Bueno aquí os traigo el nuevo capítulo, ya queda menos para el final ^^ Muchas gracias por los consejos, los he apreciado mucho. Espero no decepcionaros.

Este fic participa en el Reto de la Princesa Rosa de Nybell del forum la Caja de Pandora. Aclaro que Skip Beat! y sus personajes son exclusivamente de Yoshiki Nakamura, yo simplemente invento historias alrededor y utilizando sus maravillosos personajes.


- Mogami-kun... Deduzco que ya has escuchado todo de Ren... En ese caso, disculpa pero me pregunto si podría pedirte que hicieras una cosa más. Esta es tu siguiente prueba de actuación. Ren necesita salir por su cuenta. Sino se hubiera mostrado ante ti, creo que hubiera sido capaz de ocultarte su verdadera identidad, así que no me preocupa que alguien pueda ver a través de su disfraz. De cualquier forma, pienso que es más seguro que tenga una persona con él que sepa de su situación... Quiero que actúes como el guardián de Ren.

Tu parte está a punto de comenzar, Mogami-kun...

Skip Beat! Capítulo 153 → Yoshiki Nakamura.

Los primeros días después de haber asistido a la fiesta de cumpleaños de Saori fueron algo tensos. María no dejaba de repetirse en la cabeza las palabras que le había dicho su onee-sama. No es que desconfiara de ella ni mucho menos, tampoco que no valorara el consejo que le había dado. ¿Pero cómo iba a conseguirlo? Esa era la gran incógnita que la mantenía cada noche en vela. Estaba muy nerviosa, a penas podía conseguir actuar con normalidad. Pero lo que ella creía normal había desaparecido, sabía que no debía aferrarse al pasado, pero quizás sino hubiera aceptado ir a exorcizar al fantasma podría seguir teniendo la vida que ella quería...

Eso es lo que pensaba. Sin embargo las decisiones que tomamos a lo largo de nuestra vida nos conducen a un punto, un punto sin retorno, en el cual sólo tenemos dos caminos, ambos se extienden hasta el infinito, no hay promesas de felicidad, ni de que alguien te acompañará, ni de que podrás llegar al final. Simplemente se extienden frente a ti y debes escoger uno. Quizás uno es más soleado que otro, quizás uno tenga unas hermosas rojas rosas, quizás el otro tiene árboles de cerezo cuyos pétalos tiñen el camino de rosa... ¿Qué se debe hacer en ese momento? Sencillamente empezar a andar hacía el que tu quieras llegar, es una elección personal, nadie interfiere, sólo estás tu ante la bifurcación, y en unos segundos debes decidir si quieres convertir tu vida en el infierno más agradable o en el cielo más solitario. Y eso era desesperante a la vez que maravilloso. Pero le impedía dormir a María.

Nada de esto tenía que ver con Kawabata Ryuji, aunque le encantaría darle una patada en la espinilla. No, eso tenía que ver con ella, si era lo suficiente fuerte como para tomar lo que de verdad quería su corazón o vivir como si no hubiera pasado nada, una vida que sería vacía y solitaria. María no amaba a Ryuji, no, pero lo gustaba lo suficiente para arriesgarse. Lo suficiente para arriesgarse y dirigirse hacía el camino que parecía menos fácil, con nubes grises, viento y altas montañas. Sabía que si no lo daba todo se arrepentiría el resto de su vida, algo le decía que sólo podía ser él, que él era la persona hacía la que había estado corriendo toda su vida, esa que la esperaba con los brazos extendidos para cogerla y abrazarla cuando llegara.

Así que había decidido volver a acercarse a Ryuji pero de una forma más pausada y madura. Había llegado a la conclusión que lo que había pasado años atrás era porque no era el momento adecuado. Pero ahora todas las señales apuntaban a que si lo eran. Así que era el momento de emplearse a fondo.

Habían empezado poco a poco, como habían acordado cuando volvían a Tokyo. Se dieron el número de teléfono y cada día se mandaban un mensaje, dónde contestaban una pregunta, decían algo sobre sí mismos y ponían una pregunta. Era realmente divertido, al principio sólo se mandaban uno al día, pero al cabo de una semana veinticinco eran pocos. Aún no se sentaban juntos en clase pero eso estaba a punto de cambiar...

