Primer dia
Los días anteriores al inicio de clases pasaron volando. Entonces llegó aquel fatídico dia en el que tuve que levantarme temprano.
-Jared, son las 7:00, levantate-Escuchaba la voz de Kat mientras sentía algo que apretaba mi mejilla.
-Déjamelo a mi-También escuché a Blackie junto con un peso en las sabanas.
El rugido de Blackie logró sacarme del sueño, pero no por su volumen sino por el olor.
Tuve que levantarme, me di un baño y fui a desayunar. Cuando terminé me puse el uniforme.
-Es una suerte que el uniforme incluya una gorra ¿No?-Dijo Kat mientras me ajustaba la corbata y ponía la gorra.
-Si.
El uniforme era bastante normal; pantalón de vestir, camisa manga larga, blazer, zapatos, corbata y a modo opcional y muy conveniente para mi una gorra estilo boina.
Mi miré un poco al espejo, parecía un niño mal criado y ricachon. Estaba de mal humor, odio levantarme temprano y mas aun en invierno.
Salí de casa despidiéndome de Kat y Blackie con la mano.
-Nos vemos a la salida-Escuché decir a Blackie mientras me encaminaba a la parada de autobús.
-(Eso sonó terrorífico)
En cuanto le di la espalda a la casa me percaté de algo muy triste, las vacaciones habían terminado.
Cuando llegué a la parada ya había alguien esperando, una chica que tenia su vista clavada en un libro, no le di mucha importancia y me puse los auriculares. Deben de haber pasado unos diez minutos hasta que llegó el autobús, por cortesía deje que la chica subiera primero, al subir le mostré lo credencial al chofer y al notar que yo no lo escuchaba me hizo señas con la cabeza para que pasara. Me senté en el fondo, contra la ventana y disfruté del viaje.
Me bajé del autobús y vi de nuevo ese enorme lugar, viendo la cantidad de gente que había me sentí minúsculo y seguí a la multitud, la verdad es que no sabia donde demonios estaba el auditorio y me pareció mejor seguir a la gente que andar por ahí perdido.
Finalmente llegué al auditorio y bueno ¿Que puedo decir? Era enorme, como entrar a un cine, hasta tenia asientos en forma de coliseo.
-(Ni siquiera el Sindicato tiene instalaciones así)-Pensé desconcertado por lo que veía.
Me senté en un lugar aislado de la gente y esperé pacientemente al inicio de la ceremonia.
-Buenos días nuevos alumnos de la Academia Saint Marie-Pete subió al estrado usando un traje y bastante enérgico.
-Sean bienvenidos a nuestra academia, en donde pasaran los siguientes 6 años-Dijo esto con una sonrisa que me impulsaba a romperle la cara-Bueno, ya que no soy el mejor orador, llamaré al alumno con la calificación mas alta en el examen de ingreso para que nos de un discurso.
Todos se sorprendieron al oir eso.
-(Pete ¿Qué clase de director eres?)-Pensaba.
-Y ese alumno es: Black, Jared.
-(No escuché nada. Jared, tu no escuchaste nada)
-Jared Black suba al escenario por favor.
-Mierda-Dije en voz baja mientras me paraba y recorría el pasillo, hasta la escalera para subir al escenario y me paraba frente al estrado.
-Bueno, esto…-¿Qué demonios debía decir?-Buena suerte-Terminé diciendo con una sonrisa y eso fue todo.
Volví a mi lugar como si nada, pero todos estaban en silencio. Pete pusó su mejor sonrisa y continuo con la ceremonia para romper el silencio.
-Esto…lo siguiente es formar las clases, cuando diga su nombre y clase, por favor fórmense detrás de los alumnos que sostengan el estandarte de dicha clase.
A mi me tocó la clase 1-3, en el edificio B segundo piso. Me senté en el primer lugar que encontré y me acosté sobre la mesa.
-Su tutor llegara en unos minutos-Fue lo que dijo el alumno que nos guió hasta el salón.
Casi llagaba al punto del sueño cuando la puerta se abrió con un golpe y otro se sintió más cerca, había sido producto de la llegada de nuestro tutor, un hombre que parecía campeón de boxeo y bastante enérgico.
-Soy Alan Miller, seré su tutor durante los próximos seis años, y también soy profesor de educación física-Se presentó de forma muy animada e innecesaria por lo menos para mi-Lo primero que haremos será asignarles un asiento permanente.
-¿Qué tienen de malo los actuales?-Le pregunté levantando un poco la mirada.
-No seria justo-Me respondió a secas-Dejando de lado tu opinión (Ni siquiera le importa saber el nombre de quien se queja), en esta caja están los lugares cada quien saque uno y pásela, mientras yo dibujo la grilla en el pizarrón.
