Darien caminaba por las calles de Tokio, el cielo estaba de un hermoso color anaranjado con algunas tímidas nubes cubriendo el cielo de la ciudad, el delicado viento movía su cabello color azabache y las hojas de los árboles que ya mostraban los primeros signos del otoño que ya se aproximaba.

Al llegar al parque número diez se sentó en una de las bancas mientras dejaba escapar un suspiro. Observaba a los padres que jugaban con sus hijos, sin querer una gran melancolía se comenzó a apoderar de él, los años comenzaban a pasar y él no había podido encontrar a una mujer que lo hiciera feliz y pudiera cumplir su tan anhelado sueño de ser padre. Sin saber porque la imagen de la chica de cabellos rubios y de su pequeña hija llego sin autorización a su mente.

Una sonrisa se apodero de el al recordar a la pequeña niña que lo había conquistado con su sonrisa y sus tiernas palabras, pero la madre no se quedaba atrás. Era aún más hermosa que la hija.

- en que piensas tanto – una voz femenina lo saco de sus pensamientos

- Saory, que gusto verte – le dice Darien sonriéndole

- lo mismo digo Darien – le dice Saory guiñándole un ojo

- y que estás haciendo a esta hora – le pregunta Darien

- solo estaba paseando por aquí, disfrutando de los últimos días del verano, además que el clima esta espectacular – le dice Saory

- tienes mucha razón, da gusto caminar en días como este – le dice Darien volviendo a fijar su atención al lugar en donde jugaban los niños y sus padres

- y que ha sido de tu vida – le pregunta Saory

- trabajando como siempre – le dice Darien volviendo a mirarla

- y no creo que cambies querido – le dice Saory

- no, no creo – le dice Darien sonriéndole

- no hay alguna novia – le pregunta Saory

- no, creo que no podre encontrar a nadie que me corresponda – le dice Darien suspirando

- yo si te correspondí – le dice Saory mirándolo

- pero no sé qué paso para que te fueras – le dice Darien mirándola

- Darien yo…. – le dice Saory bajando la cabeza

- no te preocupes en darme explicaciones – le dice Darien mirando hacia otro lado

- siento tanto haberte dejado de un día para otro – le dice Saory

- ya te dije que no era necesario que me dieras explicaciones – le dice Darien

- sabes, siento haber sido un mal recuerdo en tu vida – le dice Saory parándose

- eso ya quedo atrás, ya lo supere – le dice Darien mirándola

- bueno, tengo que volver a mi casa – le dice Saory

- estas casada – le pregunta Darien frunciendo el ceño

- sí, tengo una pequeña hija – le dice Saory

- te deseo lo mejor, espero que tengas un matrimonio feliz y que tu hija crezca bien – le dice Darien con sinceridad

- muchas gracias, espero que tu vida también este lleno de alegrías – le dice Saory dándole un beso en la mejilla

- gracias – le dice Darien poniéndose de pie

Vio como Saory, su ex novia y la que consideraba como el amor de tu vida se iba rumbo a su hogar en la cual se iba a su hogar en el cual la esperaban su esposo y su hija. Un suspiro se apodero de él, su historia con ella había quedado en el pasado, ella le había dado su corazón a otro hombre. Sin entender porque sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. Entonces se dio cuenta… aun no la había superado. El dolor que sentía en ese momento era muy parecido al dolor que sintió al darse cuenta que ella se había ido de su vida.

Hubiese deseado no haberse encontrado con ella ese día, no haberse enterado que ella ya había formado su vida con otra persona. Levanto su mirada y comenzó a secar las lágrimas que habían comenzado a rodar por sus mejillas. Tomo su abrigo en una de sus manos y comenzó a caminar rumbo a su apartamento.

Serena salía de la tienda después de haber ido a comprar algunas cosas para su hogar, iba revisando una revista que tenía en sus manos cuando tropezó con alguien en la calle, se sorprendió en gran manera cuando vio que esa persona era Darien.

- disculpa, no fue mi intención – le dice Darien tratando de mirar hacia otro lado

- no… no te preocupes, estas bien – le pregunta Serena al notar una gran tristeza en sus ojos

- sí, estoy bien – le dice Darien forzando una sonrisa

- estas seguro – le pregunta Serena no muy convencida

- claro que si – le dice Darien asintiendo

- quieres que te acompañe – le pregunta Serena

- si quieres – le dice Darien levantando los hombros

Serena y Darien comenzaron a caminar en silencio, de vez en cuando ella lo miraba de reojo dándose cuenta de la pena que albergaban sus ojos, esos ojos que eran tan parecidos a los del chico que alguna vez le juro amor eterno pero que le robo todo.

