Flame of Zero

Tsuna: pensamiento

Tsuna: técnicas

Diclaimer: KHR y Familiar of Zero no me pertenecen, desgraciadamente -_-

Capitulo 02:

Tsunayoshi se encontraba un poco confundido con la reacción de la pequeña pelirosa, después de todo en su opinión el no había hecho nada para merecer ser expulsado hacia la rocosa pared de la habitación por otro lado no entendía porque la señorita había saliendo corriendo, por esa razón se encontraba caminando por los pasillos del que parecía un enorme castillo con la esperanza de encontrar a la pequeña noble y obtener algunas respuestas.

Luego de varios minutos de caminar son rumbo se dio cuenta que era muy improbable que la encontrara ya que, uno no conocía el lugar donde se encontraba y, dos ya era muy de noche, suspirando en resignación para tratar de encontrar el camino de vuelta a la habitación, deteniéndose en uno de los innumerables pasillos ya que ahí se encontraba un joven rubio con una jovencita que aparentemente le estaba obstruyendo el paso con una rosa en su mano, haciendo que Tsuna arqueara un ceja en confusión.

-¿puedo ayudarte en algo?- mirando a los ojos al rubio.

-tú eres el plebeyo que Valliere invoco no es así-

-¿Por qué todos insisten en llamarme plebeyo?- pensaba el ahora joven, para luego asentir lentamente ya que parecía ser el mejor curso de acción en esos momentos – ¿y quién puedes ser tu joven?

El rubio miro extrañado al castaño por la forma de la pregunta ya que generalmente solo los ancianos hablaban de esa manera, para luego restarle importancia y poniéndose en una pose superioridad – mi nombre es Guiche de Garmont, hijo del renombrado general Garmont – diciendo con orgullo, mientras su joven acompañante lo miraba con adoración.

Tsuna lo miro por unos segundos analizándolo como su ex tutor Reborn le había enseñado, notando rápidamente las capacidades mediocres del joven respecto a lo físico, respecto a su flama era difícil describir lo que sentía, pero en general el joven delante de él realmente era mediocre, es su opinión – claro – diciendo finalmente moviendo gentilmente la mano del joven noble para seguir su camino, para sorpresa de ambos estudiantes - ¿ahora donde estará la habitación?

Guiche por su parte se había quedado atónito, después de todo nunca en toda su vida un plebeyo lo había tratado como si él no importara formando rápidamente una animosidad contra el joven Vongola frunciendo el ceño – tsk – volviéndose hacia su acompañante y poniendo nuevamente su usual sonrisa que parecía cautivar a gran mayoría del cuerpo estudiantil femenino – ¿en que estábamos hermosa Katie? – Notando con molestia como la joven se encontraba aun mirando por donde había desaparecido el plebeyo - ¿Katie? – obteniendo la atención de la joven nuevamente.

El jefe Vongola por su parte se encontraba sin palabras ya que luego de muchas vueltas había llegado al patio donde le esperaba una vista que nunca pensaba que vería, el castillo de las épocas de caballeros y dragones fue lo primero que llamo la atención sin embargo aquello no le sorprendió tanto habiendo estado ya en el castillo del Varia, por otro lado la visión de dos lunas en el cielo ciertamente había capturado su atención por varios minutos sin saber cómo procesar la nueva información, poniendo finalmente una mano sobre su frente y masajeándola suavemente - ¿Dónde termine a parar? – diciendo cansado, algunos minutos pasaron mientras pensaba en una posible explicación cuando sintió una presencia a sus espaldas, decidiendo no decir nada y esperar que la persona se le acercara si eso deseaba.

La persona por su parte era una de las tantas sirvientas que trabajaban en la academia y por lo tanto también había escuchado del plebeyo familiar, lo cual le daba gran curiosidad, siendo su sorpresa encontrar a la persona que pagaba su curiosidad en uno de los tantos patios del castillo siendo iluminado por la luz de la luna, dándole una imagen etérea, sacudiendo su cabeza fuertemente para quitarse de la cabeza aquel pensamiento mientras portaba un ligero sonrojo, decidiendo acercarse y tal vez poder encontrar algo del tipo de persona que era el familiar.

