Competencia
(Parte B)
-¿Qué crees que haces?-Dijo mirando sin reírse.
-Me cambio para ir a trabajar.
-Eso se hace en los vestidores.
-¿Tenemos eso?
-Pues…no.
-Entonces ¿Qué sugieres que haga?
-Bueno, el año pasado cuando nos cambiábamos poníamos una cortina.
-¿Y donde esta esa cortina?
-No recuerdo.
-Como sea-Tomé mi bolso-Me cambiaré afuera.
-Vas a resfriarte-Se quejó y bloqueó la puerta.
-¿Entonces?-Jaz se quedó callada, entonces miré a Amy-¿Te molesta que me cambie aquí?
-Bueno…esto…
Ignoré la falta de respuesta de las dos y volví a lo que estaba, me saqué la camisa.
-¡Espera!-El grito de Jaz me detuvo con la camisa en la mano.
-¿Qué?-Voltee a verla.
Ambas quedaron paralizadas, como si hubieran visto a un fantasma. Antes de que siguiera Jaz volteó su mirada y también la de Amy. Cuando me saqué el pantalón me puse el mameluco que había llevado, cuando ajusté la cintura.
-Ya pueden ver-Les dije para que siguieran con lo suyo.
-Que alivio-Se dio vuelta Jaz-¿Pero que… ¡Todavia te falta la camiseta!
-Da igual, es lo mismo que ir a la playa.
-Bueno, supongo…
-Aparte a Amy parece no molestarle ¿Verdad Amy?
-Ah…No para nada-Por alguna razón se avergonzó.
-Por cierto ¿Qué te pasó en el brazo?-Jaz señaló mi vendaje.
-AH, es cierto, el vendaje cubre todo tu brazo, incluso el pecho-Se asombró Amy al salir de su mundo-¿Por qué?
-Te había dicho que el vendaje cubre una cicatriz, nunca te dije que solo estuviera en mi mano.
Me puse una camiseta y terminé con el mameluco.
-Listo, ahora veamos…-Me puse a revisar los casilleros buscando lo necesario-Esto, esto y esto.
Salí afuera y me puse a sacar y moler tierra fértil, encontré un lugar cerca de la fuente que había dentro del invernadero y cavé ahí luego planté las semillas y puse la tierra, revisé que no hubiera nadie.
-Espero que crezcan-Deseé con los ojos cerrados.
Sacudí mis manos y me dirigí de nuevo a la sala, satisfecho por un buen trabajo, entonces escuché un grito, me apresuré en llegar a la puerta y la abrí de golpe.
-¿Qué pasó?-Entré y me encontré con Amy abrazando a Jaz en un rincón, completamente asustadas.
-Jared, ahí…-señaló a la mesa.
Caminando por ella había una tarántula, me quedé mirando al insecto y este parecía mirarme.
Entré del todo con cuidado, fui a uno de los casilleros y guardé lo que había usado.
-¡¿Qué haces?! ¡Matala!-Jaz estaba entre asustada y enojada.
Miré con cuidado y vi algo familiar, tomé el machete y me paré. La araña me miraba y entonces sonreí y con la herramienta la corte en dos.
-Odio las arañas-Proclamé.
-Me alegro de eso, pero…podrías haberlo hecho sin romper la mesa-Con el golpe había roto un poco la mesa, un corte en la superficie.
-Hablaré con el director para pedir una nueva-Se me escapó.
-Dudo que te la de, es muy tacaño con los materiales para los clubes-No importó mucho.
-Dejando de lado eso-Amy se escondia detrás de Jaz-¿Podrias tirar eso?
-Ah, claro-Con unas servilletas tomé lo que quedaba de la araña, también agarré los fosforos y el tacho de basura de acero, salí afuera y quemé al bicho.
Cuando volví adentro, las dos me miraban algo asustadas.
-¿Qué?
-Realmente odias las arañas-Acotó Jaz.
-(Claro que si ¿Cómo te sentirías si una te hubiera comido y luego escupido?)-Recordé la vez que un demonio arácnido lo hizo, desde entonces ODIO A LAS ARAÑAS.
-La maté ¿O no?
-Pero no era necesario que la quemaras-Me regañó Jaz.
-Como sea, ya terminé asique voy a cambiarme.
-Gracias por avisar esta vez-Jaz seguia teniendo a Amy detrás.
Ellas se dieron vuelta y yo volví a ponerme el uniforme, un poco mas desarreglado pero en fin, no importaba.
-Listo-Tomé el mameluco y lo colgué junto con la ropa de trabajo de Jaz-¿Ah? Amy ¿Y tu ropa de trabajo?
-Ah, si ahora me cambio.
-Jared, fuera-Jaz prácticamente me echó de la sala cuando Amy dijo eso.