- si quieres podemos ir a mi casa para poder conversar mejor – le dice Serena

- gracias, de verdad que lo necesito – le dice Darien

A los pocos minutos llegaron a la casa de Serena, Aiko estaba durmiendo plácidamente en el sillón. Serena dejo las bolsas en la mesa y fue hasta el sillón en donde tomo a su hija en brazos y comenzó a subir con ella las escaleras.

Darien se quedó en el primer piso observando sus fotografías, pero en ninguna aparecía el padre de su hija. Se alejó al sentir los pasos de Serena que bajaba las escaleras.

- tienes muy lindas fotografías – le dice Darien mirándola

- gracias – le dice Serena llevando las bolsas a la cocina

Luego de algunos minutos regresaba a la sala con chocolate caliente, invito a Darien a pasar a la sala en donde comenzaron a conversar.

- hoy vi a el amor de mi vida – le dice Darien mientras tomaba el chocolate

- y porque eso te puso tan mal – le pregunta Serena con la taza entre sus manos

- porque ella formo su vida, está casada y tiene una hija… sé que no debería afectarme en lo mínimo pero fue inevitable sentir algo cuando me entere – le dice Darien mirando la taza

- lo sé y te entiendo, yo también me enamore como nunca, le entregue todo de mí y un día simplemente se fue… me engaño a mí y a la empresa en donde trabajábamos – le dice Serena obviamente no le iba a decir que esa "empresa" era el cabaret en donde trabajaba

- disculpa la pregunta pero… él es el padre de tu hija – le pregunta Darien

- si se puede llamar padre, nunca se ha preocupado de su hija, pero prefiero que las cosas sigan así, no quiero entrar en problemas legales – le dice Serena tomando un poco de chocolate

- si quieres te puedo ayudar a que ese hombre pueda hacerse cargo de su hija – le dice Darien

- no, no te preocupes no quiero que él se acerque a mi hija, el me hizo muchísimo daño y no quiero que le haga daño a ella – le dice Serena mirándolo

- pero mira, él te puede ayudar con la tuición y todo lo que tu necesites pero eso no significa que el este con ustedes las veinticuatro horas del día – le dice Darien

- pero ese es el punto, ya no quiero recibir nada que venga de él, yo me he encargado sola para criar a mi hija y sé que él es capaz de hacer cualquier estupidez, no quiero exponer a mi hija a algún riesgo – le dice Serena negando con la cabeza

- no voy a seguir insistiendo, pero si algún día llegas a necesitar de mi ayuda estoy totalmente disponible – le dice Darien sonriéndole

- veo que por lo menos tus aspecto y tu humor han mejorado – le dice Serena

- si eso creo – le dice Darien mirando su taza nuevamente

- Darien, no te has propuesto salir adelante… eres guapo, inteligente y seguramente tienes muchísimo dinero, porque no te das una oportunidad – le pregunta Serena

- es que aún no me siento preparado para entablar una relación, tengo miedo de que ocurra lo mismo que la última vez, tengo miedo de entregar mi corazón a una persona y que lo haga añicos – le dice Darien

- pero debes intentar darte una oportunidad, quien sabe si el amor te tiene una sorpresa a la vuelta de la esquina – le dice Serena

- yo creo que también debes practicar lo que me estás diciendo ahora – le dice Darien sonriéndole

- no, para mí eso no funciona – le dice Serena mirándolo

- y porque para mí si funcionaria y para ti no – le pregunta Darien

- piénsalo de esta manera, tu eres soltero y no tienes hijos, tienes una carrera sorprendente porque para ser abogado tienes que estudiar demasiado… en cambio yo… no tengo ni una profesión, ni una carrera sorprendente y además tengo una hija, que hombre se fijaría en las pocas cualidades que tengo – le dice Serena suspirando con resignación

- eso es una falsedad, tú tienes muchísimas cualidades solo que no te has dado cuenta – le dice Darien alzando un poco la voz para llamar su atención

- y que cualidades tengo según tu – le pregunta Serena dejando la taza en la mesita para luego cruzarse de brazos y levantar una ceja

