¡Aquí, aquí estoooyyy!

Por favor no me maten por no subir la otra historia... T_T ... mírenlo de esta forma... si me matan no sabrán nunca de que irá y no podre actualizar esta... ¿es eso suficiente? :')

Me ha pasado de las mil y una esta semana... ¡Dios! y eso que ni he entrado a clases... recemos hermanos míos por mi pobre y desahuciada alma TT_TT... Pero aun así...

¡SOY FELIZ!... sí, lo sé. también soy bipolar xD pero ese no es el punto xP ... en mi primer semana me han dado unos regalitos hermosísimos :3 Al final les cuento ;D por ahora vamos a lo que nos interesa :D


DISCLAIMER: Todos los personajes conocidos y de dominio público, marcas, textos y demás que estén presentes en esta historia, no son de mi propiedad (aunque en mi delirios de locura soy la dueña absoluta de Nickelodeon xP jajajaja) ni son para uso lucrativo sino más bien de entretenimiento.


Introducciones.

Segunda: Arnold.

Un moño rosa. Eso era lo que ese viejo listón solía formar en la pequeña cabeza de una niña que ahora estaba de regreso en la ciudad que él extrañaría de ahora en adelante. Luego de haberlos dejado en el aeropuerto y haberse apenas despedido decentemente de ella; lloró. En casa de Eduardo, un poco apretados en una misma habitación los tres pero felices de volver estar juntos, al menos esa era la felicidad que ahora le quedaba. ¿Los caballeros tienen permitido llorar? ¿Es posible tener una felicidad completa? o ¿simplemente por ser feliz una parte de ti, eres completamente feliz? Nunca pronunció una sola de estas preguntas. En cuanto Eduardo les mostró su habitación, se encerró en ella. Sus padres asustados llamaron constantemente a la puerta y lo único que escuchaban eran sus lastimeros sollozos. Miles desistió, pero una madre debe saber escuchar y orientar a sus hijos… no lo había podido hacer por nueve años… y no podía retrasarlo más.

-¿Arnold?... ¿quieres abrir, cariño?... tu padre está con Eduardo… solo quiero estar cerca para cuando necesites ser escuchado… pero si lo prefieres puedo… esperar aquí…- la habitación quedó en silencio, Stella creía que su hijo había decidido dejarla fuera, hasta que el picaporte sonó dejando ver a un pequeño rubio con sus bondadosos ojos hinchados por las lágrimas… sin decir palabra la dejó entrar. Lloró como si su vida dependiera de ello, Stella esperó; se debe ser paciente ante un corazón adolorido. La madre observó al pequeño en su lamento, le dolía ver a su niño así… y pensar que en más de una ocasión ellos habían sido los causantes de escenas similares. Pero algo llamó su atención, la posible causa de su tormento: un listón rosa. Así que mi pequeño Romeo está enamorado, una dulce sonrisa surcó los labios de la mujer que presenciaba la escena de su hijo llorando en su regazo, mientras que dentro de su pequeño puño aprisionaba un listón rosa. ¿Tan joven tu corazón ama de semejante manera?... eres igual a tu padre.

-He sido tan ciego…- pronunció contra el regazo de su madre, siendo sus primeras palabras en un largo rato- tan… tan… ego-ísta… - su llanto apenas le permitía hablar- ¡mamá!... ¡La he lastimado mucho!...

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Debería ser feliz…

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(Una semana)

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Tengo que ser feliz…

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(Dos semanas)

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¿Por qué no soy feliz?

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Una vez escuche, en clase de literatura, sobre un hombre que una vez escribió algo similar a la frase: ser o no ser…

En un jardín se podía apreciar la pequeña y fría figura de un niño… sumido en sus pensamientos…

Un poco dramática, a mi parecer.

Parecía interesarle sumamente el césped…

No recuerdo el autor, no suelo ser muy bueno en estas cosas de expresarse y usar hermosas palabras a la vez.

Una voz maternal le llama, más no logra sacarlo de su ensimismamiento. El joven ojiverde se levanta de su posición y se dirige hacia su madre…

Es muy complicado yo soy más simple. Pero no siempre las cosas simples, o las más lógicas nos llevan a la felicidad completa…

Se acercan a donde se encuentran las figuras de dos hombres maduros… eran Miles y otro señor que apenas lograba recordar… no era de importancia…

¿Cómo es posible no estar feliz con lo que se ha anhelado durante años?

Apenas escucha como su padre le agradece al hombre por algo que debería ser importante… parece no importarle demasiado al pequeño.

¿Cómo, ahora, lo que tanto soñé y tanto esfuerzo me costó no me hace sentir completo?

