Como aclare al principio, la historia no es mía pero como esta muy buena le pedí a un amigo los derechos y la publique, si les gusta y la leen dejen review... son de mucha motivación
Gracias por leer :D
PD: si tienen cualquier sugerencia, capítulos mas cortos, o explicación de algo dejen comentario
Mi vida
A.P.
Luego de haber sobrevivido a una pelea contra Mercer y aun más importante, a una "prueba" de mi tio, muchas cosas cambiaron.
Antes yo era el portador de "La Oscuridad", pero ahora debido a la influencia del virus Black Light, era algo completamente diferente, un prototipo. Para la mayoría del personal del sindicato representaba una amenaza a la seguridad de la humanidad y suya todavía más grande que siendo el portador de la oscuridad, pero para aquellos que me conocían de verdad lo único que cambió fue mi poder. Y mi apariencia el dragón que tenia en mi brazo pasó de ser totalmente negro a tener una líneas rojizas, también hubo un cambio personal debido a la decisión de castigo que tomó mi tio, luego de tenerme en observación por unos tres días me permitieron salir de esa habitación y me dieron instrucciones de ir a ver a Andrew, mientras recorría el camino sentía como todos me miraban, las noticias se habían esparcido, ya todos sabían lo que había pasado y lo que yo era, todos me miraban con miedo, unos cadetes incluso me apuntaron con sus rifles y uno de ellos se paró enfrente de mi deteniéndome, temblaba al apuntarme pero el cañón de su arma estaba cerca de mi cara, yo lo miré a los ojos y pude ver su miedo, incluso podía olerlo.
-¿Quién eres?-Le pregunté con una sonrisa.
Él ni siquiera contestó, temblaba completamente y no podía hablar.
-Nombre-Le dije tratando de asustarlo más.
-Soldado Duncan-Me respondió con una voz en extremo nerviosa y cobarde.
-Duncan, supongo que ya sabes que soy y de lo que soy capaz-Le dije apoyando mi mano en su hombro.
-Si-Me respondió más seguro-Eres un monstruo y debemos eliminarte.
-Ah, entonces Dejame darte un consejo-Le dije mientras respiraba de forma lenta-Para matarme debes dejar de temerme-Le dije mientras arrebataba el rifle de sus manos-Y sujetar mejor tu arma.
Apoyé el cañón en su frente y él se puso de rodillas, asustado, mojó sus pantalones y yo me reía levemente, entonces me rodearon de verdad y amenazaron con disparar.
-Ya me divertí lo suficiente-Dije mientras tiraba el rifle al suelo.
Avance apartando a los cadetes con las manos, seguí caminando hasta llegar a la puerta del laboratorio de Andrew. A mis espaldas escuchaba como susurraban, no me importaba mucho lo que decían, pero sentía un enorme impulso de volver y asustarlos de verdad.
La puerta de Andrew, maltratada como siempre, iba a golpearla antes de entrar, pero apenas la toqué se cayó de su lugar provocando un fuerte estruendo. Me asomé a ver que me esperaba y vi a Andrew dormido sobre el escritorio, no sentado en una silla apoyando su cabeza en él, sino literalmente acostado sobre el escritorio, no le di mucha importancia y entré como siempre, pero al poner un pie en la habitación sentí como una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo y seguía circulando por él, no me causaba dolor aunque si provocaba una sensación molesta, pero le vi el lado positivo y lo usé para despertar a Andrew apoyando mi mano en su hombro dándole una descarga.
-¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Por qué viniste?-Me preguntó sobresaltado y casi sin respirar, se notaba que ni siquiera se había despertado.
-Antes de de hacer otra de tus estúpidas preguntas ¿Me harías el favor de despertarte de una maldita vez?-Le dije mientras me sentaba en una de las mesas para "descargarme".
Se refregó los ojos y los abrió del todo, incluso se puso sus lentes.
-¿Jared? Pero si es Jared, tiempo sin verte-Me dijo estrechando mi mano.
-¿Cuánto? ¿Tres? ¿Dos años?-Le dije bromeando mientras lo saludaba, éramos como dos chicos que se encuentran después de la secundaria.
-No sé, no tengo mucha percepción de tiempo-Me respondió rascándose la nuca, no sabía que era una broma-En fin ¿A que viniste?
-¿Qué acaso no te notificaron?-Le respondí confundido.
-Si lo hicieron no me acuerdo-Me respondió con su típica sonrisa de idiota.
-No tienes remedio, tendremos que buscar entre tus cosas, pero antes-Comencé a decirle, pero recordé algo-¿Podrías des electrificar el piso?
Seguía electrificado.
-Ah, claro-Me respondió rápido.
Tomó un destornillador que tenia al lado suyo y lo arrojó a una caja de luces abierta, cuando impactó las luces se apagaron.
-Ahhh-Dijo aliviado-Mucho mejor, ahora veamos-Empezó a revisar los papeles sobre los que se había dormido-Aquí esta.
-Bien-Le dije mientras me bajaba de la mesa y me ponía más cómodo-¿Qué dice?
-Vaya que te metiste en problemas esta vez-Me dijo mientras se volteaba y me miraba de forma científica-¿Es cierto?
-Cualquier experimento que se te pase por la mente olvídalo o te mato-Le dije de forma clara.
-Que cruel-Dijo mientras se cruzaba de brazos-Eres el sujeto de experimentos perfecto, en especial ahora.
Sus ojos parecían los de un cazador que pone la mira en su presa y se prepara para jalar el gatillo.
-Si me sigues mirando así te mato, y esta vez lo digo en serio-Lo amenacé.