La caja comenzó a circular por filas, de adelante hacia el fondo, yo me había sentado en frente asique fui el ultimo de esa fila en sacar un papel doblado y pasarla a la fila de al lado. Me había tocado el asiento 15, inmediatamente después de desdoblarlo puse mis ojos en la grilla, me asiento asignado era el ultimo de la fila contra la ventana y también, el asiento mas alejado de la puerta de salida. Uniéndome a mis compañeros me paré tomando mi mochila, la llevé al hombro hasta mi nuevo asiento, ni bien estuve frente a la mesa tiré la mochila sobre ella y me senté, acostándome sobre mi mochila.
-Bien, ahora que cada uno esta en su lugar, es hora de presentarse-Dijo el profesor con los brazos cruzados y una sonrisa con malicia oculta.
-¿Qué debemos decir cuando nos presentemos?-Preguntó un chico levantando la mano.
-Digan su nombre, y algo sobre ustedes-Comenzó a responder con entusiasmo en su voz-De donde vienen, comida favorita, hobbies, lo que gusten.
Así entonces se procedió a la presentación de todos, la fila en la que me encontraba fue la que comenzó, el primero se paró y se presentó de lo mas normal y así se fueron presentando los demás, en mi opinión era una perdida de tiempo pero nadie me preguntó. Finalmente llegó mi turno.
Me paré con mis manos en los bolsillos y un poco encorvado, miré a los chicos del salón todas las miradas se dirigían a mi tenia ganas de gritarles "¿Qué miran?" pero eso hubiera traído problemas.
-Me llamo Jared Black-No se me ocurria que podía decir debido a mi procedencia, asique decidí decir la verdad-Vengo de Queens.
Cuando dije eso me senté y volví a apoyar mi cabeza en la mesa usando mi mochila de almohada, pero todos se me habían quedado mirando, luego de unos segundos siguieron con sus presentaciones, no le presté atención a ninguno en partículas y estaba cayendo en el sueño, cuando de nuevo fui interrumpido por la que ya consideraba mas molesta que energica voz de nuestro tutor.
-Ahora les explicaré en que consiste esta primera hora que compartiremos diario antes de sus clases, en este espacio llamado tutoria pueden hacer lo que deseen, ya sea estudiar, leer, comer, charlar, siempre y cuando no me molesten y no infrinjan las leyes de la escuela. Por hoy les recomiendo que conversen con sus compañeros-Dicho eso se sentó al escritorio y se puso a leer historietas, como si fuera un niño.
Girando un poco la cabeza, eché un vistazo a los demás, todos se había puesto a charlar entre ellos, yo no tenia interés en unirme asique busqué en mi mochila mis auriculares y me refugié en la música.
-Disculpa-Una voz en extremo temerosa me llagó una vez que deje de sentir mis auriculares en su lugar-Se que no es de mi incumbencia pero ¿No deberías de intentar hablar con tus compañeros?
Levanté mi mirada y me encontré con unos ojos temerosos y mas aun con la misma chica que estaba en la parada esa mañana, se había dado vuelta para hablarme.
-Podria decirte lo mismo-Sabia por mi instinto que no se había movido de su lugar en lo mas minimo. Los ojos de la chica inmediatamente cambiaron y se pusieron algo tristes y como diciendo "lo siento"-Perdona-Le dije para arreglar eso.
-No, esta bien-Su cara cambió en un abrir y cerrar de ojos, puso una sonrisa encantadora-Por cierto ¿Qué escuchas?
-Mira-Desconecté los auriculares del celular y se lo di.
Ella lo tomó y su sonrisa se hizo aun mas grande.
-No es muy normal que le prestes tu celular a alguien que apenas conoces.
-Realmente no me importa, aparte es mas rápido así.
-Bueno, entonces ten-Me ofreció el suyo también- así estaremos a mano.
Yo lo tomé y fui directo a la biblioteca musical, y me encontré con una sorpresa. Esperaba, por su aspecto, algo como Justin Bieber, One Direction, Lady Gaga, cosas por el estilo, pero en su lugar me encontré con B.I.G, Drake, Nas, Jay-Z, de todo un poco, se mi auto-dibujó una sonrisa al ver eso. Ella me acercó mi celular y yo lo agarré haciendo lo mismo con el suyo.
-Jared Black-Le extendí mi mano para presentarme.
-No hace falta que te presentes, te escuché cuando lo dijiste hace poco-Me dijo sonriendo.
