Tareas
(Parte A)
-*Ahh*-Bostecé mientras caminábamos a casa-Estoy muerto, ya quiero llegar a dormir.
-En Los Ángeles deben de ser las 2 a.m.-Me recordó Nate.
-Cierto, tengo que volver ahí, lo había olvidado.
-¿Cómo puedes olvidar algo así?-Preguntó Drake.
-Ni siquiera recuerdo sus cumpleaños-Le respondí con sarcasmo.
-Que cruel-Se quejó Nate.
-Bastante-Agregó Jullie.
-Ya, ya, cuando llegue los anoto en el calendario.
Seguimos caminando y con nuestra charla inútil, cuando llegamos mi tio nos esperaba en el sillón. Me despedí de todos y fui al sello.
-Hasta mañana-Dije mientras me iba.
Cuando llegué, cambié mi apariencia y fui directo a la cama, estaba exhausto. Miré el reloj, eran casi las 12, tenia tiempo para dormir.
-Jared, despierta-La voz de Kat nuevamente interrumpía mi sueño, aunque me negaba a abrir los ojos.
-Déjamelo a mi-Escuché a Blackie-*Ahhhh*-Nuevamente su rugido nauseabundo logró sacarme de mi sueño.
Me senté en la cama sacándomelo de encima.
-¿Qué hora es?-Les pregunté refregándome los ojos lagrimosos por el aliento de Blackie.
-Las 7-Me respondió muy alegre Kat.
-Cinco minutos mas-Respondí mientras me volvia a tapar con las frazadas.
-Nada de cinco minutos-Me arrebataron las frazadas de las manos-Arriba.
Me di vuelta y los miré, estaban disfrutando eso. No tenia alternativa, me levanté y fui a la ducha, tomé desayuno y me puse el uniforme, lo mismo que el dia anterior.
Cuando estaba saliendo de la cocina con mis cosas, Kat se sentó en el brazo del sofá y se puso a mirar por la ventana.
-Jared-Dijo mientras yo me ponía la gorra-Esa chica esta en el porton.
-¿"Esa chica"?-Le pregunté mirándolo con curiosidad-Ah.
Fui a donde él estaba y corrí la cortina, esperando en el porton estaba Amy, se veía dudosa entre tocar el timbre y salir corriendo. Me di cuenta de que llevaba una chaqueta, recordando un poco el dia anterior también la había llevado, para evitar sospechas fui a mi habitación a buscar una, entonces volví al living y salí por la puerta, Amy se asustó cuando me vio salir. Crucé el porche y salí por el portón.
-¿Me esperabas?-Le pregunté mientras pasaba caminando por su lado.
No alcanzó a responderme y comenzó a seguirme. Llegamos a la parada sin decir una palabra.
-Hola-La saludé mirando al otro lado de la calle.
-B_Bue_Buenos días-Respondió de forma muy nerviosa.
-*Ahh*-Suspiré-Comencemos de nuevo-Hola Amy.
-Ah, hola Jared-Por fin entendió.
-¿Cuánto esperaste?-Le pregunté.
-Bueno, esto…unos 20 minutos-Respondió finalmente.
-La próxima solo toca el timbre-Le dije.
-Si-Se apresuró a responderme-Es que no sabia si iba a molestarte.
-Me despierto a las 7, no te preocupes por eso.
-¿Por qué tan temprano?
-Tardo en prepararme y desayunar.
El autobús llegó y la hice subir a ella primero, yo por detrás. Nos sentamos en un asiento de dos, y a mi me dejó la ventana, apoyando mi codo en el marco de esta, reposé el mentón en mi mano. Ninguno decía nada, yo repasaba la misión en mi mente.
-(Ese demonio mató a diez maestros, y además no parece que le haya costado, entonces como fue que yo pude devolverlo al infierno, digo, si puedes acabar con diez maestros sin esfuerzo, uno superior no supone problema ¿Se habrá dejado ganar? Y si lo hizo ¿Con que motivo?)
-Jared-La voz de Amy me sacó de mis pensamiento-Llegamos.
Bajamos y nos dirigimos al salon, cuando entramos en el camino a nuestros asientos escuchaba que todos hablaban por lo bajo.
No le presté atención y me desplomé en mi asiento, llegamos antes que el tutor.
-Paz-Dije por lo bajo estirándome sobre la mesa.
-Perdon por la demora-Alan había llegado, pasó al escritorio y se sentó, estuvo inmóvil unos segundos y luego sacó de unos de los cajones una carpeta-Bien, voy a tomar asistencia.