De: Exorcista cretino.

ODIO las casas de terror, no porque me den miedo sino porqué una compañera de clase me llevó a una y casi me viola en la oscuridad. Nunca he podido recuperarme de eso.

Siempre he querido tener una mascota, un perro concretamente. Pero cuando era pequeño mis padres no me dejaban y ahora que he crecido no tengo tiempo para darle la atención que necesita.

¿Tienes otras mascotas a parte de Natsuko-chan?

De: Niña egocéntrica.

Natsuko-chan es de mi abuelo. No me gustan mucho las mascotas. Prefiero que los animales vivan libres y muy lejos de mi.

Mi padre me ha invitado a ir una semana con él a Estados Unidos, estoy muy emocionada pero me da mucho miedo viajar en avión. Los aviones me aterran.

¿Tienes más hermanos a parte de nii-san?

De: Exorcista cretino.

No, siempre hemos sido nii-san y yo, aunque me hubiera gustado tener más hermanos, sobretodo una niña, me hubiera encantado ser el hermano mayor de una niña.

Admiro a Kyoko-san des de que hizo de ángel en el PV de Fuwa Sho, pero me enamoré completamente de ella cuando interpretó a Natsu. Me levantaba a escondidas ya que mi abuela no me dejaba ver los capítulos y miraba el drama de madrugada.

¿No te molesta ser hija única?

P.D.: Coge un avión de noche, te pasarás todo el camino durmiendo y ni te enterarás de cuando llegaste.

De: Niña egocéntrica.

No, la verdad es que no, nunca quise tener hermanos mayores, y menos pequeños. Pero estoy muy agradecida de tener a mi onee-sama.

Una vez mi abuelo me preparó una cita a ciegas en un salón de té japonés. Lo pasé realmente mal ya que había contactado con mi cita a través de Internet y como era de suponerse ésta mintió sobre TODO. En vez de encontrarme a un joven empresario y emprendedor me encontré con un hombre que podría ser mi padre, calvo y gordo. La peor hora de toda mi vida, lamentablemente se le cayó el agua hirviendo en la entrepierna y tuvimos que cancelarla.

¿Cuál es tu grupo de música favorito?

P.D.: Gracias por el consejo, pero iré en barco.

De: K.

No te rías, mi favorito es una boy band, dos palabras, la primera es Super...

Una vez fui a un concierto suyo y dejé colgado a mi hermano. No le dije nada ya que sabía que no me dejaría ir y yo tenía muchas ganas de verlos. Así que me escapé, mi castigo fue hacer la limpieza general de la casa dónde vivíamos yo sólo. Me lo merecía, pero tenía muchas ganas de verlos actuar en directo.

¿Alguna vez has hecho algo a escondidas de tu abuelo?

De: T.

Sí, un día cuando tenía quince años no me dejó salir de noche y me enfadé tanto con él que entré a su armario y cogí su traje favorito, uno de jeque árabe, y lo corté con unas tijeras. Después repartí los trozos por toda la casa y estuvo un mes recogiendo todos los pedazos.

Sebastian es el sobrino de mi abuelo, nadie lo sabe fuera de mi familia. Su hermano era militar y murió y Sebastian siempre vio como un padre a mi abuelo, así que cuando creció se hizo su secretario y fiel guardaespaldas.

¿Por qué estudias Empresariales?

De: Kawabata R.

Me gustan mucho los números y la contabilidad. No tengo planeado dirigir mi propia empresa, pero me entusiasmaría ser contable de una gran empresa.

Mi hermano siempre fue muy ligón con las chicas, cada semana cambiaba de novia. El problema es que no salía con chicas normales. En mi opinión todas tenían algo en el cerebro que no les funcionaba. Lo peor de todo fue que una por despecho me secuestró y me tuvo una hora haciéndome toda clases de hechizos para que mi nii-san volviera con ella.

¿Por qué estudias tu Empresariales?

P.D.: ¡No puedo creerme lo de Sebastian!