Esperé sentado al lado de la puerta cuadno recordé algo, me acerqué sigilosamente a la puerta de acceso y apoyé mi oreja para saber si seguía ahí, como no escuché nada utilizando mi instinto, sentí su presencia.
-(¿Acaso no tiene nada mejor que hacer?)-Su ritmo cardiaco indicaba que estaba dormido-Maldito.
-Listo-Amy salió de la sala usando una camisa y jeans viejos, y Jaz llevaba su ropa de trabajo también.
-Ah, que se diviertan-Me paré y me dirigí a la sala-Yo voy a dormir, griten si necesitan algo.
No escuché respuesta y me acosté sobre la mesa, por suerte cai en el sueño. Pero cuando estaba en lo mas profundo, el golpe en la mesa me despertó.
-*Ah*-Bostecé y limpie los ojos-¿Qué pasa?
-Tenemos que cambiarnos-La mirada de Jaz era amenazadora.
Salí tranquilamente de la sala, de nuevo.
-(¿Cómo alguien que parecía tan timida puede ser tan agresiva? Bueno, supongo que es porque ahora nos considera sus amigos)-No tenia nada mejor que hecer, excepto-Oye, el rubio engreído ¿Estas despierto?
-Me llamo Vince Barker (Ah, lo esta) el mejor…
-De blah blah blah, realmente eres irritante.
-Eres el menos indicado para decir eso, te pasas el dia con una actitud cansada y haces todo bien a pesar de eso, como si consideraras a los demás inferiores.
-Es lo mismo que tu haces.
-Yo SOY el numero uno.
-¿A que viene esa confianza?
-Lo he demostrado, tengo las mejores calificaciones, los mejores tiempos y marcadores, SOY el mejor.
-Entonces no eres mejor que yo.
-¿Qué estas diciendo?
-Yo no ando por ahí diciendo que soy el mejor en algo, y tampoco creo que lo sea.
-Entonces demuéstralo.
-¿Eh?
-Compite conmigo, se mi rival.
-¿Eres idiota o que? ¿Por qué haría algo así?
-A ti no importara pero a mi si, no puedo vivir sin saber si soy el mejor, así que, se mi rival.
-(Comienza a sonar divertido) ¿Qué tienes en mente exactamente?
-Entonces aceptas.
-No dije eso, solo tengo curiosidad.
-201
-¿Eh?
-201 encuentros.
-¿De que?
-De lo que sea, el que gane 101 será el numero 1 ¿Qué dices?
-Lo pensaré.
Me levanté y lo dejé gritando, golpee la puerta para ver si se podía entrar.
-Pasa.
-Por fin se terminaron de cambiar-Dije entrando y tomando mi lugar.
-Terminamos hace rato-Se jactó Jaz.
Miré directamente a Amy.
-Lo siento, Jaz insistió para que no dijera nada.
-Bueno, como sea ya era es hora de irnos.
-Cierto, vámonos.
-SI.
Salimos de la sala y yo abrí la puerta, después de todo aun tenia la llave, para mi fortuna Vince no estaba ahí, se había calmado con eso de "lo pensaré", nos despedimos de Jaz y nos fuimos a casa.
-Jajajajaja ¿De verdad existe un chico tan estúpido?-Drake no tenia muchos reparos al insultar a Vince.
-¡Drake! El espíritu de competencia es lo mejor del mundo-Sorprendentemente Ken estaba de su lado-¿Y bien? ¿Qué le respondiste?
-Nada, pero suena divertido.
-Sin duda, suena divertido, aunque cuando me imagino la competencia-Nate hizo una pausa para visualizar-Parecerá una matanza.
-Sin lugar a dudas-Lo apoyó Ken.
-Pobre Vince-Incluso Jullie.
-Bueno, como sea voy a dar la clase-Dejé mi vaso en la mesa y salí.
Cuando llegué al salon, estaba dando la clase como siempre, hasta que Alice me interrumpió.
-Profesor, todo lo que hacemos es leer y escuchar sobre los demonios ¿No podríamos ver uno?
-Si, eso seria genial.
-Hagamoslo profesor.
Los demás alumnos la apoyaban en su decisión, asique.
-Bien, todos síganme-Acepté.
-Profesor ¿Adonde vamos?
No paraban de preguntar en el camino.
-Al pozo-Dije finalmente.
-¿Qué es eso?
-Ya lo verán.
Les indiqué que fueran a una habitación mientras yo bajaba al verdadero pozo, una instalación donde se prueba a los recién llegados, pasé ahí todo mi entrenamiento físico y practico. Prácticamente es como un coliseo con una puerta que libera al enemigo con el que entrenas, yo seleccioné a un demonio de clase alta para mostrarles el peligro, una vez conecté la radio salí al lugar.