-De acuerdo, de acuerdo, yendo al grano-Me dijo dándome el memo que le habían enviado-¿Comenzamos?
Mientras hacia unos arreglos en la caja de luz yo me puse a leer el memo.
Dr. Andrew:
Por la presente se le solicita asistir al agente Jared Black en su cambio de identidad, así mismo facilitar su entrenamiento en el uso de sus nuevas habilidades.
Director en Jefe
Soul Black
Bastante corto, pero no me sorprendió viniendo de alguien como mi tio. No tenía idea de cómo Andrew podía ayudarme a entrenar pero estaba ansioso por saberlo, tanto que pasé por alto algo.
-¿Eh?-Me quede perplejo al darme cuenta-Andrew ¿Eres doctor?
-Pues si-Me respondió mientras seguía trabajando-¿No lo sabías?
-Espera un momento-Le dije confundido todavía-¿De esos que curan personas y todo?
-Si-Me respondió mientras encendía las luces-¿Qué otro tipo de doctor hay?
-Eso no me lo creo-Le dije mientras ponía unas sillas.
-Pues ahora veras en que me especializo-Me dijo mientras tecleaba algo-Siéntate.
Mientras me sentaba, me comenzaba a aburrir y mi mente divagaba libremente, hasta que la voz de Andrew me volvió a la realidad.
-Listo-Me dijo bajándome de las nubes de mis pensamientos-Ya terminé los preparativos para tu nuevo registro, comencemos.
-¿Nombre? Eso ya lo sé, bien. Edad 25 ¿Verdad?-Me dijo mientras tecleaba la información.
-24, todavía no soy tan viejo-Le respondí mientras me recostaba sobre la mesa.
-Bien, tu brazo-Me dijo mientras sacaba una aguja.
Me puso la aguja y sacó dos tubos de sangre.
-Se que uno es para el registro, pero ¿El otro para que?-Le pregunté viendo como ponía uno en la ranura del escritorio.
-Para comprobar la petición de Soul-Me respondió sacando un poco con una jeringa y observándola al microscopio.
La observó un buen rato y luego saco dos tubos de la misma ranura donde había puesto el tubo con mi sangre.
-Bien-Me dijo finalmente-Parece que Soul tenía razón, ahora tienes las habilidades de Proto-01, Alex Mercer.
-Si lo sé-Le respondí sarcásticamente-Me lo dijeron apenas desperté.
-Bueno, la verdad es que eso nos da una ventaja-Me explicó.
-¿Qué ventaja?-Le pregunté entusiasmado.
-Es difícil explicarlo, lo mejor será mostrarte-Me dijo mientras buscaba dos jeringas y apretaba un botón en la mesa.
Cuando apretó el botón unos de los escritorios de giró convirtiéndose en una camilla con correas a los costados.
-Sube-Me dijo con una sonrisa macabra.
-¿De verdad pretendes que me suba ahí?-Le dije algo desconcertado.
-Es más seguro-Me respondió-Para mí-Agregó por lo bajo.
-Ni loco y menos sin una explicación-Le dije ya enojado.
-De acuerdo-Me dijo mientras miraba el techo y cerraba los ojos-A ver ¿Cómo puedo explicarte?...Ah ya se, bueno-Me comenzó a explicar mientras me mostraba uno de los tubos con sangre-este tubo contiene sangre recuperada en el lugar de tu pelea con Proto-01, es sangre de Alex Mercer, como de seguro ya sabes él "consumía" a la gente para así recuperar su salud y también saciar su apetito, pero la verdad es que también haciéndolo podía adueñarse de los recuerdos de esa persona, y ya que tu obtuviste sus habilidades creo que también puedes hacerlo.
-Aja-Le dije sarcástico-¿Y cómo entra en todo esto la sangre de Mercer?
-Fácil-Me dijo mientras la sacaba con una jeringa-Ya que desarrollar tus instintos de "consumo" sería peligroso se me ocurrió que inyectarte la sangre tendría el mismo efecto, esta es la forma de probar mi teoría.
-*Ahhh*-Suspiré, el hecho de que me usara de sujeto de pruebas no era nada nuevo para mí-Pero ¿Por qué tiene que ser la sangre de Mercer?
-Ah, eso es porque al momento en que peleaste con él, ya tenía desarrolladas sus habilidades de pelea y sabia controlarlas por completo, asique inyectándote su sangre mato dos pájaros de un tiro: Compruebo mi teoría y también ayudo a que te saltes meses de entrenamiento que serian un peligro para todo el sindicato.
-*Ahhhh*-Volví a suspirar y miré la camilla, la aguja y la cara de Andrew-¿Qué tan seguro estas de que funcionara?
-Hay un 35% de posibilidades de que funcione-Me dijo de forma muy segura.
-¡¿35%?!¡¿Qué hay del otro 65%?!-Le grité enojado.
-Ah, mueres o te conviertes en una de esas cosas que habitaban la isla-Me dijo en voz casi inaudible.
-¿Qué dijiste? ¿Podrías repetirlo?-Le dije aunque lo había escuchado la primera vez.
-Que mueres o te conviertes en…-Comenzó a decir.
-Puedes parar, te escuché la primera vez, quería saber si había escuchado bien-Lo interrumpí-Dime una cosa, como persona ¿Qué tan seguro estas de que funcione?
-Lo hará, estoy seguro-Me respondió con mucha seguridad.
-Bien, lo haré-Le dije sonriendo.
-Entonces súbete-Me dijo entusiasmado.
Yo me subí a la camilla, si Andrew estaba seguro no tenia que temer, ajustó las correas y sentí su presión en mis muñecas y tobillos.
