Tareas
(Parte B)
-Si, yo-Una alumna se paró levantando su mano a la vez-¿Podria nombrarnos algunos exorcistas ilustres?
-Bueno-Crucé mis brazos y pensé un poco-Juana De Arco, Dante Alighieri, por supuesto los doce apóstoles, Jesús De Belén, Cleopatra, son los que existen en los dos lados de la historia, por el nuestro, toda la familia Black, Kyo Asukura, Pierre Sciolli, son los que puedo recordar.
-¿Dos lados?-Preguntó un alumno.
-¿Eh?-No sabia que era lo que quería saber exactamente.
-Dijo que estaban de los lados de la historia ¿A que se refería?-Me aclaró.
-Bueno, la historia de la humanidad se divide en dos lados, el que es expuesto al publico en general y omite a los seres sobre naturales contra los que nos enfrentamos; luego esta el lado que realmente pasó, que solamente los que pertenecemos al Sindicato podemos conocer.
-¿Nos da un ejemplo?-La misma alumna que preguntó primero.
-Veamos-(Historia, historia, ya se)-¿Conocen el desastre del reactor de Chernóbil?-Por suerte asintieron-Bien, la versión oficial que se le cuenta al publico, dice que una falla en el reactor nuclear provocó un desastre y causó la muerte de cientos de personas, pero la realidad es muy diferente, fue una alerta de guerra, una facción de mestizos se unieron a sus superiores y planeaban usar la energía de fisión para un ritual que conectaría el Infierno y la Tierra, por supuesto no podíamos permitir eso, entonces el Sindicato, envió un equipo especializado con dos exorcistas Black y cinco mas, su objetivo era uno solo, detener a los mestizos pero al verse superados no quedó de otra, alteraron el reactor y mataron todo lo que había, mestizos, demonios y ,por desgracia, gente inocente.
-¿Toda su familia es de exorcistas? Digo ya que la mencionó varias veces-Preguntó otro alumno. Agradecí esa pregunta, me sacó de un tema delicado como el de Chernóbil.
-Como deben saber desde su surgimiento en la época de las cruzadas, la familia Black ha formado a los mejores exorcistas, y por supuestos nos unimos al Sindicato cuando recién inició-Le respondí recordando lo que sabia de mi padre, mi tio y mi abuelo-Ahora, sigamos ¿Les parece si seguimos con los rangos?-Sugerí.
-¿Rangos?-Un alumno levantó su mano.
-Si, desde que se formalizó la educación en exorcismo, se crearon rangos para limitar las misiones y a la vez clasificarnos por nuestro conocimiento, existen cinco rangos o niveles:
Aprendiz: Eso serian ustedes, están en formación y aun no conocen su clase ni habilidades.
Escudero: Ya tiene clase, pero sigue en formación, en ese momento escoges a tu mentor que te guiara.
Maestro: Terminó su formación, y es adecuado para ser un mentor.
Maestro superior: Ese seria yo, puede dominar mas de una clase, y es recomendado para ser mentor.
Veterano: Lo mejor de lo mejor, para poder tenerlo hay que servir y estudiar hasta los cincuenta, el Jefe es uno.
-Pero no se entusiasmen-Les aclaré al ver sus caras sonrientes-Para llegar a ser maestro hay que estudiar y practicar por lo menos unos 10 años.
-¿Usted cuanto entrenó?
-5 años.
-¿Cómo lo hizo?
-El Jefe me entrenó sin parar durante esos cinco años, cualquier persona que hiciera lo mismo, probablemente moriría-Les expliqué.
Luego de mirarme con asombro uno se paró y quedó paralizado al encontrar mi mirada chocando con la suya, pero luego siguió.
-Mencionó "clases" ¿A que se refería?
-Existen cuatro clases, que corresponden al método que usen para combatir a los demonios-Comencé a explicarles-Los que usan armas de fuego son llamados shooters; luego están los paladin que usan armas blancas como espadas, cuchillo y demás; los spellers usan sellos y pasajes sagrado; y finalmente los counter que usan poder demoniaco o son mestizos.
-¿Usted que es?-Esa alumna comenzaba a ponerse curiosa.
-Me especializo en speller, pero domino a la perfección las otras tres clases, aunque tengo algunas dificultades con ser un paladin, por el hecho de que se necesita mucha disciplina y yo no tengo mucha-Respondí sin pensarlo mucho.
-¿Algo mas?-Les pregunté para poder pasar a lo que seguía.
En un principio quedaron callados, pero no seguí de inmediato les di un tiempo para pensar, entonces esa alumna se paró y me miró directamente con un expresión seria pero una mirada curiosa.
-¿Qué es lo que vamos a aprender aquí?-Dijo finalmente.
En ese momento recordé que años atrás le había hecho la misma pregunta a mi tio, me quedé callado recordando o intentando recordar su respuesta, cuando finalmente lo hice, saque un cigarrillo y lo encendí, luego de unas dos exhaladas de humo, miré al techo, no, al cielo, sonreí y volví mi mirada a los alumnos.