De: Takarada M.

Para poder heredar la empresa de mi abuelo, mi padre hace un excelente papel con la contabilidad pero siempre he querido dirigir Lory's Magestic Entertainment. No sabré actuar pero sé reconocer el talento.

La razón por la que odio los patos es que una vez cuando era pequeña estaba paseando por un parque con mi madre e iba comiendo algo. No me acuerdo qué era pero un pato me empezó a perseguir e intentaba quitármelo. Fue realmente aterrador.

¿Dónde trabajas?

De: Kawabata-kun.

Soy camarero en el restaurante Bon appétit.

Empecé trabajando en un embarcadero por las noches, pero hasta para mi que aprendí defensa personal era peligroso estar por ahí a esas horas. Así que me saqué unos cuantos cursos a distancia, aprendí algo de francés y conseguí mi trabajo actual.

¿Has ido alguna vez a Bon appétit?

De: Takarada-chan.

Sí, y cuando te vi sirviendo una mesa me levanté y me fui. Nunca más volví.

La primera vez que trabajé como actriz fue para promocionar un detergente que olía a fresa. Al director no se le ocurrió otra cosa mejor que lavar ropa con el detergente y dárnosla a los actores. Nos la pusimos y rodamos, hasta ahí todo bien, pero el cuerpo empezó a picarme y me salieron ronchas. Acabé en el hospital de urgencias con los otros actores ya que el detergente tenía un componente que era tóxico para la piel.

Si ahora volviera a tu restaurante ¿Me invitarías a comer?

De: R.

¿Estás loca? Si te invitara al Bon appétit tendría que irme a vivir debajo de un puente.

Cuando era pequeño me gustaba mucho jugar a la pelota, un día estaba muy nublado pero no me importó y salí a jugar. Llovió tanto que me quedé en cama durante una semana y me perdí el festival escolar de mi colegio dónde mi clase hacía una obra de teatro y yo tenía el papel protagonista.

¿Si te invitara a comer a un lugar mucho más económico para mi pero igual de bueno que el restaurante dónde trabajo, dirías que sí?

De: M.

¿Estás loco? Una dama como yo y de mi estatus no puede conformarse con comer en un sitio dónde puede comer alguien como tú.

Bromeaba. Me gustaría mucho ir a comer algún día contigo.

¿A dónde me llevarías?

De: Ryuji.

Ja ja ja qué graciosa que eres, te equivocaste de carrera, deberías estudiar para ser cómica. A ver si va ser verdad que al final tu vida debe transcurrir debajo de los focos.

Ya sabía que bromeabas. La gente suele confundir tu seguridad con egocentrismo y superioridad. Creo que sería divertido llevarte a un puesto de Ramen.

¿Te sentarías mañana a mi lado en clases de Economía Clásica?

De: María.

Sí.

No he ido nunca a un puesto de Ramen, pero me conozco todas las hamburgueserias de Tokyo y Kyoto. Cuando me quedo con Saori y le digo que la llevaré a comer fuera siempre quiere hamburguesas.

¿Quieres que comamos juntos nuestros bentos en la azotea?

María cerró el móvil con una sonrisa en los labios. Debía elegir con cuidado qué se pondría mañana. Aunque quizás debería prestarle más atención al perfume que utilizaría que a su ropa... Bueno, ya se preocuparía de eso cuando llegara a su casa. Ahora estaba trabajando y tenía que enviarle unos documentos a su padre con suma urgencia.

- Lo siento darling, al principio iba a hacerlo según tus instrucciones, que estuviera de negro de pies a cabeza, para crear una imagen que concordara con la de Cain Heel. Pero una vez empecé a trabajar con Kyoko-chan, mi imaginación se hizo cargo, así que cambié la imagen un poco. Pero definitivamente transmite la sensación de Setsuka-chan. ¿Me perdonas?

- ¿Quién es Setsuka?

- ¿Eh? Cuando la nombres debes llamarla Setsu ¿Entendido?

Skip Beat! Capítulo 154 → Yoshiki Nakamura.

- ¡Ryuji-kun!