Caminando un par de metros has finalmente estar a dos pasos del extraño – ¿señor familiar? – viendo como el joven delante de ella se volteaba lentamente mostrándole una amable sonrisa, dejándola cautivada por la hermosura de esta.

-¿en qué puedo ayudarla señorita?- mirando con paciencia a la joven delante de él, notando rápidamente las ropas que portaba sin embargo no dándoles importancia.

La sirvienta miro a ambos lados un poco apenada, dado que finalmente había encontrado al misterioso familiar para darse con el problema de que no sabía que preguntar, para su vergüenza – ummm.

Tsuna sonrió un poco mas ante la incertidumbre de la joven para luego sentarse en el pasto y haciéndole una señal a la joven para que hiciera lo mismo, lo cual hizo luego de unos segundos, volviendo su vista hacia el cielo – interesante vista la que tenemos enfrente de nuestros ojos, no lo cree señorita.

La sirvienta lo miro confundido para volver su vista al cielo, no notando nada fuera de lo normal - ¿Qué quiere decir señor?

El jefe Vongola solo suspiro – nada de importancia, si me disculpa ¿podría hacerle unas preguntas? – viendo como la joven asentía luego de unos segundos – ¿porque todos insisten en llamarme familiar y plebeyo?

La joven lo miro confundido nuevamente, decidiendo responder las extrañas preguntas – usted fue invocado por la señorita Valliere por lo que escuche señor, por eso se refieren a usted como familiar, lo de plebeyo es porque ummmm bueno – no sabiendo como realmente explicarlo por más simple que pareciera.

-Por favor, no se preocupe si me cree que lo pueda entender, solo explíquemelo lo mas sencillamente posible, es lo único que necesito por ahora- tratando de calmar a la joven que aparentemente no sabía cómo explicarle lo último.

La joven asintió – es porque usted no puede usar magia – diciendo finalmente.

-Magia dices – viendo como la joven afirmaba, haciendo que el Vongola suspirara – de todos los sitios donde pude acabar tenía que ser en un lugar mágico – viendo como una versión miniatura de el corría en círculos en su mente por la nueva información claramente preocupado.

-¿señor familiar?- mirando preocupada como el joven delante tenía una mirada ausente, poniendo una mano en su hombro y sacudiéndolo ligeramente viendo aliviada como este salía de aparente trance - ¿se encuentra bien? – diciendo con clara preocupación en su voz.

Tsuna la miro por unos segundos para volver a mostrar su usual sonrisa – estoy bien, pero gracias por su preocupación – levantándose lentamente para ofrecerle su mano a la joven, lo cual ella tomo con un ligero sonrojo para confusión de el – gracias por su ayuda señorita.

-Siesta-

-¿perdón?-

-Puede llamarme Siesta, ese es mi nombre- mirando a un lado un poco avergonzada por como por solo unos minutos de conversar con el familiar ya le estaba dando su nombre.

El ahora joven por su parte se sintió alegrado, ya que parecía que ya tenía a alguien que tal vez podría volverse una buena amiga, por lo que había visto hasta ahora en la joven – en ese caso puedes llamarme Tsuna, no señor o señor familiar, solo Tsuna – dándose media vuelta – nos veremos mañanar Siesta te deseo buenas noches – regresando a la entrada del castillo y rezando encontrar la habitación antes que amanezca y claro a su aparente invocadora de mejor humor.

-buenas noches a ti también Tsuna- diciendo casi inaudiblemente mientras veía como el amable joven entraba nuevamente al castillo.


Nota: bueno un capitulo mas, cambie un poco como suceden las cosas, pero pensé que sería lo mejor, espero que les guste.