-Esto es el Sindicato-Eso ya lo sabían-y esta es la clase de exorcismo, aquí van a aprender a sobrevivir-Cuando dije eso todos quedaron helados-En este lugar, en este salon de clase, aprenderán desde como empezó todo hasta como seguirá, como defenderse, atacar, proteger, y mucho mas-Les dije sin dejar de sonreir, y recordando que casi las mismas palabras habían salido de mi tio unos 11 años atrás.
-¿Es peligroso?-Escuché que preguntaron.
-Arriesgaran su vida a diario, luego de graduarse, por supuesto-Respondí a esa pregunta de la que ninguno se había hecho cargo, al ver sus caras suspiré-Pero no se preocupen, estoy aquí para evitar que mueran-y agregué eso para calmarlos.
Sus ojos se llenaron de energía, valor y curiosidad, eso me agradó, terminé de fumar y arrojé la colilla al suelo, la pisé y me puse detrás del estrado, apoyé mis manos en él y los miré directo.
-Bien-Dije cuando los terminé de analizar-Sigamos.
-Existen varios tipos de demonios…
La clase prosiguió, yo explicaba y ellos aprendían, luego de dos horas, sonó lo que pareció ser un timbre, cuando lo escuché me los despedí y comencé a borrar el pizarrón. Cuando terminé me di vuelta para enfrentarla, ahí estaba esa alumna.
-Asique se dio cuenta de que sigo aquí-Me dijo con un leve sonrisa.
-¿Qué es lo que necesitas?-Yo trataba de ser educado.
-Una cosa-Me dijo mientras se paraba e iba a la puerta-Mi nombre es Alice Grey.
Luego de presentarse se fue cerrando la puerta a sus espaldas, yo estaba algo confuso, pero supuse que quería que supiera su nombre, encogí mis hombros, y me fui.
Cuando iba por el pasillo, me crucé con Nate.
-Hey, Jared-Me saludó mientras se unía a mi caminata.
-Nate ¿Qué tal la cocina?
-Del asco como siempre ¿A ti que te dieron?
-Me asignaron de profesor de exorcismo.
-*Pfff*-Se aguantó la risa-¿Y que tal te fue?
-Bien, creo.
Caminamos un poco en silencio, mirábamos alrededor.
-*Ahh*-Suspiro con una sonrisa-¿Esto no te trae recuerdos?
-Si-No pude evitar sonreír al igual que él-Antes teníamos tareas casi todos los días.
-Si, aunque era en función de castigo, como cuando casi hacemos voolar medio sindicato.
-Eso fue culpa de Andrew, no nos dijo que eso podía explotar.
-Pero debimos suponerlo.
-Si, se trataba de Andrew después de todo.
Yo me detuve en la marcha, y mis ojos se abrieron de par en par al recordar algo.
-¿Qué pasa?-Nate también se detuvo.
-Andrew.
-¿Qué con él?
-Quedó solo en casa con su experimento.
Nos quedamos helados unos segundos antes de salir corriendo a toda velocidad, cuando llegamos a la puerta la abrimos y entramos de forma tan rápida que caímos uno encima del otro, levantamos la mirada y, por lo menos yo, me encontré con los ojos de Jullie.
-¿Qué hacen?-Nos preguntó sorprendida.
No respondimos y nos pusimos de pie, nos quedamos con una sonrisa estúpida como disculpándonos por lo pasado, hasta que se nos borró, nos miramos el uno al otro y fuimos a la cocina, ahí estaba Andrew, revisando algo en el horno. Él volteó a vernos una vez de percató de que estábamos ahí.
-¿Qué pasa?-Nos preguntó sorprendido.
-Nada-Le respondí con la misma sonrisa estúpida de antes.
Volvimos a la sala y nos sentamos en el sofá, suspiramos y nos agachamos, agotados.
-¿Estan bien?-Nos preguntó Jullie inclinándose para vernos a la cara.
-Si-Respondí yo.
-No te preocupes, es solo que corrimos aquí en vano-Agregó Nate.
-Si ustedes lo dicen-Agregó ella.
-Estamos bien-Le dije yo, sonriendo.
Ella me devolvió la sonrisa y se fue a sentar al sillón, una vez recuperamos el aliento, nos miramos entre nosotros y nos comenzamos a reir.
Luego de unos cinco minutos, llegaron Ken y mi tio.
-¿Y? ¿Qué tal?-Preguntó mirándome.
-Fue divertido-Le respondí sonriendo.
-¿Y a ustedes?
-Del asco-Contestó Nate.
-Bien como siempre-Jullie.
-Pudo haber sido peor-Dijo Ken cruzando sus brazos.
-Bien-Nos dijo sonriendo, de seguro disfrutando todavía el hecho de mandarnos a hacer tareas-¿Y Vlad?
-Aun no regresa-Dijo Ken mientras se sentaba en una silla con el respaldo al pecho.
-¿Por qué tarda tanto?-Dijo mi tio obviamente para él mism aunque pudimos oírlo.
