Mi vida

B.P.

Nací y crecí en Queens, más precisamente en el complejo Queens Breach, conocido por sus altos índices de delincuencia y narcotráfico. Mi madre se llamaba Alma y mi padre Scott, el era un exorcista, el mejor que jamás existió y si, trabajaba para Syndicate. Poco antes de que yo naciera mi madre fue poseída por un demonio, uno cuyo poder es comparado con el mismísimo diablo, "La Oscuridad".

Scott trató de contener al demonio dentro de mi madre, pero en cuanto nací, este la mató y se liberó, sin tener otra opción, mi padre se sacrificó para encerrarlo en mi cuerpo, yo no recuerdo nada de esto, solo lo sé porque el jefe me lo contó cuando cumplí un año en el Sindicato.

Durante los primeros 13 años de mi vida crecí sin saber nada del sindicato, iba a la escuela como un chico normal, tenia buenos amigos, me encantaba rimar, nos encantaba hacerlo, en cualquier lugar, era un gusto normal en Queens, pero también tenía intereses menos comunes, como la demonología y el armamento, me encantaba estudiar sobre armas y demonios, mis amigos lo encontraban raro pero mi tio, lo llamó "un gusto familiar", y me permitió seguir con esos gustos, dentro de todo mi vida era normal, era.

Nunca me gustó estudiar, no es que sea estúpido ni nada de eso, es solo que soy muy flojo como para estudiar, debido a eso tenía que tomar clases de refuerzo en horario nocturno, un dia volviendo de una de estas clases y algo me atacó, no logre distinguirlo hasta que en un intento de lucha lo llevé a un callejón y una luz peatonal lo iluminó, era una criatura con forma casi humana pero más animal, no tenia pelo e intentaba morderme, mantuve alejada su mandíbula de mi cara cuanto pude, hasta que en un impulso lo patee lejos de mí, y pude observarlo mejor, como un animal moribundo y escuálido, sin pelo, con hocico alargado y notables colmillos, su aspecto le helaría la sangre hasta al soldado más valiente, pero por alguna razón yo no sentía ni el más leve miedo hacia eso.

Esa cosa se preparaba para saltar hacia mí, pero cuando lo hizo por instinto pensé en atraparlo en el aire, inmediatamente después de ese pensamiento un tentáculo negro broto de mi espalda y lo detuvo en pleno salto, como una serpiente atrapa a sus víctimas esta cosa apresó a la criatura, pero en cuanto la luz la tocó liberó a su presa y se debilitó físicamente, volviéndose más delgada, mis instintos me guiaron y retrocedí a las sombras y en cuanto volvió a atacar el tentáculo la tuvo en su poder de nuevo, contemplé a la criatura una vez mas y tres tentáculos mas surgieron de mi espalda, eran negros en su totalidad y obedecían mis pensamientos, no estaba confundido ni asustado, maté a esa cosa y volví a casa.

En cuanto entré le conté a mi tio lo sucedido, y él no se inmutó, solo se levantó y escudriñó en un cajón y saco una cajetilla de cigarrillos, sacó uno y lo encendió mientras apagaba las luces.

-Muéstrame-Me dijo mientras exhalaba.

Yo no sabía exactamente que quería que haga, pero supuse que quería ver esos "tentáculos", asique recordé como me sentí cuando esa cosa saltó hacia mí, por desgracia imaginé a mi tio como la criatura y terminó apresado, pero aun así no cambió su expresión, en vez de eso sonrió de una forma siniestra y comenzó a murmurar algo, entonces el tentáculo lo soltó y a mi me empezó a doler la cabeza, quede de rodillas a causa del dolor, sosteniéndome la cabeza levanté la mirada y vi claramente un pie que me aplastó el rostro y me desmayé.

Cuando me desperté, vi todo negro y sentí mi aliento encerrado, tenía una bolsa en la cabeza, por suerte era de tela y no de plástico, sentí que me arrastraban jalando algo atado a mi cuello, supuse que era una correa o algo así, sentía un frio en el cuello que lo confirmaba. Caminando forzadamente creo que recorrí el equivalent cuadras, cerca de medio kilometro. Hasta que me detuvieron y forzaron a ponerme de rodillas, mis manos estaban atadas a mi espalda, cuando sacaron la bolsa que me cubría la cabeza, quede ciego momentáneamente, la habitación era blanca y estaba completamente iluminada, no podía ver bien o más bien, me costaba distinguir lo que había en la habitación, no veía a nadie hasta que con el rabillo del ojo vi una figura negra que se paraba delante de mí.

-Estás vivo-Era una voz que conocía a la perfección, mi tío-¿Verdad?

-¿Qué es todo esto?-Le dije mientras sacudía las cadenas que sostenían mis manos.

-Tomaré eso como un sí-Me contestó con una voz en extremo fría.

-¿Qué demonios está pasando?-Le dije sin fuerzas, en esa habitación me sentía sin energías ni ganas de nada.

-Todo a su tiempo-Me respondió levantándome-Por ahora sígueme.

Supuse que no tenía opción, entonces obedecí a esa sombra negra que reconocí como mi tio. La habitación blanca resultó ser un pasillo que parecía no tener fin, me resultaba casi imposible caminar, mis pies se sentían pesados al igual que el resto de mi cuerpo, era como si caminara en medio de un desierto, no, más bien en el mismísimo infierno, todo lo que pasaba por mi cabeza era "¿Qué pasará cuando nos detengamos?", aunque no quisiera pensar en eso la idea se apoderaba de mi mente y me llevaba a una sola conclusión, en cuanto nos detuviéramos, yo iba a morir.

Caminamos por lo que me pareció una eternidad, hasta que finalmente nos topamos con una pared que apenas podía diferenciar del suelo y el techo, mi tio se adelantó y tocó la pared no su mano y en esta se abrió una enorme puerta cuyo interior se veía completamente negro, creando un contraste imposible entre el pasillo y su interior.

-Entra-Me dijo mi tio de forma igual de fría que anteriormente, pero esta vez detecté un poco de nerviosismo en su voz.

