Buenas, mis nenitos y nenazas.

Tenia pensado actualizar mucho antes la verdad... pero no han sido buenos días.

Terminé uno de esos días de una manera bastante patética y vergonzosa, pero me servirá para alguna historia (?)

Sinceramente... ODIO como quedo este capitulo, siento que le falta mucho y no supe expresarme para nada,
tuve un fatal bloqueo mental de esos que te cortan la inspiración, la cortan como una rebanada de jamón o algo así u_u

Les dejo lo que mi mente en proceso de desbloqueo pudo hacer.


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Mientras Dirk se encontraba caminando y despejándose, según sus propias palabras, Dave y John entraron al departamento del primero, colocándose cómodos en el único y gran sofá que había en la sala.

El menor miraba atento a su alrededor.

Parecían tener un gusto bastante vintage, muebles antiguos pero muy bien cuidados. Sin olvidar la pizca de modernidad que le daban el lcd, esos sintetizadores y tornamesas, cosas que para John eran guays con solo estar ahí.

Le daba un toque algo sofisticado a todo su alrededor, Dirk debía tener un buen trabajo para todo eso… Dave también trabajaba -de manera inestable-, pero no creía que fuera suficiente para darse esa vida.

Mientras el moreno apreciaba su alrededor con sutileza, también escuchaba la historia de su amigo, pronto comenzó a entender todo.

Le hacía sentirse triste y culpable solo por tener una apariencia similar a la de aquel chico.

Comenzó a mirar de manera atenta al rubio, quien terminaba de relatarle parte de los sucesos ocurridos y la razón por la cual su hermano tuvo esa reacción al verle.

Dave demostraba claramente su intranquilidad y culpabilidad al respecto, no se sentía un apoyo para su hermano en esos momentos.

— Si yo hubiera actuado de otra manera, Dirk no habría terminado de esta manera tan patética- se lamentaba, dejando su faceta inexpresiva solo delante del pequeño ojiazul.

— No es tu culpa, Dave-decía intentando tranquilizarlo, acariciando su espalda.

— Soy una mierda como hermano, ¿verdad?

— No lo eres-gruño el chiquillo, frunciendo el ceño.

Al moreno le desagradaba mucho en verdad que Dave se tratara así mismo de esa manera, prefería al Strider vanidoso, que desprendía ego por los poros y se jactaba de una gran polla junto con sus chistes pasados de tono en un modo muy irónico, según él.

El intento por subirle el ánimo a su amigo fue magníficamente desastroso, de muchas maneras posibles.

— Podrías… presentarle a otra persona- soltó, intentando dar ideas.

— Dios santo, John-gruño Dave- no puedes simplemente olvidar a la persona amas porque te presenten otra, Dirk se ha acostado con la mitad del país desde que Jake murió-aclaro, volviendo a quedarse en silencio.

John se dio cuenta de que, si su trabajo fuera motivar a los demás, moriría de hambre en menos de una semana.

Palabra que decía era solo una metida de pata más, cada vez más profunda.

Finalmente se resignó, tan solo abrazando su amigo.

Así podría transmitirle tranquilidad sin tener que recurrir a su escaso don del habla.

El Strider recibió algo sorprendido aquel abrazo, el cual correspondió de inmediato, estrechando aún más a John contra su cuerpo.

Podría ser una de las personas más idiotas que conocía (y el peor consejero del planeta), pero valoraba mucho esos gestos.

Deseaba que ese momento fuese eterno en verdad, después de todo, ese simple abrazo venia de la persona a la cual más podía querer, incluso más que a su hermano.

— Gracias, Egderp-sonrió de medio lado.

— No me llames así- se quejó de manera infantil.

Dave le miraba fijo. Observaba sus ojos, cada detalle.

Muchas veces sentía que podía perderse dentro ese azul tan intenso, que el cielo o incluso el mar se sentirían avergonzados por no estar a la altura de ellos y que ninguna joya llegaría a poseer tal brillo.

John le miraba fijo también, en silencio, bajo esas gafas oscuras no podía percibir la mirada examinante del chico sobre él.

— ¿No hay nada que podamos hacer para que tu Bro no se sienta así?-pregunto de pronto el menor, sacando de su trance al rubio.

— No lo sé-respondió algo molesto- prefiero que no te metas en estos asuntos, John- casi podía leerle los pensamientos, así que pensaba advertirle nuevamente.

Dave le miraba fatalmente serio.

Le conocía muy bien, era muy buena persona, demasiado. Solía ser empático; al punto de llorar por ver triste a alguien más.

Iba realmente en serio lo de no acercarse a Dirk, sin embargo… John no pudo apartar la triste historia del Strider mayor de su mente.