Han hecho un pequeño chiste, el niño no se encuentra en su cuerpo y permanece observando intensamente a la nada…

Mi felicidad está a medias, no me siento completo.

Las risas le irritan y hace una mueca apenas perceptible para una sombra oculta en la columna más cercana…

Mi paciencia se agota con mayor facilidad…

Parece percatarse de su reacción y parece levemente sorprendido, mientras su madre se une a la conversación…

¿Quién soy? No es correcto actuar de esta manera… ¡yo no actúo de esta manera!

Ya no parece ajeno a su alrededor… pero su rostro se rehúsa a dejar escapar emoción alguna…

No me siento completo. Todo este tiempo extrañando a mis padres, sintiendo su falta y a veces sintiéndome abandonado… Debería estar perfecto… pero no lo es…

-¡Hijo saluda al señor Rossi!- Dice Miles luego de que el intento de saludo del señor a su lado fallara rotundamente ante la indiferencia del joven.

¿Saludar?… lo hago por cortesía… esfuérzate… él es importante para ellos…

-¡Un gusto señor!- un dejo de sorpresa invadió las facciones del pequeño rubio, ante la voz monótona y carente de emoción que acababa de emitir.

¿Mi voz?.. ¿Esa fue mi voz?... eso fue muy frío de mi parte…

-¡Debes estar muy cansado pequeño héroe!- expresa en voz alta lo que él mismo asume como la explicación de la actitud del jovencito. El pequeño rubio le miró, con su lucha interior aun dominándolo.

Vamos sonríe… aunque sea por compromiso… no puedes dejar tus problemas en los hombros de los demás… un caballero no se comporta así…

Sin emitir más palabras, Arnold le dedica una pequeña sonrisa, la cual no llegó a sus ojos. Sus ojos permanecían oscurecidos hacia un tiempo, así que no fue perceptible por el hombre robusto, dicho detalle

Bien esa sonrisa creo que bastará.

–No te sientas cohibido pequeño, estas en confianza –el hombre sin razón aparente comenzó a reír estruendosamente, molestando al joven, quién por educación trató de mantener la compostura, no deseaba avergonzar a sus padres con un arranque de amargura; ya acostumbrado ahora en él.

¡Vaya ahora la entiendo! Las personas suelen molestar cuando necesitas estar a solas contigo mismo… y sobre todo cuando tienes muchas cosas que considerar para no perder la cabeza… que molesto es…

-Papá, no les molestes más- Una pequeña figura salió detrás de la columna más cercana, en dirección hacia ellos- ¿No ves que el chico necesita tiempo para asimilar lo que le rodea?- mencionó con su infantil voz -Además tu risa es muy escandalosa- la niña se le acercó a su padre para ser cargada en brazos por él dedicándole un mirada burlona. El hombre sonrió y se encogió de hombros por el comentario de la niña, deshaciéndose así de culpa alguna que pudiera achacársele. Unos ojos verdes observaban la escena con sumo interés.

Es una niña muy linda… se ve muy frágil al igual que ella… nunca lo noté… ella siempre fue frágil… necesitaba protección… si sólo pudiese haber disfrutado de una escena así con su padre…

-Tranquila linda seguramente está extrañando a sus amiguitos- Stella se percató desde mucho antes de la enajenación de su hijo, y suponiendo que la causa no había cambiado en un mes, trató de apartar la atención de él.

Gracias mamá, a pesar de haberme visto llorar luego de su partida, me encubres… no lo merezco…

-¿Por qué no lo acompañas a la cocina por un poco de pastel?- observo un momento a la niña en sus brazos, la sonrisa esperada hizo acto de presencia- la cocinera me dijo que había hecho uno para ti y estoy seguro que sabrá mejor si lo compartes- la complicidad escrita en una pequeña acción. Luego de ver el guiño de su padre, la niña comprendió que de esa manera distraería de sus penas a esos ojos verdes. Después de asentir alegremente, la niña bajo de su padre y enérgicamente tomó de la mano al rubio menor y lo llevó casi a rastras hacia la cocina.

Ser o no ser… ¿feliz?... ¿egoísta?... ¿un monstruo?... ¿Es o no es? ¿Será, acaso, su ausencia en mi vida, lo que no me permite ser feliz?... ¿felicidad? ¿Es realmente felicidad lo que estoy buscando?... De que me sirvió tener tanta fe en ella y protegerla muy a pesar de su forma de tratarme… si realmente de quien tenía que alejarla y protegerla, era de mi propia presencia…

-Dicen que si comes de mal humor la comida te caerá mal- la pequeña voz le sorprendió, ni siquiera había probado el postre frente a él; es más, ni se había percatado del momento en que se sentó y mucho menos del momento en le han servido. ¡Genial Arnold, ahora eres un perfecto maleducado!