Yo entré a la habitación negra, sin esperar mucho, apenas distinguía mi mano frente a mis ojos, entré yo primero y luego pasó mi tio, inmediatamente después de que el entrara la puerta se cerró, y unos reflectores me iluminaron, a mí solamente, mi tio seguía en las sombras. Caminó al borde de la zona iluminada y se paró delante mío, dándome la espalda, luego de eso fui capaz de distinguir una especie de juzgado en frente de mí, eran 5 atriles altísimos, de los cuales 4 estaban ocupados.

-¿Qué es esto Soul?-Dijo una de esas figuras.

-He aquí al portador de "La Oscuridad"-Dijo mi tio señalándome con su mano.

Apenas salieron esas palabras de su boca, las 4 figuras empezaron a discutir entre sí, hasta que uno golpeó la mesa con furia.

-¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?!-Gritó esta figura.

-Este es mi sobrino, hijo de Scott y también, el nuevo portador de "La Oscuridad"-Cuando mi tio respondió eso, se paró firmemente.

-¿Y lo trajiste porque?-Dijo otra figura.

-Fácil-Dijo mientras me agarraba del brazo y me levantaba-Para que se nos una.

De nuevo, las figuras discutieron entre sí, esta vez era casi como si fueran a bajarse y golpear a mi tio. Pero luego de un largo rato se calmaron, en ese momento mi tio encendió un cigarrillo.

-Sabes muy bien que "eso"-Dijo una de las figuras señalándome-No puede ser controlado y mucho menos usado para nuestro propósito, por lo tanto solo nos queda una opción ya que lo trajiste hasta aquí.

-Me rehúso-Dijo mi tio mientras arrojaba su cigarrillo al suelo y lo pisaba-No pienso matarlo.

-Se realista-Le dijo la figura-Ese chico solo nos traerá problemas.

-¿Y matarlo no?-Les dijo dando un paso adelante y sonrió-¿Qué creen que pasará si lo mato?

-Pues, esta claro que "La Oscuridad" también morirá-Respondió uno con voz arrogante.

Mi tio levanto su dedo índice y negó esto.

-Mi hermano era bueno, pero no tanto-Les dijo con una sonrisa aun mas grande-Lo único que hizo fue usar a su hijo como recipiente, no ató su vida a la del demonio, en otras palabras, matan al chico y "La Oscuridad" quedara libre.

Cuando dijo esto la sala quedó en silencio, hasta que mi tio sacó un arma yla apoyó en mi frente.

-Por supuesto que es una teoría solamente-Continuó-¿Qué tal si la comprobamos?

El jaló el percutor y el sonido de esto resonó en toda la habitación, entonces distinguí que una de las figuras se paró, era la que no había hablado hasta ahora, aunque no podía ver su cara y mucho menos sus ojos, sentí como me examinaba con la mirada.

-Soul ¿Qué tramas detrás de esto?-Dijo esta figura, supe que era una mujer por su voz.

-Nada-Respondió mi tio mientras guardaba el arma-Solo protejo a mi familia y hago lo que mi hermano hubiera querido.

-Chico-Dijo la mujer-¿Quieres vivir o morir?

-Quiero vivir-Le respondí con la poca energía que tenia.

-Bien-Dijo la mujer mientras se sentaba-Soul estas a cargo de él, después de todo eres "El Jefe"

Luego de eso la puerta volvió a abrirse y me desataron, mi tio y yo salimos de esa habitación juntos, el pasillo ya no era tan blanco y no me molestaba, aunque ya no me preocupaba eso, seguí tratando de asimilar lo que había pasado, empezamos a caminar por ese pasillo esta vez solo nosotros.

-Debes de estarte preguntando que está pasando-Dijo mi tio mientras sacaba un cigarrillo y lo encendía.

-Si-Fue lo único que pude decir.

-Bien, esto es el "Sindicato", un conjunto de agencias que se encarga de lidiar con amenazas fuera de lo normal, demonios, vampiros, licántropos, virus, criaturas sobrenaturales, nosotros no s encargamos de matarlas y proteger a las personas normales-Me explicó mientras caminábamos.

-¿Personas normales?-Le pregunté.

-¿Eso es lo que te llamó la atención de lo que dije?-Me preguntó mirando mi cara.

-Tomando en cuenta la cadena de eventos de hoy, no veo razón para dudar de ti-Le respondí de forma tranquila.

-Bien, supongo-Dijo mientras volvía a pararse derecho-Las "personas normales" son lo que son, gente que no sabe del Sindicato ni de lo que hace.

-Eso vendría a ser la mayoría de las personas del mundo ¿No?-Le pregunté, pensando en mis amigos.

-No necesariamente-Me dijo-El Sindicato cuenta con unas 10 agencias especializadas en diferentes fenómenos, cada una tiene cientos, hasta miles de personas trabajando para ellas, y estas personas llevan una vida normal fuera del trabajo, aunque la mayoría prefiere vivir en las instalaciones de cada agencia, por una cuestión de seguridad-Me explicó.

-Las personas que trabajan para el Sindicato-Le dije mientras me detenía a pensar-¿Son humanos?

-Eso te preocupa ¿Verdad?-Me dijo mientras apoyaba su mano en mi hombro-La mayoría sí, pero existe un gran numero de agentes que son, digamos como tu, vampiros, licántropos, zombies, demonios, también trabajan con nosotros, y los humanos de aquí estamos acostumbrados, asique no te preocupes.

-Si-Le dije, aunque quería sacarme una duda de la cabeza-¿Qué pasara conmigo ahora?

-Bueno, básicamente ahora trabajas para nosotros-Me dijo mientras tiraba el cigarrillo al piso y llegábamos a otra puerta que se abría.

-¿Estás listo?-Me preguntó mirándome a los ojos.

Yo no sentía miedo, no sé porque pero estaba tranquilo y a la vez entusiasmado por mi nueva vida.

-SI.