-La verdad, es que yo no escuché ninguna presentación, asique esta es mi forma de preguntar tu nombre-Le dije retirando mi mano, pero usarla para rascarme la nuca ante el nerviosismo de poder ofenderla.
-En ese caso-Yo ya estaba preparado para verla furiosa-Amy Nasahara-Pero en su lugar extendió su mano para presentarse.
-Un gusto-Le dije estrechando su mano y devolviéndole la sonrisa.
-¿Eh? ¿Qué te pasó en la mano?-Preguntó bajando su mirada de mi ojos a mi mano vendada, aunque su tacto debe de haber sido el que me delató.
-No es nada-Le dije soltándola y agarrando mi mano con la otra.
-Parece grave-Insistió.
No quería mentirle, y nunca fui alguien que hiciera esas cosas a menos que fuera completamente necesario, así que se me ocurrió algo para responderle y no mentirle a la vez.
-La uso para cubrir una cicatriz que me hice de niño-Basicamente no le mentí, el sello puede considerarse una cicatriz y me la hicieron cuando nací.
-Ya veo-Sus ojos combinados con su sonrisa transmitían comprensión.
-Bueno, dejando de lado mi mano-Me pareció buena idea hablar con ella-¿Japon o Corea?
-¿EH?-Se sorprendió cuando dije eso.
-¿De donde vienes?-Le insistí.
-¿No te parece ofensivo suponer eso solo por mi apellido? Aparte lo dije en mi presentación, soy de aquí.
-¿Asique mentiste? No hace falta que lo ocultes.
-¿Pero como…
-Aparte de tu apellido, tienes una forma de hablar particular, cortas la pronunciación de algunas palabras.
-Increíble, dedujiste todo eso solo por conversar un poco conmigo, eres como un detective.
-Para nada, solo es sentido común-Sus ojos habían comenzado a brillar-Y bien ¿Cuál?
-Japon, mi familia y yo nos mudamos aquí hace unos dos años desde Tokio-Me respondió sonriendo-Y ahora tu ¿De donde vienes? Y no digas Queens.
-Yo no mentí-Le respondí reposando mi cabeza en mi mano-Pasé los primeros trece años de mi vida allí, me mudé aquí hace mas o menos un mes.
-Oh ¿Y por que cruzaste el país? No creo que sea por la escuela, no te ves muy entusiasmado por estar aquí-Preguntó y expresó su opinión, realmente tenia el mismo sentido común que yo, eso me sorprendió un poco.
-Me obligaron, un dia mi tio me dijo que iba a hacer el examen para ingresar a esta academia y lo siguiente que supe era que estaba en avión –Le respondí arreglándomelas para decirle toda la verdad que podía.
-¿Y tu no querías?
-No, me gustaba donde estaba.
-¿Y por que no reprobaste el examen a propósito?-Cuando preguntó eso yo me congelé.
-¿Cómo no se me ocurrió antes?-Me lamenté acostándome en la mesa.
-Jared-kun, que gracioso eres-Levanté la mirada y ella se tapó la boca ocultando su risita.
-Una cosa-Me senté derecho y la miré directo a los ojos-No es necesario el –kun, dime Jared y punto.
-Entonces, tu dime Amy-Parece que se había olvidado que estábamos en L.A, no tenia pensado usar ningún honorifico.
-Bien-Le devolví la sonrisa una vez mas.
-*Mmmmh*-Se me quedó mirando y parece que pensaba algo muy seriamente por su ceño algo fruncido-Dime ¿Por qué usas la gorra siendo que no es obligatorio y casi nadie la usa?
-Bueno, eso…-No sabia que decir ¿Qué debía decirle? ¿La verdad? No quería hacer eso, pero no tenia de otra-Para tapar mi pelo-Le termine respondiendo con un tono muy bajo.
-¿Tu pelo?-De todos modos lo pudo escuchar-¿Qué tiene de malo? ¿Tiene un color raro?-Ojala-¿No tienes?-¿Qué edad creía que tenia?
-No es eso-Debia darle la respuesta completa-Siempre esta despeinado.
-¿Qué tiene eso de malo? Yo nunca me peino-No perecia, eche un vistazo a su pelo, largo de color castaño, sus mechones se distribuían a la perfección.
-Creeme, es muy malo.
-Dejame ver, tal vez pueda ayudar-Dijo estirando su mano hacia la visera de la gorra.
Yo la tomé de la muñeca para detenerla, no apreté mucho ni nada solo la detuve.
-Preferiría no sacarme la gorra por ahora-Le aclaré.
Ella solo sonrió y asintió, se me quedó mirando un poco y yo iba a decirle algo pero el timbre no me dejó.