Poco rato después, John volvió a su casa, mientras Dave se tumbaba en su cama, clavando su vista en el techo de la habitación y esperando que su hermano volviera más tranquilo.

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Algunos días pasaron desde entonces.

Dirk había pasado gran parte del día fuera, volviendo en silencio esa tarde, encerrándose en su habitación y sin dirigirle más que algunas palabras a su hermano, quien preocupado comenzó a pensar que hacer al respecto.

Recordó a las amigas de la infancia del Strider.

Desde el "accidente", Roxy y Jane también habían quedado devastadas, la segunda al borde de la depresión profunda, poco menos que Dirk.

Casi habían perdido el contacto, luego de que Roxy indujera más aun al rubio mayor a la bebida, fiestas y encuentros de una noche.

La rubia solía llamar a casa cuando estaba algo lúcida dentro de su notable estado de ebriedad constante, para preguntar cómo se encontraba Dirk y luego cortar sin más.

De vez en cuando se enteraba por Rose sobre algunas cosas.

De Jane no sabía absolutamente nada, por lo que escucho en una de las conversaciones de su hermano, la chica estaba en tratamiento para superar la depresión, optando por mejorar y no caer más aun, al contrario de Dirk.

Finalmente el menor se decidió por contactarlas.

— Bien, recuerden, hoy a las 5-decía mientras hablaba por teléfono, bajo la mirada intrigada de su hermano mayor.

El día anterior ya se habían puesto de acuerdo, pero sin poder confiar en Roxy o saber el estado actual de Jane, prefería asegurarse y recordarles.

— Si, necesito "seber", digo, saber cómo esta Dirk, después de todo ya casi ni "habamos"… hablamos-se escuchaba una voz femenina, evidentemente alcoholizada al otro lado de la línea.

— Ambas, hoy a las 5, las espero-volvió a aclarar, para finalmente cortar.

— ¿Ambas?-intento sonreír el Strider mayor, mirándole desde la puerta de su habitación.

Dave le miro, soltando un suspiro.

Dirk lucia pálido.

No había comido casi nada desde aquel día, después de su paseo "tranquilizador", el cual solo le trajo más recuerdos, y por más que su hermano insistiera, se negó a probar nada de lo que su propia cocina ofrecía.

— Si-contesto secamente- come algo- repitió, por lo que vendría ser la cuarta vez en el día.

— Lo haré, descuida-respondió, como ya lo había hecho anteriormente ante esa petición, ganándose una mirada desconfiada del chiquillo.

— Saldré dentro de un rato, pero no demorare mucho-ese aviso, quería decir que le esperara.

— Esta bien, no me moveré de aquí-aseguro, para tranquilizar a su hermano.

Ahora era Dave quien cuidaba de su Bro, los papeles se habían invertido y eso le hacía tener un sentimiento de insuficiencia profunda al Strider mayor.

Aun así, seguía comportándose como un crío, rehusándose a comer y dejando incluso de hablar solamente al recordar que su preciado moreno le hacía falta.

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Dirk al fin había comido un poco, más tranquilo, Dave se dirigió a su destino para ver a las chicas.

Habían quedado de acuerdo en juntarse en una cafetería que estaba no tan lejos del departamento en el cual vivían los hermanos, pero no lo suficientemente cerca como para ser descubiertos.

El chico caminó hasta su destino de manera calmada, había salido un poco antes de lo que tenía previsto y podía usar ese tiempo para pensar exactamente en qué posición tomar con respecto a todo, o que sería lo que les propondría exactamente a las chicas.

A decir verdad, no había anticipado nada de eso, solo quería verles y conversar un poco para aclararse.

Necesitaba buscar lo que fuera mejor para su Bro, él siempre había sido su ejemplo a seguir. Todo lo que Dirk hiciera era la hostia, algo complemente alucinante y digno de copiar para el rubio menor.

Él fue quien le crió y cuido durante toda su vida después de todo, ahora debía devolverle la mano de alguna manera.


Mientras tanto, Jonh estaba completamente solo otra vez, debido al trabajo de su padre.

Después de pensarlo mucho, decidió –una vez más- hacer caso omiso a las palabras de Dave sobre ir a su departamento sin avisar, encaminándose nuevamente hacia el lugar, esperando poder ver al Strider.

Habían pasado días sin verle, producto de la decaída de su hermano. Le extrañaba con fervor y si verlo, implicaba verlo enojado, asumiría las consecuencias… pues incluso enojado, Dave Strider era algo digno de ver.

Decidió tomar un taxi, no estaba tan lejos a pie, pero quería llegar lo más pronto posible.