-Tranquilo, no tienes que disculparte y menos avergonzarte de estar deprimido- a pesar de la seriedad con la que habló, poseía una dulce sonrisa en su rostro mientras mantenía la cuchara en su boca; seguramente tratando de degustar profundamente el bocado.

-¿Deprimido?- la confusión le ganó la batalla- ¿Por qué dices que estoy deprimido?- su rostro distorsionado por la avalancha de emociones que le generó el comentario se congeló cuando una sonrisa divertida aparecía resplandecientemente en el rostro de su acompañante.

-¿Te molestó?-una pequeña risita escapó de sus labios- lo lamento si te he ofendido, no era mi intención- le dirigió una mirada seria al joven- sé que soy muy joven para comprender muchas cosas… pero he sido mucho más madura que los demás niños de mi edad… y eso me ha permitido comprender mejor temas muy complejos, aunque lo tenga que esconder de los demás- su sonrisa regresa al ver el interés de Arnold en su conversación, y al notar que el joven que la acompaña no tiene planes de continuar hablando lo hace por él- He tenido que afrontar cosas a mi edad que otros niños simplemente no han tenido que hacerlo… mi madre falleció cuando yo tenía apenas 4 años… ella siempre me trató como una chica grande me explicaba cada cosa que me rodeaba y cada decisión que se tomaba… todo para que fuera una "señorita de criterio", eso era lo que decía… la vi sufrir mucho… - una leve pausa ante el recuerdo, aumentó la atención de Arnold mientras le era imposible dejar de escucharla- una noche mi padre salió a un compromiso en la ciudad más cercana del pueblo… creo que algo malo había sucedido con uno de sus amigos… esa misma noche mi madre me pidió que durmiera con ella… no dormí toda la noche… su temperatura aumento sorprendentemente y sólo se encontraba una empleada que llamaba como loca por teléfono tratando de hablar con un médico o con mi padre…- los ojos de la niña se volvieron de vidrio por la presencia de sus lágrimas, Arnold lo notó y se acercó a apoyar su mano en su hombro, la niña le dedicó una sonrisa triste y continuó- todos los empleados habían ido a ayudar al pueblo… y por la enfermedad de mi madre nos quedamos las tres: mi madre la empleada y yo… nadie se imaginó que tendría una crisis tan pronto… no había manera de transportarla entre nosotras dos… así que traté de bajarle la fiebre con paños humedecidos, tal y como ella lo hacía conmigo… por más que luché… no pude salvarla la fiebre la desmayó y a la mañana siguiente murió mientras recostaba su cabeza en mis piernas y me sonreía… - la pausa fue muy prolongada, Arnold esperaba que rompiera a llorar, pero el llanto nunca llegó- Pasé meses pensando que yo había sido la culpable por no haberle quitado la fiebre correctamente, y vi a mi padre sufrir… yo creí que era por la pérdida de mi madre… pero era mucho más que eso… él también se culpaba por habernos dejado solas y por no estar con ella durante la noche… además estaba muy triste por mi depresión… creía que me estaba perdiendo también… entonces me di cuenta que estaba dejando mis penas sobre él y que estaba siendo muy egoísta por ello…

-No comprendo ¿por qué me cuentas esto?- La pequeña levantó su mirada y le sonrió con un poco más de alegría.

-Porque me propuse superar lentamente mi tristeza y hacerme cargo de mis propios sentimientos, no tirándome a la desgracia, sino que actuando… mejoré mis ánimos… investigué sobre mi madre y descubrí que ya nada podía hacer yo en aquel momento y menos mi padre, pues no la dejó intencionalmente… comprendí aquello, claro no sola… fastidié a unos cuantos con mis preguntas, en el proceso – una risa volvió a salir de su boca- y quité mi tristeza de los hombros de mi padre, él ya tenía mucho de qué preocuparse… Ar-Arturo… ¿Así te llamas verdad? – un poco apenada y divertida observa como Arnold le veía con un dejo de diversión.

-Lejos- le dice sin sonreír pero un poco más animado – empezaste bien pero te ha fallado el escondite- ella le dedicó de lleno su mirada celeste llena de asombro y vergüenza.

-¿Me viste?, creí que me había escondido bien…- los ánimos habían mejorado para ambos. Sin sonreír pero con los ánimos suficientes para una leve broma le respondió.

-¿Enserio? Me parece que necesitas más práctica- al ver la mueca graciosa que le dedicó la chiquilla sus ánimos mejoraron un poco más – sólo te vi cuando salías de tu escondite… y asumí que habías estado ahí todo el rato- sonrió divertida ante la jugarreta, ella misma se había delatado.

-Bueno lo que quiero decirte…mmmm…. – en los ojos de Arnold brilló una pequeña luz de diversión ante la contrariedad de la pequeña.