María soltó a su ahijada que des de hacía un buen rato no paraba de tirarle del brazo, seguro que quería arrancárselo de raíz. Habían empezado las vacaciones de verano y por fin ambos eran libres de los exámenes, trabajos y noches en vela de estudio. La verdad es que en pocos meses habían hecho grandes avances, no sólo se sentaban juntos en clase sino que también formaban equipo siempre que tenían que hacer algún trabajo en grupo o en parejas. Al principio había sido muy duro ya que todos sus compañeros sabían que bien no es que se llevaran. Pero pronto todos se acostumbraron, eran adultos y quizás habían resuelto sus diferencias como los adultos responsables que eran.

También fue difícil para ellos dos, aunque lo de enviarse mensajes había sido muy buena idea aún les costaba estar en la misma habitación. Empezaron por intentar coincidir casualmente en lugares públicos, por ejemplo en la cafetería, o en la biblioteca, a pedirse libros antes de pasar a mayores, como pasar toda una clase sentados uno al lado del otro. Cuando pasaron al siguiente nivel ambos hicieron un esfuerzo para acomodarse al temperamento del otro y hablaban las cosas civilizadamente en vez de chillarse y enfadarse. Fue cuestión de tiempo que ambos consiguieran llevar una relación normal de amistad y se sintieran a gusto el uno con el otro.

La primera vez que salieron juntos como amigos visitaron un templo con su onee-sama. Ya que esta seguía siendo muy tradicional y quería ir a rezar para que su hijo naciera sano y fuerte y tuviera una próspera vida. Y Saori se estaba volviendo insoportable porque no paraba de preguntar cuando volvería a ver a su prometido. Así que lo invitó y fueron al templo juntos. Rezaron por el bebé que estaba creciendo en el vientre de Kyoko, purificaron sus almas y comieron los bentos que había preparado Kyoko. Después de eso empezaron a quedar para ir al cine, a comer juntos, al centro comercial, al karaoke... Se habían convertido en amigos, y lo importante de todo es que ya no discutían, no, intercambiaban opiniones apasionadamente.

- ¡Ryuji-kun Saori te ha echado de menos!

- Yo también te he echado de menos Saori-chan. Veo que el vestido que te regalé te gusta.

- Sí -contestó la niña tímidamente mientras se alisaba la falda-. La mamá de Saori lo lavó y lo planchó para que Saori lo pudiera llevar hoy. A las dos les gusta mucho el vesti, hace que Saori parezca una hada.

Ryuji le había regalado un vestido a Saori el día que fueron al templo como regalo de cumpleaños muy atrasado. Era un vestido rosa de tirantes con un lazo blanco en medio del torso, además venía con una diadema rosa con un lazo y una pulsera de perlas a juego. Ryuji pensó que eso le encantaría a la niña ya que haría que se viera pura e inocente, justo como se vería una hada de cuatro años.

- Ma-chan hoy no le ha rizado el pelo a Saori, pero Ma-chan ha traído una goma para el pelo para hacerle una cola a Saori si tiene mucha calor.

- María-chan es muy buena tía ¿Eh?

- ¡Sí! Y va muy guapa hoy, como una guardiana de los bosques.

María se sonrojó ya que Ryuji apartó la vista de su ahijada y la fijó en ella. Mientras la recorría con la mirada a la nieta del presidente le pareció que el tiempo pasaba muy lentamente y el tardaba demasiado.

- No suelo ver a María-chan vestida de forma tan casual, así que sí, hoy también está muy guapa.

Y el chico era sincero a su alago, el tono de piel de María combinaba perfectamente con la camiseta de tirantes amarilla y un poco ancha que llevaba, además que la propia camisa tenía dos tiras finas de encaje que dejaban entrever la piel que se ocultaba debajo de la camiseta. Como pantalones llevaba unos shorts vaqueros y usaba unas sandalias completamente planas y con pedrería. El bolso que llevaba era pequeño y amarillo con detalles blancos y lo llevaba cruzado en el pecho. El pelo se lo había dejado medio suelto medio recogido. Por su parte Kawabata se había puesto unas bermudas a cuadros azules y blancos y una camiseta de manga corta en forma de T gris. El pelo lo llebaba igual de desordenado que siempre, tampoco faltaba el rosario en su muñeca derecha y los pies los llevaba calzados con unas zapatillas de tela.

