Capítulo 5: Un nuevo par de pantalones, por favor.

Era el Crepúsculo Nocturno. En la vieja mansión, 2 hombres y un adolecente discutían la tardanza de sus compañeros.

En el comedor:

-¿Dónde están estos chicos? –Se preguntaba Nappa viendo el reloj en su mano izquierda- Se están tomando su tiempo.

-¿A dónde fueron? –Les pregunto Goku, estaba sentado en la mesa del comedor jugando con un tenedor. Gris plateado era el pequeño tenedor.

-Y para colmo, ellos tenían que comprar la comida –Dijo Broly ignorando al menor.

-Creo que queda algo todavía –Contesto Nappa caminando hacia la cocina –Pero no estoy seguro.

-¿Pero adonde se fueron? –Pregunto de nuevo.

-Que ingenuo eres Goku –Contesto Broly mirándolo de frente- Obvio que se fueron a salir con chicas o algo así. Quizás, entre ellos, quien sabe.

-Mi hermano jamás haría algo como eso… no sin antes llevarme o avisarme, claro –

-Pues, si lo hizo –Broly estaba bastante divertido molestando al pequeño hermano de Raditz –Además dijo que no te quería y que eres adoptado.

-¡Mientes! –Grito -¡De seguro él está en un teléfono público llamando a Papá!

-Si, como digas –Dijo sarcástico Broly, se levantó y fue a "Ayudar a Nappa".

-¿A dónde vas? –Le pregunto Goku.

-A darle apoyo moral a Nappa –Contesto.

Goku era el más pequeño de ellos, él tenía 16 años. Siempre era el centro de las bromas. Aunque él sabe a muy dentro que tarde o temprano se vengaría…

Mientras en otra habitación muy lejos del comedor…

-Ay, ay –Se quejaba Vegeta –Un poco… un poco más… -Decía mientras intentaba ponerse de pie a duras penas –Ya casi… ¡Lo tengo!

Vegeta estaba de pie. Dio un paso. Se quedó quieto, dio otro paso. Llego a un charco de sangre, podría ser su propia sangre, cuando llego a estar sobre él se mantuvo quieto.

-Bien, debo tener mucho cuidado para no caerme… o sino –Antes de que pudiera terminar, una pequeña brisa lo hizo tropezar y, claro, caerse. El impacto le doblo un tobillo y ensucio toda la parte baja del pantalón -¡O por favor! ¿Qué hizo para merecer esto?... así, ya lo recordé…

En otro lado del pueblo… más específicamente en un hospital.

-¿Raditz? ¿Raditz? –Le pregunto Turles -¿Estas despierto?

-No… no lo estoy –Respondió sarcástico.

-¿Les digo que no iras a la boda? –Le pregunto Turles.

-Creo que sería lo mejor… Qué pena, con lo que a mí me gusta usar traje –Dijo.

-Vale, llamare a tu padre y le diré de su salud ¿Esa bien? –

-Si… si está bien –

-Ok, vengo en seguida –

Turles salió de la habitación del hospital que le habían asignado a Raditz. Camino hasta encontrar un teléfono público. Era extraño e irónico, había más gente en el hospital que en la cuidad. Cuando encontró el teléfono, marco el número de su tío…

Llamada:

Turles: ¿hola? ¿Bardock? ¿Tío?

Bardock: ¿Turles? ¿Qué quieres? Son las once de la noche ¿A caso no duermes?

Turles: No sé por qué se esmeran tanto en decirme la hora… pero escucha, Raditz esta…

Bardock: ¿¡Que le paso a Raditz!? ¿Está bien? ¡Turles! ¡Si le paso algo, te juro que…!

Turles: Cálmate, cálmate. Tío. No le paso nada… solo estamos en el hospital de emergencias… Tuvo un ataque en el parque… y…

Bardock: ¡Desgraciado! ¡Todo es tu culpa!

Turles: Pues, déjame decirte que este desgracio le salvo la vida.

Bardock: ¡Ruega por que no llame a tu madre!

Turles: ¡No metas a mi madre en esto!

Después de una fuerte discusión.

Turles: Mira… creo que Vegeta está muerto y Raditz enfermo, yo estoy muy preocupado por Kakarroto. Él tiene en alma de un fantasma en su interior.

Bardock: Intenta ayudarlos. Debo colgar, mi esposa preparo la cena y está bastante enojado por la grosería que me obligaste a gritar.

Turles: Mándale un saludo…espera… tu.

Fin de la llamada:

-¿Me colgó? –Se preguntó Turles –Esperen… ¿Desde cuándo tengo tía?