar del señorío, específicamente en su oficina Integra hablaba con Walter sobre los acontecimientos recientes. Aún mantenía la sonrisa satisfecha tras haberle torcido la mano, al aprovechado de Alucard.

-Si Walter, no haz oído mal…Sí, dejaron a un niño abandonado en las puertas de la mansión…Si lo mismo pienso yo, pero por mientras necesito que compres lo básico para mantener a la criatura cómoda…si, si, pañales, mamilas, leche esas cosas que usan los bebes Tú sabes más que yo acerco de eso…¿que voy a hacer con él?...mmm…no lo sé aún debo pensar bien el asunto…si ,si ya lo sé…aja…claro…¿que con quien esta ahora? Con Alucard…si note el punto, creo que acabo de encontrar el modo de calmar a ese viejo vampiro arrogante…Bien, quiero un informe detallado de la misión y ese encargo…Nos vemos. – Y sin decir nada más corto.

Aguardo un momento con la mano puesta en auricular y soltó una pequeña carcajada de todo lo que estaba ocurriendo. Podría haberlo hecho en la biblioteca, pero considero bastante el escarmiento que el le había dado. Además si se aprovechaba estaba más que segura que ella terminaría perdiendo, odiaba admitirlo pero tener cinco siglos de experiencia era una gran ventaja. Especialmente cuando era poseída por un ser retorcido y sórdido, como Alucard. Eso si, jamás admitiría esto ante él, primero se teñía el pelo rosa y se unía a un circo.

Con fuerza dejo el teléfono y se dirigió hacía la biblioteca no fuera a ser que a Alucard le hubiera entrado ganas de almorzarse al niño. Este pensamiento la hizo apresurarse, vaya traspié idiota que tuvo. Pero más le valía no tocarle ni un cabello de la calva cabeza al pequeño, porque le haría cortar los brazos y piernas con espadas de plata bendita.

Fuera de la biblioteca entro con rudeza azotando las puertas. Iba con toda la idea de ver al niño desangrado, pero valla que sobresalto al escuchar un fuerte SHHHSHH de parte del vampiro.

-Shhh…- dijo mirándola serio- …lo vas a despertar.

Integral lo miro sorprendida y no entendiendo nada. Si no se fue por más de quince minutos, que rayos ocurrió con el señor "yo odio a todos aquello que babee". Al volver a observar la escena la respuesta vino en seguida, muy lejos.

Con paso lento se introdujo nuevamente a la habitación y se ubico en el sillón que ocupaba con anterioridad. Sin apartar la mirada de la extraña alucinación. No digamos que era muy afectivo, pero le sorprendía en sobremanera la mirada profunda que le dirigía al pequeño. Los lentes rojizos no eran capaces de atenuar toda la intensidad de sus ojos. No sabía si eran bueno o malos recuerdos, pero estaba segura que eran importantes.

Un pesado silencio descendió en el cuarto, Integra solo observaba con su usual mascara de indiferencia, pero internamente estaba picada por saber que era lo que estaba pasando.

Alucard por su parte estaba totalmente desconectado de la realidad sumido en recuerdos que creyó haber borrado de su memoria, ya hacía varios siglos …


Ja. Aquí les dejo el segundo capitulo de esta…mmm…no sé si llamarla serie o mini-serie. Primero iba a ser cortita, pero ahora me han llegado muchas ideas de cómo alargarla:se encoge de hombros:: dejémoslo en fic jajaja ¡ ya más adelante se vera que es! .

Muchas gracias a todos los que han dejado un mensajitos y a los que han leido la historia ¡Muchas gracias!

Bien, nos vemos en el próximo capitulo…

Chao!

Brisa Black

P.d.¡Dejen review¡Así actualizo más pronto! XD