Seguía siendo de noche, la luz de la nunca alumbraba el pasillo de la mansión. Donde yacía un chico. Un hombre lo agarro en sus brazos.
-No… -Susurro el muchacho casi agonizante, con pocas fuerzas para aferrarse a la vida.
-Si… -Contesto el hombre. Tomándolo entres sus brazos.
Justos desaparecieron de los pasillos.
A la mañana siguiente.
Raditz salió de la habitación, preparado para tomar una dicha matutina.
Al salir, piso un charco de un líquido viscoso rojo. Unas huellas se alejaban, pisadas de zapatos de piel de serpiente.
-¿Pero qué…? –
-¿Qué paso? –Interrumpió Broly. Estaba listo para ir y comprar el desayuno.
-… Mira… es, es sangre –Dijo Raditz, no salía del asombro.
-Si, eso ya lo sé. –Dijo Broly pasando sobre el charco sin asco, se detuvo para mirar al asombrado Raditz –Bueno… avísale al calvo que lo limpie, yo no pienso ensuciarme las mano.
-Idiota –
-Entonces, límpialo tú –
-¿Dónde está Nappa? –Pregunto Raditz, saltando el charco. Cerró la puerta a distancia.
Pudieron ver que la puerta tenia marcas de rasguillos, abolladuras y golpes frescos; También sangre salpicada.
-Mierda –Dijo Raditz asustado -¡O por dios, Kakarroto!
Raditz corrió dejando confuso a Broly.
Una sombra se acercó a Broly por detrás. Él nunca se dio cuenta.
-Que estés bien. Por favor. Espero que estés vivo Goku. –Rogaba Raditz.
Cuando llego a "Sueños de Morfeo" abrió la puerta y entro.
Encontró a su hermano poniéndose los pantalones de espalda a Turles, que seguía durmiendo a moco tendido.
-¿Raditz? –Pregunto Kakarroto abrochándose los pantalones -¿Qué haces aquí?
-¿Y Vegeta? –Pregunto mirando la habitación -¿Dónde está? ¿Estás bien? ¿Te paso algo?
-Mira que papá no este, no te da razón para venir así como así e interrumpir en mi habitación, sabes –
-Mira, cállate, cállate –Dijo nervioso- ¿Sabes o no?
-Escuche que grito por la noche –Dijo tranquilo –No pude abrir la puerta, estaba cerrada, cosa rara porque nosotros no la cerramos.
-¿Enserio? –Interrogo.
-Si –Afirmo –Después se detuvo, creí que le abriste la puerta. Así que no me preocupe.
-… Nosotros no le abrimos –Dijo un poco asustado Raditz.
-Mmm… entonces él se habrá cansado –Dijo Goku contento –No importa, ¿Qué haces aquí? ¿A qué has venido?
-… Por Vegeta –Un poco asustado Raditz contesto -¿No recuerdas?
-… ¿Quién es Vegeta? – La voz cambio de repente.
-Kakarroto… basta –Dijo el mayor -¡Deja de asustarme así!
-¿Asustarte? –Pregunto ingenuo –Creo que deberías volver a tu habitación. Es mejor así.
La vos se volvió un poco más grave. Más tenue.
-¿Eh?... Como digas –Dijo, intento no preocuparse. Raditz tenía problemas cardiacos y lo que no necesitaba era alterarse mucho.
Raditz salió sin cerrar la puerta y bajo hasta el recibidor. No había nadie. Camino hasta la cocina, estaba Nappa y Broly tomando un café.
-Buenos días –Saludaron cortésmente.
-Si…buenos días –Saludo no muy convencido -¿Vieron a Vegeta? Es raro que se pierda el desayuno.
-Está sentado en el sillón, tomando un café –Dijo Broly -¿No lo viste cuando entraste?
-¿Eh? No… no en verdad no lo vi –
-Pues, hay esta –Contesto Nappa.
-Bien –
Raditz salió hacia el recibidor de nuevo. Tenían razón, Vegeta estaba sentado tomando un café. Miraba fijamente un punto fantasma en la fotografía, que estaba invertida.
-¿Vegeta? –Se sentó Raditz a su lado -¿Dormiste bien?
-¿Por qué preguntas? Si, si lo hice –Contesto sin mirarlo.
-¿Y tu perro? –
-Odio a los perros –Contesto con otra voz más oscura -¿Cómo amaneciste?
-… Nada, como siempre. –Contesto intentando no parecer preocuparse –Con un charco de sangre frente a mi puerta y con la pubertad que le llego a Kakarroto. Y al parecer, a ti también.
-No te entiendo –Dijo Vegeta mirándolo.
-¿Qué te pasa? –Pregunto –Tú te reirías de mis chistes. Creo que tú no eres Vegeta…
"Vegeta" sonriese acerco hasta la oreja de Raditz y susurro
-Es porque yo no soy Vegeta –
Raditz estaba petrificado, el aliento de Vegeta era frio. Sin vida. Golpeo su cuello haciendo que una escalofrió paseara por su cuerpo. Su corazón palpito cada vez más rápido.
-¿Que…? ¿Qué has dicho?- Pregunto sin moverse.
-Eres sagaz, Vegeta esta en alguna lugar de la casa –Observo –Pero cuando lo encuentren, su alma será adsorbida por la casa ¿Podrás salvarlo?
-Yo… no estoy solo, sabes –
-Si lo estas, los demás no lo recuerdan –Dijo.
-Eso explica el comportamiento de Goku –Dijo inquieto.
-Exacto –
El celular de Raditz sonó. Vegeta se apartó y se levantó. Antes de irse dijo.
-Que comienza el juego –
Raditz, asustado atendió el celular. Era su padre, Bardock.
Principio de la llamada:
Raditz: ¿Hola? ¿Padre?
Bardock: ¡Hola hijo! ¿Cómo está tu hermano? No contesta su teléfono. ¿Cómo está tu corazón?
Raditz: Esta bien, no te preocupes. ¿Papá?
Bardock: Dime…
Raditz: Creo… creo que mataron a Vegeta.
Bardock: ¿Qué?
Raditz: Que mataron a Vegeta y quieren matarme, papá. Tengo miedo.
Bardock: ¿Raditz? ¡Raditz no te escucho!
Raditz: ¿Papá? ¡Papá! Nos van a matar.
(Interferencia)
Fin de la llamada.
-¿Papá? –Pregunto cerrando el celular –Voy a morir. Voy a morir aquí.
-¿Raditz? –Pregunto Turles.
-¿Qué quieres Turles? –Pregunto. Raditz, se agarró la cabeza entre las manos.
Turles miro a los lados y se acercó cauteloso a Raditz –Oye… ¿Dónde está Vegeta? –Pregunto en vos baja.
-¿Quieres ir a comprar? –Pregunto.
-¿A comprar? –Turles temía lo peor.
-Te lo explicare allí –