-La reacción debería de ser algo violenta-Me preguntó mientras me ponía un pañuelo en la boca para que mordiera-¿Listo?
Yo solo pude asentir y preparé mi cuerpo para lo que fuera que me esperara, sentí la aguja perforando mi piel, y la sangre de Mercer se sentía como acido recorriendo mis venas, sufrí espasmos por el dolor y me desmayé según Andrew, pero lo que yo vi fue la vida de Alex. Desperté unos veinte minutos después, con Andrew rezando junto a la camilla.
-Por favor, que no la haya matado-Era lo que repetía con un rosario en sus manos.
-No sabía que eras religioso-Le dije mientras levantaba mi cuello para verlo.
-Estás vivo-Me dijo casi llorando-Que alivio.
-Sí, estoy bien, asique no te preocupes-Le dije mientras me volvía a acostar del todo-Pero más importante aun ¿Podrías desatarme?-Eso de estar atado cansaba.
-Ah, claro-Me dijo mientras aflojaba las correas.
Saqué mis brazos y piernas y me senté en la camilla, me sentía raro, no solo me había afectado ver la vida de Alex, sino que también la teoría de Andrew resultó correcta todo mi cuerpo ya estaba adaptado para el combate, podía transformarlo a voluntad igual que él, como prueba sorprendí a Andrew convirtiendo mi brazo en espada.
-¡AAAHHHHHHHHHHHHH!-Gritó del susto.
-Tranquilo-Le dije mientras volvía mi brazo a la normalidad-Tengo que admitir que tenias razón.
-Si, por suerte-Dijo mientras se levantaba, se había caído del susto.
-Bien ¿Qué sigue?-Le pregunté, lo peor ya había pasado.
-Bueno, en el segundo tubo-Me comenzó a decir mientras lo buscaba-está la muestra de sangre que te tomé cuando llegaste al Sindicato.
-¿Y que se supone que haga con eso?-Le pregunté desconcertado.
-Toma-Me dijo mientras me lo lanzaba-Es mejor que te lo diga Soul.
-Claro-Le respondí mientras guardaba el tubo en mi bolsillo.
Me bajé de la camilla y me preparaba para irme, estaba a punto de salir de la habitación, cuando Andrew recordó algo.
-¡Espera!-Me gritó-Casi lo olvidó-Me dijo mientras revisaba su escritorio.
Volví dentro y me apoyé contra la pared, esperando.
-Aquí esta-Me dijo mientras se acercaba-Ten-Me entregó una caja negra-Ábrela.
Le hice caso, dentro de ella había un reloj, y no uno cualquiera, era un Psyco Pass, pero diferente al mío, era más compacto y de hecho parecía un reloj cualquiera.
-Es un nuevo modelo-Me dijo Andrew mientras le entregaba el mío y me ponía el nuevo-Cumple la misma función de controlar tu locura, también posee otras funciones, pero eso te lo dirá Soul, ve a verlo cuanto antes.
-Sí, eso haré-Le dije mientras me preparaba para irme.
-Vas a necesitar esto también-Me dijo mientras me entregaba una nueva identificación.
-Entiendo-Le dije mientras me iba-Nos vemos, Andrew.
-Adiós Jared-Escuché a mis espaldas.
Seguí el consejo de Andrew y fui a buscar a mi tio, al único lugar donde sabia que estaría, La Gran Biblioteca, un lugar único en el mundo en el que se encuentran las mayores obras de literatura del mundo, nah, si bien pueden encontrarse novelas y demás se especializa mas en libros que nos son útiles a los agentes, por alguna razón a mi tio le encanta ese lugar. Y tenía razón estaba ahí, leyendo la biblia negra.
Yo entré y busqué mi libro favorito del lugar, "La Divina Comedia" de Dante Alighieri, y me senté junto a mi tio, comencé a leer y también a analizar la situación, nuevo Psyco Pass que puede pasar desapercibido, una muestra de mi sangre de hace 11 años, no sabía que traía entre manos mi tio pero iba a averiguarlo y de la forma más fácil.
-¿Qué planeas?-Le pregunté mientras ponía la muestra de sangre sobre la mesa.
-Je, no hay duda de que eres hijo de Scott-Me respondió.
-¿Eh?-No entendía porque había dicho eso.
-A tu padre tampoco le gustaba no saber algo y siempre iba a la fuente para aclarar sus dudas-Me dijo con una sonrisa-No planeo nada malo, por lo menos para mí.
-Ah ya veo-Le dije mientras pensaba-Espera ¿Y para mí?
-Bueno, eso depende-Me dijo mientras volteaba la página de su libro.
-¿Depende de que?-No entendía nada aun.
-De lo tanto que te gustaba la secundaria-Me respondió conservando su sonrisa.
Ahí fue donde me hice una idea de lo que tramaba, la muestra de sangre era de cuando iba a secundaria, y el Psyco Pass pasaba desapercibido, era como si planeara…
-No me digas que…-Le dije mientras repasaba mi razonamiento.
-Exacto-Me dijo con una sonrisa enorme-Va a ser tu castigo por haber perdido contra Mercer.
Ante la confirmación de mi razonamiento estrellé mi cabeza contra la mesa y me quede así un momento.
-¿Y porque la sonrisa?-Le pregunté sin cambiar de posición-¿Acaso te divierte?
-Mucho-Me respondió muy tranquilo.
-Supongo que no tengo opción-Le dije sin esperanzas.
-Correcto-Me respondió con la misma tranquilidad.