El lugar era enorme, la vista no me alcanzaba para distinguir todo lo que había. Esa era la base principal del Sindicato.

-Primero lo primero deberemos registrarte como agente-Me dijo mi tio agarrándome de la mano y llevándome a través de ese lugar.

Mientras caminábamos pude ver que había gran cantidad de soldados, armas, vehículos, había de todo. En unos minutos llegamos a una puerta con un símbolo de peligro en ella, mi tio golpeó la puerta y esta se cayó, me pareció extraño pero igual tuve que entrar, era un laboratorio, creo, lleno de maquinas, mesas y partes tiradas por doquier.

-Andrew ¿Estás aquí?-Dijo mi tio usando su mano para hablar más alto.

Vi que un montón de piezas que estaban en el suelo comenzaron a moverse y salió un hombre todo cubierto de hollín, usaba una bata y anteojos, cuando se sacudió pude ver que tenía el pelo grisáceo y los lentes sucios.

-Soul ¿Eres tú? No puedo verte creo que me quedé ciego-Dijo el hombre mientras extendía los brazos para ver con ellos.

-Esto…tiene sucios los lentes por eso no nos ve-Le dije sin querer ofenderlo.

-Oh, tienes razón quien quiera que seas-Dijo sacándose los anteojos.

Luego los limpió con su aliento y la manga de su bata, cuando se los puso de nuevo se nos quedó mirando.

Se acercó y le agarró las manos a mi tio y comenzó a agitarlas.

-¡Felicidades!-Dijo con una sonrisa de oreja a oreja-¿Es tuyo?

Mi tio cerró los ojos un minuto, soltó una de sus manos y le dio un puñetazo al hombre, este cayó sentado al piso y quedó mirando con miedo a mi tio.

-Repite eso y te mato-Dijo mi tio apretando el puño.

-Lo siento-Le dijo el hombre mientras se levantaba-Y bien ¿Quién es este chico?

-Es el hijo de Scott y un nuevo agente-Dijo mi tio mientras me ponía frente al hombre agarrándome del hombro.

-Mmmm-El hombre me miraba fijamente-Me rindo ¿Qué tiene de especial?

-Es el portador de "La Oscuridad"-Dijo mi tio.

-Mmmm, ya veo, hola, soy Andrew –Me dijo dándome la mano.

-Hola, soy Jared, un gusto-Le dije mientras lo saludaba.

En medio del saludo me di cuenta de que su mano estaba más ligera, miré y estaba sosteniendo una mano sola, no sabía como reaccionar, asique me quedé callado y…

-¿Esto es suyo?-Le pregunté levantándola.

-Sí, se debe haber soltado-Me dijo mientras la sacaba de mi mano.

-¿Usted es humano?-Le pregunté mientras veía como conectaba esa cosa a su brazo.

-Sí, bueno en mi mayoría, perdí mi mano hace tiempo, gracias a este imbécil aquí presente-Me respondió señalando a mi tio-Pero gracias a la tecnología fui capaz de recuperarla.

-¿Cómo la perdió exactamente?-Le pregunté con genuina curiosidad.

-Bueno, todo comenzó con…

-Sigue hablando y morirás-Le dijo mi tio con una mirada asesina.

-Como sea ¿A que habían venido?-Dijo alejándose un poco de mi tio.

-A registrarlo-Respondió mi tio mientras se paraba delante de mi-Andrew te ayudará, nos veremos después-Dijo mientras me acariciaba la cabeza.

-Adiós tio-Le dije mientras salía por la puerta.

Una vez mi tio se fue el laboratorio quedo en silencio de forma incomoda.

-Bien…asique ¿Eres hijo de Scott?-Me preguntó Andrew mientras revisaba el escritorio.

-No lo sé, nunca conocí a mi padre-Le respondí mientras miraba atento lo que hacia.

-¿No lo conociste? Bueno, eso tiene sentido, a juzgar por la marca en tu brazo debe de haber muerto cuando selló a "La Oscuridad" en tu cuerpo-Me respondió señalando mi brazo derecho.

-¿Marca?-Le dije mientras bajaba mi mirada a mi brazo-¿Qué…

En mi brazo derecho había un dragón negro, bien marcado en mi piel, no sabía cuando había aparecido, pero ahí estaba completamente negro, parecía enroscado en mi brazo y su boca estaba en el dorso de mi mano.

-¡¿QUE ES ESTO?!-Grité al no saber que le había pasado a mi brazo.

-Eso-Comenzó a decir señalando mi brazo-Es el fruto de años de experiencia, es un sello creado por Scott Black para encerrar a "La Oscuridad" .

-¿Quién era mi padre?-Le pregunté, yo no sabía nada de él.

-Bueno, tu padre fue Scott Black, un héroe para muchos, incluso para mí y Soul, era el mejor exorcista de todo el mundo, la prueba está en tu brazo, nada ni nadie había sido capaz de retener a la oscuridad pero él lo logro, aunque el sacrificio debe de haber sido enorme, quizás por eso murió-Me contó mientras se frotaba la barbilla para pensar-Pero no soy la persona indicada para contarte todo.

-¿Y quien sí?-Le pregunté ansioso.

-Soul, después de todo Scott era su hermano-Me respondió mientras abría un cajón-Dejando eso de lado, a lo que viniste.

-¿Eh?

-Vamos a registrarte-Me dijo mientras limpiaba una silla-Siéntate aquí, por favor.

-S_Si-No sabía que iba a pasar.

-Bien, comencemos-Dijo mientras tecleaba en una laptop-Nombre y edad.

-Jared Black, 13 años-Respondí rápidamente.

-Bien, ahora ponemos esto-Dijo mientras me ponía unos electrodos en la frente.

No hablé hasta que me los sacó.

-Bien, extiende tu brazo derecho-Me dijo mientras preparaba una jeringa vacía.

Me extrajo un tubo entero de sangre y lo puso en un orificio de la mesa, entonces, luego de menos de un minuto salió un tubo que contenía un reloj.

-Bien, listo!-Dijo entusiasmado-Ponte esto y estarás listo.

