Serena estaba sentada en su sofá, la sala estaba en completa obscuridad ella solo cerraba los ojos para tratar de olvidar los recuerdos que aun después de dos años seguían tan latentes como el primer día, ese día en que supo toda la verdad. Se paró del sofá y encendió la radio en un volumen moderado para evitar que su hija que Mina se despertaran. La canción que sonaba en ese momento en vez de ayudarla a olvidar hizo que esos recuerdos la golpearan más fuertes pero los dejo fluir
En un bar de mi barrio que no quiero recordar vi a mi novio besando a mi amiga, el dolor de saborear veneno tan letal perder tiempo en dos seres que quería.Y con mis ojos logré ver un cuento de papel.
Era enero del año 2011, ella había llegado hace poco a trabajar al cabaret tenia sueños de llegar a estudiar en la universidad de concretar sus sueños, ser una profesional, casarse y formar una familia con el hombre que ella amara en el futuro. Había llegado desde muy lejos para poder cumplirlos pero el destino se empeñó en ponerle obstáculos en todo su camino.
Pero aun así ella no se dio por vencida, trabajo en muchas cosas hasta que llego a su actual trabajo. Muchas personas pensaban que era un trabajo sucio y que no merecía el menor respeto, pero ella no los escuchaba ya que sus padres siempre le decían que un trabajo siempre era un trabajo.
Fue cuando lo conoció, él se acercaba solo para saludarla hasta que un día él le dijo que estaba loco por ella, al principio no lo creía pero al ver la insistencia con la que se lo decía cayó rendida a sus pies. Luego de unos meses se entregó a él en lo que ella había pensado que era un acto de amor.
Mi reina decías yo te creí la reina de nada es lo que fui absurda Cenicienta así me sentí. Perdida en un cuento real como puede ser.
Habían pasado algunas semanas desde que habían estado juntos y se había sentido un poco mal, ella lo había atribuido al estrés que estaba sintiendo los últimos días por el arduo trabajo que estaba haciendo. Fue hasta que se desmayó en el trabajo, la llevaron al hospital donde le hicieron un examen de sangre para verificar si su estado de salud estaba bien, fue cuando se enteró que estaba esperando un bebe. Sin querer lágrimas de emoción brotaron de sus ojos al darse cuenta que estaba embarazada del hombre al que amaba
Repetidamente te pedí, más de una explicación estás loca, eso me decías ahí volví a creer este cuento de papel y alejarme de estas tonterías. Y con mis manos romperé el cuento de papel.
Al otro día al verlo en el mismo lugar de siempre fue corriendo hacia él, lo abrazo como nunca lo había hecho y una sonrisa se negaba a desaparecer de su rostro, él la miro y le pregunto qué era lo que la tenía tan feliz fue cuando le conto lo que para ella era la mejor noticia de su vida. En seguida su semblante cambio a uno obscuro, Serena estaba tan feliz que jamás lo noto hasta algunas semanas después.
Mi reina decías yo te creí la reina de nada es lo que fui. Absurda Cenicienta, así me sentí perdida en un cuento real, como puede ser.
Había ido de compras a un local comercial, estaba tan emocionada con la idea de ser madre que no iba a esperar cuatro meses para comprar todo lo que necesitaba para su hijo o hija. Entraba a todas las tiendas donde veía algo que le podía servir, a pesar de todo estaba un poco triste porque él, el padre de su hijo no estaba con ella en ese momento, alrededor de ella estaban parejas felices que ansiaban la llegada de ese nuevo ser a su vida, pero al parecer a él no le agradaba para nada. Luego de algunas horas volvió a su lugar de trabajo cuando se dio cuenta de que algo no andaba bien.
Repetidamente recordé, que quise ser feliz ay, dolor, amor, dolor, dolor no vuelvas más. Romperé, robaré mi cuento de papel.
Estaba la policía dentro del local interrogando a todas las muchachas y chicos que trabajan ahí, todos la miraban con el ceño fruncido y ella se preguntaba qué era lo que había pasado. Uno de los policías se acercó a ella para interrogarla y preguntarle si conocía al muchacho que los había estafado. Fue cuando se enteró de todo. Sin querer grandes sollozos se apoderaron de ella y las lágrimas que la habían amenazado todo el tiempo que había durado el interrogatorio salieron sin autorización. Las chicas que trabajaban con ella fueron a su lado y la abrazaron así le podían brindar todo el apoyo que con palabras no podían expresar.
Mi reina decías yo te creí la reina de nada es lo que fui. Absurda Cenicienta, así me sentí perdida en un cuento real, como puede ser.
"me engaño" era todo lo que podía decir, el dolor que sentía era tan grande que no podía articular palabra. Como casi por instinto tomo su vientre para evitar que todo el sufrimiento que sentía pasara a su bebe, él no tenía la culpa de haber sido engendrado por un hombre que no había sentido ni el más mínimo amor por ella. Los meses habían comenzado a pasar y como era lógico el dolor fue disminuyendo más hasta casi desaparecer. Pero fue hasta que tuvo a su hija en brazos que todos los recuerdos que había sepultado salieron a la luz nuevamente.
Mi reina decías yo te creí la reina de nada es lo que fui. Absurda Cenicienta, así me sentí perdida en un cuento real, esto se acabó.