-Bueno, eso es todo por hoy, los veo mañana-Se despidió el profesor con una sonrisa enorme.
Apenas salió, entró el de Matemáticas, un tipo estirado y con pesar en su voz y actitud, me adormecía de solo mirarlo.
El timbre sonó dos veces mas antes de que esa materia terminara, entonces el profesor guardó sus cosas y se paró frente a todos.
-Ajam-Dijo con un tono muy leve ¿Con eso esperaba llamar la atención?-Es hora del almuerzo, pueden comer aquí o en cualquier lado, y para los que no hayan traido comida pueden comprarla en la tienda del campus.
Yo no había traido nada para comer, entonces revisé mis bolsillos en busca de efectivo y encontré unos $200, asique salí del salon y bajé las escaleras, cuando salí del edificio me di cuenta de algo.
-(¿Dónde demonios es la tienda?)-Pensé mirando a mi alrededor en busca de un cartel o algo.
Para entonces mi estomago rugia como un león. Estaba en lo mio, perdido, cuando sentí que alguien se paraba a mi lado, era Amy.
-¿Buscas la tienda?-Preguntó con una sonrisa.
-Si-Fue lo que alcancé a decir.
-Por aquí-Me tomó de la mano y comenzó a caminar, arrastrándome.
Yo no pude decir nada y solo me dejé llevar, disidí bien, llegamos directo a la tienda. Era un mostrador al aire libre, aunque el vendedor estaba resguardado en el interior de un local.
-¿Qué tiene de comer?-Le pregunté al señor que nos recibió con una sonrisa y yo estaba desvayendo del hambre.
-Bueno, por ser el primer dia no tenemos mucho-Comenzó a decir-Todo lo que tengo para ofrecerte son emparedados de queso, y para beber jugos y sodas.
-Deme, 10 emparedados y 6 sodas-Le dije sonriendo al encontrar comida, pero el vendedor quedó atonito.
-¿Tu quieres algo?-Le pregunté a Amy al recordar que me acompañaba.
-No…gracias, yo traje mi almuerzo-Me respondió igual de atónita queel vendedor.
-Entonces, solo eso-Me voltee a ver al vendedor.
El busco todo y lo puso en una bolsa, cuando me lo entregó fue que pudo volver a hablar.
-Son $93-Fue todo lo que pudo decir.
Yo le entregué un billete de 100 y me di vuelta sin esperar el cambio, Amy me siguió. Caminé un poco y encontré una banca echa alrededor de un árbol, me senté y comencé a comer.
-Dime ¿De verdad vas a comerte todo eso?-Me preguntó al ver que yo ya iba por el segundo emparedado.
-Tango hambre-Le respondí después de tragar el bocado que tenia en la boca, no tenia mucho sabor pero como dije tenia hambre.
Ella sonrió y se sentó a mi lado, no me había dado cuenta de que llevaba consigo una especie de lonchera, también comenzó a comer.
-Perdon por lo de la gorra-Dije rompiendo el silencio y sacándome un peso de encima.
-Esta bien-Respondió dejando de comer-Fue mi culpa por intentar forzarte.
-Bien, para arreglarlo-No podía creer lo que iba a decir y hacer-Mira.
Me quité la gorra y la dejé en la banca. Amy volteó por completo para verme, su mirada tenia sorpresa y en sus boca se dibujó una sonrisa, yo me veía venir su risa pero en su lugar.
-Que lindo-Dijo cerrando sus ojos al agrandar su sonrisa.
-Jajajajajajaja-No podía evitar reirme al escuchar eso.
-¿Dije algo malo?-Se había preocupado por mi reacción.
-Es que ¿Qué tiene de lindo un peinado como el mio?-Le dije intentando parar de reir.
-Pues, a mi me parece-Respondió cruzando los brazos.
-Como sea-Me volví a poner la gorra.
Puse todos los envoltorios en la bolsa y ubiqué un basurero para desecharla. Amy me alcanzó y volvimos al salon. Me detuve frente a la puerta que estaba cerrada.
-¿Podrias guardar el secreto?-Le pregunté deteniéndola de abrir.
-Si-En el momento que dijo eso me alegré-Pero, algún dia vas a tener que mostrarle a todos.
-Si-No tenia la mas minima intención-Algun dia-Repito: ni la mas minima.
Amy me sonrió y abrió la puerta, ambos fuimos a nuestro lugar justo a tiempo. El timbre sonó a los segundos. Entonces llegó el profesor de nuestra próxima clase del dia Literatura, el tipo parecía salido se esas películas de mafiosos rusos, rasgos fuertes y bien marcados, muy diferente al de matematicas, se podria que completamente contrario.