-¿Qué es?-Le pregunté mientras miraba el reloj.

-Lo llamamos "Psyco Pass"-Me respondió-Es un aparato que mide tu pulso cardiaco, tu localización mundial, da la hora y también indica tu nivel de locura.

-¿Locura?-Le pregunte asombrado y desconcertado.

-Sí, la locura es un demonio que habita en todos nosotros, con esto podemos monitorear sus niveles-Me explicó mientras me lo ponía en la muñeca derecha.

-Mmmm…Es incomodo-Le dije, era más pesado de lo que parecía.

-Ya te acostumbraras, todos lo hacen-Me dijo mientras se subía la manga de la bata y me mostraba el suyo-Todos los que trabajan para el Sindicato lo usan, es una regla, incluso Soul lo hace.

-Ya veo-Empecé a decir pero un ruido me interrumpió.

-Oh, ya esta-Me dijo Andrew mientras me entregaba una tarjeta-Ya eres parte oficial del Sindicato.

-¿Qué es esto?-Le pregunté mirando la tarjeta.

-Es tu identificación, debes llevarla siempre contigo-Me explicó mientras revisaba sus bolsillos y sacaba una igual-¿Ves? Yo también tengo una.

-Bien-Le dije mientras la miraba con detenimiento-Pero, no dice mi nombre, solo dice "Demon-013".

-Ese es tu nuevo "nombre"-Me dijo mientras guardaba la suya-Cada uno aquí tiene su código, con eso nos identificamos, es como un nombre clave ¿Entiendes?

-SI-Le respondí mientras la guardaba en mi bolsillo.

-Bien, supongo es todo, debes de tener sueño, te guiaré a los dormitorios-Me dijo mientras se sacaba la bata y la colgaba en una silla-¿Vamos?

-Si-Le dije inseguro.

Caminamos por un laaaargo salón en silencio, eso hizo que el viaje pareciera no tener fin, hasta que llegamos a una puerta que decía "dormitorios", al entrar, era un pasillos con cientos de puertas a los costados, la veinteava puerta a la izquierda tenía escrito mi código, pero no tenía perilla ni nada.

-¿Cómo se abre?-Le pregunté a Andrew mirando la puerta.

-Apoya tu identificación en el cuadrado negro-Me dijo mientras retrocedía-Yo me voy, nos vemos Demon-013.

-Adiós-Le dije mientras se iba.

Yo apoyé la tarjeta en un cuadrado negro que había en la puerta, donde debería de ir una perilla, y esta se abrió, la habitación solo tenía una cama y una mesa, apenas entré la puerta se cerró, yo solo me acosté y repasé el dia en mi cabeza tratando de deducir que me espera, sin éxito me dormí.

Al dia siguiente, mi tio apareció para despertarme, siempre me gustó dormir, por esa razón nunca llegaba a tiempo a clases, pero eso ya no era un problema. Me explicó una vez mas que era el Sindicato y luego me permitió hacerle todas las preguntas que quisiera.

-¿Cómo era mi padre?-Le pregunté recordando lo que me había dicho Andrew el dia anterior.

-Mi hermano fue una gran persona, el mejor exorcista que jamás existió, el sacrificó su vida por ti, es todo lo que debes saber-Me respondió con un tono orgulloso.

-Bien, eso está bien-Le dije sonriendo.

-¿Algo más?-Me preguntó sacando un cigarrillo.

-¿Cuántos años tiene el Sindicato?-Le pregunté pensando en el tamaño de las instalaciones.

-El Sindicato, surgió durante las guerras santas, las cruzadas, cuando un grupo de gurreros del vaticano se unió para pelear contra los demonios que acechaban las noches de guerra-Me explicó mientras encendía el cigarrillo-Por supuesto que muchas cosas cambiaron desde entonces, los enemigos de ayer son los reclutas de hoy, pero nuestra misión es la misma.

-Entonces existen desde hace siglos-Le dije mientras calculaba cuanto era-Impresionante.

-Bien-Dijo mientras se acababa el cigarrillo-Si eso es todo…

-¿Qué será de mi ahora?-Le pregunté apresurado.

-Eso es lo que vamos a averiguar-Me respondió con una sonrisa.

Al salir de la habitación, comenzó verdaderamente mi nueva vida, a partir de ese dia y durante los siguientes 5 años, me lo pasaba entrenando, estudiando y leyendo, aunque en mis tiempos libres me dedicaba a rimar como hacia antes. Ese periodo de tiempo fue muy, pero muy aburrido, estudiaba cosas normales y también cosas no tan normales, como criaturas, exorcismo, demonios, de todo un poco, y en cuanto al entrenamiento, no creo que ni siquiera el mejor soldado del mundo aguantara una hora haciendo lo que yo tenía que hacer, pero gracias a eso aprendí a controlar "La Oscuridad" y obtuve el título de "Agente Especial" y a los 18 años emprendí mi primera misión.

Era simple, en teoría, la misión consistía en contener a la amenaza hasta que llegara el transporte, el lugar era una cueva en Crystal Lake, la criatura a contener era algo conocido como "Runner", demonios carentes de cuerpo que utilizan generalmente el de animales, aunque pueden llegar a poseer a personas, o más comúnmente niños. Solo había que evitar que salieran de la cueva hasta que llegara el helicóptero, fácil ¿no? Bueno, no, la misión resultó un desastre, se me asignó como líder de la misión, junto con 5 soldados altamente clasificados, todos humanos, exorcistas expertos al igual que yo, aunque yo aprendí con mi tio, y no con los maestros del Sindicato.

La misión comenzó cuando llegamos y establecimos una barrera de 5 puntos, debíamos espera horas, asique decidimos turnarnos cada 30 minutos, yo tomaría el segundo turno, asique me senté mirando el paisaje y esperé. Estaba en la nebulosa de mis pensamientos cuando uno de los soldados, el más joven creo, se me acercó.

-¿Tu eres el líder?-Me preguntó mirándome desde arriba.