Todo el amor y el odio que había sentido por ese hombre volvió a salir de la oscuridad de su corazón, todo al ver a su hija. Era tan parecida a él. Fue cuando juro no volver a entregar su corazón a nadie más, nadie tendría el derecho de lastimarla otra vez. Se odiaba a ella misma por estar sintiendo el mismo dolor que sintió el día en que se enteró de toda la verdad y supo que el jamás volvería, se odiaba por estar llorando por el sabiendo que no merecía ni una de sus lágrimas por ser un poco hombre.
Al terminar la canción se colocó en posición fetal en su sofá, ahí soltó toda la rabia que sentía dentro de ella. Tenía deseos de ir lejos de ese lugar y gritar hasta quedarse muda. Su corazón se sentía pesado y latía con mucha fuerza.
Tomo uno de los cojines que estaban en el sofá y comenzó a golpearlo con sus puños, mientras los sollozos la ahogaban. Se paró como pudo y seco con fuerza las lágrimas que ya tenían su rostro completamente mojado, fue hasta la cocina en donde abrió la puerta trasera.
Salió al patio y se sentó en bajo el árbol que estaba al lado de la cerca de madera, miro el cielo que estaba cubierto de estrellas, negó con la cabeza al comenzar a ver todo borroso nuevamente, se paró y golpeo con fuerza el tronco del árbol.
- deja de hacer eso o te vas a lastimar – le dice una voz femenina a su espalda
- Mina, que estás haciendo aquí – le pregunta Serena quien se había dado vuelta para poder mirarla
- tú crees que alguien va a poder dormir con tus sollozos - le pregunta Mina bostezando
- lo siento mucho, no fue mi intención despertarte – le dice Serena mientras se secaba las lagrimas
- quieres hablar mientras tomamos chocolate caliente – le pregunta Mina acercándose a ella
- y tenemos chocolate caliente – le pregunta Serena frunciendo el ceño
- claro que si tenemos, fue a comprar el otro día vamos adentro que está comenzando a hacer mucho frio – le dice Mina mientras se abrazaba a ella misma
Las chicas entraron a la casa, Serena se había ido a la sala el mismo lugar en donde había comenzado todo, pero esta vez apago la radio para evitar cualquier cosa. Poco después llegaba Mina con dos tazones de chocolate caliente, le ofreció uno a ella y luego se sentó a su lado mirándola como dándole ánimos para contarle lo que la tenía tan mal.
- tú ya sabes por quien estoy así – le dice Serena con la voz entrecortada
- amiga cuando lo vas a superar – le pregunta Mina mirándola con preocupación
- jamás lo superare, el me hizo muchísimo daño uno de los resultados está aquí en mi casa– le dice Serena mirándola
- tu sabes muy bien que eso te hace mal – le dice Mina tomando un poco de chocolate
- y es que acaso tú has superado lo que te hizo tu ex novio - le pregunta Serena frunciendo el ceño
Mina se atraganto con el chocolate, jamás pensó que ella le haría esa pregunta. Le había tocado en su punto más débil, el chico que la había dejado por su mejor amiga… es que acaso aun no lo había superado, trato de explicarle a Serena pero fue algo imposible ya que su boca se negaba rotundamente a modular alguna palabra.
- ves… estas predicando algo que ni siquiera estas practicando – le dice Serena dejando su tazón en la mesa
- es que mi caso no es lo mismo que el tuyo Serena – le dice Mina tratando de excusarse
- y cuál es la diferencia según tu punto de vista… dime – le dice Serena cruzándose de brazos
- el punto es que sé que ya no tengo ninguna opción con él, sé que ya hizo su vida con ella y están felices… en cambio tú, no lo sé, a veces siento que aún lo esperas – le dice Mina mirándola seriamente
- yo no lo espero, jamás lo hare – le dice Serena levantando su cabeza
- entonces que esperas, sal a conocer chicos a disfrutar de la vida, amiga no todo es trabajo, sé que me vas a decir "es que tengo que cuidar a mi hija" pero sabes perfectamente que también tienes que disfrutar luego vas a estar viejita y te lamentaras – le dice Mina en un tono de reproche
- nunca me lamentare, de eso estoy segura… además yo soy feliz como estoy tú sabes perfectamente lo que pienso acerca de salir de noche y todas esas cosas – le dice Serena mientras negaba con la cabeza
- eso es porque eres una vieja en cuerpo de joven – le dice Mina
- oye… como me dices eso – le dice Serena haciéndose la ofendida
- pero si es verdad… bueno ya veo que estas mejor así que me iré a dormir… mañana tengo muchas cosas que hacer y la verdad no puedo quedarme despierta hasta tan tarde – le dice Mina poniéndose en pie
- muchas gracias por todo Mina – le dice Serena también parándose del sofá
- de nada amiga, tú me ayudaste en un momento muy difícil en mi vida, ahora me toca a mí – le dice Mina pegándose pequeños golpecitos en el hombro de Serena mientras caminaba hacia la cocina
Serena subió al segundo piso y fue hasta su habitación, se colocó su pijama y se metió en su cama, solo pudo conciliar el sueño luego de que sintiera a Mina subir las escaleras y llegar a su habitación. Deseaba con todas las fuerzas de su corazón que nunca más se volviera a repetir la horrible historia que había vivido hace un par de años atrás, ya nunca más quería ser una absurda cenicienta. Nunca más.