-Sabes, al menos podrías intentar animarme un poco-Le dije mientras me sentaba derecho-Y bien ¿Detalles?
-¿Qué?-Me dijo cerrando su libro-¿Ya te redimiste a cumplir mi voluntad? Que lastima, quería atormentarte más.
-Pues lastima-Le dije mientras miraba el techo-Llevo 11 años aqui, y todo ese tiempo te he obedecido, gracias a eso sigo vivo, por eso no cuestiono tu decisión, aunque esta definitivamente no la apoyo-Le dije mientras me deprimía un poco.
-Bueno, es cierto-Me comenzó a decir-cuando llegaste eras solo otro chico común y corriente, pero con los años te volviste todo un hombre, si te soy sincero desde mi punto de vista esto no es un castigo-En el momento en que dijo eso voltee a verlo-más bien es una oportunidad para retribuirte por todo tu trabajo, de este modo podrás disfrutar lo que no pudiste por estar aquí, cosas como: Salir con amigos, tener citas, novia, un club, clases, cosas así.
-No pensé que fueras tan humano-Le dije pensando en sus palabras, no pensaba que tuviera un lado así-Supongo que tampoco será tan malo, pero una cosa ¿Acaso no sería pedofilia que yo saliera con una chica de secundaria?
-Oye, no arruines mi discurso con detalles-Me dijo mientras volvía a abrir su libro.
-Si ~-Le respondí burlándome un poco-Como sea ¿Y los detalles?
-Que insistente eres-Me dijo volteando la pagina-Los Ángeles, Academia St. Marie.
-¿Una escuela católica?-Le pregunté, después de todo soy un demonio.
-Por supuesto-Me dijo con una sonrisa burlona-¿Qué mejor escuela para un demonio que una al servicio de Dios?
-¿Esa es la única razón?-Le pregunté sospechando algo mas.
-Bueno, me descubriste-Me dijo-Esa academia le pertenece al Sindicato, más precisamente a un miembro.
-¿Quién?-Le pregunté ansioso.
-Lo conocerás muy pronto-Me contestó mientras cerraba definitivamente su libro-Vamos.
El se llevó el libro y yo dejé el mío en la mesa, y salimos de la biblioteca. Comenzamos a caminar por las instalaciones, al principio en silencio, pero mi curiosidad me superaba.
-¿Cuál es el plan?-Le pregunté finalmente.
-Me preguntaba cuando ibas a preguntarlo-Me dijo riéndose por dentro de seguro-Bueno, los exámenes de admisión son mañana, asique…
-Espera un momento-Lo interrumpí-¿Tengo que hacer el examen?
-No sería justo si no lo hicieras-Me respondió con la misma sonrisa que tenía desde la biblioteca-En fin, mañana iremos a la academia, y una vez termines el examen, conocerás al dueño y director.
-¿Eso es todo?-Le dije mientras la repasaba-Mmmh, suena fácil.
-¿Crees que es todo?-Me dijo con una sonrisa siniestra ahora-Después de eso, te llevaré a tu nueva casa.
-¿Nueva casa?-Le pregunté confundido.
-Ya no vivirás aquí-Me respondió lo mejor que pudo-Te mudaras a una casa en Los Ángeles, cerca de la Academia.
Iba a enojarme, separarme de mi familia, luego de seis años no me imaginaba lejos de Jullie, Drake, Ken, Nate y Vlad, mi tio debe de haber adivinado lo que pasaba por mi cabeza y se anticipó.
-Pero no te preocupes-Me dijo apoyando su mano en mi hombro-Seguirás en Black Ops, no vas a librarte tan rápido del Sindicato.
-Bueno-Eso me reconfortó y sonreí al darme cuenta de algo-Voy a vivir solo, eso va a ser divertido.
-No te creas, no estoy tan loco como para dejar que vivas solo-Me dijo mientras nos deteníamos en una puerta que nunca había visto, me había olvidado que seguíamos caminando.
-¿No?-Le dije mientras miraba la puerta, era negra y tenía una escritura en la puerta "Scott Black"-¿Esto es…
-Si-Me dijo mientras sacaba una llave de su bolsillo-La oficina de mi hermano.
-¿Qué hacemos aquí?-Le pregunté desconcertado.
-Hay algo aquí que te pertenece-Me explicó mientras ponía la llave en la cerradura-¿Estás listo?
Yo solo asentí, no sabía que esperar de la oficina de alguien como mi padre, pero quería que fuera algo grande a la escala de su reputación.
Cuando abrió la puerta yo entré después de él, y eché un vistazo a la habitación, era una selva de libros apilados en columnas y podía ver que enterradas entre ellos había vitrinas, pero no podía ver que tenían dentro. Caminé con mucho cuidado, siguiendo a mi tio que me llevó hasta un escritorio y abrió un cajón sacando una caja, cerrado con el sello de la familia, me la acercó y me miró fijamente.
-Es tuyo-Me dijo.
Yo miré la caja y comprendí que debía abrirla, usé mi dedo como cuchilla y me hice un corte en la mano, y la apoyé en el sello de la caja, cuando levanté mi mano, la caja se abrió dentro solo había dos cosas: lo que parecía un libro envuelto en un pañuelo y un collar.
Tomé el libro y le saqué el pañuelo, era una "Biblia Negra" pero muy diferente a las que conocía, solo tenía una cruz roja en su tapa negra y el collar era una piedra negra.
-¿Qué es esto?-Le pregunté desconcertado a mi tio.
