¡Hola a todos de nuevo! Quiero agradecer a todos los que me leyeron, favs y follows :) y los que dejaron comentario: trafalgar-ki, Georgette, kurinchi y namifia. Muchas gracias ¡Me hizo muy feliz leerlos!
Aquí está la continuación, el segundo capítulo. Espero que os guste ^^
LA REINA
CAPÍTULO 2
En uno de los puertos de la isla no cabía ni una persona más. Se apretaban los unos con los otros, para conseguir un puesto privilegiado y así poder ver mejor a sus héroes. Para ver mejor a la tripulación del Rey de los piratas.
El barco atracó y la gente no podía estar más feliz de tenerlos otra vez ahí.
Luffy fue el primero en dejarse ver, subiéndose encima de la baranda.
-¡Os dije que volvería siendo el Rey!
Los gritos se dejaron oír muy fuertemente - ¡Eres el mejor Luffy! ¡Así se hace!
Todo tipo de felicitaciones y halagos se escuchaban entre el griterío.
Salieron los demás miembros recibiendo lo mismo que el capitán. Cuando bajaron los tres piratas que eran nuevos para toda esa gente, éstos se sorprendieron, sobretodo con el cyborg y el esqueleto. Pero éstos dos enseguida se ganaron al público, con rayos y pezones luminosos y las bromas del músico.
-¡Mamá, un esqueleto! ¡Que miedo!- dijo un niño aferrándose a la falda de su madre.
-¡Mirar, 45º!- bromeó Brook haciendo su pose con una palmera que había cerca.
El mismo niño se rió aplaudiendo- ¡Qué divertido!
- Que fácil eres de convencer, hijo- comentó la madre viendo como éste seguía riendo.
Los piratas fueron caminando entre la gente, que se iba apartando como podían a medida que pasaban. Al verlos se quedaban impresionados, ya que no eran los mismos que se fueron. Estos ahora imponían más que antes. Sus cuerpos, su forma de andar, todo era distinto a aquellos críos. Sobretodo el capitán, que con su chaqueta roja oscura con hombreras doradas que llevaba colgando de sus hombros, era imposible no fijarse en él. Los niños querían ser como él de mayores y las mujeres se sentían muy atraídas por él.
En la entrada a palacio estaban todos los sirvientes y criados en la puerta, el rey, Matthew y Nami.
La pelinaranja se apretaba las manos, sin saber porqué estaba tan nerviosa. Se decía a sí misma que respirase y que se tranquilizara. Que había pasado mucho tiempo de eso y que seguramente él ni se acordara. Que ella también lo había olvidado por mucho que su subconsciente se empeñase en recordárselo en sueños.
Matt al verla así de nerviosa le cogió una mano y se la apretó sonriéndola. Ella le devolvió la sonrisa.
- ¡Todo el mundo feliz! ¡Hoy es un bonito día!- exclamó el rey
- Se sorprenderán de verte aquí- le susurró Matt al oído de la joven, haciendo que el corazón de ésta le diera un pequeño vuelco.
El hombre no se dio cuenta del cambio en el rostro de Nami ya que compartió una fugaz mirada con Hancock, que estaba en la parte derecha con los demás.
Los piratas seguían caminando y saludando a todo el mundo. Luffy volteaba la cabeza mirando para todos los lados.
-No veo a Nami- dijo Chopper extrañado de no haber visto a su amiga.
-Yo tampoco- negó el capitán, que seguía buscándola con la mirada.
-Quizá ya no viva en este país- comentó Zoro.
- No digas eso marimo, mi Nami-san tiene que estar por aquí-
Algunos niños se cruzaban entre medio de ellos para verlos más de cerca.
- Alomejor no podía estar aquí, luego seguro que la vemos- dijo Vivi saludando con la mano.
- Primero vamos a saludar al rey- aclaró Usopp señalando al gran palacio que tenían delante. Siguieron la calle principal hasta que llegaron a las enormes escaleras, custodiadas por soldados de la guardia real.
Uno de los soldados al verlos llegar le hizo una señal al rey.
- Están aquí. ¡Que suenen las trompetas!- pidió el monarca.
Los sirvientes que estaban más cerca de las escaleras ya los veían subir cuando los guardias se hicieron a un lado para que sólo pasaran los piratas.
Nami miraba fijamente a la escalera, haciéndose a la idea de que los vería de un momento a otro. Se soltó inconscientemente de la mano de Matt y dio un paso hacia el frente.
Y apareció. Ahí estaba él. Luffy.
Un chico convertido en hombre, que al verla se quedó parado, sin apartar la mirada de ella. Habían pasado tres años desde aquella última vez en el cual sus ojos se encontraron.
No pasó mucho tiempo ya que Zoro le dio un leve empujón en la espalda para que avanzara. Éste salió de la ensoñación que esa hermosa mujer que tenía delante le había hecho tener y sonrió feliz de volverla a ver. Empezó a correr hacia ella. Nami hizo lo mismo y al juntarse, se abrazaron. Luffy la levantó por la cintura y dio vueltas con ella en el aire.