-Soy su profesor de Literatura, Anton D´Angelo-Anunció dando un golpe a su escritorio-Ahora-Comenzó a caminar de lado frente a la clase, sus brazos cruzados a su espalda-¿Quién puede decirme que es la literatura?-(Asique es de esos profesores) fue lo que pensé al oir eso.
Un alumno se paró firme en su lugar con cara de engreído, sentí un profundo deseo de volverlo a sentar de un golpe, pero otra parte de mi me ató a mi silla.
-Es un conjunto de oraciones y palabras seleccionadas para hacernos llegar conocimiento-Respondió con cara de victoria como si hubiera respondido correctamente, pero yo sabia que estaba equivocado.
-Error-Dijo cortante el profesor-Siéntate-El chico pareció un animal golpeado cuando se volvió a sentar con cara confundida-¿Alguien mas?
A mi me daba igual la clase, asique giré mi mirada a la ventana que tenia a mi lado descansando mi barbilla en mi mano, puedo que eso haya sido lo que alentó al profesor.
-¿Qué tal tu?-Preguntó mirando hacia mi-El del fondo, pareces aburrido.
-(¿Qué tiene que ver eso?)-Pensé dirigindo mi mirada sin voltear hacia él, se cruzó de brazos esperando mi respuesta, yo guardé mis manos en los bolsillo y me recline un poco en la silla, miré al techo, intentando recordar, no era la primera vez que oia esa pregunta.
La primera vez yo fui quien se la hizo a mi tio, y como era de esperarse me hizo un discurso enorme que en ese momento no había comprendido, y el se dio cuanta de eso y me lo resumió de forma fácil.
-Es arte-Le respondí al profesor bajando la cabeza para verlo a los ojos, recordando lo que me había dicho mi tio.
-¡Exacto!-Perecia feliz por lo que yo había dicho-Es arte-Respaldó eso señalándome, a mi me seguía dando igual-¿Tu nombre?
-Jared Black-Le respondí de forma fría.
-Acaso ¿Tienes alguna relación con…-Cortó su pregunta, recorriéndome con su mirada confusa-No, no puede ser-Se dijo a si mismo, pero dejándonos oírlo-Bueno, volviendo al tema, la literatura es arte…
Se puso a hablar como si a alguien le importara, bueno probablemente a los demás alumno incluyendo a Amy si, pero en mi caso me daba igual, no quería saber nada sobre eso, en ese momento se me vinieron a la mente las palabras de Kat, yo tenia formación universitaria, era mas que obvio para mi que me iba a aburrir en clase, y si lo era para mi iba lo mismo para mi tio, entonces…
-(¿Por qué demonios me mando aquí? Si quería que me llevara bien con la gente normal bien pudo haberme enviado a una universidad o a un trabajo normal, pero en su lugar ¿Hacerme volver a la secundaria? Y para colmo con gente que ni siquiera conozco, es demasiado, incluso si quería darme un regalo como dijo en el avión, bueno, supongo que por ahora no me queda de otra que aguantar los próximos 6 años)-Miré a mi alrededor y me deprimí. Me recosté en mi escritorio esperando el receso.
Aun no había sonado el timbre que anunciaba el termino de la segunda de hora de lengua cuando un golpe en lo que quedaba libre de la mesa me llamó la atención, levanté la mirada para encontrar la del profesor.
-Bien ¿Y usted?-Yo no había prestado atención a lo que habia estado hablando toda la hora.
-¿Yo que?-Tuve que preguntarle, mientras me sentaba mas derecho.
-Digame alguna obra literaria que considere un verdadera obra de arte-Me dijo cruzando sus manos y esperando mi respuesta.
-"Don Quijote De La Mancha" de Miguel De Cervantes Saavedra, y "La Divina Comedia" de Dante Alighieri-No tuve necesidad de pensarlo mucho, después de todo había leído ambas obras y las dos me parecieron magistrales.
-Que interesante elección-Puso una sonrisa, de esas que se ponen cuando algo te llama la atención de forma positiva.
No le di mucha importancia, y lugar de mirarlo por mas de 5 segundos, desvie mi mirada a los demás alumnos que había quedados frios con mi respuesta, era de esperarse, ellos estaban recién salidos de la primaria, tal vez yo exageré un poco también. La clase iba a volver a perder mi interés cuando vi que ahora iba responder Amy, me senté apoyando mi mejilla en la mano, atento a su respuesta, era la única que me había caído bien del salon, aunque de todos modos no había hablado con nadie mas.
-Bueno, me encanta leer un libro que esta escrito como poema, pero no se el titulo-Respondió con su sonrisa, la conocía desde hace unas pocas horas pero ya consideraba típica de ella.