-Un regalo-Me dijo con una sonrisa-De parte de tu padre, debía dártelo en tu cumpleaños 24 pero no tuve la oportunidad con todo eso del coma, esa es la biblia negra de Scott, él la modificaba constantemente y el collar era su amuleto, hecho por Alma.
-Gracias-Dije muy feliz.
-No me agradezcas, solo hice lo que mi hermano me pidió-Me dijo deteniendo mi agradecimiento-Aparte yo tengo un regalo mucho mejor.
Lo olvidaba, el cumpleaños 24 es muy importante para los Black, debido a que se cree que finalizamos una etapa de la vida, haciendo referencia a las 24 horas de un dia se considera que finalizamos nuestro "primer dia" en el mundo, son tradiciones familiares. Me quedé mirando el libro y el collar con una sonrisa, no me di cuenta que estaban cayéndome las lagrimas, me sequé los ojos con la mano y volví a guardar mis regalos en la caja.
-¿Vamos?-Le dije mientras tomaba la caja.
-Si, también tenemos que buscar mi regalo-Me dijo mientras comenzaba a caminar y yo lo seguía- Si no mal recuerdo estaba en la vitrina 13-caminamos un poco y nos detuvimos en una de las columnas de libros-Aquí.
Apartó los libros y dejó al descubierto una vitrina llena de polvo, sacó un cuchillo y se hizo un corte en el dedo y liberó un sello colocado en la cerradura de la vitrina, y esta se abrió no pude ver que había dentro porque mi tio estaba delante.
-Sabes, llamo a este lugar "Biblioteca de Recuerdos", desde que Scott murió guardo aquí todos sus recuerdos, desde armas hasta libros, pero esto es algo que creo que tu debes tener-Me dijo mientras me daba un marco, miré la foto y eran mis padres-Estoy seguro de que estará mejor contigo que empolvándose aquí.
Scott Black y su esposa Alma, mis padres juntos en una foto que mostraba su felicidad.
Le agradecí a mi tio por todo eso, y me fui porque había algo que tenía que hacer, despedirme de mi familia.
Fui a la casa que compartía con los demás, por suerte estaban todos reunidos en la sala, asique me senté en mi silla de siempre y me serví un trago.
-Me voy-Les dije mientras bebía un sorbo.
Todo el lugar quedó en silencio y sentí como la atmosfera se tornaba triste y deprimente.
-¡¿QUEEEEEEEE?!-Gritaron todos al unísono, menos Vlad, el bebía tranquilo conmigo.
-Debe ser el castigo del jefe-Dijo Jullie.
-Ese bastardo se pasó de la raya-Dijo Drake-Sacarnos a Jared, se acabó voy a matarlo.
-Espera-Dijo Ken agarrándolo del brazo-No puedes matarlo, es el Jefe.
-No importa-Respondió.
Jullie lloraba, Nate había quedado como sin alma, Ken y Drake discutían, y Vlad bebía conmigo, el ambiente empeoraba a cada segundo, y supuse que era por una razón.
-Saben-Apenas dije eso todos me miraron-Solo voy a mudarme, voy a seguir trabajando con ustedes.
Cuando dije eso sentí que ese ambiente negativo desaparecía y lo reemplazaba uno que estaba en mi contra.
-¡No nos asustes sin motivo!-Me gritó Drake-Pensábamos que no íbamos a volver a verte.
-Tranquilo-Le dije con una sonrisa-Vas a tener que ver mi cara diario.
-Pero dime Jared-Me dijo Vlad mientras se servía otra copa de vino-¿Eso es todo?
-Me atrapaste-Le dije mientras seguía bebiendo-Eso solo es parte del castigo.
Me vi obligado a contarles todo lo que había ocurrido y lo que iba a ocurrir, luego de hacerlo todos se rieron de mi castigo y celebramos mi salida del Sindicato con un trago, todo iba a seguir de manera normal y eso me agradaba.
Luego de eso me fui a dormir, sabiendo que fuera de unos cambios todo iba a estar bien como hasta entonces.
A la mañana siguiente me despertó una cosa, hambre, sentía que no hubiera comido en un mes, y mi estomago sonaba como una jaula de fieras. No me quedó de otra que levantarme, aunque era más temprano de lo normal, bajé a la cocina y me preparé un desayuno decente, pero aun con eso no me llené, asique preparé suficiente como para diez personas e incluso con eso comí helado de postre, miré la hora y decidí ir al puente antes de lo acordado, pero antes de salir me puse el collar y tomé la biblia de mi padre.
En el puente ya tenían preparado un avión y a pesar de la seguridad, los persuadí, por no decir que los noquee, y esperé dentro. Mi tio, tenía razón la biblia de mi padre tenía anotaciones hechas a mano, eran correcciones sobre cómo proceder y que sello usar en cada caso, era un biblia mejorada por el mejor exorcista que jamás existió, aunque entender su letra era un asunto distinto. Estuve leyendo una media hora hasta que mi tio abordó el avión y los pilotos comunicaron que estaban listos para despegar.
-Bien-Dijo mi tio interrumpiendo mi lectura-Llegaremos en una hora, aquí tienes-Puso sobre la mesa una valija y la abrió-Ropa corriente, una mochila con útiles escolares y lo mas importante una gorra.
-¿Gorra?-Le pregunté mientras intentaba encontrarle sentido a esa frase.
-¿Qué no te acuerdas? Bueno ya lo harás-Me dijo con una sonrisa-No perdamos tiempo y bueno… consume tu sangre o como se diga.