- Si no nos damos prisa no nos dará tiempo a subirnos a todo.

- María-chan tiene razón Saori, que ¿Lista para la diversión? -dijo Kawabata mientras se dirigía a las taquillas para comprar las entradas con Saori de la mano y María.

- ¡Sí! Saori primero quiere subirse a las tazas de té.

- ¡Pues la primera parada serán las tazas de té! -Exclamó María entusiasmada.

Efectivamente primero fueron a las tazas de té, dónde Ryuji hizo girar tan rápido la condenada taza que María salió tambaleándose. No es que se sintiera mal ni estuviera mareada, no, simplemente estaba algo desorientada y no percibía bien la realidad. Pero se le pasaría en seguida. Saliendo de la atracción sin querer chocó con una chica de su misma edad que iba con su grupo de amigas.

- ¡Oye! ¡Vigila por dónde vas! ¿Es que eres tan débil que ni siquiera soportas montarte en una suave y aburrida taza de té?

Ante esa broma todo el grupito rió y le hizo un par de burlas. Y eso es algo que no se le puede hacer a María cuando se encontraba desorientada y no percibía muy bien la realidad.

- ¿Y con ese estúpido comentario esperas hacer que me avergüence, me disculpe y me vaya? Bueno, no te sientas mal sino puedes llegar a más, todo el mundo tiene derecho a intentar a ser sarcástico, incluso tu, aunque el resultado sea deplorablemente lamentable.

Habiendo dicho eso se dio la vuelta y caminó hacía el banco más cercano que encontró y se sentó. A los pocos segundos se sentó a su lado Saori y Ryuji se quedó de pie mirándo el mapa fijamente.

- Saori-chan, cuando María-chan se recupere iremos al tiovivo ¿De acuerdo?

- ¡Sí! Saori quiere subirse a un caballo, a un columpio y a una carroza.

En unos pocos minutos María se recuperó y el resto de la mañana transcurrió con absoluta normalidad, afortunadamente Kawabata no se dio cuenta del pequeño incidente que tuvo al salir de la atracción. Fueron a todos los sitios que Saori quiso, a los autos de choque, al tiovivo, a la montaña rusa para niños, a la casa de los espejos... A todo. Cuando se dieron cuenta eran las tres de la tarde y decidieron que lo mejor era ir a comprar su comida. Fueron a una de las muchas tiendas de comida que había dentro del parque y después de pensar qué querían comer se lo dijeron a la camarera. Saori comió una hamburguesa con patatas y para beber un zumo de frutas tropicales, Ryuji para beber pidió té helado y para comer una tortilla con arroz y kétchup y María le apetecía algo dulce así que se pidió agua para beber y una crêpecon fresas y nata. Cuando acabaron la chica fue a la barra ya que Saori quería de postre un helado de chocolate, desgraciadamente cuando estaba a menos de un metro de su objetivo chocó contra algo y una sustáncia líquida se empezó a deslizar por su cuerpo.

- Ups, lo siento, culpa mía, no estaba mirando por dónde caminaba.

María enfocó la vista en la molesta voz que le había hablado y se dio cuenta de que había chocado contra la idiota que había humillado en las tazas de té. Ignoró su risita de superioridad y bajó la vista hacía su camiseta... Estaba manchada de un líquido azul... Genial, tendría que tirarla, ese edulcorante no salía con nada. La risita de la otra chica era cada vez más estridente y molestaba en sobremanera a María, ésta levantó la cabeza y fulminó a la chica con la mirada dejándola de pie y estática en el suelo. A su alrededor empezó a juntar toda su oscuridad y su cara reflejaba que quería cogerla de los pendientes y arrancarle las orejas y después echarle limón y sal en las heridas, y después de eso...

- Vaya cariño ¿Te has manchado?

- ¿Eh?

Takarada María salió de su estupor para notar como su compañero de clases la cogía delicadamente de los hombros y la giraba hacía él.