-Arnold, me llamo Arnold- su expresión de alivio le dio alas a su diversión.

-Menos mal que me dices… no me sé otro nombre con esas iniciales- el rubio se divirtió viendo reír a la pequeña castaña, pero aun así retornó a un semblante serio pero lejos de estar triste- bueno lo que iba a decir era que: tu depresión está afectando a tus padres, no dejes que ellos carguen con algo que sólo tú puedes arreglar…- Arnold meditó sobre esas palabras, no se había percatado de que estaba llevándose consigo a sus padres; y eso no era nada justo.

-¿Y qué hago si mi depresión se debe a que no me siento completo?- Los ojos verdes se abrieron como platos al darse cuenta que había pensado en "altavoz", giró a ver a su acompañante quién le observaba divertida, extrañado por no encontrar la mirada de reproche que esperaba no pudo evitar preguntar -¿Qué?

-¡Hey! No me mires a mí; no he vivido lo suficiente para tener esa clase de líos románticos- su sorpresa no terminaba en la reacción inesperada.

-¿Cómo sabes…?- completamente perdido en su propia confusión.

- Que, ¿Cómo sé que es un lío romántico?...-una mirada de superioridad fue arrojada por la pequeña castaña - Mientras paseaba por el jardín, vi cómo te quedabas inmóvil viendo ese listón que llevas contigo; y cómo vi que era rosa di por hecho que no era tuyo…-la pequeña divertida por la situación embarazosa en la que había pillado al joven enarcó una ceja afianzando su victoria – o ¿me equivoco?

-No- rojo cual si fuese tomate, el rostro del rubio bien podría compararse con dicho vegetal y llegar a un rotundo y acalorado empate, la chiquilla rompió a reír y una sonrisa escapó de los labios del rubio, comprendió el propósito de las palabras de la chiquilla alegre y traviesa que tenía frente a él: actuar. Eso era lo que le hacía falta; y juró en voz apenas audible- un día te haré reír Helga, así como a ella, te haré feliz…


Nota de autora (sí, de nuevo; vayan acostumbrándose ¿no creen? xP)

Bueno, bueno... algunos dirán: ¡Eso es machismo! el de Arnold es más largo... y todo lo demás que me da miedo imaginar :l

Lo hice más largo por dos sencillas razones... bueno una más que la otra n.ñ :

1ra.- Me inspiré xD

2da.- Habrá un poco más de Helga en los próximos capítulos, además de querer introducir a mis personajes (por algo le puse "introducciónes" \(OoO)/ a que no se la esperaban ;D xD)

y hay otras razones pero si las quieren saber pregunten mejor por reviews :D ;3

Bueno, lo de mis hermosos regalitos son de que en mi primera semana (¡Dios que felicidad! :B) ya tengo dos seguidores de la historia y sus respectivos favoritos :3 Gracias públicamente a: Viviigeraldine y a Scary Gods Shows ... :') Gracias por la fe xD :')

Y para mi primer review:

viviigeraldine: pobre helga diooos! como sufre está niña!
la verdad te quedó sensacional el primer capitulo! te agradezco por sieeempre seguir mi historia! me matas de risa con tus Reviews!3 ojala que aparezca Arnold y.. que sufraaa jaja
a mis favoritos zoeeee! besotess y espero el proximo capitulo xD

¡Sí, definitivamente sufre muchísimo! Siempre he considerado que el intenso amor de Helga le generaría un sufrimiento del cual siento que no la han hecho justicia aun (ni aun yo, siento que no le hecho su debida justicia) por eso lo expreso de esa manera... y pues claro Pheobe que es tan unida a ella también sufriría de ver desvanecerse a su única mejor amiga... :') es una chulada :3 Gracias por el halago :$ Vivii me sonrojas :$ y sabes que siempre la seguiré... sigo esperando mi fantabuloso festival del queso ;D jajajajajaja ¡Vivii! me empezaré a preocupar xD tal vez mi locura no sea contagiosa pero ya vi que mi sadismo sí xD jajajajajajaja tranquila haré sufrir a este hombre como Dios manda (no más tantito x'D) Casi me ahogas en esos besotes xD pero aquí vivita y feliz de que te haya gustado... y pues ya cumplí con lo del siguiente capitulo :D ahora te toca a ti decirme que te pareció :D

Bueno... espero le guste... dado que mis poderes de psíquica estan de huelga por una laaaarga temporada xD agradecería que me dijeran que les pareció por medio de un review... se aceptan tarjetas de créd... ¡digo! ¡digo! :S se acepta críticas constructivas n.ñ (uff xD)

Jajajajaja ::muak:: ( l3l)

Saludos ;D