-Si-Le respondí de forma fría.

-¿Y porque eres el líder siendo que eres el más joven?-Me preguntó con un poco de disgusto en su voz.

-No lo se-Le dije mientras buscaba en mi bolsillo-Y para ser franco no me importa-Concluí mientras sacaba mis cigarrillos del bolsillo.

El fumar se había vuelto un habito para mi desde hacia 2 años, me ayuda a pensar objetivamente y también me relaja. Mientras encendía uno notaba como me apuñalaban con la mirada, no me importaba, solo cumplía ordenes al ser su líder.

Entre pensamiento y pensamiento pasaron los primeros 30 minuto y me tocó a mí hacer guardia sosteniendo la barrera, me paré y sacudí, cuando me di vuelta para ir al lugar, vi dos ojos brillando y mirándome fijamente desde el interior de la cueva, no alcancé a alertar a ese soldado y fue destrozado por las garras de la bestia, así de un zarpazo lo partió a la mitad, pobre de él. Yo fui el primero en reaccionar y apartar a los demás del camino, y quedé frente a frente con la criatura, era un lobo poseído, no, una jauría entera.

-Escuchen-Les dije mientras desenfundaba mi arma-Debemos hacerlos retroceder lo suficiente como para establecer otra barrera.

Ellos asintieron y abrieron fuego, sus balas no afectaban mucho a las bestias, pero mis balas eran especiales y los hería bastante, asique avancé yo solo mientras los demás disparaban al azar, pero en un momento apareció un lobo enorme, aun lo recuerdo con claridad, en cuatro patas me llagaba al pecho, ese animal estaba poseído por un demonio muy fuerte se notaba con solo verlo, pensaba usar "La Oscuridad", pero un soldado, el arrogante se plantó en frente del lobo y le comenzó a disparar a quemarropa, la bestia ni siquiera se sacudía ni nada, más bien comenzó a reír y luego se preparó para embestir, o al menos eso creía el soldado ya que preparó su rifle, pero yo sabía que iba a hacer, el demonio dentro de su cuerpo era demasiado fuerte, iba a poseer al soldado.

-¡Muere demonio!-Gritó mientras jalaba el gatillo.

Yo por instinto le disparé al lobo y le volé la cabeza al animal, cuando lo hice el soldado cayó de rodillas, yo arrojé el arma a un lado y me acerqué a ver como estaba, me puse a su nivel y apoyé mi mano en su hombro.

-¿Está bien soldado?-Le pregunté mientras lo sacudía un poco.

-Mejor que nunca-Me respondió con una voz demoniaca.

Se dio vuelta y me disparó en el pecho, eso me paralizó y caí al suelo y pude ver como mataba uno a uno a sus compañeros, luego se volvió hacia mí y sacó un cuchillo para matarme, yo me cansé. Liberé la oscuridad y la mató de la forma más inimaginable, para cuando llegó el helicóptero, estaban todos muertos, los "runners", los soldados, pero no yo. Al llegar a la base me suspendieron por 6 meses y me prohibieron volver a trabajar con humanos.

En mi primer dia suspendido fui llamado a una audiencia con el consejo, otra vez a la habitación negra que visité en mi llegada al Sindicato, pero esta vez era muy diferente. Cuando entré me recibieron en silencio, hasta que se cerró la puerta y empezaron a vociferarme, no prestaba atención a lo que decían, y sinceramente no soporto que me griten asique.

-¡CALLENSE DE UNA MALDITA VEZ!-Les grité lo más fuerte que pude-Si van a echarme la culpa háganlo, pero antes de eso, sepan que yo intenté salvarlos-Apretaba mis piños por la ira que sentía-De veras que lo intenté, pero la estupidez de un soldado causó que mis esfuerzos fueran en vano, sépanlo antes de culparme.

-Aquí nadie te culpa por sus muertes-Me dijo mi tio desde su lugar-Sino por tu falta de liderazgo, esta era una prueba para ti y fallaste.

-¿Prueba?-Le dije un poco más calmado.

-Sí, para ver cómo te desempeñarías como líder-Me explicó la figura a la izquierda de mi tio.

-¿Líder de que?-Les pregunté.

-De un nuevo equipo, pero ni modo-Explicó la figura arrogante-Deberemos darle ese puesto a Alucard.

-Antes de seguir con tu ataque hacia mí y ayuda hacia ese tal Alucard ¡¿PODRIAN EXPLICARME?!-Le dije al arrogante que me estaba sacando de quicio.

-Bien-Me empezó a decir mi tio entrelazando sus dedos y apoyando los codos en la mesa, mirándome con una expresión cínica-Mejor te mostramos.

Una vez dijo eso, detrás de mí se abrió la puerta y entraron 5 personas, 4 hombres y una mujer. Cuando entraron se formaron a mis dos lados, a cerca de mí, estaba a la derecha la mujer y a mi izquierda un hombre con el pelo largo.

-Cuando digamos su nombre den un paso al frente-Dijo la mujer en las sombras.

-Nate Rivers-Dijo mi tio.

-Si-Dijo el hombre que estaba más a mi derecha, parecía un chico.

Y así fueron diciendo los demás nombres.

-Drake Lamar-Un hombre con una sonrisa en el rostro y una mirada inmadura.

-Ken Morino-Serio con mirada calculadora, pero a la vez salvaje.

-Vladimir Alucard-El hombre de pelo largo, su presencia me inquietaba.

-Jared Black-Ese soy yo.

Y…

-Jullie Albarn-Una mujer, hermosa por definición, algo tímida por su forma de caminar y mirar.

-Ninguno de ustedes es humano-Dijo mi tio-Y son lo mejor de su clase, es por eso que los hemos reunido. Ustedes seis van a formar un nuevo equipo, se encargaran de lo que NOSOTROS no podamos, ustedes son "Black Ops".

-JAJAJAJAJAJAJA-No pude contener mi risa-¿Piensas lo que dices o solo dices cosas al azar?

-¿Qué?-Me respondió con una sonrisa en la cara-¿No entendiste?

