Darien miraba por la ventana, estaba amaneciendo y recién estaba terminando su trabajo. Se pasó las manos por su rostro tratando de despertarse, apoyo sus antebrazos en la mesa en la cual había trabajado durante toda la noche mientras dejaba escapar un suspiro. Con alivio se levantó de la silla, podía moverse, eso era bueno había temido quedarse con la espalda de la misma forma en que había estado toda la noche.
Fue hasta su habitación donde saco ropa de su armario dejándola encima de la cama, luego fue hasta el baño donde se quitó la ropa que había usado toda la noche tirándola al suelo. Abrió el grifo de agua de su bañera esperando a que se temperara, cuando sintió la temperatura ideal en su mano ingreso a la tina en donde dejo caer el agua por todo su cuerpo. Fue cuando se pudo relajar al sentir el agua tibia recorriendo su piel, lavo su cabello y se quedó un momento más debajo de la ducha deseando que ese momento no terminara nunca.
Luego de algunos minutos cerro el grifo y saco su mano fuera de la tina en donde había dejado la toalla, se secó rápidamente el cabello y luego comenzó rápido con el resto de su cuerpo, se colocó la toalla en su cintura y salió rumbo a su habitación a vestirse para salir hasta su trabajo.
Tomo su computadora y camino hasta la puerta, ahí salió de su apartamento y camino hasta el ascensor, de vez en cuando lanzaba un suspiro por la pereza que sentía… nota mental, nunca más salir de parranda en un día de semana y menos cuando tienes tanto trabajo.
Las puertas se abrieron y el ingreso, solo cerró los ojos y se apoyó en la pared del ascensor. Al fin había llegado al primer piso, salió del ascensor mientras saludaba a las personas que veía a su alrededor. Su automóvil ya estaba preparado a la salida del edificio, dejo su laptop en la parte de atrás mientras el subía por la parte del conductor, luego de ponerle contacto partió rumbo a su trabajo.
En la entrada se encontró con sus amigos, por sus caras pudo suponer que se habían retirado tarde del lugar al que habían ido por la noche. Se acercó a ellos mientras que los saludaba.
- hola muchachos, como durmieron anoche – les pregunta mientras los observaba
- esas mujeres no me dejaron dormir nada – le dice Nicholas bostezando
- que quieres decir con eso – le pregunta Darien frunciendo el ceño
- quiere decir que se llevó a un par a su casa – le dice Andrew
- como que a un par – le pregunta Darien sin creer lo que escuchaba
- pero si eso es lo más normal del mundo – le dice Nicholas
- pero para mí no lo es – le dice Darien enfadado
- porque te enojas tanto Darien – le pregunta Andrew mirándolo con detención
- resulta que salieron de fiesta un día martes… quien en su sano juicio sale de fiesta en un día de semana – les dice Darien mirándolos a ambos
- te recuerdo que tú también fuiste con nosotros – le dice Nicholas bostezando
- sí, lo admito… pero no me quede hasta altas horas de la noche despierto, tu sabes que eso puede significar tu despido – le pregunta Darien mirándolo con seriedad
- pero no creo que nadie le vaya a contar al jefe, o me equivoco – le dice Nicholas mirando a su amigo
- si piensas que hare eso, estas muy equivocado. Pero esta es la última vez que te defiendo está claro – le dice Darien apuntándole con el dedo índice
- ok… ok – le dice Nicholas levantando ambas manos
- voy a mi oficina – les dice Darien retirándose del lugar
- y a este que le pasa – pregunta Nicholas
- tu sabes que tiene razón, no puedes ir de fiesta en fiesta, tienes que preocuparte de tu trabajo, si no toda tu carrera como abogado terminara – le dice Andrew apoyando una mano en su hombro
- parece que están los dos súper aguafiestas – le dice Nicholas mirándolo con el ceño fruncido
- solo te estamos advirtiendo, haya tu si haces caso o no – le dice Andrew
- no lo puedo creer, me iré a mi oficina – le dice Nicholas mirando al cielo mientras negaba con la cabeza
- este hombre, solo cuando se enamore sentara cabeza – dice Andrew mientras veía como su amigo comenzaba a coquetear con una de las trabajadoras
Darien estaba sentado en su despacho terminando los últimos detalles de sus informes, le faltaba imprimir el último por lo que comenzó a hacerlo antes de que el jefe lo llamara a rendir cuenta de su trabajo. Estaba revisando las hojas ya impresas cuando lo mandaron a llamar, espero a que las últimas tres hojas se imprimieran.
Ordeno todos los informes en un archivador, se arregló un poco la ropa y fue hasta la oficina de su jefe, toco un par de veces la puerta hasta que escucho una voz que le decía que entrara.