-Si~
Saqué el tubo que contenía mi sangre y lo apreté con mi mano, destruyéndolo, entonces no quedo mas que consumir esa cantidad de sangre y bueno, "adaptarme". El cambió de forma no fue doloroso y lo que es mas fue instantáneo, haber obtenido los conocimientos de Mercer resultó útil. El resultado fue que volví a tener la apariencia que tenía al momento que sacaron esa muestra. Luego de comprobar mi transformación, me vestí. Mi tio me había conseguido ropa bastante "de mi estilo", unos jeans, camiseta, camisa, zapatillas y una chaquesindicato no podíata, pero me molestaba que se riera mientras me vestía.
-¿Qué?-Le pregunté cansado de su risa ahogada.
El me entregó un espejo de mano y cuando miré mi reflejo entendí porque la gorra, me la puse de inmediato y seguí con la lectura hasta que llegamos al aeropuerto, de ahí un auto nos llevó hasta la academia.
Era un lugar enorme, la entrada tenía un sendero con mucho arboles y jardines, una escuela de niños mimados.
-Vamos-Dijo mi tio mientras comenzaba a caminar-Los exámenes son en el edificio 5, te esperaré en la puerta y luego te llevaré a ver al director ¿Entendido?
-*Mmh*-Asentí.
Caminamos bastante bajo ese calor infernal de Los Ángeles, que prevalecía aun estando cerca del invierno hasta que finalmente llegamos al edificio 5, yo entré dejando fuera a mi tio, no era muy diferente al salón de clases del Sindicato, con forma de auditorio, me senté en el lugar más alejado de la gente que encontré y esperé la llegada del profesor. Mientras esperaba, sentía que todos me miraban, no levanté la vista a comprobarlo porque, gracias a la oscuridad, sabía que era cierto. El profesor se tomo su tiempo en llegar, no se presentó ni nada, solo repartió los exámenes y eso fue todo, demasiado fácil eran tres hojas y un ensayo para hacer, lo terminé en media hora y lo deje en el escritorio, las miradas apuñalaban mi espalda pero no le di importancia y salí.
Afuera no vi a mi tio, pero si a una multitud reunida, según mi sentido común, la razón de esa multitud no podía ser otra que mi tio, y tenía razón. Me abrí paso entre la gente y todos miraban a mi tio ahí apoyado contra la pared, de brazos cruzados, no me parecía raro que lo rodeara una multitud, considerando que era un hombre en sus 50 años con lentes de sol y una gabardina en un dia de sol, me puse enfrente de el y le di una patada en la pierna.
-Vamos, viejo-Le dije mientras lo pateaba.
-¡¿A quien llamas viejo?!-Me gritó en respuesta.
-Ya, ya cálmate y vamos-Le dije mientras me disponía a caminar.
Comenzamos a caminar, mi tio se puso delante de mí golpeándome la nuca, no me molestó asique solo lo seguí, en el camino a ver al director pude ver que la academia era más grande de lo que pensaba, tenía dormitorios, piscina, cancha de soccer, baseball, y muchos edificios, me pareció exagerado para una escuela, pero no me importó mucho, después de todo yo iba a asistir ahí. Caminamos por ese enorme campus, hasta llegar a una iglesia.
-Tienes que estar de broma-Le dije a mi tio viendo a dónde íbamos.
-No, esta es una escuela católica, no es raro que la dirección este en la iglesia-Me respondió mientras llagábamos a la entrada.
Al entrar vi que era como cualquier otra, entonces mi tio y yo caminamos por su interior hasta que subimos unas escaleras espiral y llegamos a un despacho, una oficina normal, con una pequeña biblioteca y un escritorio, allí estaba durmiendo un hombre de poco mas de 30 años, estaba hecho un desastre, mi tio se sentó en una de las sillas frente al escritorio y golpeo la mesa despertando al hombre al instante, este sacó un arma de debajo de la mesa y le apuntó a mi tio. La cara del hombre decía que aun no se despertaba del todo, cuando abrió bien los ojos guardó el arma.
-Pero si eres tu, Soul-Dijo mientras tomaba una tasa que estaba en el escritorio-¿Qué te trae por aquí?
-Hola, Pete-Le dijo mi tio-Estoy seguro de que recuerdas haber firmado el consentimiento para inscribir a un agente en tu academia.
El hombre había bebido algo de la tasa pero lo escupió de inmediato.
-¿Qué? ¿No te acuerdas?-Le preguntó mi tio ante lo sucedido.
-No es porque no me acuerde-Ósea que no estaba ni enterado-Esto no es café-Dijo dejando la tasa en el escritorio con cara de asco.
-Oh, ¿Y que es?-Le preguntó mi tio.
-Ni idea-Le respondió con una sonrisa-Y bien ¿A quien acepté en mi academia bajo tus engaños?
-No fueron engaños, si te la pasas durmiendo es normal que te vean la cara-Le respondió mi tio mientras me indicaba que me acercara, yo me paré junto a su silla-A él-Concluyó señalándome.
El hombre me observó de arriba abajo, al principio tenia una sonrisa, pero su cara se tornó seria y enojada.
-¡¿Qué clase de broma enfermiza es esta?! ¡Sabes tan bien como yo que Scott murió!-Gritó señalándome.
-Cálmate-Dijo mi tio mientras se sacaba los lentes de sol-Mira con detenimiento.
El me miró de nuevo y mientras lo hacia se paró para hacerlo mejor, su cara se volvió confusa y lo miró a mi tio.
-Así es-Dijo mientras Pete se volvía a sentar-Este es Jared Black, hijo de Scott.
-Así que tu eres su hijo-Dijo mirándome a los ojos-Tiene los ojos de Alma, pero si el nació el mismo años que Scott murió ¿Por qué es tan joven?-Le preguntó a mi tio.