-¡Lo conseguí Nami! ¡Lo conseguí!- gritó riendo el capitán.
Todos los presentes también rieron, Nami, los demás miembros de la tripulación, el rey, Matt y los sirvientes. Solamente había una persona que sonreía de manera forzosa.
-Sí que lo hiciste Luffy- le dijo la pelinaranja sonriendo mientras el joven la bajaba sin soltarla, mirándose a los ojos- cumpliste tu sueño.
- Shishishi
-¡Nami!- la llamó Vivi acercándose a ellos.
Se separó del moreno yendo hacia la navegante para abrazarla- Vivi, que guapa estás.
- ¡Nami-swaaaaan! Tú si que estás guapa- dijo el cocinero dando vueltas alrededor de ella.
Fueron saludándose todos. El rey y Matt les dieron las felicitaciones. Podrían ser los piratas más buscados por el Gobierno pero ellos se lo debían todo a los Mugiwara.
-¡AHH UN ESQUELETO!- se asustó Nami cuando se percató de él.
-No se asuste señorita, soy Brook, músico. Encantado- se sacó el sombrero y le hizo una reverencia- ¿Podría ser tan amable de enseñarme sus bragas?
- ¡¿Mis qué?!
- ¡Que no le pidas eso!- le dio un puñetazo Vivi
Chopper le presentó a Robin y a Franky. Zoro la saludó con un movimiento de cabeza y una pequeña sonrisa. Usopp empezó a contarle como había acabado con casi todos los enemigos él sólo. Sanji ya estaba ligando con algunas guapas sirvientas.
Luffy, que hablaba con el monarca y su hijo, aprovechó cuando se acercaron los demás para hablar y algunos presentarse, para mirar hacia donde estaba Nami. No entendía que hacía ahí, pero pensó que era por ser su amiga.
La veía reírse de lo que le contaban Usopp y Chopper. El moreno pensaba en lo bien que le quedaba el pelo largo y que cuando la abrazó le vino el olor a mandarinas característico de ella. En lo guapa que seguía estando, y si antes tenía un cuerpo increíble, ahora era imposible no admirar a esa mujer.
El joven movió un poco la cabeza para poder verle mejor las manos, alegrándose de no encontrar nada.
- ¡Vamos para adentro a comer!- avisó el Rey.
Luffy le oyó- ¡Bien, estoy hambriento!
En una de las tabernas del centro de la ciudad, llena de gente bebiendo y charlando entre ellos, habían dos hombres sentados en una de las mesas más retiradas.
- ¿Habrá valido la pena esperar tanto?- preguntó el más delgaducho de los dos.
- Claro que sí. Todo saldrá como lo hemos planeado- le contestó el otro, más fuerte y con un halcón tatuado en su brazo derecho, continuando de beber su cerveza.
-No sé yo. Los he visto cuando han desembarcado y la verdad es que imponían bastante. Sobretodo su capitán y el espadachín- dijo mirando para todos lados asustado.
-¿Y que esperabas? Es el rey de los piratas. ¿Te crees que el título se lo han dado porque si?
-No grites- movió las manos haciendo una señal para que bajara la voz.
-Mira tío, es como dice nuestro capitán. Esperaremos a que se asienten. Como ya no tienen prisa para irse a otra isla, se quedaran aquí un tiempo.
- ¿Y porqué sabe el capitán eso?
- Supongo que el sabrá algo que nosotros desconocemos. Lo que hay que hacer es esperar a que él nos avise.
- De acuerdo- susurró, deseando internamente de que todo saliera bien.
Había pasado una media hora que la comida terminó. Nami iba caminando por las terrazas del palacio que se conectaban unas con otras, alrededor del edificio. Caminaba recordando lo que había pasado.
La comida transcurrió como cualquier otra con esos piratas. Brazos de goma estirándose para robar de los platos de los demás, fuego por comer algo con mucho picante... Pero lo que más había, eran risas. Nami los seguía mirando como si no hubiera pasado el tiempo. Como si se hubiera detenido en cualquier comida, cena o desayuno de aquel barco pequeño donde ella pasó tantos buenos momentos. Se sintió nostálgica, añorando algo que jamás volvería.
Todo iba bien hasta que Usopp preguntó que qué hacia ella ahí en palacio. Nami no supo que responder, así que lo hizo Matt.
'Ahora vive aquí porqué es mi novia'
De golpe se hizo el silencio.
Un silencio incómodo que duró hasta que Robin lo rompió felicitando a la pareja de que estuvieran juntos. Después de ella, hablaron los demás. 'Que bonita pareja hacéis', 'me alegro por vosotros'. Matt y su padre hablaban felices con ellos.
Pero Nami estaba callada. Sonriendo por cortesía, sintiendo el silencio y la mirada del capitán clavada en ella. Él no los felicitó.
La pelinaranja suspiró. Siguió caminando, y al doblar una esquina vio a Luffy apoyado en uno de los balcones, dándole la espalda.