- buenos días - le dice Darien asomando solo la cabeza
- buenos días Darien, por favor pasa y toma asiento – le dice el jefe indicándole las sillas que estaban al frente de su escritorio
- aquí traigo todo lo que me pidió – le dice Darien dejándole el archivador en la mesa
- hasta que horas estuviste trabajando – le pregunta el jefe mientras acercaba el archivador hasta el
- digamos que estuve toda la noche – le dice Darien observando con nerviosismo como el jefe leía sus documentos
- veo que te esmeraste mucho – le dice el jefe mientras asentía con la cabeza
- claro que sí, usted sabe que siempre trato de hacer lo mejor por la empresa – le dice Darien pasándose las manos por encima del pantalón para quitarse el sudor
- claro que lo sé – le dice el jefe mirándolo
- y que opina – le pregunta Darien mirando las hojas
- este es un trabajo increíble, te felicito – le dice el jefe sonriéndole
- pero solo ha revisado el primero – le dice Darien frunciendo el ceño
- si el primero esta así, ya me imagino que los demás estarán igual – le dice el jefe
- bueno, yo me retirare tengo trabajo que hacer – le dice Darien poniéndose de pie
- aaaa, Darien si deseas puedes tomarte la tarde libre, te daré esa recompensa por el gran trabajo que has hecho – le dice el jefe mirándolo
- de verdad – le pregunta Darien
- claro que sí, cuando me has oído decir una mentira – le dice el jefe
- bueno… nunca jefe – le dice Darien mirándolo con un poco de extrañeza
- entonces, dejas terminado lo que estás haciendo y puedes retirarte – le dice el jefe cerrando el archivador y levantando la mirada así donde estaba Darien
- muchas gracias jefe – le dice Darien haciendo una reverencia antes de retirarse de la oficina
- que te dijo – le pregunta Nicholas deteniéndolo en el camino
- nada – le dijo Darien levantando los hombros
- como que nada, algo tiene que haberte dicho – le dice Nicholas
- solo que me dio la tarde libre – le dice Darien
- que te dio que – le dice Nicholas casi gritando
- baja el volumen – le dice Darien frunciendo el ceño
- te dio la tarde libre… no, definitivamente tu eres su favorito – le dice Nicholas
- no quiere decir eso… solo me dio la tarde libre por hacer bien el trabajo – le dice Darien mirándolo seriamente
- entonces… tengo que trabajar para que me de regalo – le pregunta Nicholas
- obvio que sí, para eso estas aquí, no para mirar a las trabajadoras – le dice Darien seriamente
- que… tú crees que yo estoy aquí para mirar a las muchachas – le pregunta Nicholas
-claro – le dice Darien
- jamás… Nicholas Kumada jamás hace eso… hola preciosa – le dice mientras mira a una de las secretarias pasar
- lo ves, pareces un perrito faldero – le dice Darien
- mentira – le dice Nicholas mirándolo con el ceño fruncido
- sabes que… tú no tienes remedio, mejor me voy a terminar mi trabajo para salir lo más pronto posible – le dice Darien caminando hacia su oficina
Luego de dos horas Darien salía de su oficina, no quería ir a su casa a enfrentarse con la soledad que ya lo estaba enfermando, por lo que partió rumbo a la cafetería más cercana, llego en menos de quince minutos, observo las mesas pero no había ninguna desocupada.
Se acercó a donde estaba una joven con la que parecía su hija, se sentó frente a ellas con un poco de timidez. La pequeña lo quedo mirando por un momento hasta que le dio una sonrisa.
- mami, un hombe guapo se sentó fente a nosotas – le dice Aiko moviendo el brazo de su mamá
- hija espera un segundo, necesito ver que vamos a comer – le dice Serena con el menú en la cara
- pedo mida mami, padece actod – le dice Aiko sonriéndole
- espera un momento – le dice Serena mirándola
- disculpa, no te incomoda que me siente aquí – le pregunta Darien
- si ya estas sentado – le dice Serena sin mirarlo
- pero si tú eres esa muchacha – le dice Darien sorprendido
- disculpa, te he visto en alguna parte – le pregunta Serena levantando la mirada
- sí, bueno nos vimos anoche – le dice Darien mirándola
- donde fuite anoche mami – le pregunta Aiko
- a trabajar mi amor – le dice Serena acariciando la cabeza de su hija
- aaaa – le dice Aiko mientras asentía
- quizás debamos irnos amor – le dice Serena mirando a su hija
- no… no te vayas, si te incomodo yo me voy – le dice Darien mirándola
- no, de todas formas tenemos que irnos, Aiko tiene hora al doctor – le dice Serena sonriéndole
- bueno, espero que les vaya muy bien – le dice Darien poniéndose de pie
- sí, espero que esta niña se comporte como una señorita – le dice Serena tomando en brazos a su hija mientras se ponía de pie
- eeee quizás nos podamos ver otra vez – le pregunta Darien tímidamente
- no creo que sea posible, lo siento – le dice Serena levantando los hombros
- mami, vamos – le dice Aiko mirándola
- si amor – le dice Serena mirándola
- bueno creo que solo las estoy atrasando, espero que te vaya muy bien Aiko – le dice Darien mirando a la pequeña
- dacias – le dice Aiko sonriéndole tímidamente
- bueno, lo siento por no habernos quedado más tiempo, no es por ti es por Aiko, no quiero que pienses mal – le dice Serena sonriendo
- ahora sé de donde saco esa sonrisa tan hermosa – le dice Darien viendo como un ligero sonrojo aparecía en sus mejillas
- aaaa… gracias, bueno nos tenemos que retirar – le dice Serena
- mi nombre es Darien y soy abogado si es que alguna vez me llegas a necesitar – le dice Darien extendiéndole un mano
- qué bueno, es genial conocer a alguien que trabaja en ese rubro, hasta el momento no tengo ningún problema judicial – le dice Serena
- y cuál es tu nombre – le pregunta Darien, la curiosidad pudo más que el
- sabes, no me queda mucho tiempo, espero verte otra vez Darien - le dice Serena comenzando a caminar hacia la salida
- pero… - le dice Darien
- adiós – le dice Serena saliendo lo más rápido que podía de esa cafetería
Darien observo a la muchacha por la ventana mientras caminaba a su próximo destino, vio como la pequeña Aiko le hacía señas de despedida y él también le devolvió el mismo gesto. Se quedó un momento pensando en cómo el destino le había hecho para que se encontrara con esa muchacha en el lugar y el momento menos esperado, esperaba de todo corazón algún día llegar a conocer el nombre de la muchacha que le quitaba el aliento, al parecer no estaba casada. Pero si era asi no perdería la ilusión de volverla a ver nuevamente.
