¡Hola a todos!
Aquí está el tercer capítulo, un poco más largo que los otros dos jeje Muchas gracias por los comentarios y por los favs y follows, me hacen muy muy feliz :)) Yuki y Tsuki Okuma: espero que este capítulo te haga meterte más en la historia ^^; kurinchi: aquí está el siguiente jeje y Kim Dragneel: la continuación, espero que te guste :)
- Algunas notas para esta historia: Nojiko no es la hermana de Nami y Cobra, el rey, no tiene nada que ver con Vivi.-
Bueno pues ya está, ¡Os dejo leer!
LA REINA
CAPÍTULO 3
La plaza principal estaba preciosa. Los balcones adornados con telas de colores y las flores brillaban con los rayos del sol. Había muchísima gente disfrutando de la comida que servían, de la deliciosa bebida y de un pequeño concierto que daban los niños de un colegio.
Era toda una fiesta y todo el mundo se divertía.
En uno de los lados de la plaza, había una mesa subida en una plataforma para el rey y los piratas. Así podrían ver bien el escenario y toda la gente sería capaz de verlos.
Cuando llegaron Luffy y Chopper, el monarca le señaló una silla al capitán para que se sentara a su lado.
Nami fue hacia Matt, que estaba sentado con unos amigos, una pareja Yohn y Nojiko, en una de las mesas libres del centro de la plaza.
- ¿Dónde estabas, cariño?- le preguntó el príncipe cuando la vio - Ven, siéntate aquí.
Le respondió con una sonrisa mientras se sentaba, obviando la pregunta - ¡Vaya! Tocan muy bien.
- Sí que tocan bien, pero el mejor es nuestro hijo- contestó Yohn. Su hijo estaba en el escenario, tocando el piano.
- Que orgullosos estáis de él- dijo la pelinaranja bebiendo un té helado que una camarera le había traído al verla.
- Muy orgullosos- aclaró Nojiko- a ver si os animáis ya y sabéis lo que se siente.
Los cuatro se rieron.
- Nosotros queremos ir más despacio, todo a su tiempo- dijo Matt cogiéndole la mano a Nami.
- Vosotros lo habéis tenido muy pronto- la joven hizo un puchero acusándolos de broma, haciendo que continuaran riendo.
En la mesa de los mugiwara, Luffy comía los deliciosos postres que les traían, con el rey agarrándolo por el hombro, feliz de tenerlo ahí a su lado, en su país de nuevo.
- Come todo lo que quieras- se reía viéndole.
- Muchas gracias Cobra, todo está delicioso.
- Esto es por vosotros, así que disfrutar.
El concierto acabó y todo el mundo aplaudió a esos niños que tan bien lo habían hecho.
Salió un hombre al escenario para hablar, mientras los pequeños se bajaban y otras personas quitaban los instrumentos más pesados.
- Majestad, invitados de honor, príncipe Matthew, señoras y señores. A continuación los alumnos de teatro representaran cuando nuestros héroes vinieron y derrotaron a Arlong. Un fuerte aplauso para ellos.
La obra empezó y los chicos escenificaban como llegaron los piratas, haciendo reír a los espectadores en algunas ocasiones al ver los personajes. Incluso los verdaderos se rieron.
- ¡Mira que nariz se ha puesto! Ese chico es el mejor porque hace de mi- le dijo Usopp a Zoro.
- ¿Pero que dices? El mejor es el que hace de mi- señaló el espadachín mirando al joven con un porte musculoso y tres espadas de mentira.
A Nami le hacía gracia ver a la chica con una peluca naranja alejando al rubio que se le pegaba todo el rato.
- ¿Dónde está ese pez? ¡Le haré picadillo!- gritó el chico con un sombrero de paja.
Siguieron disfrutando de la obra, la cual poco a poco empezaba a llegar a su fin.
- Muchas gracias por todo, siempre os recordaremos como nuestros héroes.
La pelinaranja miraba la escena con algo de nostalgia. Nunca volverían a ser lo que fueron, nunca volvería a viajar en un barco donde cada día pasaba algo distinto. Vio como los que hacían de Luffy y de ella chocaron las manos y se sonrieron.
No pudo evitar pensar, que después de esa despedida que tuvieron, ellos dos nunca volverían a ser los mismos el uno con el otro.