-Ah, cuantos recuerdos me trae esto ¿Me escuchan?-Comprobé por la radio.
-¿Profesor? ¿Qué hace?-Recibí respuesta.
-Observen con atención-Dije mientras me preparaba.
Ingresé en el teclado junto a la entrada el código del demonio con el que deseaba pelear, Berial. Entonces la compuerta al otro lado del pozo se abrió y salió. Es un demonio elemental de fuego, con forma de centauro y bastante grande, con cuernos y una espada que puede cortar el aire.
-Primera lección, analicen a su enemigo ¿Alguien puede decirme a que tipo de ataques es débil un elemental?
No recibí respuesta alguna, parece que el solo hecho de ver a un demonio real los había impactado.
-TU-Berial se había percatado de mi presencia-TU FUISTE EL QUE ME ENCERRÓ EN ESTA CARCEL Y AHORA SUFRIRAS MI IRA.
-Berial, es de gran tamaño y poco maniobrabilidad, lo mejor es rodearlo y distraerlo con ataques del tipo shooter y movimientos a alta velocidad, de ese modo podrán planear una verdadera estrategia-Expliqué mientras lo hacía.
-Segunda lección, estrategia, una vez que ya saben qué hacer, lleven a cabo un plan (Berial es un demonio de fuego, con un sello gélido alcanza).
Mientras corria y le disparaba usaba mi escopa entre saltos y fallaba cada disparo, mientras Berial se enojaba mas y mas yo seguía esquivando sus ataques y disparándole en las piernas, cuando logré que se arrodillara me quedé frente a él mirándolo.
-Terminó-Dije mientras me daba vuelta.
-Esto no ha terminado-Berial se levantó.
-Profesor, muévase va a aplastarlo.
Entonces me di vuelta de nuevo y vi como la espada bajaba hacia mi, pero se detuvo a centímetros de mi cara.
-Tercera lección, usen sus habilidades a su favor-Habia quedado congelado.
Salí del pozo y todos me miraban, mientras caminaba tranquilo de vuelta al salon, cuando ya todos se sentaron.
-¿Preguntas?-Pregunté.
-¿Cómo hizo eso?-Por primera vez la cara seria de Alice había cambiado, estaba desconcertada.
-Seguí las tres lecciones, analizas a tu enemigo, creas un plan y lo llevas a cabo usando tus habilidades, fácil en teoría pero en la practica es diferente, deben ser capaces de pensar bajo presión y mantener la calma.
-¿Pero como lo congeló? ¿Fue una bala especial o algo por el estilo?-Alice seguía sin idea.
-Usé mi habilidad, yo no necesito dibujar el sello completo, me basta con tener los puntos.
-Pero no dibujó ningún punto.
-Los disparos fallidos impactaron en el suelo, creando una marca que pude usar como punto, fácil. Cada uno de ustedes es capaz de crear su propia habilidad para pelear, pero falta mucho para eso, por ahora les aconsejo que aprendan a mantener la calma en cualquier situación.
-¿Cómo aprendió usted?
-Bueno, desde pequeño que soy capaz de estar calmado, salvo que este de mal humor, es cuestión de despejar la mente.
-Ese demonio era muy fuerte ¿Qué nivel es?
-Yo lo vencí cuando era un escudero.
-¿QUÉ?
-Hace unos años el Jefe me obligó a entrenar bajo presión peleando con diferentes demonios, cuando era un escudero estuve al nivel de derrotarlo con un poco de dificultad, si entrenan lo suficiente podrán hacer lo mismo.
-¿Seremos tan buenos como usted?
-Seran tan buenos como deban ser, todo dependerá de su fuerza de voluntad.
-Y de su espíritu de competencia-Ken irrumpió en el salon.
-Chicos, este es Ken Morino, prácticamente mi hermano-Tuve que presentarlo ya que ninguno entendía que pasaba.
-El espíritu de competencia es igual de importante que la fuerza de voluntad.
-A ver, explicate-Le dije cruzando mis brazos.
-Cuando uno tiene un rival con el que compite o tiene algo que demostrar, mejora constantemente para superar a los demás y estos hacen lo mismo, de esa forma todos se hacen mas fuertes.
-Eso no tiene sentido-Refuté con una sonrisa.
-Los humanos no tenemos sentido.
Esas palabras resonaron en mi cabeza toda la clase y la noche, Ken tenia razón cuando uno tiene un rival se esfuerza para superarlo.
Al dia siguiente, durante la tutoria, antes de que anunciaran lo resultados del examen, me paré y fui al lugar de Vince, con todas las miradas sobre mi.
-Acepto-Le dije de frente.
-Bien, preparate para perder-Extendió su mano y yo la estreché-Entonces, que comience la competencia.
-(Definitivamente no tiene sentido, pero será divertido)