-Muchas cosas han pasado-Le respondió-Por ahora, será un alumno en esta escuela Jared-Dijo mirándome-te presento a Peter Lane.
-Mucho gusto-Le dije mientras estrechaba su mano.
-El aprendiz de Scott-Agregó.
-¿Eh?-Ni siquiera sabía que mi padre había tenido uno.
-Así es-Dijo Pete mientras miraba mi mano y la volteaba levantando un poco la manga de mi chaqueta-Con que este es el sello del dragón negro.
Yo seguía confundido y no entendía nada ¿Aprendiz? Nunca lo había oído, en ese momento quise respuestas y creo que se notó en mi cara.
-¿Qué? ¿No lo sabía?-Preguntó Pete mirando a mi tio.
-No-Respondió a secas-Pensé que era mejor que tú le contaras en cuestión.
Yo me senté de nuevo, y miré el techo para analizar las cosas.
-(Si mi tio tiene como 50 y este hombre aparenta unos 30 o 40 como mucho, y mi padre era mayor que mi tio, es posible)-Pensé de forma analítica-Explíquenme-Exigí.
-Como no-Dijo Pete mientras se sentaba y se acomodaba-Tal como lo oíste yo era el aprendiz de Scott, tu padre, durante años aprendí de el y pelee a su lado, incluso después de su casamiento.
Mi mirada pasó de Pete a mi tio.
-¿Por qué no me habías dicho nada de esto?-Le pregunté enojado.
-La verdad no pretendía ocultarlo-Me respondió-Nunca preguntaste.
Luego de eso el lugar quedó en silencio, solo me quede callado para castigar a mi tio, era obvio que un exorcista del calibre de mi padre tendría un aprendiz.
-Era broma-Dije con una sonrisa.
-Tu…-Alcanzó a decir mi tio.
Pete no sabía que hacer en una situación así y quedó callado.
-¿Y si volvemos a lo que vinimos?-Le dije a mi tio para burlarme.
-Bueno-No le quedaron ganas de discutir conmigo-El hecho es que Jared asistirá a tu academia a partir de ahora.
-Eso lo entendí y lo apruebo-Respondió Pete-Pero hay un problema.
-¿Cual?-Replicó mi tio.
-Ese sello-Respondió señalando mi brazo-Hay que ocultarlo.
-Tranquilo-Le respondió mi tio-Algo se nos ocurrirá.
-Y en cuanto a la residencia-Comenzó a decir Pete.
-Ya lo resolví-Mi tio había pensado en todo.
-Bien-Dijo mientras se paraba, y por educación nosotros también lo hicimos-Te veré en la ceremonia de ingreso-Dijo mientras nos despedía con un apretón de manos.
Mientras volvíamos al auto, todo el que se cruzaba nos miraba, eso comenzaba a molestarme. Pero ya dentro del auto, nos ignoraron y eso me tranquilizó, encendí un cigarrillo y me relajé.
-No es normal ver a un niño de 13 años fumando-Dijo mi tio mientras hacia lo mismo.
-Cállate-Le respondí de inmediato-Dejame relajarme un poco, después de todo me debes una.
-¿Vas a seguir con eso?-Preguntó exhalando humo.
-Tu culpa por ocultarlo-Le respondí sacudiendo la ceniza-Y bien ¿A dónde vamos ahora?
-Mmmh, todavía falta una hora para que este lista tu casa-Me respondió mirando su reloj-Asique ¿Qué te parece si vamos por algo de comer?
-Mientras tu invites-Le respondí sonriente.
-Pero antes te presentaré a tus compañeros de casa-Dijo, borrando mi sonrisa.
De su bolsillo sacó un papel con un sello en él, y lo arrojó al suelo. Me lo veía venir, un familiar.
-Este es Blackie-Me respondió señalando al perro que había aparecido-Es un familiar que ha estado con la familia desde hace años, ahora te cuidara.
-Bien, entonces ¡Kat!-Dije como respuesta llamando a mi familiar, que surgió de la sombra a mis espaldas, tenia forma de gato-El también va a vivir conmigo.
Blackie le rugía a Kat, la apatía entre ellos era evidente, pero si el familiar de los Black iba a vivir conmigo no encontraba motivo que impidiera que Kat también lo hiciera.
-Me parece bien-Dijo mi tio con una sonrisa en la cara-Esto será interesante.
-Y que lo digas-Agregué mirando como Blackie mostraba los dientes-Por cierto ¿Tienes ideas para ocultar mi marca? Porque a mi ya se me ocurrió una.
-¿Cuál?-Preguntó mi tio claramente interesado.
-Un vendaje-Le respondí apagando mi cigarrillo.
-¿Estás seguro? Es difícil vendar un brazo-Me dijo pensando.
-Lo afirmaré en el pecho, no te preocupes en detalles, por ahora solo preocupate por lo que me vas a dar de comer, mas te vale que sea algo bueno-Le dije con mucha hambre.
-Tranquilo, iremos a un buen restaurant-Me respondió apagando su cigarrillo.
Eso me pareció excelente, el viaje en auto se hizo bastante ligero, Kat se acostó en mi hombro como de costumbre y Blackie se tranquilizó, el paisaje que veía por la ventana era muy tranquilo, no estaba acostumbrado a eso, a la paz y quietud de una ciudad.
Nos detuvimos frente a lo que parecía un restaurant de primera categoría, eso me emocionó y cuando entramos nos quedaron mirando y un mozo señaló un cartel "Prohibidos los animales", Blackie y Kat había entrado con nosotros, miré a Kat y chasquee lo lengua para que se bajara y esperara afuera, mi tio miró a Blackie y este salió detrás de Kat. Nos sentamos en una mesa doble.