-Si entendí-Le respondí poniéndome las manos en los bolsillos-Pero tu pequeño discursito no era necesario.

-Perdón-Me respondió echándose para atrás en su silla-Me emocioné un poco, pero volvamos al asunto aquí ¿Alguno tiene alguna queja o duda?

-Si-Dijo Drake levantando la mano-¿Qué pasa si nos negamos?

-Los matamos-Le respondió mi tio con una sonrisa enorme.

Inmediatamente Drake bajó su mano y todos se quedaron callados.

-Bien, entonces ahora para acelerar el proceso de familiarización entre ustedes-Dijo mi tio sacando expedientes de debajo de la mesa-Procederé a nombrarlos, junto con sus características.

Y así empezó a describirnos uno a uno.

-Drake Lamar, un licántropo con grandes habilidades en combate.

-Ken Morino, al igual que Drake es un licántropo, pero es mucho más fuerte y habilidoso debido a sus años de experiencia.

-Nate Rivers, un zombie no vírico creado por un nigromante que es capaz de usar todo el potencial del cuerpo humano en combate.

-Jullie Albarn, hija de un ángel y una humana, no tiene mucha experiencia en combate pero si tiene conocimientos sobre sanación y exorcismo.

-Vladimir Alucard, un vampiro que es más bien parecido a un demonio, ha sido miembro del Sindicato por siglos, su experiencia y habilidad lo hacen por lejos el mejor de todos, y también su líder.

-Y por último, Jared Black, el poseedor de "La Oscuridad"-Cuando dijo eso sentí como todos voltearon a verme-Habilidades en combate bastantes impresionantes para un novato, un excelente exorcista y tirador.

-Entonces-Dijo mi tio encendiendo un cigarrillo-Demon-013, Angel-05, V-001, Wolf-007, Wolf-019 y Z-02, ustedes serán el nuevo equipo "Black Ops", trabajaran juntos, vivirán juntos, comerán juntos y pelearan juntos-Exhaló el humo y-Pueden irse.

-¿Cómo que "vivirán juntos"?-Me quejé.

-Un equipo debe vivir bajo el mismo techo ¿No les parece?-Mi tio como siempre.

-Entendí.

La puerta se abrió y los seis salimos juntos, la primera de muchísimas veces, aunque entonces no lo sabíamos. Cuando íbamos por el pasillo, yo caminaba por mi cuenta, con las manos en los bolsillos de forma tranquila, algo encorvado y pensando en que cenar. Y los demás estaban hablando de la reunión, todos estaban algo entusiasmados y nerviosos, menos Vlad y yo, él se puso a mi nivel y junto a mi, entonces me puso el pie y lo siguiente que recuerdo es el piso en mi cara.

-¡¿QUÉ DEMONIOS TE PASA?!-Le grité mientras me paraba.

El ni siquiera se molestó en responderme y solo sonrió, y me dio la espalda, mi orgullo no me permitió dejar las cosas asi.

-¿Cuál es tu problema?-Le pregunté antes de que se alejara mas.

-No hay forma de que trabaje contigo-Me respondió de forma fría.

-¿Por qué?-Le repliqué apretando mis puños.

-¿Por qué? Bueno, porque no me agradas-Me respondió de forma fría e inhumana.

Yo solo sentía rabia por lo que había dicho, recién nos conocíamos y ¿ya no le agradaba? ¿Qué motivos tenia para eso? En ese momento no lo pensé mucho y solamente apreté mi puño y lo golpee en la cara, ese momento no lo olvidaré, mientras mi puño avanzaba junto con su cuerpo, vi claramente como abrió los ojos y dio un giro para patearme en el rostro y alejarme, dejándome sentado en el suelo contra la pared del pasillo, eso solo me enojó mas.

Podría decir que fue una buena pelea, de no ser porque me dio una paliza, cada vez que lograba golpearlo me devolvía el golpe con una fuerza impresionante, pero yo, terco como nadie no admitía mi derrota y seguía, me rompió casi todos los huesos y me dejo escupiendo sangre, hasta que pude darle tres golpes certeros a las cara y logre cortarle el labio, luego de eso me quede sentado en el suelo, escupí sangre y sonreí.

-Ahora ya me puedo desmayar-Dije mientras cerraba los ojos.

Me desperté en una cama blanca y me senté de golpe sintiendo un dolor que me recorrió todo el cuerpo, apreté los dientes y me senté y frote los ojos, mire a mi alrededor y vi muchas camas vacías, y una puerta en dirección a ellas, asique me baje de la cama y caí al suelo, me puse de pie y comencé a caminar como pude, sentía un dolor enorme en todo el cuerpo, el solo amague de dar un paso me provocaba un dolor similar a quebrarse un brazo, pero para mí era tolerable, poco a poco fui acercándome a la puerta, apoyándome en las camas vacías y apretando los dientes del dolor.

-¡ESPERA!-Un gritó femenino rompió el silencio que había.

Inmediatamente después escuché pasos que venían corriendo, yo no sabía que esperar asique intenté ponerme erguido y tratar de correr, pero apenas adelanté un pie caí al piso de nuevo, que de allí por lo que me pareció una hora, y…

-¿Estás bien?-Preguntó una voz dulce mientras sentía que me tomaban del brazo para ayudarme a levantarme.

Yo no respondí pero, gire mi cabeza para ver quien era, mi mirada se encontró con la de ella, era Jullie. Cuando por fin pude pararme, me ofreció su hombro para apoyarme, me ayudó a llegar hasta mi cama y me senté allí.

-Jullie ¿Verdad?-Le dije mientras me acomodaba en la cama y me tapaba.

-S_S_Si-Me respondió de forma muy nerviosa.

-¿Cuánto tiempo llevo? Ya sabes-Le pregunté intentando llevar la cuenta en m mente.

-Creo que una semanas-Me respondió de forma mas normal ahora.

-4 semanas en cama, suerte que estaba desmayado sino me hubiera aburrido-Dije mientras intentaba mover los brazos para ver mis heridas.