-¿Y la historia de que trata?-Le preguntó el profesor intentando deducir de que libro se trataba.
-La historia es hermosa, es sobre un hombre que va al infierno en búsqueda de la mujer que ama-En el momento que dijo eso se me dibujó una sonrisa en lo cara.
-El libro al que usted se refiere se titula "La Divina Comedia" y fue escrito por Dante Alighieri-Le comenzó a explicar el profesor, pero se vio interrumpido por el timbre del receso.
Se retiró mas rápido que un niño de primaria que oye el timbre de salida, ni siquiera se despidió. Como acto reflejo al timbre Amy se dio vuelta, miraba al techo con cara pensativa, alcanzaba a leer un poco sus labios.
-Con que así se llamaba-Fue lo que alcancé a escuchar.
-Dime Jared-Bajó su cabeza de golpe y me miró si cambiar mucho su expresión-¿Siempre eres así?
-¿Así como?
-Bueno, es que tu ojos reflejan mucho aburrimiento.
-Supongo que porque lo estoy.
-¿Cómo puedes aburrirte en el primer dia de secundaria? Es lo mejor del mundo-¿Se estaba escuchando? ¿Desde cuando el primer dia de clases se considera algo que no sea tortura?
-La escuela no me aburre, me aburren las clases-Le dije siguiéndole el tema.
-¿Qué no tienes nada que aprender?-Me preguntó acercándose con curiosidad infantil y una sonrisa similar.
-Mi tio me enseñó todo lo que necesitaba saber-Le respondí, era cierto después de todo, él era mi tutor en el sindicato.
-¿De veras? ¿Matematicas?
-Si.
-¿Literatura?
-Si.
-¿Ciencias?
-Si.
-¿Educacion física?
-Si, por desgracia-El entrenamiento de mi tio era muy abrumador y mortal, por así decirlo.
-¿In…
-¿Cuántas materias tenemos?-La interrumpí.
-13 creo ¿Por qué?-Se echó un poco para atrás sorprendida.
-Así puedo saber cuantos si's, tengo que decir-Le respondí, provocando que hinchara sus mejillas como protesta.
Quedó así unos segundos, yo sonreí por la gracia que me causaba y ella cambió su expresión a una sonrisa también.
-Bueno…¿Cómo es Queens?-Preguntó rompiendo el silencio que se había formado por unos segundos.
-Lo que de verdad quieres saber es si es como dicen-Le dije sonriendo al ver su cara algo sonrojada.
-Bueno, esto…-Se defendia moviendo sus manos frente a ella.
-No te preocupes, no me ofende ni nada, se mejor que nadie sobre la mala fama de mi ciudad natal-Le dije siendo lo mas amable posible-*Ah*-Suspiré cambiando mi mirada al paisaje que se veía por la ventana, mi expresión se volvió seria sin que me diera cuenta, recordé todo lo que viv en Queens y me di cuenta de que en realidad yo había pasado al lado de todo lo que le daba mala fama y me sentí afortunado de haber salido de ahí, aunque me sabia mal por mis viejos amigos-La verdad es que yo vivia tranquilo, iba a clases por la mañana, andaba con mis amigos de tarde, cerca de la noche tenia clases de recuperación y esa era mi rutina, por supuesto que no eramos ajenos a la parte mala, se escuchaban disparos cada noche, lo traficantes andaban a plena luz del dia por las calles, la policía no se metia, era un lugar peligroso.
-Ya veo-Ella se puso seria también, pero no dejó de mirarme en ningún momento-Dime-Voltee a verla-¿Perdiste a…Olvidalo.
-¿Si perdi a alguien?-Yo sabia a lo que se refería, y la miré sonriendo para aligerar el ambiente-No, aunque si estuve en una que otra pelea.
-Me alegro-Me sonrió con todas sus fuerzas, pero sin que la sonrisa pareciera forzada-Pero, volviendo al tema ¿Eres así siempre?
-Eso vas a tener que descubrirlo tu-Le respondí volteando a la ventana-Así va a ser mas divertido-Sonreí y la miré por el rabillo del ojo.
-SI.
El timbre volvió a sonar y las clases continuaron, seguía historia, la única que podria darme problemas, yo había aprendido la verdadera historia detrás de todo acontecimiento de importancia, asique debía esforzarme por aprender la versión de la escuela.
Miré el reloj y comencé a guardar mis cosas anticipándome a la salida, no pasó mucho hasta que el timbre final sonó y todos salieron corriendo a la salida, yo espere sentado hasta que la mayoría abandonara el salon. Me paré y puse la mochila, con las manos en los bolsillos comencé el camino a la parada que quedaba frente a la academia, iba por el pasillo y al pie de la escalera había alguien esperando.