Pasaron muchos nombres que no me importaban, la lista no estaba en orden alfabético, sino por filas. Cuando nombró a Amy todos los chicos del salon voltearon a verla.
-(Ja, con que era eso)-Tal parece que de quien hablaban por lo bajo era yo, me debían ver como un impedimento, ¿Qué les parece? El segundo dia y ya era despreciado.
-Black-Escuché la voz de Alan.
-¿Qué?-Respondí por instinto.
-Basta con un "presente"-Me dijo algo irritado.
-Presente-Me corregí.
El siguió con la lista, cuando dio por finalizada la asistencia se reclinó en la silla y todos comenzaron a hablar, sin que a él le importara.
-Jared-Le timidez en la voz de Amy me indicó que pensaba que estaba dormido.
-¿Si?-Le hice saber que no lo estaba.
-¿Puedo preguntarte algo?
-Como quieras.
-¿Qué te pasó en el brazo?
Inmediatamente levanté la mirada para encontrarme con miedo en sus ojos.
-¿Por qué quieres saberlo?-Volví a acostarme en la mesa.
-Es que si es una cicatriz y no te gusta mostrarla, hay tratamientos para borrarla.
-Por eso no te preocupes-Giré mi cabeza para mirarle mientras le hablaba-La tengo desde pequeño y es un recuerdo de mis padres.
-Entonces olvidalo-Movió sus manos como borrando algo en el aire.
El silencio volvió y mis ojos comenzaban a cerrarse. Finalmente el sueño me ganó, lo siguiente que supe fue que ya era la hora del almuerzo. Amy me despertó y me lo dijo.
-¿Cómo es que el profesor no me despertó?
-Bueno, parece que temia hacerlo.
Salimos del salon, ella llevaba su lonchera y yo tenia dinero en el bolsillo.
-Hola-Saludé al hombre de la tienda-Lo mismo de ayer.
Me miró incrédulo un segundo pero llenó una bolsa con lo mismo, yo le pagué y le dejé el cambio. Nos sentamos en el mismo lugar.
-(Parece que estoy desarrollando una rutina)-Reflexionaba mientras comia-(Bueno, no me importa demasiado, no me desagrada la idea)
-Jared, ¿De donde sacas tanto dinero para comer?-Mi mordisco se vio interrumpido por la pregunta de Amy.
-Bueno, mi tio me dio una tarjeta para retirar lo que necesite-Le respondí sin mentir.
-Tu tio debe ser una gran persona-Dijo sonriente.
-Lo es, aunque también puede llegar a hacer la vida imposible-Eso no lo reflexioné mucho, él de verdad era así.
-¿Y tus padres? ¿Cómo son?-Preguntó con toda la inocencia del mundo.
-Por lo que me contó mi tio, eran muy impresionantes y talentosos-Le respondí abriendo una soda.
-¿Eran?
-Si, mi padre y mi madre murieron cuando yo era un niño.
-Bueno, perdón, yo… no lo sabia
-No te preocupes, no me molesta en lo absoluto.
Terminamos de comer en silencio y volvimos al salon. Pasé el resto del dia durmiendo, por suerte, para ellos, nadie me despertó hasta que sonó el timbre de salida, Amy me movió un poco el codo que sobresalía de la mesa, y yo sumido en el sueño me golpee la frente con esta, levanté la cabeza y me mirada debe de haber sido la que pongo cuando peleo porque Amy comenzó a disculparse sin que yo tuviera tiempo de decir algo.
Me levanté y bajé las escaleras con ella a mis espaldas, y antes de darnos cuenta estábamos en el autobús, y lo que es mas estábamos caminando a casa.
-No te preocupes-Rompí el silencio.
-Pero…
-Nada de peros, no te preocupes por pequeñeces-Le aclaré.
-Bien-Me respondió con una sonrisa.
-Nos vemos-Me despedí desde mi porton.
-Hasta mañana-Respondió sacudiendo su mano.
Entré y de nuevo a la rutina, cambiarme, preparar la cena, comer, y por fin lo único que variaba y me divertía, por así decirlo, la hora de volver al Sindicato. A las 8 p.m. toqué el sello y volví a casa.
-Hola a todos-Saludé mientras pasaba por la "puerta" y ponía el pie en la sala.
-Bienvenido-Me recibieron Nate, Drake y Vlad que estaban jugando a los naipes.
-Hola Jared-Jullie estaba en el sofá.
-Buenas-Ken en el sillón.