-Esto… ¿Estás bien? ¿Necesitas algo?-Me preguntó mientras se paraba de la silla.

-No te preocupes, estoy bien-Pensé en algo en ese instante-Una pregunta ¿Qué haces aquí?

-Ah, esto…Si, yo soy la médico del equipo y estaba muy preocupada por ti-Me respondió con vergüenza en su voz.

-No te preocupes, soy del tipo de persona a la que le pasa esto muy seguido-Le dije recordando mi entrenamiento.

-Entonces…parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos-Me dijo con una sonrisa mientras me extendía su mano-, Jullie Albarn.

-Jared Black-Le dije mientras estrechaba su mano.

-Bueno-Me dijo mientras se arremangaba-¿Te parece si reviso tus heridas?

-No creo que sea conveniente-Le dije mientras ella me agarraba el brazo.

-No te preocupes, aunque no lo parezca soy una sanadora experta-Me dijo mientras me curaba usando sus habilidades.

Cualquiera que tenga genes de ángel, tiene la habilidad de curar a las personas emitiendo energía a la persona herida, pero en mi caso.

-¡Detente!-Le dije mientras alejaba mi brazo de ella.

-¿Qué pasa?-Me preguntó mientras intentaba agarrar mi brazo de nuevo.

-Quema-Le respondí agarrando mi brazo con mi otra mano.

-¿Qué? ¿Cómo es posible?-Me preguntó desconcertada.

-Yo tengo un demonio dentro, recuerda eso-Le expliqué-Los ángeles no pueden curarme, solo me hacen daño.

-Lo siento, de verdad lo siento-Me dijo mientras agachaba la cabeza-Yo…Yo no lo sabía.

-No te preocupes, no lo sabías, no te castigues por eso-Le dije mientras me sentaba y sacaba la remera.

-¿Qué_que haces?-Me preguntó apartando la mirada.

-Me preparo-Le dije-Apaga la luz, por favor.

Ella tardó un poco en reaccionar y en apagar las luces, cuando lo hizo, el cuarto quedo en las sombras, aunque se podía ver, ella volvió y se sentó de nuevo en la silla.

Desde que me uní al sindicato y aprendí a usar la oscuridad, me curo de la misma manera. "La Oscuridad" me envuelve y regenera los daños en mi cuerpo, una vez termina el proceso, por alguna razón estoy de mal humor.

-¿Qué fue eso?-Me preguntó luego de ver cómo me curaba.

-Es mi forma de curarme-Le dije mientras comprobaba mi estado apretando los puños

-Impresionante-Una voz siniestra surgía de las sombras.

Al siguiente instante la cabeza de Alucard estaba junto a la mía y el resto de su cuerpo no, era como si hubiera atravesado la pared. Ante esto Jullie se asustó y casi se cae de la silla, pero yo fui capaz de percibir su presencia antes de que hablara, uno de los beneficios de la oscuridad, nada te sorprende.

-Nunca pensé que supieras usar la oscuridad a ese nivel a tan temprana edad-Me dijo mientras terminaba de traspasar la pared y se paraba junto a mi cama-A la mayoría le toma unos 30 años.

-TU-Dije mientras apretaba mi puño.

-Tranquilo-Me dijo mientras le pedía la silla a Jullie-No vine a pelear-Me aclaró mientras se sentaba.

-Entonces ¿A que demonios viniste?-Le pregunté tratando de calmarme.

-Estaba paseando y se me ocurrió venir a ver como estabas-Me explicó mirando el resto de la habitación-Se podría decir que estaba muy aburrido.

-Me alegra que estés aquí-Le dije mientras me bajaba de la cama.

Si bien el dolor era intenso estaba dentro de mis limites, asique me paré erguido.

-Ahora puedo tener mi revancha-Le dije mientras lo miraba a los ojos.

El me miró a los ojos con algo que parecía respeto y cruzó sus piernas y brazos y sonrió.

-No quiero-Me dijo mientras echaba atrás su cabeza para ver el techo-Aparte tu todavía no te recuperas del todo, basta con ver tus ojos para saberlo, te duele estar de pie.

-Pero…-Yo solo quería la revancha para calmar mi ira-Entonces ¿Por qué peleaste conmigo antes? Si no vas a darme la revancha por lo menos responde.

-Ja ¿Acaso importa?-Me dijo, pero luego de verme a los ojos se puso serio-Odio a los débiles y yo pensé que tu eras uno, que dejabas todo el trabajo a la oscuridad, pero me equivoqué, eres un guerrero, por favor acepta mis disculpas.

-Mientras pueda tener mi revancha-Extendí mi mano-Si.

-Cuando estés listo-Apretó mi mano.

Luego de eso nos quedamos en silencio hasta que fue tiempo de que se fueran, esa noche no pude dormir mucho asique pasé la noche regenerando mis heridas. A la mañana siguiente se me dio de alta y me mudé de mi pequeña habitación individual a "la casa" que nos habían asignado, en ese punto comenzó mi convivencia con esas personas por entonces desconocidos.

El tiempo pasó y a medida que compartíamos tiempo se fueron volviendo cercanos a mí y yo a ellos, entrenábamos juntos y vivíamos juntos, en tan solo tres meses nos volvimos una familia. Entonces se nos asignó nuestra primera misión.

Viéndolo desde mi punto de vista actual parece fácil pero entonces fue endemoniadamente difícil, el objetivo era rescatar a un científico que se encontraba aislado en una sala de seguridad a 15 pisos bajo tierra en una instalación plagada de zombies.

