Hola de nuevo!

Por fin os traigo otro capi… sí lo sé… demasiado separados… ¿las culpas? A la Uni! Muajaja

Juro que lo tenía escrito desde hace meses, pero lamentablemente entre unas cosas y otras, la pereza entre ellas, lo fui olvidando.

En fin, ¡lo que cuenta es la intención!

Capítulo 2: Encuentro

Sanji siguió mirando a la mujer morena que tenía delante. Pero aunque Robin veía en sus ojos, lo mismo que veía en los de Zoro: admiración. También tenían otro brillo extraño. Desconfianza.

'Es imposible... Nadie cambia tanto en tan poco tiempo'

Además hay cosas que es imposible cambiar y de otra cosa no, pero el cocinero está completamente seguro de que la mujer que tenía delante no era la mujer que decía que era...

'No me van a discutir en mi propio campo' sonrió con suficiencia

- ¿Quién eres tú? - siguió preguntándole Sanji a la mujer.

Ella solo sonrió como respuesta, y justo cuando, tanto Sanji como Zoro que todavía no había participado en una conversación, que, desde su punto de vista, no era de su incumbencia, pensaban que no iba a responder, su melodiosa voz se elevó por toda la sala, poniéndole de nuevo los pelos de punta a ambos hombres.

- Ya te lo he dicho... Mi nombre es Nico Robin.

'Una de dos o no se da cuenta de la mirada de desconfianza de Sanji... O es que definitivamente Sanji está tan loco como creía'

Aunque Zoro sabía en el fondo de que algo raro pasaba... No es que su amigo no le gustaran las mujeres.

'Que le gustan... Y mucho'

Pero nunca había dudado de la palabra de una mujer hermosa, y en general, de ninguna mujer… ¿El porqué?

'Deber de caballero, según dice él, y según digo yo, tonterías de un baka.'

Así que Zoro, un poco harto ya de la situación, y de que su amigo estaba interfiriendo ya no solo en el trabajo de su "nueva secretaria" sino también en el suyo propio… pues... ¿Quién puede trabajar con una herm-?

'Querrás decir competente, ¿verdad Roronoa?'

Después de regañarse a sí mismo, se sentó en su sillón, aburrido, a punto de gritarle a su amigo que saliera por la puerta. Cuanto antes pudiera hacerle la entrevista a esa mujer, antes podría ver si la señora Toyama tenía razón y era la indicada para el puesto. Aunque tampoco es que tuviera muchas para elegir.

Pero justo antes de que tuviera oportunidad a abrir la boca, Sanji fue más rápido que él, y empezó con, según Zoro las clasificaba, tonterías.

- Pero… estas muchísimo más alta… - soltó el rubio. Robin no pudo sino sonreír, y se veía a leguas que estaba intentando contenerse las risas. El peliverde, se encontró pensando que sería una autentica delicia escucharla reírse.

- La gente suele crecer, cocinero-san – Contestó Robin, a lo que Sanji no puedo evitar sonrojarse ante la evidencia de la pregunta, Zoro empezó a reírse, pero paró automáticamente al ver la mirada asesina de Sanji hacia él, aunque si apunto un punto mental a la mujer.

- Tu cabello… antes era diferente.

- Sobre todo las mujeres, solemos cambiar de peinado a menudo, cocinero-san.

Zoro apuntó otro al marcador de la mujer. Empezaba a gustarle demasiado si era capaz de hacer eso con Sanji, la contrataría nada más que si era capaz de hacer eso… Bueno aunque eso no era del todo cierto, profesionalidad ante todo. Aunque era muy difícil pensar en eso, viendo al rubio en semejante situación.

- Tú no estudiabas empresariales.

- Eso es cierto, terminé la carrera de Historiadora, Arqueóloga y me metí en dirección de empresas.

Ante esa revelación, los dos hombres abrieron los ojos como platos. Vale que no fueran las carreras más largas del mundo, pero si tenía tres… ¿Cuántos años tenía la mujer que tenían delante? Aunque Sanji sabía que eso nunca se le preguntaba a una mujer, se olvidaba de que Zoro no era tan caballeroso como él.