-Pide lo que quieras-Me dijo mi encendiendo un cigarrillo.
-Te vas a arrepentir de decir eso-Le dije llamando al mozo-Quiero: 3 platos de espagueti con salsa roja, un bistec a termino medio, dos porciones de papas fritas, tres porciones de lasaña y dos colas de litro-Le dije al mozo, quien me miro desconcertado-Eso es todo-Concluí dejando que fuera a traerme mi comida.
Mi tio me quedó mirando con cara de sorprendido, casi se le caen los lentes.
-¿En serio te vas a comer todo eso?-Me preguntó dejando caer su cigarrillo.
-Si, por algo lo pedí-Le respondí sonriendo y atento por si llagaba mi comida-Por cierto ¿Por qué nos sentamos tan aislados?-Nos habíamos sentados en un rincón del restaurant.
-Porque hay algo que tengo que preguntarte-Me dijo mientras encendía otro cigarrillo-Desde que cambiaste de apariencia ¿Has podido utilizar "La Oscuridad"?
-No lo he…-Me vi interrumpido por la llegada de mi comida, una vez la dejaron en la mesa yo comencé a comer-Intentado, pero mi "instinto oscuro" sigue intacto, aunque…ahora que lo pienso, me siento de forma normal, como antes de que supiera de la oscuridad.
-Me lo suponía-Me comenzó a explicar-Parece que tu cambio de apariencia no solo cambió tu aspecto sino que también tuvo el efecto inesperado de reprimir el poder de la oscuridad, aunque el hecho de que tu instinto siga intacto lo niega, como sea por ahora si deseas usar la oscuridad cambia de apariencia, por precaución ¿Entendiste?
-Si, pero-Bajé mi tenedor-¿Por qué dijiste "deseas usar" en lugar de "debes"?
-¿Qué no es obvio?-Me respondió apagando su cigarrillo-Con tus nuevas habilidades, no creo que lo necesites, pero si quieres usarla en futuras misiones, siéntete libre de hacerlo-Me explicó.
Yo solo sonreí como respuesta, y seguí comiendo. Cuando termine, mi tio pagó la cuenta, unos $700, luego de eso salimos, Kat volvió a colgarse de mi hombro y subimos al auto de nuevo, ahora íbamos a ir a mi nuevo hogar.
El auto siguió su curso, por unos veinte minutos estuvo en movimiento, cuando nos detuvimos yo estaba muy ansioso y a la vez nervioso.
-Aquí es-Dijo mi tio mientras abria la puerta.
Siguiéndolo, bajé también. Quedé sorprendido, la casa era enorme, dos plantas y jardín delantero, era una zona residencial por lo que tendría vecinos y todo.
-¿Qué te parece?-Me preguntó mi tio apoyando su mano en mi hombro.
-Genial-Le respondí mirando la casa en detalle.
-¿Qué te parece si entramos?-Me dijo mientras sacaba la llave de su bolsillo y me la mostraba.
Yo solo asentí, y lo seguí a través del portón y el porche, hasta la puerta de entrada, y cuando se abrió la casa me pareció todavía mejor. Estaba completamente amueblada, desde televisores con satélite, hasta cama, sofás, mesas, de todo. Mi tio me dio el recorrido, en la entrada se encontraba el living de la casa, en la planta baja, estaba también mi dormitorio y cocina, además del baño y la salida al jardín trasero; en el segundo piso estaban las habitaciones de Blackie y Kat, el segundo baño, balcón y escalera al desván; y ahí estaba lo mejor, armarios con equipo variado y personal para mí, y lo más importante un sello raro en la pared.
-¿Qué es eso?-Le pregunté a mi tio señalando ese sello de unas 20 o 30 puntas.
-Es la puerta-Me dijo mientras se sentaba en una caja de municiones y encendía un cigarrillo-Ha llevado unos 10 años desarrollarla, ese sello te reconoce y te llevará instantáneamente al Sindicato.
-¿De veras?-Le dije mirando de cerca ese sello.
-Básicamente reacciona con tu brazo-Me explicó exhalando humo.
-Mmmh ¿Y si quisiera traer a alguien?-Le pregunté pensando en mi familia.
-Mientras esa persona este contigo no hay problema-Me dijo mientras se paraba-Bueno eso es todo.
Bajamos juntos y lo acompañé hasta la puerta, y él metió su mano en su bolsillo interior.
-Ten-Me dijo entregándome un sobre de papel-Esto es de parte de todos y esto de mí-Me entregó una tarjeta de debito-Para cada compra que hagas, la clave es tu cumpleaños.
-¿Y el dinero de quien es?-Le pregunté pensando que era de el.
-Tuyo-Me dijo sonriendo-No creerás que trabajabas gratis, te esperaremos para la fiesta de Navidad y Año Nuevo.
-SI~-Le dije sonriendo.
Nos despedimos con un apretón de manos, y Blackie, Kat y yo entramos y nos acomodamos en el sofá viendo algo de televisión. Así comenzó mi nueva vida, o eso creía hasta que algo proveniente del sobre que me dio mi tio comenzó a sonar, lo abrí y era un celular, lo atendí y era mi tio.
-Tienes vacaciones hasta el inicio de clases-Dijo antes de colgar.
Miré el calendario en la pared, era 13 de Diciembre y las clases comenzaban el 14 de Enero.
-(Este va a ser un largo mes)-Pensé guardando el celular en mi bolsillo.