FLASHBACK
La joven con el cabello corto y naranja caminaba por la cubierta del Going Merry. Era de noche y las estrellas brillaban. Se podía oír a lo lejos la música de la fiesta que aún continuaba.
Acarició la madera y sonrió, hasta que escuchó un golpe seco en el suelo.
- Estás aquí- le dijo Luffy con una sonrisa, acercándose a ella.
- Quería despedirme del barco.
Al moreno se le desvaneció lentamente la sonrisa- Ahh es verdad… mañana nos iremos.
- No pareces muy contento- se apoyó en la pared mirándole.
- Claro que estoy contento, tengo ganas de una nueva aventura.
Nami sonrió y bajó la mirada hacia el suelo- ¿Ya tienes ganas de irte?
Luffy enseguida se dio cuenta que sus palabras no habían sido las adecuadas- No Nami, no he querido decir eso- movió sus manos negando con la cabeza.
La joven se rió y le miró- Era broma. Sois piratas y tenéis que continuar con vuestro viaje. Y más tú que quieres convertirte en Rey de los piratas.
Éste bajó los brazos y los dejó a cada lado del cuerpo, sin hacer nada. Sólo la miraba y la escuchaba.
- No sé como agradeceros todo lo que habéis hecho por nosotros. Ahora todo el mundo es feliz y ve un buen futuro por delante- vio como Luffy se acercaba a ella- Gracias a vosotros.
- No nos tienes que agradecer nada. Lo importante es que eres libre y que no volverás a llorar. Eres nuestra amiga Nami.
Se quedó callada, deseando internamente que él le pidiera algo. Pero, ella sabía que no lo iba a hacer, sólo sería un estorbo. Ellos se irían y se quedaría sola. Libre…pero sola.
- Os echaré de menos. Nunca olvidaré el tiempo que pase con vosotros.
- Nosotros tampoco. Aunque yo no echaré de menos los golpes que alguna vez me has dado.
Los dos se rieron recordando esos momentos, que todos empezaban por culpa del moreno.
- Te los merecías.
- Shishishi ¿Por qué me voy a merecer un golp..- no pudo acabar la frase ya que Nami le cogió la cara con las manos y le besó.
Fue un beso corto y enseguida separó sus labios de él. Se encontró con la mirada del chico, que la miraba como si fuera la primera vez que lo hacía. Por dentro, sintieron una extraña y desconocida sensación de querer volver a acortar esa mínima distancia que los separaba.
Y sin decirse nada, sin hablar de lo que acababa de pasar, se volvieron a besar.
FIN FLASHBACK
Nami se había preguntado millones de veces por qué le besó aquella vez, por qué inició algo que sabía que le iba a perseguir toda la vida. Sin embargo, ella conocía la respuesta aunque no quisiera escucharla. Simplemente se dejó llevar por su deseo de querer estar con él aunque sólo fuera una noche y sentir el calor de su piel.
Su corazón sabía que si volviese atrás en el tiempo, haría exactamente lo mismo.
Todo el público aplaudió al acabar la función. Seguido, salieron al escenario tres hombres para tocar música y que la gente bailase.
- Míralo, está ahí- señaló con la cabeza hacia Luffy, que estaba bailando encima de la mesa con Chopper, Usopp y Brook.
- Podríamos atraparlo ahora mismo. Parece que estén borrachos.
- Nos ceñiremos al plan. Vayámonos antes de que nuestro capitán nos vea.
Después de unas horas, la fiesta acabó pero muchos ciudadanos aún seguían por ahí bailando, riendo y charlando con amigos.
- ¿Dónde se ha ido Nami?- preguntó Nojiko a Matt, al venir del bar.
- Se ha ido con algunos de ellos porque le van a enseñar el nuevo barco- le respondió viendo que sólo había cinco de los mugiwara rondando por la plaza.
- ¿No has querido ir con ellos?- Yohn dio un sorbo a su cerveza.
- No, a mí los barcos piratas no me entusiasman demasiado.
- Pues yo creo que tiene que ser algo espectacular ir con tu barco y visitar tantas islas diferentes- opinó la chica, imaginándoselo.
Su marido se rió- Sí, tiene que ser magnífico luchar a cada rato para no acabar muerto.