- Qué lástima, con lo bien que se te veía esa camiseta... Pero no te preocupes, de todas formas cuando llegáramos a casa no ibas a llevarla puesta mucho tiempo -añadió guiñándole un ojo mientras ella enrojecía levemente-. Lo siento señorita -dijo dirigiéndose a la arpía mientras la sujetaba protectoramente contra él-. Me disculpo en nombre de mi mujer, no era su intención derramar el contenido de su vaso, sólo venía a buscar un helado para nuestra hija.

- Papá ¿Nos vamos ya? Ya no quiero helado -habló Saori mientras aparecía en la escena y cogía de la camiseta a Kawabata.

- Claro que sí princesa, y toma, ésto por las molestias -Ryuji sacó un billete de mil yenes del bolsillo y se lo tiró a la cara a la chica.

Después de eso se dieron media vuelta y se marcharon del bar. Estuvieron un rato caminando en silencio y se pararon cuando llegaron a una tienda de regalos.

- Saori espera aquí afuera con María-chan, yo entraré a comprarle una camiseta. Ahora vuelvo.

El chico entró y no tardó más de cinco minutos en salir con una camiseta de tirantes con el dibujo de un oso con un globo en forma de corazón.

- Toma -habló tendiéndole la camiseta a María-. Ves al baño a cambiarte, Saori y yo te esperaremos aquí.

María se dirigió al baño más cercano y después de limpiarse bien de la piel el líquido se puso la camiseta y volvió a dónde la esperaban su compañero de clase y su ahijada.

- Ya sé que esa chica lo izo adrede lo de tirarte la bebida encima -habló Ryuji con la cara mortalmente seria.

- ¿A sí? ¿Lo sabes? -preguntó María algo nerviosa de que él se hubiera enterado del pequeño incidente en las tazas de té.

- Sí, lleva persiguiéndome un buen rato -explicó él mientras se pasaba la mano por el pelo alborotándolo todo-. Cuando me quedé sólo esperándoos a que bajarais de la montaña rusa se me acercó y flirteó conmigo. Yo la rechacé pero al parecer eso la puso celosa y lo pagó contigo. Lo siento.

María estaba sorprendida, era la primera vez que Kawabata la defendía en público y más aún que se disculpaba sinceramente con ella.

- ¡Saori fue muy feliz de ayudar! -exclamó la niña que se estaba comiendo un polo helado.

- Sí, Saori actuaste tan bien como tu mamá y tu papá, muchas felicidades -dijo Ryuji mientras le acariciaba la cabeza tiernamente.

- ¿Por qué viniste a ayudarme? Yo sola hubiera podido con ella.

- Tienes razón, pero tu cara decía que querías encerrarla en algún lugar espantoso y arrancarle las uñas una a una mientras te suplicaba clemencia y aullaba de dolor, y esperar a que le crecieran para volver a hacerlo una vez, y otra hasta que te cansaras. Además, eso es lo que hacen los amigos, ayudarse uno a otro.

María no pudo evitar sonreír como una idiota, Ryuji había dicho que eran amigos...

- Vale, pero que sepas que algún día serás tú el que esté en peligro y yo acudiré a salvarte, amigo.

- No esperaba menos, amiga.

- ¡Y así nacen los amigos hada! -chilló la hija de Kuon y Kyoko entusiasmada-. ¡Compañeros de clase por la mañana y por la tarde amigos del alma, listos para ayudar y salvar el mundo! ¡Como les hagas una maldad usarán su polvo mágico de hada para derrotarte!

¿Qué sea mi talismán guardián?

- De ahora en adelante serán Caín y Setsu. ¡Es el nacimiento de los Hermanos Heel!

Skip Beat! Capítulo 154 → Yoshiki Nakamura.


¡Y ésto es todo amigos! :) Espero hayan disfrutado y que esperen con ansias el siguiente capítulo. Nos leemos en nada en el siguiente capítulo titulado Disparo al corazón. ¿Qué creéis que pasará entre nuestra adorable pareja ahora que son amigos? Quizás sea momento de conocer a nii-san.