- en primer lugar, ser madre soltera te hace una mujer valiosa, porque no dejaste a tu hija en un orfanato ni nada por el estilo porque decidiste sacarla adelante tu sola, se nota que eres una mujer muy inteligente, eres demasiado hermosa tanto que yo creo que cualquier hombre desearía estar a tu lado… eres una persona con muchísimas cualidades – le dice Darien

- mi nombre es Serena – le dice ella cerrando los ojos

- que – le pregunta Darien sin comprender

- mi nombre es Serena Tsukino, tengo veintitrés años, soy del sur de Japón y vine a Tokio a buscar mejores oportunidades, cuando mis padres se enteraron que estaba embarazada sin haberme casado se enfadaron tanto conmigo que hasta el día de hoy perdí contacto absoluto con ellos y me enamore de un tipo asqueroso que hizo mi vida cuadritos – le dice Serena contándole todo lo que había vivido en un rápido resumen

Darien se quedó perplejo con la historia que Serena le había contado, definitivamente ella era una mujer muy valiosa, sin saber cómo ni porque, se acercó peligrosamente a sus labios hasta que al final los beso. Al principio sintió como ella comenzaba a tensarse pero luego de algunos segundos sintió como su cuerpo respondía al beso y a las caricias que le brindaba.

Serena se despertó al día siguiente, miro a su lado y se encontró con Darien profundamente dormido. Un gran terror se apodero de ella, instantáneamente reviso si estaba desnuda o no pero se vio vestida con su pijama. El brazo de Darien en su cintura hacia que ella se sintiera totalmente protegida. Por primera vez en su vida amanecía así con un hombre. Se dio vuelta con suavidad para evitar que él se despertara.

Luego de unos minutos en que se le quedo observando como boba, tomo un mechón de su cabello que caía en su frente, no pudo evitar acariciar su rostro que era más suave que la piel de un bebe y una sonrisa apareció en su rostro al ver lo tierno que podía ser.

- Serena es hora de desper… que estás haciendo con un hombre en tu cama Serena – le grita Mina haciendo que ambos muchachos se sentaran de un solo golpe

- no es lo que tú estás pensando Mina – le dice Serena tratando de calmar a su amiga

- Serena…. No puedo creer esto, te juro que no lo puedo creer – le dice Mina indignada

- Mina escúchame por favor, estar mal entendiendo todas las cosas – le dice Serena parándose de la cama para comenzar a caminar hacia donde estaba su alterada amiga

- yo no estoy mal entendiendo nada, Serena si tus padres se llegan a enterar... – le dice Mina antes de escuchar un grito de parte de su amiga

- TE PUEDES CALLAR PORFAVOR – le grita Serena quien había perdido la paciencia

- está bien – le dice Mina cruzándose de brazos

- Darien y yo no tuvimos relaciones – le dice Serena un poco más calmada

- pero cualquier persona que hubiese entrado a la habitación y los hubiese visto como yo los vi, no tendría ninguna duda con respecto a eso Serena – le dice Mina

- el punto es que no pasó nada Mina, tu sabes que nunca te miento… porque no me crees ahora – le dice Serena frunciendo el ceño

- espero no volverte a ver aquí – le dice Mina apuntando con el dedo índice a Darien

- espera, Darien es mi amigo y por lo tanto puede venir las veces que quiera – le dice Serena

- y desde cuando los amigos duermen en la misma cama si se puede saber – le pregunta Mina

- y se puede saber porque te enfada tanto esta situación – le pregunta Serena arqueando una ceja

- porque no quiero que te vuelvan a hacer daño amiga, yo fui testigo de cuanto sufriste por el idiota ese, no quiero que nadie más te vuelva a herir – le dice Mina mucho más relajada

- te quiero mucho Mina – le dice Serena abrazándola

- yo también te quiero mucho Sere – le dice Mina correspondiendo el abrazo

Darien aún estaba sentado en la cama, su expresión era de lo más divertida que podía existir, primero llegaba esa muchacha con deseos de matarlos a los dos, después vio a Serena súper enfadada y ahora se estaban abrazando como si nada… definitivamente jamás comprendería el cerebro femenino.

Minutos después, Darien salía de la casa de Serena con rumbo a su trabajo. Aunque sabía que no había sucedido nada sexual entre ambos, la sonrisa de su rostro no se la quitaría nada ni nadie.