- Bueno, bueno, dejemos de hablar de eso y brindemos por la vida que tenemos- el príncipe levantó su jarra de cerveza. Los otros dos hicieron lo mismo.
-¡GUAU, ES ENORME!- exclamó Nami de pie en la cubierta del Sunny- Tenéis hasta césped.
- Tienes que verlo por dentro. Te encantará mi obra maestra- dijo Franky, encabezando al grupo mientras iba abriendo las distintas puertas.
La pelinaranja no podía ni cerrar la boca de lo impresionada que estaba viendo lo grande y bonito que era todo. Nada comparado con el Merry.
Los cuatro, Franky, Chopper, Vivi y Luffy, le iban contando cosas cada vez que entraban en un nuevo lugar. A ella le hacía gracia las anécdotas que escuchaba y lo entusiasmados que se les veía al recordarlas.
- ¡Que pasada de baño!- asombrada miró para todos los lados.
- Te gusta, ¿verdad? Cuando estás en la bañera notas el balanceo del barco y es una delicia- le contó Vivi.
- Me estás dando envidia- dijo Nami haciendo reír a la navegante, mientras salían a cubierta donde estaban los demás.
- ¿A qué nuestro Sunny es genial?- preguntó Chopper con una gran sonrisa.
- Y tanto que es genial - miró hacia el carpintero- Franky, has hecho un trabajo estupendo.
Éste se rió- Es que soy el mejor.
- Y aún hay más- dijo Luffy levantando el dedo índice.
- ¿Más?- cuestionó incrédula.
Bajaron a la parte de abajo del barco y le enseñaron el submarino, el waver como un caballito… pero sobretodo le encantó uno en especial.
Apoyados en la baranda del barco, vieron como Luffy y Nami, salían con el Mini Merry, conduciéndolo ella.
- ¡Tened cuidado!- avisó Vivi, sorprendiéndose de lo bien que lo llevaba.
- Es fantástico- dijo Nami sonriendo.
Luffy se rió. Los otros tres hablaron algo entre ellos y mirando hacia donde estaban los dos, alejándose y moviéndose para todos lados, decidieron volver a la plaza.
El sol cada vez estaba más bajo. Pintando en el cielo unos preciosos colores anaranjados, reflejados en el mar. Parecía que navegaban por oro líquido y no por agua.
Pero, a pesar de la preciosa puesta de sol, el capitán no podía dejar de mirar a la mujer que tenía a su lado. Como esa luz dorada se reflejaba en el brillante cabello naranja.
Le era físicamente imposible apartar la mirada. Ella seguía navegando, sintiendo esos ojos. La estaba poniendo nerviosa.
- ¿Por qué me miras todo el rato?- Nami intentó sonreír para quitarle hierro al asunto. Sin embargo, él seguía mirándola seriamente.
- Porqué hace mucho tiempo que no lo hago.
La pelinaranja deshizo la mueca de su cara, escuchando sus propios latidos ahora más fuertes. Sacó una mano para tocar el agua- Pues deja de hacerlo.
Luffy parpadeó extrañado- ¿No puedo mirarte?
- No de la forma en la que lo estás haciendo, tan… - tragó saliva- intensamente.
- Yo siempre te he mirado así.
- No es verdad.
- Sí que lo es-. La joven giró la cabeza para verle.- Otra cosa es que tú no te dieras cuenta.
- ¿Y por qué lo haces?
Él soltó una pequeña carcajada- Porque me gustas, ¿No está claro? ¿Crees que me acosté contigo porqué sí y ya está?
Nami al escucharlo se asustó. Estaban tocando un tema que ella no quería sacar. 'Porque me gustas'. Se abofeteó internamente por haber sido ella misma quien hubiese empezado.
- Creo que es hora de que nos vayamos- puso rumbo al barco, observando el cielo un poco más oscuro.
El moreno apretó los dientes, decidiéndose a hablar. Él no era de los que se callaban las cosas.
- Nami, he pensado en ti todos estos años- notó como la chica aceleró- Y no hay casi ningún día que no me acordase de aquella noche.
- Cállate, cállate. No quiero oírte- pensaba la pelinaranja.