-Te tomaste tu tiempo-Dijo Amy al verme bajar los últimos escalones.
-¿Me esperabas?-Le pregunté con intriga.
-Por supuesto, somos amigos-Me respondió de forma natural, y luego comenzó a hablar acerca de la amistad y todo eso, pero yo había quedado estatico.
-(¿Esta hablando en serio? ¿Cómo puede considerarme un amigo si nos conocimos hace algunas horas?)-Habia quedado atónito, ante su afirmación.
-Oye, ¿estas escuchando?-Me sacó de mis pensamientos, pasando su mano frente a mi cara, se dio por vencida con eso y miró su reloj con completa seriedad y me tomó de la mano-Vamos o perderemos el autobús-Djo antes de echarse a correr arrastrándome.
Cuando llegamos a la parada el autobús estaba a punto de partir y Amy golpeo el vidrio de la puerta para que le abrieran, para entonces ya había salido de mis pensamientos, saqué mi credencial y pasé. Amy me hizo señas y me senté a su lado.
-*fiuf*-Se relajó en el asiento-Por poco y no llegamos.
-Dime Amy-Comencé a decir, ella volteó hacia mi con una sonrisa-Lo que dijiste antes, de que somos amigos…
-Ah, si-Ni siquiera me dejó terminar-Es que me pareció que no te habías dado cuenta de que lo somos.
-Quien lo diría-Miré al frente y sonreí por reflejo-Mi primer dia y ya hice una amiga, y sin siquiera darme cuenta.
-A decir verdad, desde el momento en que te presentaste quise ser tu amiga-Me dijo avergonzándose un poco.
-¿Y eso porque?
-Porque dijiste que venias de Queens.
-¿Y eso que tiene de interesante?
-¡Que de ahí nació la música que amo!-Se acercó a mi hablando con entusiasmo-Desde la primera vez que lo escuché me enamoré del hip-hop, y descubrí que lo mejor vino de Queens, asique cuando te presentaste inmediatamente supe que quería ser tu amiga-Me explicó todo eso sin perder entusiasmo y su nariz casi tocó la mia, al darse cuenta de eso retrocedió a su lugar y se avergonzó bastante, miró sus rodillas y bajó su tono de voz-Perdon, se que suena raro y debe de parecer egoísta de mi parte…
-Jajajajaja-Me comencé a reir, desde que comenzó a explicarme que me aguantaba la risa-Es raro, eso es verdad, pero también me parece interesante-Le dije sonriendo, era cierto, fue el motivo mas raro que pude haber escuchado para formar una amistad, pero a la vez despertó mi interés.
-Como sea-Continué al ver que ella había dejado la vergüenza de lado-¿Cómo fue que conociste el hip-hop?
-Bueno-Me empezó a contar-Hace unos 5 años, mi padre vino a Estados Unidos y me compró como regalo el disco mas vendido. "Tha Carter III", cuando me lo entregó, lo escuché sin parar, me encantó. Luego de eso comencé a investigar mas y descubrí un nuevo mundo musical, particularmente me enamoré de los artistas de la costa este como debes haber visto en mi biblioteca musical.
-Con que era por eso, yo me preguntaba como era que había llegado a gustarte esa música.
-¿Y que hay de ti?.
-¿Huh?
-Cuando vi tu biblioteca, me encontré con mucha música variada, pero predominaban las mixtapes en lugar de los discos ofciales, debes de tener una razón.
-Ah, eso (Es cierto, no tengo mucho discos oficiales)-Pensaba en que contestarle-es porque en un disco oficial los artistas están atados a las demandas de las discográficas, mientras que en una mixtape son libres de dar rienda suelta a su creatividad.
-Eso no te lo voy a discutir-Asintió cruzando sus brazos.
Durante el resto del viaje seguimos hablando sobre música, hasta que mientras lo hacíamos vi por la ventana que mi parada estaba cerca y estaba por pararme, cuando Amy lo hizo antes que yo y estaba a punto de despedirse, yo me paré y la deje pasar siguiéndola.
-(Lo había olvidado, si ella toma el autobús en la misma parada que yo, significa que vive cerca)-Razonaba mientras esperábamos para bajar.
Cuando bajamos yo comencé a caminar y Amy iba a mi lado, miraba hacia abajo como con vergüenza, no sabia que le pasaba pero no le di mucha importancia y seguí caminando.
-Sabes, no es necesario que me acompañes a casa-Me dijo sonriendo con vergüenza y sin para de caminar, yo la vi por el rabillo del ojo.