- ¿Cuántos años tiene usted? – Automáticamente se gano una mirada enfurecida, pero no era de la mujer, sino del rubio.

- ¡Marimo! ¡Tu falta de caballerosidad supera límites insospechados, nunca se le pregunta la edad a una mujer!

Robin de nuevo, se tapó la boca con las manos. La verdad es que verlos discutir por una tontería como esta, era realmente divertido, casi parecían un matrimonio en crisis. Pero imaginó que ese comentario no les sentaría muy bien, y podría estar despedida incluso antes de ser contratada, así que se lo guardó para sí. Ese puesto tenía que ser suyo a la fuerza.

- No te preocupes, cocinero-san – Sonrió la mujer, y automáticamente miró intensamente a Zoro, el cual tragó saliva fuertemente – Tengo 34 años.

- ¡Estás maravillosa, Robin-chwan! – La alabó el rubio, con el mote que le puso muchos años atrás.

- Muchas gracias, cocinero-san – volvió a sonreír la mujer

- Sanji – Dijo Zoro, con un tono de voz, que Sanji solo pudo clasificar como que se estaba desesperando. Así que se fue hacia la puerta antes de que le dijera que se fuera, y quedara como un subordinado de ese pacotilla. Aunque, técnicamente casi lo sea.

- Tengo que irme ya, preciosa – Abrió la puerta, mientras la mujer inclinaba ligeramente la cabeza, indicándole con ella un "adiós" – Nos veremos pronto.

Y salió por la puerta tal y como había entrado, silencioso. Dejándolos solos por fin. Zoro, sonrió y levantándose, le indicó a la mujer con la mano que tomara asiento. Ella le devolvió la sonrisa, y andando despacio separó la silla en la que antes estaba sentado Sanji y se sentó en ella. Acto seguido Zoro la imitó sentándose también

- Bueno, Nico Robin – Dijo profesionalmente, mirando fijamente el curriculum que tenía en las manos, un curriculum que había leído varias veces, y que sin embargo encontraba fascinante. Tres carreras, un perfecto control de varias lenguas, incluidas algunas verdaderamente antiguas en desuso. ¿Conclusión? Un partidazo

'En más de un sentido, además…'

El susodicho carraspeó y ella, esperó a que continuara la frase, pero, irónicamente, el que no sabía cómo continuar era él. Parecía completamente novato, pese a sus años trabajando, bajo el profundo escrutinio de esos ojos azules. Nuevamente la sonrisa de ella se hizo más grande.

- ¿Si, Boss? – Dijo con voz profunda, que a Zoro le erizó los pelos de la nuca.

- Según pone en tu curri… - De nuevo a Zoro, no le dio tiempo a terminar la frase, cuando la puerta se abrió, dejando paso a un hombre, no mucho más mayor que el propio Zoro, quizás un par de años menor, moreno, parecía algo infantil, con una curiosa cicatriz bajo el ojo izquierdo.

- ¡Zoro!¡Zoro! – El hombre moreno pasó por al lado de Robin a toda velocidad, para ponerse enfrente de su "Jefe" de espaldas a ella. Si no fuera porque era evidente que habría tenido que verla porque paso por su lado, casi juraría que no había reparado en ella. - Ha habido un problema con el curricul…

Parece ser que su jefe pensó igual que Robin, puesto que alzo una ceja, y sonrió de medio lado, algo que a Robin no pudo evitar pensar que se veía maliciosamente sexy, y procedió a explicarle a su alocado subordinado, que no hacía falta que se tomara tantas molestias.

- Luffy. –Carraspeó. Ciertamente el chico no había recaído en la presencia de la mujer. Algo que el peliverde casi creía imposible, dado que todos los poros de su cuerpo eran conscientes de la mujer que tenía delante y la sensualidad que desprendía.- Cómo puedes comprobar… Ya tengo el currículum. Toyama me lo trajo hace unas horas… -Le enseñó los folios que tenía sobre la mesa.

Parece que por fin el moreno cayó en la cuenta de que su trabajo era innecesario, así que salió por la puerta cómo una exhalación. Justamente cómo había entrado, dejándolos a los dos solos de nuevo.