Llegaron al barco, dejó el mini Merry y salió enseguida, corriendo hacia la cubierta donde pensaba que estaban los demás. Pero al salir no había nadie.
- ¿Dónde están?- preguntó con el corazón en la garganta. Oyó los pasos de Luffy detrás suyo.
- Nami
No se dio la vuelta - ¿Se habrán ido otra vez a la plaza o estarán en palacio?
- Nami, dime algo - le pidió acercándose más. Deseando que dijera cualquier cosa, lo que fuera. Tenía miedo. Miedo de perderla como amiga, por haber hablado demasiado.
- Creo que estarán en palacio- iba a alejarse para bajar del barco por las escaleras de cuerda, cuando Luffy la cogió del brazo.
Ella enseguida se soltó- ¿Qué quieres que te diga Luffy?- se dio la vuelta- ¿Gracias por pensar en mí?
- Lo siento si he sido muy directo, pero te lo tenía que decir. Lo que siento por ti no lo he sentido por ninguna otra mujer.
Ella se quedó sin habla otra vez por unos segundos repitiendo esa frase en su cabeza. Iba a explotar. Empezó a negar con la cabeza - ¿Qué estás diciendo?- susurró.
- Nami- se acercó hasta estar a una mínima distancia de ella. Podían sentir el calor que emanaba el cuerpo del otro. Le cogió el rostro para que lo mirase a los ojos ya que él le sacaba una cabeza. Le acarició las mejillas con los pulgares.- Si me dices que tú no has pensado en mí, no volveré a decirte nada y todo volverá a ser normal.
Ella cerró los ojos disfrutando de esa cercanía que todo su ser había añorado- Han pasado tres años… y ahora estoy con Matt- los abrió y le miró- ya es demasiado tarde.
- No lo es. No es demasiado tarde- intentó también convencerse a sí mismo.
No pudo más con ese calor que la estaba matando, y sacando fuerzas de algún lugar escondido de su mente que le decía '¡Aléjate!', hizo que la soltara - ¡Sí que lo es! Tengo pareja, ya es tarde.
Luffy frunció el ceño y le cogió la mano poniéndosela delante- Yo aún no veo ningún anillo aquí.
Ella también arrugó la frente- Tengo que respetarlo.
El moreno soltó un bufido caminando por la cubierta, intentando relajarse. Miró para el cielo ahora oscuro completamente, sólo iluminados por la luz de la luna- Aún no me has respondido. ¿Has pensado en mí o no?
Nami miró hacia otro lado e incapaz de decirle la verdad, decidió seguir discutiendo- Eres un egoista Luffy. Vienes después de tanto tiempo a decirme esto y ¿Qué quieres que yo haga? ¿Qué me eche a tus brazos como si nada?
El capitán la miró y exclamó- ¡Pues claro que soy un egoísta! Soy el Rey de los piratas, el hombre más egoísta del mundo- respiró hondo y se volvió a acercar a ella, sin desconectar sus ojos de los de esa mujer que lo estaba volviendo loco- Y sí. Deseo que te eches a mis brazos. Llevo tres años deseándolo.
Sintió una corriente por todo su cuerpo y las piernas le temblaban tanto por dentro, que no sabía como la estaban sujetando. Le costaba respirar. Se estaba excitando y le dio la sensación de que Luffy se daba cuenta.
Vio como el rostro del moreno iba bajando lentamente y los ojos azabaches le miraban los labios.
Sin pensarlo, le abofeteó y comenzó a alejarse lo más rápido que le dejasen esas piernas hacia la escalera. Pero no pudo caminar más, porque unos brazos le rodearon la cintura. Se dio la vuelta y vio los brazos del moreno estirados y él parado en el mismo sitio.
- ¡Suéltame Luffy!- le ordenó intentado, sin resultado, zafarse.
- Como bien has dicho Nami, soy un egoísta y no quiero soltarte.
- Luffy- le amenazó mirándole a los ojos. Su mente no le respondería de nuevo, ni le volvería a decir que se alejara.
Él no dijo nada y la fue acercando lentamente, levantándola un poco del suelo. Ella siguió retorciéndose.
