Flame of Zero

Tsuna: pensamiento

Tsuna: técnicas

Diclaimer: KHR y Familiar of Zero no me pertenecen, desgraciadamente -_-

Capítulo 04:

Cinco minutos, cinco minutos fue lo que le tomo al sospechosamente no tan normal familiar de la joven conocida como Zero en ridiculizar al hijo del general Gramont, nadie lo podría creer, en especial la pequeña maga que era su maestra.

Louise expresaba muy claramente su asombro ente tal hecho cual era mirar a su familiar, cual se encontraba mirando directamente al postrado rubio, con sus labios ligeramente abiertos y ojos grandemente abiertos.

Rebobinemos.


Luego de decir la extraña y fuera de lugar frase los alumnos notaron con el familiar volvía a su posición de pelea, esperando aparentemente el siguiente movimiento de su compañero de academia, la cual no tardo mucho.

La cual no fue un esperado contrataque, sino más bien palabras, nada raro considerando que el nombrado rubio era Guiche.

-¿! Como hiciste eso?!- señalando con su rosa al inservible golem- ¡es imposible que un plebeyo pueda dañar de un solo golpe a mis preciosas valkirias!

Tsuna levanto una ceja ante la acusación – puedo ver que no tienes mucha experiencia en combate – notando el sonrojo de vergüenza en el rostro del joven inmediatamente, sabiendo que aserto con su acusación – lo que acabas de presenciar es posible con suficiente trabajo duro y esfuerzo de dónde vengo por lo menos – diciendo lo último para sí.

-¡Cállate! – Dirigiendo su rosa nuevamente hacia el familiar - ¡no voy a permitir sigas avergonzándome! – moviendo su rosa la cual desprendió quince pétalos en el césped delante de él, creando quince nuevas valkirias.

-ah, conque trata de detenerme usando más golem- mirando analíticamente a las creaciones de bronce y viendo como ellas inmediatamente se lanzaban hacia el en abandono – se nota que es un niño en el campo de batalla, no tratando de usar el número superior para derrotarme – esperando pacientemente que la valkirias llegaran a su rango de ataque – no como si esa táctica pudiera funcionar.

Louise sintió el pánico empezar a apoderarse de su ser, si su familiar demostró que podía derrotar fácilmente a una de las creaciones de Guilche, ¿pero quince?, preparándose para intervenir nuevamente pero deteniéndose al no poder creer lo que veía.

Llegar a ser el más respetado y temino Don no es una tarea fácil, y Tsuna lo estaba demostrando, por lo menos en una menor medida, ya que al estar finalmente en el rango de ataque empezó a moverse, prácticamente danzando entre las creaciones de bronce, como agua en un rio.

Agachándose bajo la lanza de la primera valkiria y golpeando la articulación del codo efectivamente logrando que esta soltara el arma rápidamente volviéndola suya y empalando a la golem más cercana usando el brazo de esta para incrustar el arma en la cabeza de la que le había despojado el arma, dando un salto hacia atrás para evitar el corte de la espada de otra.

Dando una patada en la cabeza decapitándola tomando la espada que se había incrustado en el suelo y usándola para desviar el intento de empalamiento de otra incrustando rápidamente su brazo en pecho de está poniéndola fuera de circulación eficazmente – cinco, faltan diez – viendo inexpresivamente como seis más venían hacia el en perfecta formación, para él, lanzando la espada en su mano fuertemente volviéndola un disco cortante el cual separo limpiamente el cuerpo de estas desde la cintura para arriba, dejándolas inútiles – solo cuatro más – encontrando rápidamente con sus ojos a las restantes que habían formado un pared defensiva en el ahora asustado mago.

-no es posible, es…imposible- murmuraba Guilche al ver la facilidad con la que el familiar se había encargado de once de sus creaciones, parpadeando, pero quedándose petrificado al ver como el familiar de alguna forma había pasado su última línea de defensa y ahora solo se encontraba a centímetros de el - ¿Cómo….. – no terminando su pregunta al sentir como todo el aire abandonaba sus pulmones cayendo en la inconciencia segundos después, cayendo al suelo pesadamente.

El duelo había terminado, y en solo pocos minutos.


El silencio en el campo del duelo parecía nunca terminar hasta que finalmente el murmullo de los atónitos estudiantes saco de su letargo a la estupefacta Valliere, que no sabía si sentirse orgullosa de su familiar o aterrorizada de la facilidad en la que este derroto a un mago sin el uso de magia, queriendo moverse hacia el para exigir respuestas pero no pudiendo encontrar la voluntad para hacerlo, es más sus compañeros parecían ahora ver a supuesto plebeyo con temor, no todos ahora que veía mejor, la insufrible de Kirche le estaba dirigiendo a su familiar una mirada demasiado intensa para su gusto y la sirvienta a su lado tenía una mirada de aparente adoración hacia el castaño.

Volteándose a ver a su familiar nuevamente y parpadeando al ver que no se encontraba cerca a Guirche, buscándolo rápidamente con la mirada para ver como este se dirigía caminando lentamente hacia las puertas del edificio principal, tomando un poco de aire para calmarse para seguirlo rápidamente, después de todo tenia preguntas y quería respuestas.

En la oficina de director de la academia un hombre ya entrado en años se encontraba acariciando su larga barba mientras miraba pensativamente un gran bola de cristal, no prestándole mucha atención al hombre que repentinamente entro a su oficina con claro apuro.

-¡Osmod acabo…-

-lo se Jean – no moviendo su mirada de la bola de cristal, pero silenciando al hombre efectivamente – parece que vamos a tener unos días muy interesantes desde ahora – diciendo lo último con una ligera sonrisa mientras veía en la bola de cristal como una pequeña pelirosada se encontraba agarrando a un joven castaño gritándole.


Un capítulo más, espero que les guste, no he rebelado mucho de las habilidades de Tsuna, solo que es exepcional en el combate cuerpo a cuerpo, considerando todos los años de experiencia que tiene.