-Bienvenido de vuelta Jared-Andrew en la cocina, eso me dio un mal presentimiento.
-¿Qué demonios haces en la cocina?-Le pregunté señalando el bol que sostenía.
-Trabajo en algo.
-No va a explotar ¿Verdad?
-Las posibilidades con casi nulas.
-Fuera-Le respondí sonriendo.
-No seas tan malo-La voz de mi tio venia de la entrada principal-Despues de todo esta trabajando en algo para ti.
-¿Qué?
-No lo se, y no quiero saberlo-Que sincero ¿Verdad?
-Bueno-Me rendí, y me senté en el sofá-Mientras no explote no importa, como sea quería hablar contigo-Me puse serio.
-¿Conmigo?-Asentí-¿Qué pasa?
-Es sobre la misión de anoche-Le comencé a decir-Lo he analizado, un demonio que sin esfuerzo mató a diez maestros, fue derrotado por un superior, eso no me lo creo, sospecho que se dejó ganar.
-¿Y con que motivo haría eso?-Preguntó Nate.
-Tal vez solo estaba reuniendo información sobre los agentes del Sindicato-Sugirió Vlad.
-Pienso lo mismo-Lo apoyé en su teoría-Además, por su selección de victimas es correcto sugerir que planeaba algo.
-No lo sabremos, ya que lo mataste antes de averiguarlo-Me recordó Nate.
-Lo que dicen, tiene sentido-Afirmó mi tio-Aparte, el hecho de que no apareciera hasta que despertaste también es sospechoso ¿Qué cree realmente?
-Que algo se acerca-Respondí apoyando mis codos en las rodillas y mi mentón en mis manos cruzadas-No se si tendrá algo que ver o no, pero la aparición de los prototipos uno y dos, Mercer y Heller, ahora esto, enemigos muy poderosos están apareciendo, no es buena señal.
-Puede ser, por ahora tendremos eso en cuenta al proceder, pero si alguien como Heller se aliara con los demonios, no saldría bueno.
-¿No estamos siendo paranoicos?-La voz de Jullie hizo un intento fallido de romper la seriedad.
-Chernóbil, por suponer eso no tomaron las precauciones debidas para evitar el ataque-Ken sacó un ejemplo.
-Lo mismo que Hiroyima, tuvimos que usar la bomba para salvar al país de algo que pudo prevenirse-Vlad puso otro.
-Bueno, tampoco comparemos suposiciones con manchas en la historia-Mi tio nos calmó-Solo procedamos con precaución, es todo ¿Entendido?
-SI-Respondimos obedientes.
-Ahora ¿Tienes algo para nosotros?-Le pregunté impaciente.
-Nada de importancia, o que merezca su atención-Que decepción-Pero tengo tareas para ustedes.
-¿Tareas? Que aburrido-Objeté.
-Tomalo o dejalo-Me amenazó.
-Supongo que no tengo opción-Le respondí designad-¿Qué tienes?
-Tengo algo para cada uno-Empezó a decir, por su cara disfrutaba eso-Empecemos-(Maldito)-Drake, el departamento vehicular necesita ayuda, dales una mano; Jullie, como siempre a la enfermería; Vlad, a la biblioteca y trata de no matar a nadie; Nate, cocina y hazlo bien; Ken, a la armería y sin quejas; y tu Jared, tengo algo especial para ti.
-¿Por qué tengo un mal presentimiento?-No me gustó nada la idea.
-Lo lamento-Para colmo se disculpaban al irse por la puerta.
-Jared, recuerda mantener la calma- Sabias palabras de Vlad, un demonio salido del infierno.
Cuando ya todos se fueron, miré con atención a mi tio que sacó un sobre marcado con mi nombre.
-¿Estas listo?-En definitiva, él lo disfrutaba y mucho a juzgar por su sonrisa-Nos hace falta un profesor.
-¿Profesor? ¿De que?
-De cocina ¿De que te parece, imbécil?
-¿Estas de broma o ebrio?
-Ten confianza-La voz de Andrew sonaba desde la cocina-Puede que sea beneficioso para ti.
-¿Como?-Ya me estaba enojando.
-Te servirá de practica-Agregó mi tio.
-¿Practica para que?
-¿Qué no es obvio?-Si no hablaba me olvidaba de que estaba en la cocina.
-Para que te desempeñes mejor en tu nuevo ambiente.
-Ahora en cristiano-no había entendido a que se refería.
-La Academia-Fueron las palabras de mi tio al entregarme la carpeta-La clase comienza en media hora-Agregó al irse por la puerta.