Cuando llegó hasta donde estaba él, colocó las manos en el pecho del moreno, sintiéndole a través de la ropa. Luffy la apretó contra él y notó su aliento en la oreja- Ya estás en mis brazos... - le susurró y le rozó un poco el lóbulo con la lengua, haciendo que el cuerpo de la chica se estremeciera- ¿Lo sientes? Contigo, mi corazón sigue yendo muy rápido.
Nami levantó la cabeza y le miró, compartiendo los recuerdos de esa noche a través de la mirada. No quiso alejarse de él. Se sentía tan bien ahí. Como si ese fuese su lugar, y que de un momento a otro se desvanecería por completo y se fundiría con él.
Alzó los brazos e hizo desaparecer sus dedos por el cabello negro. El sombrero se cayó hacia atrás sujetado con una cuerda a su cuello.
Luffy cerró los ojos disfrutando de esa caricia y ella desconectó del mundo y se dejó llevar- ¿Y tienes ganas de comerme?
Abrió los ojos y la miró, como si fuera un animal salvaje y ella su presa. La acercó más si eso era posible, levantándola hasta estar a su altura. Los brazos femeninos le pasaron alrededor de su cuello y alzó las piernas a su cintura haciendo que el vestido se le subiese. Suspiraron al sentirse.
- Déjame que te lo demuestre Nami- le susurró acercando los labios a los de ella. Esta vez, no se alejó y se besaron desesperados. Comiéndose literalmente con todo lo que tenían. Ella le agarraba la cabeza para que no se separase, algo que él no tenía la intención de hacer.
Calor. Calor. Sólo existía eso. La sujetaba con un brazo y con la otra mano, le acarició el muslo ahora desnudo. La pelinaranja separó la boca de él y jadeó. Sólo esa pequeña caricia y sentía la piel arder.
Luffy empezó a besarle el cuello, trazando con la punta de la lengua un camino hasta su escote, ya que ella se echaba para atrás curvando la espalda para darle más espacio. Sabiendo que él la seguiría sujetando como si nada.
No había abierto los ojos. Sólo sentía, no había nada más. Sólo Luffy y ella. Sólo Luffy y...
- ¡Nami!- ésta abrió los ojos de golpe, como si hubiera estado soñando y despertarse- ¡¿Estás ahí?!- preguntó alzando la voz Matt.
La pelinaranja se incorporó parpadeando, con el corazón a punto de salírsele y con respirando por la boca, hasta quedar delante del moreno.
El ojinegro estaba en las mismas condiciones. La miraba y negó con un pequeño movimiento de cabeza.
- ¡Nami!
Apoyó su frente en la de él- Suéltame...- le susurró. El moreno temblando, le atrapó suavemente el labio inferior con los dientes- Suéltame Luffy...
Conteniéndose de querer seguir besándola y de querer hacerle el amor allí mismo, encima del césped, la bajó y la soltó.
La joven se colocó el vestido, sintiéndose internamente perdida y fría.
- ¡Nami!
El capitán apretó los puños deseando pegar a alguien, respiro hondo y la miró, hablando con la poca voz que le salía- Vete, te llama el que tienes que respetar.
Le devolvió la mirada arrugando la frente, sin creerse lo que acababa de escuchar. Pero ahí estaba él, mirándola apretando la mandíbula. Como si hace unos segundos no hubieran compartido nada.
- Eres un imbécil -quiso gritarle y pegarle de nuevo, pero se alejó hacia la escalera.
Luffy se quedó ahí parado escuchando como hablaban, cada vez más lejos '¿No me escuchabas?', 'No, no te había escuchado. Ha refrescado ¿verdad? Vámonos para casa', ¿Y Luffy? ¿No estaba contigo?, 'Me ha dicho que luego vendrá'…
Se colocó el sombrero, sintiendo una rabia por todo su cuerpo. Quería golpear algo, pero lo único que tenía cerca era su barco.
Se acercó a la baranda y miró por donde se habían ido. Ya no había nadie. Se tapó los ojos con una mano, odiándose por haberle dicho a Nami aquella última frase.
CONTINUARÁ…
Uy, uy Luffy, ten cuidado con esos celos, que los estoy sintiendo hasta aquí xDD ¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Quién odia a Matt ahora mismo? Porque ha sido él no yo jajaja
Espero que os haya gustado ^^
Nos leemos en el siguiente! BESOS!