Ella se quedó parada observándole. Llevaba su sombrero colgando para atrás y sin la chaqueta y con un chaleco de tirantes, podía apreciar sus hombros y su espalda. No pudo evitar mirarle de arriba abajo y pensar que había cambiado físicamente, pero para bien, muy bien.
- Hola Nami- le saludó Luffy sin darse la vuelta.
Ella se sorprendió- ¿Me has escuchado? No he hecho ningún ruido.
El capitán volteó y sonrió- Te he sentido.
Nami se acercó, colocándose a su lado derecho, apoyándose también en el balcón -¿Porqué estás aquí? Pensaba que habías ido a la ciudad como los demás.
- Iré luego, me apetecía estar un rato tranquilo.
- Vale, ¿Quién eres tú y que has hecho con el verdadero Monkey D. Luffy? - le preguntó entrecerrando los ojos.
Éste se rió y miró hacia el mar -Sigo siendo el mismo.
La joven le observaba -me alegro muchísimo que estéis todos aquí de nuevo- sonrió- bueno, y los que no conocía.
- Yo también me alegro de estar aquí. Tenía ganas de volver a verte- Luffy giró la cabeza hacia ella rápidamente- Todos tenían ganas de verte.
Nami miró hacia fuera, se colocó un mechón detrás de la oreja y cambió de tema- Tuvo que haber sido muy peligroso el nuevo mundo, no?
El capitán se dio cuenta del cambio y se arrepintió de haber metido a los demás- Sigue siendo muy peligroso, pero no hay nadie que yo no pueda vencer- subió su brazo y lo apretó marcando bíceps.
- ¡Que creído eres!- le dijo la pelinaranja riendo y dándole un golpe con la mano para que lo bajara.
Éste se rió también y se quedaron los dos con una sonrisa en sus rostros, apoyados en el balcón, disfrutando de un silencio que los envolvía a los dos.
A Nami le vino a la cabeza algo que, desde que pasó, quiso decirle.
- Siento mucho lo de tu hermano Ace- vió como Luffy agachó la mirada- Cuando leí los periódicos no me lo podía creer- sin ni siquiera pensarlo, la mano se movió sola y la colocó encima de la de él- ¿Cómo estás?
El moreno sintió el calor traspasarle la piel -Bien..- queriendo que se quedara ahí, dio la vuelta a la suya y se la agarró, dándole un ligero apretón- Gracias a mis nakama y a mucha gente que me ayudó…- giró la cabeza para mirarla a los ojos- …estoy bien.
La joven se quedó prendada de esa mirada y fue incapaz de seguir hablando en ese momento. Esos ojos negros siempre la traspasaban, viendo algo más de ella que nadie más podía ver. Sentía sus propios latidos más fuertemente y un extraño sentimiento le recorrió el cuerpo.
No pudo continuar mirándolo, y la mano la sentía arder. Volteó la cabeza hacia fuera, y se soltó suavemente del agarre.
Luffy continuó observándola, notando el frío entre sus dedos, hasta que cerró los ojos y cogió aire- Hacéis muy buena pareja, Matt y tú.
Nami al oírlo apretó los dientes ligeramente y sonrió sin mirarle- Gracias. Mucha gente nos lo dice.
Se apoyó en el balcón mirando a unos pájaros que pasaban por delante, volando libres- ¿Hace mucho que estáis juntos?
-Bueno..no mucho. Unos seis meses. Hace sólo una semana que me he instalado aquí definitivamente.
-¿Y eres feliz con él?- le preguntó colocándose el sombrero en la cabeza.
Nami arrugó la frente y se pensó la respuesta unos segundos más de lo normal- Sí, claro que sí.
El moreno la miró no muy convencido- ¿Lo eres o no?- le preguntó casi exigiendo, seriamente, haciendo que ella volteara la cabeza hacia él con el ceño fruncido.
-Sí, soy feliz con él, Luffy- respondió sin entender a que había venido eso -¿Qué te pasa?
- ¡Ey chicos, estáis aquí!- interrumpió Chopper exhausto por haber venido corriendo- Venid, que han preparado cosas en la Plaza para nosotros. ¡Vamos!
- ¿Qué cosas? Espero que sea comida shishishi- dijo riendo Luffy yendo por donde se había marchado el doctor, hasta que se dio la vuelta con una gran sonrisa- ¿Vienes Nami?
Ella se quedó un poco transpuesta por ese cambio en el ojinegro- Ves tirando, ahora iré-. Le vio marcharse hasta que dobló una esquina y se quedó ahí sola, con su mente dando vueltas. Con miles de pensamientos cruzándose entre ellos. Pero seguía sin entender la actitud del moreno.
Negó con la cabeza y decidió no pensar más.
La persona que estaba detrás de una de las puertas que daba a la terraza, oyó los pasos de la chica alejándose.
CONTINUARÁ...
¡Capítulo 2 acabado! ¿Qué os ha parecido? Ya se han encontrado jeje veremos que pasa entre nuestros protagonistas! Comentarme si os ha gustado Shishishi
Nos vemos en el siguiente capítulo ^^ muaaaa