-Tal vez este leyendo algo-Le sugerí.
-O comiendo-Dijo Drake por su parte.
-Eso seria peligroso-Acotó Ken.
-No tanto, puede comer comida humana también-Respondí a eso para calmarlos.
-*Ahh* aun así, podria apurarse un poco-Dijo Nate aburrido.
-Oye Ken-Lo llamé viendo que también se aburría-¿Ajedrez?
-Iré por el tablero-Respondió a mi sugerencia.
Ken subió por el tablero, y al volver nos pusimos a jugar. Odio admitirlo, pero la gente se podria haber aburrido de solo vernos, dos hombre jugando al ajedrez, otros dos dormidos, uno en la cocina, otro parado impaciente y la única chica leyendo. Parecía la recepción de un hotel, pasamos así una hora u hora y media, hasta que por fin apareció Vlad, atravesando el techo.
-¿Por qué tan aburridos?-Nos dijo pisando el suelo.
-¿Por qué será?-Respondí mientras movia mi caballo-Jaque.
-Vladimir Alucard ¿En donde te habías metido?-Mi tio lo tomó del hombro.
-Estaba leyendo-Respondió soltándose de mi tio y yendo a servirse vino.
-Te lo dije-Yo tenia razón, ah y Ken perdió.
-Leyendo o no, llega tarde-Mi tio estaba irrtado, por no decir enojado.
-Jared, encontré un libro muy interesante-Lo ignoró y se puso a hablar conmigo.
-No tiene caso-Mi tio se resignó o mas bien se rindió-Como sea, yo vine a darles una noticia que les va a encantar.
-(Por eso te refieres a que la odiaremos)-Pensé de inmediato.
-Cumplirán estas tareas siempre que no tengan una misión.
-Nos negamos-Dijimos todos sin pensarlo dos veces, bueno casi todos, a Jullie le gustaba la idea.
-No pueden-Nos respondió con una sonrisa.
-Entonces, si quiera cámbianos las tareas-Insistió Nate.
-Eso, seria mejor-Ken lo apoyó.
-De acuerdo-Y mi tio cedió-Los que quieran cambiar su tarea que levante la mano.
En ese momento sentí el impulso de alzar mi mano y encontrar otra tarea, pero a mi mente llegó el recuerdo de esa chica, Alice Grey, por alguna razón al pensar en ella, se me fueron las ganas de cambiar. Asique los que levantaron sus manos fueron Nate, Vlad y Ken.
-Bien-Mi decisión lo hizo sonreír-Les buscaré otra cosa –Mi tio hizo una pausa y encendió un cigarrillo-Ahora, lo importante, conseguí algo de información sobre lo que pasó en Londres.
El ambiente pasó de aburrimiento y soltura, a seriedad. Compartimos una mirada seria y algo sombria, miramos directo a los ojos cubiertos por lentes oscuros de mi tio, yo asentí y el tomó aire.
-Revisando unos textos, encontré algo interesante, el nombre del demonio que los atacó es, o era Shion Ta'Jul, de poca monta y casi sin poder, su única habilidad es crear Ghulls, algo realmente patético por lo que pasó es completamente imposible, a menos…
-Que recibiera ayuda-Completé yo.
-Exacto, aun no sabemos de quien y porque, pero lo averiguaremos.
-Las cámaras-Le sugerí-Londres es la ciudad con mas cámaras de seguridad del mundo, si nos dan problemas a nosotros entonces a él también.
-Puede ser, pondré a unos agentes a investigar-Nosotros asentimos a eso-Vlad, tu pidele ayuda a tus amigos del MI6.
-Si-El aceptó la petición y orden.
-Eso es todo por ahora-Concluyó mi tio.
-Si eso es todo, entonces-Andrew entró a la habitación con una bandeja-Jared, pruébalas.
Él inclinó esa bandeja que parecía tener carbón, literalmente, eran como piedras negras, yo tomé una y la quedé mirando, luego miré a Andrew y él asintió sonriente, abrí mi boca y la arrojé dentro, al masticarla comprobé del todo su similitud con el carbón, polvosa y áspera, así era al morderla.
-Mmh, no tiene sabor-Le dije sorprendido, ni siquiera sabía a quemado.
-Lo se-Respondió de inmediato.
-¿Qué son?-Pregunté lleno de sospechas.
-Comida-No me lo creía-Son especiales para ti.
-¿Por qué?-No entendía nada.
-¿Quieres otra?
-No gracias estoy lleno-Dije eso y me percaté, miré con sorpresa a Andrew.
-Compáralas con comida deshidratada, las diseñé para ayudarte con ese apetito insaciable que desarrollaste.
-Muchas gracias, pero ¿No podias ponerles sabor?
-No seas exigente-Me dijo mi tio.
Luego de eso, Andrew volvió a la cocina y salió con una bolsa grande llena de esas cosas, me la entregó y me despedí de todos, tenia que ir a dormir para llegar a tiempo a la escuela.