Robin intentó contener una pequeña carcajada. ¿Todos eran así de movidos en aquella oficina? Casi por un momento quiso olvidarse de la promesa que le hizo a esa persona tan especial y poder trabajar con aquella persona. Pero debía recordar que era todo una tapadera

Una verdadera lástima

La mirada de Robin recorrió, en la medida que podía el cuerpo de su jefe. Sus piernas y caderas quedaban ocultas tras el escritorio, pero podía notar sus músculos de los brazos apretados contra su chaqueta. Se veía demasiado sexy en aquel traje negro. Se mordió el labio ante aquellos pensamientos.

- Muy bien entonces… - Zoro se levantó de su escritorio y rodeándolo se posó a su lado, a la vez que la mujer se levantaba para ponerse a su altura- El trabajo es suyo. ¿Cuándo puede comenzar?

Robin se aplaudió a sí misma. No había sido tan complicado, y gracias a la señora Toyama había conseguido entrar. Una gran sonrisa adornó su precioso rostro, lo que hizo que Zoro tragara saliva fuertemente.

- Mañana mismo. – Y estrechó la mano de su jefe en cuanto él se la tendió para sellar el trato. No podía desperdiciar aquella oportunidad así que cuando separaron sus manos, Robin se permitió dejar una pequeña caricia en el dedo meñique del hombre, haciendo que todos los vellos de su nuca se erizaran

Maldita mujer, lo ha hecho a posta

Pensó el peliverde al ver la sonrisa de autosuficiencia de ella. Y ante todo pronóstico de sí mismo, se vio a sí mismo, arrinconándola contra el escritorio hasta que gritara su nombre.

- Nos vemos mañana pues –Sólo pudo decir Zoro con voz visiblemente ronca. Anduvo hacia la puerta, abriéndola para ella. Hizo una inclinación de cabeza para despedirse, y no pudo evitar un sonoro suspiro cuando cerró la puerta tras ella.

Miró hacia abajo, y se maldijo un poco. Sólo había estado con ella un rato, y el sólo imaginársela arrinconada entre su cuerpo y el escritorio había conseguido sacarle una pequeña erección.

Maldita seas, Toyama

Laura Hatake: Ne! Aunque nos vemos todos los días en clase… me hacía ilusión... xD Cof cof *aclaramiento (¿eso existe?) de garganta* No te creas eh… me cuesta intentar hacerlos mínimamente divertidos… aunque con estos dos, cualquier escena se convierte en cómica… Y eres muy impaciente, en este capítulo, quizás, empiece a desvelarse un poco la verdad, y seguramente salgan ya todos los personajes, eres una impaciente ¬¬ (Como se te ocurra llamarlo así… atente a las consecuencias *risa malvada* muajajaja)

Scott Young: ¡No sabes lo feliz que me haces que te hayas pasado por esta caca de fic! *.* Me alegra que te guste y que sigas leyéndolo, y por supuesto que siga pareciendo interesante. ¡Espero verte por aquí a menudo! Jajajaja

Yuuko MandaviYohoho: ¡Muchas gracias por leerlo Lory! A ver si nos vemos pronto, que estas perdida!

Elizabeth Evans: Ummmm, ¡tengo a una impaciente por aquí! Me alegra que te guste, en realidad la "relación" entre Robin y Sanji es un poco… Nah! No pienso desvelar nada, ya lo averiguareis conforme suba la historia (Si, será por allá por el 3050 xD)

Fatima-swan : Zoro es Zoro, e intentara tratar a todo el mundo por igual… ¡Lo que no sabe es que se topara con un hueso duro de roer! Me alegra que te guste, y aunque tarde tanto en actualizar que la leas cuando puedas ^^

Argin Heart: La relación de Robin y Sanji no es tan complicada cómo os la estáis imaginando, es más fácil y tonta de lo que parece. Pero me encanta teneros en ascuas… Muajaja

ZoroRoronoaForever: Me alegro de verdad que os guste tanto, espero que no os decepcione al final :D