Un helicóptero nos dejó cerca de la entrada a la instalación, Vlad se adelantó con su habilidad de atravesar las paredes hasta la sala de seguridad y asegurar el objetivo, cuando recibimos su señal avanzamos al principió el lugar parecía desierto pero al avanzar nos encontramos con una sala común , probablemente para recreación, repleta de zombies, era imposible avanzar por ahí, o al menos eso pensé, como era el crepúsculo aun no podía usar la oscuridad para pelear, pero antes de de darme cuenta Nate saltó de la pasarela donde estábamos y cayó en el centro de la masa creando una onda que creo en espacio en su lugar de caída, con sus propias manos limpió una buena zona, no pudimos soportar que se llevara toda la diversión, Drake y yo saltamos para ayudarlo, al caer desenfundé mis pistolas y comencé una bala un muerto, me era fácil después de todo era el experto en armas del equipo, miro sobre mi hombro y Nate y Drake se divertían matando, en poco tiempo habíamos limpiado la sala, si mis cálculos no me fallan cerca de 200.

Le hicimos señales a Ken para que baje con Jullie, cuando llegaron, chequee las armas de todos para asegurarme de que no se traben en una situación crítica, la pistola de Jullie tenía un problema en el gatillo, había que jalarlo dos veces para que disparara, asique se la cambié por la mía, luego de eso consultamos el mapa, teníamos que seguir por un pasillo hasta un ascensor que nos llevaría directo al objetivo, pero sentí unas vibraciones, Ken también las sintió, nos miramos y nos pusimos en posición, vigilando la puerta para ver que era lo que se acercaba, el sol aun no se ponía asique todavía no podía pelear a pleno, Drake y Ken tampoco, nuestra única defensa era Nate, por eso se paró frente a la puerta que daba al pasillo, esperando.

Cuando las vibraciones se detuvieron pensé que el peligro había pasado, pero… ¡BOOM! La puerta se abrió de una explosión y frente a nosotros teníamos algo que nunca había visto, muy similar a un licántropo en su forma pero con piel de reptil, y en cierta forma daba miedo, nos miraba. No tardó en atacar al más cercano, que fui yo, me embistió y aunque me defendí con mis brazos me mandó a volar, terminé contra la pared, me rompió una o dos costillas e iba a embestirme de vuelta pero lo pude esquivar, fui a la retaguardia para recuperarme un poco, esa cosa se había incrustado en la pared, ninguno sabía que era, cuando se levantó Nate le hizo frente y la entretuvo un tiempo pero el tenia limites y en un descuido la criatura lo partió a la mitad, se deshizo de Ken y Drake, me quería a mi, pero por suerte ya era de noche.

Liberé a la oscuridad, y la detuve con mi mano, luego la empujé y aleje.

-Jullie, encárgate de ellos-Dije mientras me tronaba los nudillos.

No sé si ella me respondió, estaba demasiado concentrado en mi pelea, la criatura tiraba puños al aire y yo los bloqueaba, mientras peleaba con eso me percaté de algo, tenía una esencia, algo que yo conocía tenía un demonio dentro, en un movimiento la alejé de mi un poco y saque mi cuchillo, si tenía un demonio podía exorcizarlo, mi plan original era dibujar el sello en el piso pero la pelea no me lo permitió asique lo dibujé en mi mano, cuando vi que iba a embestirme, me afirmé y lo detuve con mi mano en su frente .

La criatura quedó inmóvil durante un instante pero luego se desplomó y cambió su forma, que como una "cosa" de forma humana pero deformada que intentó moverse, pero lo despedacé arrancándole cada extremidad, y también su corazón que absorbí para curarme.

Recogí las partes de Nate y se las lleve a Jullie para que las uniera de vuelta.

-Maldita cosa, estaré muerto pero siento dolor-Dijo mientras mientras lo ponía en el piso.

-Por favor has silencio-Le pidió Jullie-No puedo trabajar si hablas.

Cuando termino de curarlo a los tres, fuimos al ascensor y bajamos hasta el lugar, según el mapa había un pasillo antes de la sala de seguridad, nos preparamos para limpiarlo, pero cuando llegamos había sangre y cuerpos por todos lados hasta en el techo, Jullie casi vomita al ver esto.

-¡Mierda!-Dije mientras miraba-Vlad nos quitó la diversión.

Dejamos de lado eso y fuimos hasta la sala de seguridad donde Vlad y el científico nos esperaban, Vlad se había tomado la molestia de buscar una mesa, silla y una botella de vino además de una copa. Y ahí estaba bebiendo vino con una sonrisa en su cara manchada de sangre.

-Vámonos-Le dije.

El se fue por la pared y nosotros nos llevamos al científico por el ascensor. Lo vi nervioso.

-¿Pasa algo?-Le pregunté mientras el ascensor subía.

-¿Lo mataron?-Me preguntó de manera nerviosa.

-¿A que?-Le repliqué.

-A ese monstruo, su mascota-Me respondió.

Yo supe que hablaba de esa cosa, asique asentí y él se tranquilizó.

Así terminó la misión.

Pero, esa noche mientras dormía me desperté de golpe y vi una sombra, y sentí un ardor en mi mano, y entonces recordé algo el sello que usé no era para eliminar sino para apresar.

-Buenas noches, jefe-Saludó cordialmente un gato negro formado por las sombras.

-Mierda-Dije golpeándome la frente al recordar lo del sello.

-Estoy a sus servicios-Agregó mirándome con sus penetrantes ojos.

-Deja eso, puedes llamarme Jared-Le dije mientras me volvía a acostar-¿Cuan es tu nombre?-Pregunté al recordar que no lo sabía.

-Puede llamarme Kat.

Poco a poco el también se volvió parte de mi familia, un gato obstinado que cuidaba de mi y obedecía mis órdenes, muy útil.

Con el tiempo, nuevas misiones fueron llegando a nuestras manos, cada una mas difícil que la anterior, las logramos juntos, como un equipo y una familia, tuvimos nuestros problemas y discusiones, los años pasaban y nosotros nos hacíamos mas fuertes, desafiábamos nuestros limites y las especulaciones de los demás, llegamos a ser conocidos y respetados por todo el Sindicato, aunque también habían quienes nos odiaban y temian. Nos volvimos lo mejor de lo mejor, si el Sindicato se encargaba de lo que no podían las fuerzas armadas, nosotros nos encargábamos de lo que el sindicato no podía.