-No lo hago-Le respondí, ella volteó a verme sorprendida-Vivo por aquí.
-¿En serio?-Se le iluminó la cara.
-Si-Fue todo lo que dije para terminar el tema.
Cuando faltaban unos metros para llegar a casa, pude ver a Blackie esperando con Kat sobre su cabeza, yo me detuve frente a ellos, Amy hizo lo mismo y se quedó mirando.
-¿Qué hacen aquí?-Les pregunté agachándome para verlos al mismo nivel.
-Esperándote-me respondió Blackie con voz autoritaria pero inaudible para Amy.
-Lamento haberlos hecho esperar-Estiré mi brazo para dejar que Kat subiera por el, cuando lo hizo yo me paré y Blackie se acomodó a mi lado.
-¿Quién es la chica?-Me preguntó Kat mirando a Amy.
-Ella es Amy Nasahara-Dije acariciando su cabeza-Mi amiga-Agregué provocándole una sonrisa a ella-Estos son Kat y Blackie-Le dije sonriendo.
Ella se acercó y acarició a Kat, a él le agradó ya que ronroneaba, luego se agachó para intentar acariciar a Blackie también, pero él le mostró los dientes asustándola un poco, como acto reflejo a eso se paró y retrocedió uno o dos pasos, luego me miró.
-Y…¿Dónde vives?-Me preguntó poniendo sus manos en la espalda e inclinándose un poco.
-Ahí-Señalé mi casa ya que podía verla a la perfeccion.
-¡¿EEEEEEEH?!-La sorprendí de verdad, el gritó que dio perforó mi tímpano.
-Que vivo ahí-Volví a señalar mi casa, tapando una de mis orejas con una mano y señalando con la otra.
-Entonces…eso significa…que…-Parecia que le costaba hablar-somos vecinos.
-¿De veras?
-SI-Respondió con entusiasmo.
Bueno entonces-Dije mientras empezaba a caminar-Vamos a casa-me puse a su lado para decir eso, y seguí mi camino, ella corrió un poco y se puso a mi lado.
Yo me detuve en el porton de la casa, y ella continuó hasta el de la suya.
-Nos vemos mañana-Me dijo sonriendo mientras abria su porton.
Yo le sonreí como respuesta y entré a casa. Cuando cerré la púerta detrás de mi, arrojé mi mochila al suelo y me quité la molesta corbata y gorra, Kat se bajó de mi hombro y se sentó junto a Blackie, me senté en el sofá y eche mi cabeza hacia atrás.
-Pueden comenzar-Les dije a los dos que no paraban de mirarme.
Soltaron un sinfín de preguntas que no entendí, y a decir verdad la combinación de sus voces estaba a punto de causarme un gran dolor de cabeza si no es que yo lo habían hecho.
-SHH-Los callé para calmar mi mente-Uno a la vez.
-¿Cómo la conociste?-Kat fue directo al grano.
-Estamos en el mismo curso-Le respondí de forma brusca.
-¿Estas interesado en ella?-Blackie hizo lo mismo a su manera.
-Me cayó bien.
-Eso no responde la pregunta-Kat se puso del lado de Blackie.
-No en el aspecto que piensan-Les respondí sonriendo para ahogar la risa-Pero puede llegar a ser una gran amiga, para alguien 11 años menor que yo.
-Mejor-Me dijo Kat, subiendo al brazo del sofá y mirándome de lado-Ya pensaba que te habías vuelto un pedófilo.
-Yo también-Agregó Blackie.
-Su confianza en mi es sorprendente-Les hice notar.
-Bien ¿peleaste con alguien?-Kat me miró fijamente al preguntar eso.
-No.
-¿Mataste a alguien?-Blackie lo llevó un paso mas alla.
-Por supuesto que no ¿Qué crees que soy?-Blackie y Kat cerraron sus ojos para pensar-Mejor no contesten-Les dije viendo que iban a hacerlo.
-¿Te llevaste bien con alguien que no sea Amy?-La pregunta de Kat me pareció rara.
-No, solo pude hablar con ella-Pero aun así les respondí.
-Bien, supongo que eso es todo-Blackie acabó con el tema.
-Entonces iré a preparar la cena-Me saqué el blazer y lo colgué en una de las sillas.
-Ah, por cierto Jared…
La voz de Kat hizo que me detuviera y diera vuelta.
-¿Qué tal estuvo tu primer dia?
Cerré los ojos y repasé el dia en mi mente, sonreí y abrí los ojos, ambos parecían sorprendidos, me di vuelta y seguí mi camino.
-Nada mal-Dije yendo a la cocina.