Mirando por la ventana, su mente imaginaba todas las expresiones que podría tener el rubio al verle, desde la absurda e imposible felicidad, hasta el rostro más furioso que haya podido ver en el… Ahora que lo pensaba, jamás le habría visto tan enojado, ¿no?

Se bajó del taxi, y corrió hacia el ascensor, la verdad no habían ganas algunas para subir al piso 20 corriendo por las escaleras, por muy entusiasta que se encontrara. Planeaba llegar vivo ante esa puerta.

Al tocar, no recibió la respuesta que esperaba.

Más bien, nadie abrió en un buen rato.

Ya casi resignado a la idea de que nadie se encontraba allí, se volteo, dispuesto a retomar el camino por el que había llegado, pero el sonido de la puerta abriéndose le detuvo en seco.

Se volteo sonriente, esperando ver a un Dave molesto por su presencia. Pero tan solo se encontró con el rostro pálido y ojeroso de Dirk, quien le miraba otra vez de esa manera que te carcomía el alma.

— Ese mocoso a salido con dos chicas por ahí, pero me dijo que pronto estaría aquí-soltó Dirk, desviando la mirada bajo las oscuras gafas estilo anime que llevaba puestas, no podía mirarle fijo.

— ¿Dos chicas?- John sintió una especie de angustia.

— No te creas cosas, Dave es muy bueno para andar enrollándose con chicas, pero esta vez sus intenciones son otras, le conozco- aclaro- deben ser solo amigas.

John pensó un poco, ¿A que se refería con "no te creas cosas"?, ¿era acaso tan evidente?

Al pensar en esto, un ligero sonrojo subió a sus mejillas, siendo visible para los detallistas ojos del mayor.

— No es lo que piensas-se excusó rápidamente, moviendo sus manos con las palmas extendidas de manera infantil- No soy homosexual ni nada de eso.

— No dije que lo fueras-sentencio Dirk.

— Bien…-el chico planeaba cambiar de tema- creo que me marchare, ¿podrías decirle que…?

— ¿Por qué no te quedas a esperarlo aquí?-pregunto, mirándole casi de manera suplicante.

Dirk estaba volviendo a ver a Jake en ese chiquillo de expresión boba e inocente.

Se sentía realmente solo.

— Esta bien-acepto sonriéndole de manera cálida.

John quería ayudarle, no sabía cómo, pero no podía dejarle allí sin aceptar esa invitación.

Al entrar y tomar asiento, su cuerpo comenzó a sentirse tenso.

No comprendía el porqué, pero sus nervios se hacían cada vez mas evidentes.

Dirk le miro y sonrió de una manera extraña.

Había notado lo inquieto que estaba el chiquillo.


El Strider de ojos rojizos había llegado ya a su destino, desde fuera del local se podían ver a la rubia, quien le sonreía de manera chistosa con lo que parecía ser un simple jugo de frutas, pero al acercarse pudo notar que la chica tenía guardado algo de licor en su bolso, el cual había volteado en el jugo.

Junto a ella, una pelinegra con una sonrisa algo mas tímida le miraba fijamente, parecía estar bien dentro de todo lo que se esperaba.

El chico se aproximó haciéndole un gesto a ambas al entrar al local, para luego sentarse y pensar en cómo partiría su discusión.

Parte de sus pensamientos estaban dedicados a John, a quien extrañaba. Había descuidado un poco al pequeño por estar pendiente de Dirk.

No podía si quiera imaginarlo en ese instante, si hubiera estado al tanto de la idiotez que cometía el moreno en ese momento, habría corrido sin pensarlo dos veces a su departamento y evitado el encuentro de su hermano con el nuevamente.

Más adelante se culparía por no haber sido más estricto aun con John, con respecto a no llegar sin avisar.

Las nubes comenzaban a avistarse en el horizonte, el viento soplaba más fuerte que nunca y las aves anunciaban el porvenir.

La tormenta estaba a punto de comenzar y las primeras gotas de lluvia comenzaban a caer.

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Bien u_u intentare relajarme y hacer algo mejor para el próximo capitulo, se viene el drama después de todo (?) jujú

Perdón si esta muy insípido y tal :c
pero es lo que antecede lo malvada que me pondré -muahaha.

Otra cosa totalmente aparte (?) ¿A alguien le gusta el RoseMary? estoy trabajando en un fanfic sobre esa parejilla.

También tenia un pepsicola/kkxjohn -triangulo amoroso extraño- el cual comencé antes de este, pero finalmente me quede con la idea de subir esto...
me encanta hacer sufrir a los personajes a veces (?)

Sin darle mas vueltas, espero no les desagrade tanto.

Nos leemos 3