-¿Tu que crees Andrew?-Le pregunté mirando con atención la carpeta.
-En lo personal creo que te ayudaría, pero la decisión es tuya-Me respondió claramente ocupado con algo.
-(¿Ayudarme? Apenas llevo dos días ahí, pero…)-Recordé como hablaban a mis espaldas y el hecho de que eso debería de molestarme-Andrew, cuida la casa y no la vueles en pedazos-Me despedí mientras salía corriendo por la puerta.
Corria por los pasillos de la base.
-(Si no me equivoco los salones estaban, por…aquí)-Intentaba ubicarme, habían pasado año desde la ultima vez que pise uno.
Por suerte, encontré la puerta que especificaba el contenido de la carpeta. Respiré profundamente antes de poner mi mano en la perilla y hacerlo de nuevo, finalmente me decidí y abrí la puerta. Cuando entré todas las miradas se posaron en mi, 30 estudiantes o mas bien aspirantes a exorcistas que esperaban a uno de los maestros ancianos del Sindicato, y en su lugar me encontraron a mi.
-Buenas-Saludé a todos-Soy su profesor.
Escuché como comenzaban a hablar por lo bajo, algo así como "¿Qué? ¿Ese es el profesor? ¿Sera una broma?". Me pareció ridículo y continué.
-Me llamo Jared Black-Me presenté.
-¡¿EEEEH?!-Ahora si expresaron su sorpresa.
-¿Eres pariente de el Jefe?-Un alumno se paró y lo preguntó señalándome.
-Es mi tio, y mi padre fue Scott Black-Le contesté, fue un gran error.
-¡¿EEEEEEEEEEEEH?!-Precisamente por eso.
-De seguro tienen preguntas, pero no estamos aquí para eso-Los calmé lo mejor que pude-Ahora, comencemos.
Puse la carpeta sobre el estrado que hacia las de escritorio, la abrí y tomé asistencia y cuando terminé no sabia que hacer, caminé un poco y me puse frente al estrado apoyando mi espalda en él, miré de arriba abajo el salon en forma de coliseo con caras curiosas mirándome a mi, no sabia que hacer.
-¿Es su primera clase?-Pregunta estúpida la que hice.
-De hecho, si-Respondió un alumno que estaba en la primera fila.
-Bueno-Era un alivio-Entonces ¿a ver?-Miré al techo pensando por donde comenzar-Comencemos por el principio:
Como deben saber, los demonios existen desde la creación, y por supuesto entonces ya hacían de las suyas en nuestro mundo. Y cuando el hombre llegó todo llegó a otro nivel, los demonios ya poseían a animales pero cuando empezaron a hacerlo con los humanos surgieron problemas, la inquisición, el nazismo, las guerras y demás. En un punto su poder de hacerle daño a los humanos al poseerlos, nos llevó a crear un método de defendernos, el primer exorcista había surgido mucho antes como chamanes prehistóricos, pero no fue hasta el antiguo Egipto que fueron reconocidos como "sacerdotes" que usaban el poder de Ra para combatir a los demonios. Años después descubrimos el verdadero poder, que provino de las palabras del Rey de los Judíos, la biblia
Siglos después, aprendimos que los demonios eran débiles a ciertos materiales, y sustancias, comenzamos a usarlas en nuestra primera batalla real contra ellos, las cruzadas. En ella los enviados de la iglesia defendían el frente de noche, usando espadas y flechas hechas de plata bendecida, y también descubrieron que el agua que hubiera sido expuesta a las palabras de Dios, se convertía en un arma insuperable para la pelea, Agua Bendita
Con estos descubrimientos emparejamos la pelea, pero solo un poco el avance en el campo de armamento anti-demoniaco era muy lento ya que era algo nuevo, por suerte pronto llegó un nuevo aliado, la pólvora, al crear proyectiles de materiales benditos, el alcance de ataque aumentó y por supuesto nuestra ventaja aumentó otro paso, todo marchaba bien
Con un pasado así, habíamos cometido un error muy grave, no todos los demonios deseaban atentar contra la humanidad, aquellos que deseaban pelear a nuestro lado fueron aceptados, "familiares", básicamente demonios domesticados, fueron el siguiente avance, así como los "mestizos", hijos de un demonio y un humano, con capacidades no humanos se convirtieron en fuertes aliados y enemigos a la vez, ya que algunos compartían el odio por la humanidad de sus padres no humanos
-Esa es nuestra historia-Les aclaré-¿Preguntas?
